Sobre Podemos y su programa económico

Antes de nada, decir que me encanta todo el debate en torno Podemos. Además, me encanta ver a personas tan bien formadas y preparadas para el debate Pablo Iglesias, Iñigo Errejon o Juan Carlos Monedero. Es más, me encantaría poder discutir los puntos que trato a continuación con ellos. Me encantaría porque si encaminan bien su partido y políticas, creo que pueden aportar a España la frescura y modernidad legislativa que necesita. Pueden ser esos emprendedores políticos que necesitamos.

En los últimos días/semanas, y paralelo al auge de Podemos, estoy viviendo una ola de preguntas en torno al programa económico del citado partido en la universidad. Y como la inquietud intelectual de mis estudiantes es la que manda, me he tomado un buen rato de sábado para resumir los principales ejes sobre los que pivota la estrategia económica de Podemos.

La encuesta del último CIS ha puesto encima de la mesa algo que parecía medianamente intuitivo: el ascenso de Podemos hace que se le deba considerar como una alternativa de gobierno real (quizás no en primera instancia o a corto plazo, pero sí con alguna alianza o a medio plazo en solitario). Quizás, por ello, la inquietud de los jóvenes y de la sociedad Española en general en torno a las políticas económicas que quieren poner en marcha.

Antes de nada, decir que me encanta todo el debate en torno Podemos. Además, me encanta ver a personas tan bien formadas y preparadas para el debate Pablo Iglesias, Iñigo Errejon o Juan Carlos Monedero. Es más, me encantaría poder discutir los puntos que trato a continuación con ellos. Me encantaría porque si encaminan bien su partido y políticas, creo que pueden aportar a España la frescura y modernidad legislativa que necesita. Pueden ser esos emprendedores políticos que necesitamos.

Vayamos al grano. En la asamblea fundacional de Podemos celebrada el pasado mes de octubre, salieron una serie de medidas. Entre las mismas, a destacar las siguientes:

1) Mecanismos para redistribuir equitativamente el trabajo y la riqueza

Entre sus principales medidas, destaca la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y de la edad de jubilación a 60 años. Ambas medidas buscan generar empleo, repartiendo el stock de “horas a trabajar” entre más personas. En principio, puede tener sentido, pero no sé cuán viable es. Entiendo que las trabajadores actuales debieran/debiéramos estar de acuerdo en trabajar menos… pero, ¿cobrando lo mismo o menos? Además, no tengo claro si las horas que se dejan de trabajar pudieran ser compensadas con una mayor productividad. Es cierto que en los países más desarrollados económicamente se trabaja menos, pero tienen una mucha mayor productividad que España. Por lo tanto, entiendo que hay que poner más variables encima de la mesa para que la jugada salga bien.

Fuente: http://blog.bankinter.com/blogs/bankinter/archive/2014/06/04/comparativa-vacaciones-jornadas-laborales-y-salarios-m-237-nimos-por-pa-237-ses-europeos-cuadros.aspx
Fuente: http://blog.bankinter.com/blogs/bankinter/archive/2014/06/04/comparativa-vacaciones-jornadas-laborales-y-salarios-m-237-nimos-por-pa-237-ses-europeos-cuadros.aspx

Respecto a la edad de jubilación, pongamos antes de explicar nada la siguiente identidad contable (sacada de aquí):

Identidad

Como identidad contable que es, lo que hay a la derecha es igual a lo que hay a la izquierda. Según Conde-Ruiz y González (2013), el gasto en pensiones alcanzará el 17,3% del PIB en el año 2050 (lejos de la estabilidad en torno al 10% que prevé el Gobierno). Para que lo que propone Podemos sea viable sin poner en riesgo el gasto en pensiones (ojo, no hablo de su fuente de financiación, que siempre se podrá cubrir vía Presupuestos Generales), se debe considerar cómo están los tres factores de la parte derecha de la identidad:

