Kit básico para una tienda online y el renacimiento de los CRM

Recuerdo perfectamente el día que, allá por 2006 (ay dios), un profesor en la carrera nos hablaba de unos nuevos sistemas de información que se vinieron a bautizar como CRM (acrónimo de “Customer Relationship Management“). Recuerdo perfectamente cómo nos explicaba que serían magníficas herramientas para sincronizar todos los datos de acciones comerciales, publicitarias, etc. Y que, además, podríamos sincronizar esa base de datos con la de un ERP, de tal manera que las “unidades físicas” de producto, querían perfectamente sincronizadas. Y que para un negocio, sería muy facíl gestionar stocks y en definitiva, ofrecer a los clientes una magnífica experiencia de compra.

Me acordaba de esto hace unos días, durante el transcurso de una compra navideña. Le pedí a la persona que me atendió, casualmente, la talla del artículo que estaba en exposicón. Su respuesta fue que esa no la podía quitar, y que no la podía vender. ¿Qué hice? Muy fácil y rápido. Sacar el iPhone, buscar en Google, y acabar comprando el mismo artículo, para la talla que yo quería en uno de los competidores de la citada tienda. Es más, una tienda online que me ofrecía todo tipo de garantías de devolución si tuviera algún problema.

¿Consecuencias? Esa tienda física, perdió un cliente. Que en la era digital en la que multitud de herramientas están para ayudar a los negocios a “digitalizarse” estos comportamientos de las tiendas físicas me parece pre-históricos, me parece poco decir. Estamos hablando de unos clientes que nos hemos acostumbrado a unos muy eficientes procesos de compra por internet: si hay retrasos, que nos pidan disculpas; que no haya ruptura de stock (como en la tienda con la unidad en el escaparate); devoluciones ágiles y fáciles; atención rápida y eficiente; etc. Si algo de esto, no nos lo ofrecen las tiendas físicas, rápidamente vamos a sacar nuestro dispositivo móvil y hacer lo mismo (comprar), pero en alguno de los que sí han entendido esta “lógica digital”.

 ¿Y por qué todo es posible? Porque hay un sistema de información que integra y hace fluir el tráfico entre canales a la velocidad de la luz. Ese sistema se llama CRM, y es tan fácil de integrar y sacar valor para una tienda física como  para una tienda online. Visualmente, quizás todavía resulte más claro:

CRM para la integración con otros sistemas de información (Fuente: http://i01.i.aliimg.com/photo/v0/127546695/Retail_CRM.jpg)
CRM para la integración con otros sistemas de información (Fuente: http://i01.i.aliimg.com/photo/v0/127546695/Retail_CRM.jpg)

Quizás alguno esté pensando que este tipo de cosas son mías, y que en realidad el consumidor no se comporta así. Bueno, como siempre, mejor hablar con datos en la mano, que así no damos valoraciones personales. Según el 2016 State of eCommerce Delivery, que suele marcar bastante tendencia para el mundo del consumo y el retail, dado que se integran canales ON y OFF, hay varias cosas que reseñar para este año recién acabado, que directamente copio-pego del informe:

✓ 45% have abandoned a basket on a retailer or brand/manufacturer’s eCommerce website because of unsatisfactory or unavailable delivery options

✓ 43% of consumers said that, following a negative delivery experience, they wouldn’t return to that retailer within a month

✓ 38% said they are likely to never shop with that retailer ever again

Un total de 3.589 consumidores entrevistados para elaborar este informe. Habían realizado compras en diferentes países, que incluían EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia, Países Bajos, Italia y España. Como se puede apreciar de las principales conclusiones del informe, generar una experiencia agradable y sencilla de compra, es realmente crítico. Sino, podemos perder eventuales transacciones y clientes. Esta experiencia incluye facilidad para comprar, rapidez y agilidad en la distribución, bajos costes en la entrega (aunque el precio sea más alto, el dinero siempre debe estar en algún sitio), etc.

