La robótica llega a las pizzas: Zume Pizza

Imagínense todos ustedes que quieren poner en marcha una pizzería. Automáticamente, todos nosotros pensamos en lo más intuitivo: necesitamos un local donde poder fabricar las pizzas, algún cocinero, alguien que atienda al público, un repartido, ingredientes, etc. etc. Vamos, lo de siempre. Prácticamente lo que siempre se ha necesitado para cualquier negocio que dependiese de producir y vender comida.

Sin embargo, los robots pudieran estar cambiando esto. Zume Pizza, es una startup que quiere transformar este tradicional modelo. Introduce dos cambios básicos en la cadena de valor de elaborar una pizza:

  • Por un lado, para poder producir pizzas a un precio más competitivo que la competencia, introduce robots por humanos en el proceso de elaboración de las pizzas. En la siguiente fotografía verán al robot de ABB elaborando la pizza.
  • Y, por otro lado, dispone de una flota de reparto en unos camiones que incorporan unos hornos especiales para terminar de hacer la pizza en el trayecto hasta el reparto del que hubiera comprado la pizza.
Robot de ABB elaborando una pizza en Zume Pizza (Fuente: http://www.mercurynews.com/wp-content/uploads/2016/09/zume.jpg?w=849)
Robot de ABB elaborando una pizza en Zume Pizza (Fuente: http://www.mercurynews.com/wp-content/uploads/2016/09/zume.jpg?w=849)

Así que sí: la robótica ha llegado a las pizzas. Estamos hablando de una industria que mueve casi 10.000 millones de dólares solo en EEUU. Y que su lema es “Ser el Amazon de la comida“. ¿Cómo lo quiere conseguir? Con la robótica: robots trabajando en lugar de humanos, reduciendo así la estructura de costes en la elaboración, e incorporando eficiencias en tiempo haciendo al cliente esperar menos y a mis recursos productivos estar más ocupados por poder aprovechar mejor su tiempo sin esperas por la entrega a cliente.

El fundador de esta startup es Alex Garden, ex-presidente de Zynga Studios. Y es que estos emprendedores tecnológicos no conocen fronteras. Saben de sobra que su valor reside en entender bien lo que son las palancas digitales y cómo pueden aportar éstas competitividad a las empresas. Y esto lo están llevando a todos los sectores, a multitud de empresas. ¿Cuántas quedarán? Yo creo que ni ellos mismos son conscientes. Pero sospecho que muchas.

De momento Zume Pizza tiene más ingenieros que cocineros. Imagínense lo que esta frase debe representar para el sector de la alimentación. Especialmente, ingenieros mecánicos, eléctricos e informáticos. Es decir, fundamenta su cadena de valor en entender bien la robótica y el resto de aparatos electrónicos sobre los que asienta su modelo de negocio. Su socia, es Julia Collins, una veterana de la restauración. Así somos los tecnólogos: cuando no conocemos algo de un sector, nos asociamos a una persona que sí, y es cuando metemos nuestros paradigmas tecnológicos para aportar en dicho dominio.

Tiene una patente por el camión de reparto que finaliza la pizza. De momento estos camiones tienen unos hornos para “terminar” de preparar la pizza. Y ese verbo es importante. Es “terminar” y ni “elaborar por completo”. Porque esto último es lo que está pensando. Que en estos camiones que incorporan 56 hornos, se hagan todas las pizzas. ¿Se imaginan una pizzeria en itinerancia? El acabose de la productividad. Dudo esto siquiera sea posible ahora mismo. ¿Lo permitirían las leyes de sanidad y manipulación de alimentos? Quién sabe.

Su otro socio de importancia: el fabricante de robots suizo ABB. Son los “empleados” que ocupan el espacio de la cocina. En la oficina es donde trabajan los ingenieros. Pero también disponen de un espacio poco conocido hasta la fecha en una pizzeria: un taller de máquinas y robótica. Y es que estos “empleados” no descansan ni se quejan; pero sí que hay que “repararles” de vez en cuando o revisar su funcionamiento. No sea que puedan ser más productivos aún.

Ya hablamos de suavizar el discurso en torno a los robots y esas supuestas evidencias de sustitución del trabajo por humanos. En eso no voy a entrar, que lo he comentado en reiteradas ocasiones. Lo que sí me resulta interesante de esta historia es entender cómo cuando hablamos de tecnología yendo por delante de las leyes, en España, debiéramos entrever estos movimientos para ir preparando un armazón jurídico para algo que acabará pasando. Una economía como la nuestra con tanto peso en la restauración, tiene una importante oportunidad en este tipo de proyectos de emprendimiento.

Cuando hablamos de transformación digital y automatización de procesos, una de las cuestiones que siempre sale es precisamente esta: cómo este tipo de tecnologías puede ayudarnos a encontrar más eficiencia en los procesos, y cómo puede ayudarnos a ser más rentables. Es lo que hemos venido a conocer como nuevos modelos de negocio, que ya pueden ver, tiene su última expresión en modelos que traen muchos ahorros y generan nuevas oportunidades.

Y el sector de las pizzas, su última revolución. Pizza Hut ya tiene un acuerdo con Mastercard y Softbank en Asia para usar robots en el servicio de atención al cliente. Se llama Pepper, un robot con un algoritmo para hablar con los clientes. Domino’s en Australia está empezando a usar vehículos autónomos en el reparto. En un sector donde los grandes (las marcas y franquicias) se están comiendo a los pequeños, no queda otra que entrar a competir “a lo grande”.

Las tecnologías, como siempre, buscando nuevas fronteras. La ley de rendimientos acelerados de Kurzweil, cada vez más presente en nuestro día a día. Y las pizzas, con la robótica de la mano, transformándose.