Gracias, Zapatero (o lo difícil que es ser representante)

Siempre digo que sólo hay algo más impopular que ser profesor y empresario; ser político. Ser profesor implica que la pregunta que siempre te hagan es “¿Suspenden muchos contigo?”. Nunca te preguntarán -o rara vez, vamos- si los alumnos han aprendido. Ser empresario implica que te hagan la pregunta: “¿También generas contratos basura?” Nunca te preguntarán si estás generando riqueza y puestos de trabajo.

Al hilo de esta entradilla, en año nuevo tuve una conversación de esas que dan para escribir varias decenas de cientos de líneas con un familiar cercano que ha sido empresario toda su vida. Hablábamos como hoy en día a nadie le gusta asumir responsabilidades. Sólo por evidencia empírica individual, y sin series temporales que apoyasen nuestra tesis, nos pusimos a hablar sobre nuestra percepción -compartido- de como hoy todo el mundo prefiere trabajar por cuenta ajena, salir a una hora, y disfrutar de su tiempo libre sin tener cargas ni problemas en la cabeza. Nadie quiere representar nada, sino criticar al representante.

A mí todo esto me cansa mucho. Es cierto que cada vez participo menos en debates sobre política. La sociedad es muy compleja, y uno ya empieza a cansarse de tener debates estériles sobre si uno es “capitalista o socialista” o “progresista, conservador o liberal”. Me es muy difícil definirme, los modelos que se han venido empleando en el Siglo XIX y XX creo que cada vez son menos adecuados para describir la compleja sociedad actual.

Sin embargo, lo que sí que tengo claro sobre política es lo admirable que encuentro el papel que quieren asumir presentándose a ser representantes de la sociedad (en este caso la española). Así que quería dedicar unas líneas a agradecer a Zapatero el papel que ha desempeñado estos años. No por ser Zapatero en concreto, sino por ser el último “representante máximo” que hemos tenido.

Y sí, soy el primero que le ha criticado en muchas ocasiones, pero es que una cosa no quita a la otra. Cuando la valoración ciudadana de la clase política Española es tan impopular, decir esto sé que me puede ocasionar la misma impopularidad, pero bueno, aunque sea me quedaré a gusto de haberlo expresado.

Es cierto que hay motivos para este rechazo. Representantes políticos como éste o éste no ayudan a compartir mi opinión. Sin embargo, las generalizaciones son malas. Que algunos actúen así, no otorga una patente de corso para el insulto y el escarnio público continuado. La democracia española tiene problemas, soy consciente. Hay baja participación, bajo apoyo ciudadano, desentendimiento de los problemas que nos afectan a todos, etc. Encima, los dos principales partidos en ocasiones se abstraen de esta realidad.

¿A qué se puede deber todo esto? Algunos recursos muy empleados:

  • ¿La diferencia Salarial con la media Española? Pudiera entenderse algo razonable, pero la cuestión es que la responsabilidad suele llevar enlazada retribución. Y más, si miramos alrededor. Sarkozy tiene un salario de $346.000; Cameron $384.000; Merkel $391.000 y Obama $494.000. ¿Y Zapatero cuánto tenía? 67.427 € + complemento de 10.446 €. En España, hacer carrera política, sale caro. En la empresa privada se puede ganar mucho más dinero. Lo desconozco, pero intuyo Rajoy pudiera ganar bastante más siendo Registrador de la Propiedad que siendo Presidente del Gobierno en España.
  • Es la mejor salida; una vida cómoda. Joer, no sé si alguien se ha parado a pensar en qué es ser político. Si vida cómoda y fácil es meterse en un lío de tres pares de narices (¿habéis visto la cifra del paro, del déficit o las perspectivas de crecimiento?), que vengan a tu casa a insultarte o a manifestarse, que tus hijos y tu mujer no puedan pasar desapercibidos (¿os acordáis de las fotos de la familia de Zapatero?), que hagas lo que hagas esté malrecibir humillaciones continuasque renuncies a muchísimo dinero en la empresa privada y encima con una vida más fácil, etc. ¿Alguien se extraña de la escasez de políticos que hay?

¿Y qué puede uno pensar de todo lo anterior? ¿Falta de respeto y desconocimiento de lo que es ser representante, de lo que es tener responsabilidades? ¿Falta de empatía? Quizás (o igual yo es que tengo demasiada). Lo que está claro es que ya nadie se acuerda de los avances sociales conseguidos (ley de matrimonio homosexual, leyes contra la violencia de género, leyes a favor de la igualdad, la ley de dependencia, tener Ministerio de Ciencia que alcanzó cotas de inversión en I+D desconocidas, haber -prácticamente- acabado con ETA, las leyes de reproducción asistida, etc.)

Y sí, Zapatero ha cometido errores, seguro que unos cuantos. Pero tengamos en cuenta la coyuntura económica que hay alrededor. ¿Alguien lo habría hecho mejor? Si alguien lo cree, y quiere tener esa “vida cómoda” que antes describíamos, a nadie se le impide hacer carrera política. Quizás por esto último, siempre apoyaré a todos aquellos que empiezan un proyecto como político. Un proyecto, de aquel que quiere representar al resto asumiendo responsabilidades.

Pocos están reconociendo el esfuerzo que ha hecho Zapatero estos años. Así que simplemente quería dedicar estas líneas para darte las gracias por todo lo realizado. Sobre todo por haber asumido esta enorme responsabilidad. Entiendo que no era tu objetivo dejar el país así.

2 comentarios en “Gracias, Zapatero (o lo difícil que es ser representante)”

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