Movilidad sostenible para empresas: Leioa Berri Auto

Supongo que todos, a estas alturas, estamos ya medianamente familiarizados con el concepto de “movilidad sostenible”. Es un término frecuentemente empleado para referirse a ese conjunto de acciones que persiguen provocar un uso racional y eficiente de los medios de transporte. En un mundo en constante movilidad, que seamos eficientes cuando lo hacemos, puede tener un impacto bastante sustantivo en el empleo de los cada vez más finitos recursos.

En un mundo en el que se estima que para 2050 el 70% de la población mundial residirá en ciudades, se torna crítico que seamos capaces de desplazarnos de manera sostenible. Y no podemos esperar a 2050 para arreglar ese problema. De hecho, para limitar el calentamiento del planeta (entiendo que no he de enlazar evidencia empírica alguna), la Unión Europea ha fijado tres principales objetivos:

  • Aumentar la cuota de las energías renovables (esto ya llevamos años haciendo)
  • Incrementar la eficiencia energética
  • Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)
Calentamiento global (Fuente: Wikipedia)
Calentamiento global (Fuente: Wikipedia)

Este último objetivo de la Unión Europea -la reducción de gases de efecto invernadero- es en el que más se puede trabajar para el objeto de esta entrada, que no es otro que la movilidad sostenible. Y es que los objetivos de reducción en las emisiones de carbono en el transporte son de un 60% para el año 2050 e incluirán objetivos y acciones como:

  • Intentar limitar al máximo posible los vehículos de combustibles convencionales en las ciudades.
  • Un uso del 40% de combustibles bajos en carbono en aviación.
  • Un cambio del 50% en el transporte de pasajeros de media distancia; por carretera, que pasen a ser medios de transporte ferroviario, marítimo y fluvial.

Todo ello debería contribuir a reducir en un 60% las emisiones provenientes del transporte para el año 2050. La Antártica y el Ártico se derriten. Las ciudades, esas que poblaremos, muchas de ellas se encuentran en la costa. Las temperaturas bajan 8 grados por cada 1.000 metros que ascendemos. ¿Pero, cuántas ciudades conocéis a esa altitud? El problema del calentamiento global, ya digo, amenaza en muchos sentidos nuestro modelo de vida futuro.

¿Lo conseguiremos? Esa es la gran duda que muchos de los que nos preocupamos por estos aspectos nos hacemos. ¿Qué están haciendo las empresas? ¿Y los particulares? En una era en la que tanto las empresas como los ciudadanos somos agentes del cambio, no solo son las empresas las que deben asumir dicha responsabilidad. Es un problema de todos, del que tenemos que ser conscientes.

Y en esta clave es en la que quería escribir esta entrada. Mis amigos de Leioa Berri Auto, tradicionalmente un concesionario de vehículos Renault, se dieron cuenta de todo esto que estoy escribiendo en esta entrada, y dado que siempre han estado a la vanguardia de la innovación en lo que a movilidad se refiere, acaban de lanzar una nueva línea de trabajo para aportar soluciones de movilidad sostenible a las empresas. En un mundo en el que las empresas representan cada vez más peso tanto económico como social (no hay más que mirar el valor bursátil de las empresas), centrar parte de la solución en ellas, me parece una idea realmente brillante.

¿Y qué han hecho mis amigos de Leioa Berri Auto? Adentrarse en el mundo de los vehículos eléctricos con un esquema “llave en mano” para empresas y sus flotas de vehículos. Es decir, ofrecer a empresas privadas, no solo a entidades públicas, la posibilidad de disponer de puntos como el que sale en la siguiente imagen:

Fuente: http://static01.diariodenavarra.es/uploads/imagenes/bajacalidad/2013/08/26/_electrico_6ff36716.jpg?5d6b5f38a3600518a3e4dfcc5b4de9cf

La autonomía de la mayoría de los coches eléctricos ronda en el mejor de los casos los 200 kilómetros. Eso sí, siempre y cuando se trate de una conducción ecológica y en condiciones climáticas que no supongan el uso de servicios como la calefacción o el aire acondicionado (ya ven, en nuestras pequeñas decisiones está la emisión de gases de efecto invernadero). Esta *baja* autonomía (aunque yo rara vez hago más kilómetros que esos, ¿y tú?), la recarga de las baterías es fundamental.