  • Factor demográfico: pasará del 26 al 46% en 2050. Lo que viene a decirnos que ese factor juega en contra de cualquier previsión de adelantar la reforma a 60 años.
  • Factor Mercado de trabajo: esto tampoco juega a favor, dado que incluso teniendo pleno empleo en 2050 (con produciría una reducción del gasto de un 24%), no sería suficiente para hacer frente al aumento del 76% del gasto por el factor demográfico. Luego el punto crítico para hacer viable todo es el factor institucional.
  • Factor institucional: reformas. No queda otra. Por lo tanto, de esto tendría que acompañar Podemos su discurso. De hablar de qué reformas institucionales quiere introducir. Y si según las previsiones de Conde-Ruiz y González (2013), con la Reforma de 2011, con los cambios en la edad de jubilación, la tasa de sustitución y en la base reguladora, el gasto en pensiones se reduciría en un 3,2%, a mí no me cuadra mucho la viabilidad con lo que introduce Podemos. Este punto, también lo veo complicado.

2) Reformas laborales

Prohibición de los despidos en empresas con beneficios. Bueno, en este punto, cabe recordar que la contabilidad es un puro lenguaje. No una ciencia. Cualquiera que haya manejado una cuenta de resultados de una empresa, grande o pequeña, sabe que las cuentas de resultados no son difícilmente manipulables. Y menos en España donde la cantidad de entramado contable y de deducciones que existe hace que para las empresas esta sea una fuente de maquillajes frecuente. Por lo tanto, no sé cuán efectiva podría ser esta medida.

Por otro lado, este tipo de medidas, siempre me hacen recordar una cuestión que siempre he impulsado se debiera incorporar a los legisladores de este país: más formación empresarial y emprendedora. Una empresa tiene que estar continuamente mejorando y optimizando su rendimiento económico y financiero. No se ha de esperar a tener pérdidas para tener que poder hacer reajustes. Por lo tanto, esta medida me parece también dañina en este aspecto, y señala mucha carencia de conocimiento de cómo se debe gestionar una empresa.

Derogación de las reformas laborales implantadas desde el estallido de la crisis: 2010, 2012 y RD 3/2014. Por derogar no pasa nada; pero, ¿qué se propone? Esto es como lo de “no es lo mismo ser oposición que gobierno“. Criticar y poner en duda lo que otro hace es medianamente fácil. Pero, ¿y proponer cosas nuevas? A mí si me hablan del Contrato Único y del incremento de la flexibilidad laboral, me convencen. Mientras tanto, además de ser medidas que dan resultado a medio plazo y que por lo tanto exigen paciencia, me lo tendré que pensar.

3) Auditoría ciudadana de la deuda

Según Podemos, España tiene mucha deuda ilegítima. En este punto, y ante la ambigüedad de interpretación que puede tener el término, he tenido que consultar la RAE: “Conforme a las leyes“. Entiendo que se quieren referir a que hay deudas públicas y privadas (aquí también entrarían) que se han contraído fuera de la ley. No lo sé, la verdad es que es un punto que me genera muchas deudas.

Y máxime si es la ciudadanía la que lo va a revisar. Una auditoría pública… ¿el pueblo decidirá que pagar? Hay que considerar una cuestión relativo al establecimiento de un contrato de préstamo. El prestamista, cuando concede el dinero, no sabe en qué se gasta. por lo tanto, ¿cómo saber qué es legítimo y qué no?  Si esto llega a ocurrir, no quiero pensar cuán lejos estaríamos de Argentina, que más de 10 años después de su gran default, sigue teniendo graves problemas de financiación porque nadie le presta.

4) Recuperación del control público en los sectores estratégicos de la economía

Telecomunicaciones, energía, alimentación, transporte, sanitario, farmacéutico, educativo. Sectores sobre los que se debe recuperar el control público. Aquí sí que discrepo enormemente con la medida. Que ahora mismo funcionen muy mal estos sectores no se debe a que estén en manos privadas. Las manos públicas, no sé si lo harían mejor. La experiencia de las Cajas de Ahorro nos hace no ser muy optimistas.