Para un negocio, ofrecer esa experiencia, como decimos, se torna crítico. Pero la gestión de todo eso, sería imposible de no disponer de ágiles sistemas de información que hagan fluir los datos. Sabemos que la capacidad para crear un negocio online depende enormemente de captar tráfico. Por lo tanto, el marketing digital, fundamental. Saber de dónde viene ese tráfico, también crítico, porque sino no sabremos cómo priorizar las acciones digitales (un problema cada vez más frecuenta en las empresas que tratan de vender vía Internet). Integrar los datos de almacenes para que no nos pase como a la tienda que comentaba al inicio, también de vital importnacia.

Que todos estos datos se integren en un CRM, es solo un primer paso. Al final, los sistemas de información, son útiles en tanto en cuanto se metan en procesos. Por lo tanto, un proceso de transformación digital, también se deberá acometer.  Pero todo eso no será posible si las empresas no entienden la capital importancia que tiene centralizar y unificar el dato en un punto común. Llámenle datahub. O llamémosle CRM, que ya viene pensado para todo ello. Pero llamémosle de alguna manera, y rediseñemos procesos alrededor. Y que la disponibilidad de stock no limite la capacidad de compra de nuestros clientes ON u OFF 😉

Amazon patenta un modelo de “almacén que vuela”: con los drones, todo está por hacer

Estas Navidades, me han regalado un dron. Además, un modelo que llevaba tiempo queriendo tener. Me interesa, como siempre, porque a los que nos dedicamos a esto de la tecnología, nos gusta “conocer lo último”, especialmente, por entender sus implicaciones a nivel de procesos, modelos de negocio y productos/servicios. Sobre los drones y lo que pueden llegar a introducir he hablado ya en alguna ocasión anterior, así que me ahorro la introducción.

Quería tener un dron que generara muchos datos. No solo con la cámara, sino también de geolocalización y otros metadatos. Con esto, buscaba entender qué oportunidades de eficiencia y optimización podrían traer a las cadenas de valor de las organizaciones.

En este sentido, para nosotros, ver lo que hacen las empresas de referencia es fundamental. Y, Amazon lo ha vuelto a hacer. Casi sin darme tiempo a empezar a entender el dron, leo que hace un par de días ha solicitado una patente que ha bautizado como “airborne fulfillment centers“, y que podemos ver en la siguiente imagen representada:

El
El “almacén que vuela” de Amazon (Fuente: techcrunch.com/2016/12/28/amazon-patents-show-flying-warehouses-that-send-delivery-drones-to-your-door/?ncid=rss)

Sí, lo que estáis viendo es un almacén en un zeppelin. No es que estemos volviendo a comienzos del Siglo XX. Sino que Amazon simula un objeto volador que pudiera permitirle distribuir más rápidamente lo que cualquiera de sus clientes pudiera comprar. Entiéndase el concepto “zeppelin” como el objeto volador más flexible que les permita prescindir de aviones comerciales que hace la flexibilidad de nuevo un reto. Por lo tanto, entiendo, que Amazon estará pensando en dotar de unas capacidades de “transporte de almacenes” no necesariamente en forma de aviones, sino en algo que les permita llegar a las grandes ciudades de manera más cercana.

Y esto lo puede hacer por dos vectores tecnológicos que como sabéis sigo mucho: el Big Data y los drones. Por un lado, dado que tiene una base de datos de patrones de compra realmente grande, nadie mejor que Amazon para tratar de adelantarse a cuándo y dónde se va a comprar qué. Es decir, para hacer ejercicios de predicciones de demanda realmente eficientes.

Una vez que tengo esos modelos construidos, dado que mis “almacenes” son móviles (el zeppelin), puedo desplazarlos a cualquier lugar. Dentro, podría contener un ejército de drones, incluso con capacidad de controlar por temperatura ambiente lo que contengan (entiendo que estarán pensando en productos frescos y otros productos de alimentación), de tal manera que pueden almacenar y distribuir a una velocidad récord sin dañar la calidad del producto.