En situaciones normales obtener una carga del 100% puede suponer una espera de más de seis horas. Cierto es también que la tecnología y los cargadores adecuados pueden reducir éste tiempo a menos de 30 minutos. Y es que las tecnologías de recarga están desarrollándose a una velocidad realmente alta. Por ello, la red pública de puntos de carga está en constante expansión, de tal manera que los puntos de carga irán llegando a todas las zonas de las ciudades. Pero, se quiere llegar más allá, y que las zonas industriales y las de servicios también dispongan con carácter ordinario de estos puntos. Actualmente esta implantación se está realizado a un ritmo lento. Y ahí es donde Leioa Berri Auto ve la oportunidad. En el mundo de la empresa, no solo a nivel de ciudadano (que es el que intuitavamente todos pensamos, y atribuimos la responsabilidad de su desarrollo a las intituciones públicas). ¿Qué puedes hacer tú y tu empresa para un futuro más sostenible?

Y es que el medio ambiente y nuestro futuro es cosa de todos. Ofrecer a las empresas un servicio de estudios de movilidad y de ahorro, acompañado de la instalación de puntos de carga, venta de vehículos eléctricos nuevos o de ocasión, así como esquemas de carsharing (incluyendo otros vehículos para elementos intensivos en km, como los de gas GLP –Gas Licuado del Petróleo-), así como su mantenimiento, es donde quiere Leioa Beri Auto centrar su valor.

Y para contarnos todo este servicio, que, bajo mi punto de vista, es un proyecto de alto impacto social y medioambiental, han organizado las Primeras Jornadas de Movilidad Sostenible de la Empresa, el próximo 10 de Noviembre de 16:00 a 19:00, en el Parque Tecnológico de Bizkaia. Os invito a todos a participar e interesaros por este proyecto.

El empleo en sectores más competitivos y el corredor Blue Banana

Buscando información sobre la distribución del empleo en la Unión Europea en términos de “tipología” de trabajo, me he encontrado con este mapa que quería compartir con vosotros por su expresividad:

% de empleo en sectores más competitivos y avanzados en las regiones de la Unión Europea (Fuente: https://i.redditmedia.com/Kd9oYkv-fEn9mSZ_zdV_SY71SHdEAgmI--3O-NYp6H0.png?w=779&s=fbb55b25fdb1b2fc76116ddc8ce8fc56)
% de empleo en sectores más competitivos y avanzados en las regiones de la Unión Europea (Fuente: https://i.redditmedia.com/Kd9oYkv-fEn9mSZ_zdV_SY71SHdEAgmI–3O-NYp6H0.png?w=779&s=fbb55b25fdb1b2fc76116ddc8ce8fc56)

Básicamente, se trata de este informe que intenta poner en comparación a las diferentes regiones en términos de industrias intensivas tecnologías manufactureras avanzadas e intensivas en conocimiento. Para poder comparar las regiones, se basa en una clasificación de cuatro familias respecto a tecnologías manufactureras: (1) Tecnología avanzada (farmacéutico, TIC, etc.); (2) Tecnología media-alta (químicos, electrónica, piezas de automoción, etc.); (3) Tecnología media-baja (derivados del petróleo, plástico, metales, etc.); (4) Baja tecnología (agricultura, ganadería, tejidos, muebles, etc.). Y coloca en cada una de estas familias los tipos de empleo (algunos ejemplos ya he puesto entre paréntesis.Y en relación a las industrias intensivas en conocimiento, también, introduce una clasificación que va desde Servicios Intensivos en Conocimiento (los conocidos como KIS), a otros que lo hacen menos. La base de datos y los resultados del mapa, los podéis encontrar aquí.