Además, el problema no está en quién lo gestione creo yo, sino en las numerosas regulaciones que restringen la libre competencia en el sector. Esto se explica simplemente con el caso de Über y la regulación del sector de los taxis. Nada más que añadir. Liberalizar es la solución; no nacionalizar.

5) Reformas fiscales para luchar contra el fraude

Esta medida, nada que reprochar. Al contrario, algo que debiera ocurrir sin necesidad de que estemos como estemos. Podemos dice querer plantar cara a las grandes familias y empresas. No sé si yo lo diría en términos tan bélicos, pero lo que queda suficientemente manifiesto cada dos por tres al leer el periódico, es que esto de tener tan cerca Andorra, Suiza o Luxemburgo, hace muy difícil cualquier sistema fiscal.

La tipificación del delito fiscal a partir de 50.000 euros de cuota defraudada y ampliación de los mecanismos y de los recursos destinados a su persecución, dice podría reportar 90.000 millones de euros más al año. Pero tengo mis dudas. Ni con los mejores inspectores, ni llenando esto de un ejército de personas dedicadas a revisar creo que se puede hacer frente a tener los vecinos que tenemos.

6) Renta básica universal

Además de la dudosa viabilidad del mismo (145.000 millones de euros), lo que haría que en España el gasto público rozase el 60% sobre el PIB, me asalta otra cuestión más de incentivos que otra cosa. La renta básica para todos consiste en una redistribución de la riqueza. Pero esto tiene un problema de señalización. Los precios y salarios son buenas indicadores sobre los gustos y preferencias del ciudadano. La renta, el incentivo por el cual dar todo de sí. Un salario que no refleje las leyes del mercado de oferta y demanda, puede romper esta coordinación y mecanismo de señalización. Y esto es muy preocupante; no conozco ningún país que lo tenga (tampoco lo he mirado mucho, así que pudiera haberlo.. aunque tengo mis dudas cuán extrapolable sería a España).

7) Salarios máximos

En 2013, en Suiza un referendum rechazó limitar el sueldo máximo de los directivos a 12 veces el salario más bajo (propuesta 1:12). Hasta donde sé, no conozco ningún país que tenga algo parecido. ¿Por qué? Por cuestión de incentivos. Un tope por arriba y por abajo a una variable como los salarios que conllevan información, limitaría entonces su capacidad informativa. Y esto, dañaría y mucho la capacidad de innovación y emprendimiento. Tengo mis dudas; y no porque ningún país la tenga (sino nunca emprenderíamos), sino por esta cuestión de información e incentivos.

La baja productividad en España, creo que provocaría recortar por arriba, no subir por abajo. Por lo tanto, volvemos a un punto que ya ha salido en este largo escrito con anterioridad: los problemas de España son otros (productividad, regulaciones, poca competencia, etc.). Por lo tanto, estas medidas no sé cuán efectivas serían. Además, no la veo difícilmente salvable con cualquier medida de ahorro alternativa.

Hay más cuestiones, pero éstas creo que son las principales. Todo esto me recuerda en cierto modo a cuando irrumpió Felipe González allá por comienzos de los 80. Era otro contexto; otra época. Su programa no decía cosas muy diferentes. Y no fue mal. ¿Qué pasará en esta ocasión? No lo sé. Lo que sí creo es que España (y en general el mundo) afronta unos años de complejidad e incertidumbre alta. Nuevos actores en el mapa geoestratégico mundial. Europa en decadencia. China e India como cohetes. La desigualdad interpaíses cayendo; intrapaís creciendo (según recientes estudios). Desde luego que se necesita modernidad para luchar contra estos problemas. Pero, ¿son estas medidas las necesarias? No lo sé; y lo peor, no sé si alguien lo sabe.

1 comentario en “Sobre Podemos y su programa económico”

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