Imagínense un partido del Athletic, algo muy local para los de Bilbao. Amazon podría desplazar su almacén móvil zeppelin a cualquiera de los montes de alrededor de Bilbao. Aquí las previas de los partidos suelen requerir la dotación de muchos productos de alimentación y bebida. Para cualquier grupo de amigos, pedir que venga un dron de Amazon a distribuirles prácticamente en tiempo real, sería una cuestión de minutos.

¿Ciencia ficción? No me lo parece. Amazon ya lleva mucho tiempo haciendo innovaciones en esta línea. Nada de lo que no haya hablado antes. Quizás el mayor reto que se vaya a encontrar Amazon es una cosa que cada vez se escucha y lee más en foros especializados en la materia. Esta complejidad de sistemas y objetos que pudiéramos ver a futuro por el aire, introducirá un espacio aéreo nuevo que hay que controlar. He puesto el ejemplo de Bilbao, pero piensen ustedes en la ciudad desde donde están leyendo este contenido.

No solo se trata de que el cielo está saturado. Sino también de hacer el sistema de Amazon compatible con las condiciones atmosféricas (¿qué pasa cuando lleva? ¿qué pasa con la velocidad del viento?) y con la diferente tipología de transporte que podamos ver por el aire en el futuro. Aquí nuestros representantes políticos, esperemos estén bien atentos a lo que va sucediendo.

Independientemnete de las reflexiones que aquí podamos hacer, lo que parece claro es que Amazon está adelantándose a todos. Que está yendo más rápido que el resto. Y que eso le va a dar muchos réditos a buen seguro para que el mundo del comercio electrónico, y su integración con canales físicos (acordémonos de su primera tienda física inteligente), sea liderado por Amazon. Por lo tanto, la reflexión que el mundo del retail debe hacer es que tenemos que hacer algo. Que el mundo digital va muy rápido, y sus tecnologías también. Y que no nos podemos quedar atrás. Y que esto de las estrategias omnicanal no es solo ya una idea. Sino también, realidades que se van conformando.

Por eso decía en el título eso de que “con los drones, todo está por hacer“. Esto mismo, lo podemos generalizar a que con la tecnología, todo está por hacer.

ROPO: mirar online y comprar offline

Una de las cuestiones que más retos está generando para las marcas B2C (pero también para algunas de las B2B) son los puntos de venta finales. Tras investigar, leer, consultar, recibir recomendaciones, etc., ¿dónde acaba comprando la gente? De esta omnicanalidad (de la que ya he hablado en varias ocasiones –aquí y aquí, por ejemplo-). surgen dos conceptos que están planteando serios retos y las empresas deben conocer:

  • Showrooming: ir a la tienda a conocer productos, para luego acabar comprando online. Son usuarios más sensibles a precios, y que saben que en muchas ocasiones los precios online son más económicos.
  • ROPO o “Research Online, Purchase Offline: consultar información sobre productos en entornos digital, para acabar comprando en las tiendas offline. Son consumidores que prefieren el tacto, la presencia, etc. para terminar su proceso de compra.

Esta última es la que ha despertado mi interés de nuevo tras leer el último estudio sobre e-commerce de IAB Spain. Entre las múltiples cuestiones relevantes que ahí se citan, me ha llamado la atención que el “efecto ROPO“, es realizada por el 20% de Españoles ya. Es decir, 9 millones de ciudadanos de nuestro país, dedica tiempo a mirar por Internet, pero prefiere ir luego a la tienda a formalizar la compra.

Este efecto varía por el canal digital usado para consultar, tal y como se puede leer aquí y apreciar en la siguiente figura. En España disponemos ya de 37 millones de dispositivos móviles con acceso a Internet (28 millones de smartphones y 8 de tablets) y, según Google, entre el 30 y el 40% de las búsquedas diarias que realizamos ya lo hacemos a través de estos terminales. Esto hace que ahora las marcas incluso reciban compras en movilidad, fenómeno antes reservado a espacios más “estáticos” en el hogar o lugar de trabajo.