Clasificación de los empleos por uso tecnológico avanzado y conocimiento (Fuente: Eurostat)
Clasificación de los empleos por uso tecnológico avanzado a la hora de la producción (Fuente: Eurostat)

Cuando hablamos de las cifras de empleo, que estamos creando empleo, que hay mucho temporal, que se genera pocos puestos indefinidos, etc., siempre me acuerdo de este tipo de informes. Obviamente, no forman parte del debate público en España. No interesa. Ya ven cómo salimos a nivel de comparación con el resto de Europa. Ninguna región de España puede competir de tú a tú con regiones competitivas y con mucho uso del conocimiento como las que tienen Alemania, Reino Unido, Dinamarca, Países Bajos, Suecia, etc.

Y esto, tiene mucha relación con cuestiones como la educación o los servicios sociales. Un servicio, una industria, será intensiva en el uso de conocimiento, cuando el % de personas que trabajan para dicha empresa u organización con estudios superiores superan un cierto umbral. ¿Se acuerdan cuando hablé de la supuesta sobrecualificación en España? Decía esto:

Y, en segundo lugar, parece que otra explicación a considerar es la parte de la “demanda laboral de universitarios“. Es decir, ¿cuántos puestos de trabajo para universitarios hay en España? La gráfica que adjuntamos a continuación, muestra como España, es uno de los países con menores porcentajes de demanda laboral de titulados universitarios. Esto se cumple para casi todos los “niveles de trabajo” que hay: directores y gerentes, profesionales y técnicos y profesionales de apoyo.

Es decir, que cuando queremos debatir sobre el empleo que estamos creando en España, y cómo poder dotar de mayor competitividad al país, creo que debiéramos acordarnos siempre de este tipo de gráficos. Que nuestros egresados universitarios no salgan en el top de esa clasificación, tiene mucho que ver con el “tipo de empleo” menos competitivo y menos intensivo en el uso del conocimiento que se genera en España.

Otra de las curiosidades que deja este mapa, más allá de esta primera reflexión hecha, es el corredor “Blue Banana”, ese eje Manchester-Milan que congrega a 111 millones de personas dentro de la Unión Europea. Fíjense en el mapa siguiente, donde se concentra este eje de urbanización:

Eje Manchester-Milán, Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/03/Blue_Banana.svg/350px-Blue_Banana.svg.png)
Eje Manchester-Milán, Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/03/Blue_Banana.svg/350px-Blue_Banana.svg.png)

El creador de este concepto, Roger Brunet, quiso reflejar al corredor urbano de servicios e industrias que se concentran en dicho espacio, como una manera de representar esa parte de la Unión Europea que consideraba más “activa”. Básicamente se dio cuenta que en ese corredor se concentraban las rutas comerciales históricas de la UE, donde en consecuencia se habían venido acumulando un mayor capital industrial. Además, también es la zona de la UE con una mayor densidad de población:

Densidad de población en el corredor Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/02/Population_density_Europe.png/350px-Population_density_Europe.png)
Densidad de población en el corredor Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/02/Population_density_Europe.png/350px-Population_density_Europe.png)

Como ven, ese eje sigue siendo hoy en día (con la excepción del norte de Europa y los países escandinavos) las zonas más activas en términos de sectores más competitivos y dinámicos en términos de la intensidad de uso de conocimiento en el día a día. Por lo tanto, muchos han señalado a este corredor como “el mejor lugar para hacer negocios de Europa”. El problema que suele haber cuando una política tiende a fortalecer aún más este tipo de concentraciones es que se pueden dejar de lado zonas que de ser promocionadas y empujadas podrían llegar a incorporarse a este tipo de situaciones ventajosas.

Ya ven cómo, el debate de la creación de empleo tiene que incorporar estos elementos de reflexión. Que estemos creando empleo, no nos viene a sugerir que lo estemos haciendo en términos de calidad, competitividad y sostenibilidad futura. Y esto no solo es un problema del mercado de trabajo, sino también de la oferta competitiva de nuestras empresas. Y del tamaño de nuestras empresas claro. El empleo, esa asignatura pendiente.