Ford, sus resultados y los servicios de movilidad

Ford ha presentado sus resultados del tercer trimestre hace unos días. El titular con el que en muchas lugares se han quedado es que todo ha caído; sus resultados netos, su cuota de mercado global, beneficios por acción, etc. Y es cierto, la propia Ford lo presenta así en su primera transparencia de la presentación corporativa (detalles aquí):

Resultados de Ford en el último trimestre (Fuente: https://corporate.ford.com/content/dam/corporate/en/investors/investor-events/Quarterly%20Earnings/2016/2016-3Q-Corp-Earnings-slides.pdf)
Resultados de Ford en el último trimestre (Fuente: https://corporate.ford.com/content/dam/corporate/en/investors/investor-events/Quarterly%20Earnings/2016/2016-3Q-Corp-Earnings-slides.pdf)

Perder en un año, para el mismo periodo, 1.200 millones de dólares es mucho dinero. Las explicaciones oficiales no se han hecho esperar: el récord del año pasado es difícil de igualar (fue cuando la pick-up F-150 estaba en auge de ventas), los 600 millones de dólares destinados a arreglar un problema en las puertas de algunos modelos, los costes de lanzamiento de la nueva pick-up Super Duty, depende más de la flota de venta a empresas (que no siempre compran, y encima dejan menos margen que las de particulares), etc.

Pero, otros analistas, hablan de que sus competidores más directos, han mejorado resultados. Tanto General Motors como Fiat-Chrysler, han mejorado. El primero, hasta un récord de 2.800 millones y el segundo ha pasado de perder dinero (por la integración entre Fiat y Chrysler) a ganar 813 millones de €.

Pero lo que realmente creo que es de destacar es la apuesta que está haciendo Ford, con su CEO Mark Fields a la cabeza. Son numerosas las noticias que uno se puede encontrar sobre el viraje que está haciendo Ford para apostar por ello. El auge de las megaciudades, la cada vez mayor densidad de población en las mismas, el incremento de la preocupación por la calidad del aire y el cambio del consumidor en propiedad a uno que demanda más uso y compartición, están detrás de la estrategia que está queriendo poner en marcha Ford.

Un área donde Ford cree hay más beneficios potenciales que en el sector de la venta de automóviles tradicional. ¿En qué se materializa exactamente esa estrategia? Esa es la gran pregunta que muchos nos estamos haciendo últimamente. Se oye mucho ruido alrededor de los servicios de movilidad en las ciudades del futuro; pero hasta la fecha, las iniciativas no han pasado de ser más que proyectos sin “estrategia ciudad” clara.

En esa nueva “era de la movilidad en las megaciudades“, Ford ha visto en los vehículos autónomos un nuevo paradigma que, en palabras del CEO Mark Fields, “puede suponer un cambio tan importante como la cadena de ensamblaje de Henry Ford supuso“. Pero hay más, en lo que han venido a denominar “Ford Smart Mobility“:

Ford Smart Mobility (Fuente: www.ford.com)
Ford Smart Mobility (Fuente: www.ford.com)

Aquí podemos parte de en lo que pudiera estar Ford pensando para hacer virar su estrategia de compañía: pasar de ser una empresa que fabricaba y comercializaba vehículos, a una que ofrece soluciones de movilidad. De esto ya hablé hace cosa de un año. Por lo tanto, Ford sigue trabajando en ello. Sus beneficios, hay que enmarcarlos en este contexto de transformación de su estrategia. Ya sabemos que esto siempre implica cambios que hay que aguantar durante un tiempo.

La conectividad, el transporte sostenible, el vehículo autónomo, el incremento de la experiencia del viajante y el análisis de grandes cantidades de datos (Big Data), parece son las palancas tecnológicas sobre las que se quiere apoyar Ford para convertirse en esa emprea de soluciones de movilidad que decimos. En esta clave, no es de extrañar la cantidad de iniciativas de innovación abierta que está poniendo en marcha, su reciente (primer) gran acuerdo con una mega-ciudad para ayudar a combatir los problemas de transporte urbano y la polución (San Francisco en este caso), el lanzamiento de Ford GoBike (ante la creciente importancia que parece tendrá la multi-modalidad) o la compra de Chariot, empresa de servicios de transporte, un sector en auge importante.

Ford todo esto parece tenerlo claro. Su descenso de ventas, incluso, puede ser parte de la estrategia. El mercado de EEUU, tras el rescate de Obama al sector de la automoción (acordaros los intereses de Ohio a nivel político, el enorme peso del sector de la automoción ahí y la recesión sufrida en 2008-09), parece estar llegando a un punto de saturación. No es tan fácil ya vender más unidades de vehículos en esos mercados. Por lo tanto, quizás mejor darse cuenta a tiempo, y cuando vuelva a haber una fase expansiva (quizás demandando servicios de movilidad), estar el primero.

En definitiva, estamos presenciando cómo un sector tan “tradicional” (100 años haciendo lo mismo: fabricar y vender coches) se transforma para dar paso a las nuevas innovaciones tecnológicas. ¿Quién saldrá ganando en esta carrera por los servicios de movilidad? Podremos reseñar, dentro de unos años, qué tal le fue a Ford en esta “arriesgada” pero “realista” estrategia hacia los servicios de movilidad.