Fuente: https://ecommercewebmarketing.wordpress.com/2013/09/23/leffet-ropo-research-onlinepurchase-offline-des-consommateurs-multicanaux/
Fuente: https://ecommercewebmarketing.wordpress.com/2013/09/23/leffet-ropo-research-onlinepurchase-offline-des-consommateurs-multicanaux/

Esto, obviamente, nos hace entrever la importancia que tiene para las marcas una buena presencia en Internet. Cuando hablo de estas cuestiones, no me canso de repetir que tener una web o una tienda online no solo debe tener como medida de “rendimiento” las ventas; también hay efectos indirectos como los que estamos señalando, algo así como un “efecto de escaparate”.

Y, en esta misma línea, otra idea subyacente es la importancia de aparecer en Google bien. A sabiendas que nuestro querido buscador tiene el monopolio de las 90% de las búsquedas, y a sabiendas que los porcentajes de acceso directo a páginas es nimio (la gente busca en Google todo antes de entrar a cualquier página), otro elemento que resulta de vital importancia es el disponer de un buen posicionamiento que preceda a la presencia que seduzca al visitante.

Dicho estos “elementos necesarios pero no suficientes” (buen posicionamiento y presencia en Internet), como empresa, uno podría preguntarse: ¿y qué debo hacer yo para hacer frente a este fenómeno ROPO? ¿es bueno o malo? ¿Reto u oportunidad? Bueno, como siempre, es mejor hablar en clave de costes y beneficios. No para todos será igual de importante.

Sabemos que nos gusta poder ver, tocar e incluso probar el producto que queremos adquirir. Esto es algo que el neuromarketing lleva años estudiando. Otro informe, en este caso de FNAC Francia, señala cómo estas personas que investigan primero online y luego van a la tienda física, tienen tickets medios de compra un 33% superiores a aquellos que no han previamente consultado en Internet. Esto es algo que quizás nos resulte a todos familiar. Dada la facilidad de compra que proponen las nuevas aplicaciones y servicios en Internet (experiencia de cliente y usuario), que hagamos grandes carritos de la compra resulta tremendamente fácil. Dado que se funciona con tarjeta de crédito (otra de las cuestiones que lleva a incentivar el gasto), de nuevo, para una empresa, todo esto resulta de enorme atractivo e interés.

Por cierto, esta omnicanalidad y existencia de múltiples canales que atender, hace que las marcas deban tener más presente que nunca la imperiosa necesidad de coordinar todos ellos. Cuando alguna empresa me dice que tiene precios diferentes en función del canal, o que incluso varía el precio si lo pone en buscadores o agregadores de ofertas, es cuando me acuerdo del ROPO y el Showrooming. Aquí es cuando entiendo puede suponernos un riesgo más que beneficio. Un reto más que una oportunidad.

Un reto, esta hibridación de canales digitales y presenciales, que hace que aparezcan muchas situaciones que las empresas deben afrontar. En la siguiente gráfica, con estadísticas mundiales (ya vemos que las tradiciones y culturas al final son diferentes), podemos ver cómo el trasvase entre canales de información y de compra es cada vez mayor. Y, por ello, el dato desempeña su papel clave en todo: o gestionamos las transacciones y flujos de datos adecuadamente, o podremos vivir situaciones en las que mareemos al cliente. Otro campo, muy abonado para el Big Data y las habilidades que exige desempeñar.

El cruce entre canales digitales y offline, y estadísitcas de uso (Fuente: http://www.spaceandtime.co.uk/wp-content/uploads/2015/03/pic-1.jpg)
El cruce entre canales digitales y offline, y estadísitcas de uso (Fuente: http://www.spaceandtime.co.uk/wp-content/uploads/2015/03/pic-1.jpg)

En esta era omnicanal, el reto se encuentra en estar presencia, disponer de buen posicionamiento, y sincronizar bien todos los canales de atención y compra que generen para los usuarios experiencias de compra y uso sensacionales. El ROPO, es un efecto, que provoca que debamos tener una buena presencia digital que esté coordinada con la redención o finalización de la compra presencial. ¿Está vuestra empresa preparada para ello?