La desaparición de los trabajos rutinarios: los e-sports, oferta y demanda, y el valor humano añadido

Sigo muy preocupado por todo lo que tenga que ver con la automatización del trabajo. Básicamente, porque creo que seguimos bastante expectantes. Sin mucha acción. Quizás tengamos que pensar mucho aún. Diseñar la estrategia. Y luego actuar. No lo sé. También quizás pudiéramos empezar a probar alguna política, acción o programa, que ayude a lo que cada vez parece más evidente. Ya lo comenté en el anterior artículo.

Un ámbito en el que me voy a interesar a corto plazo es el estudio de los tipos de ocupación y su mayor o menor susceptibilidad a la automatización. Básicamente, para pasar de un “discurso generalista” a un discurso más concreto. Que pueda contribuir a la reflexión y acción en las sociedades que tengo el placer de vivir (Euskadi, España).

Es complicado comenzar a hablar de la automatización del trabajo y no hablar de los trabajos rutinarios. Tiene ya unos dos años, pero esta gráfica habla por sí sola:

Auge de los trabajos no rutinarios y caída de los trabajos rutinarios (Fuente: wsj.net)
Auge de los trabajos no rutinarios y caída de los trabajos rutinarios (Fuente: wsj.net)

Como se puede apreciar, desde la “gran irrupción de las tecnologías digitales” (que tampoco tienen una fecha de comienzo, pero vamos a fijar en 2001), el empleo se ha venido creando en trabajos no rutinarios. Es decir, en aquellos donde el valor añadido de nuestro trabajo no es mover objetos, introducir información, computarla o recoger órdenes y actuar en consecuencia. Es decir, en aquellos trabajos donde tenemos que hacer algo más que esto último. Pensar, diseñar, construir de la nada, etc. El cerebro y nuestras capacidades cognitivas, ahí no tienen rival (al menos hasta que la computación cognitiva nos pueda dejar atrás también en eso).

Pero, en los trabajos rutinarios, los robots, cada vez son mejores que el propio humano haciendo esas cosas. Y encima, pueden trabajar sin parar, no tienen ocio personal, ni familia, etc. Podría aquí yo introducir un discurso social y ético; pero que entiendo no aporta nada a lo obvio. Si un robot lo hace mejor y encima sin parar, mejor centrarnos en otra cosa.

Uno, intuitivamente, podría pensar que la principal razón de esta caída del empleo rutinario es la propia automatización. Es la hipótesis que muchos han venido manejando. Incluso mi razonamiento anterior podría llevar a pensar eso. Sin embargo, las causas y efectos son siempre mucho más complicadas de explicar que la mera intuición. Por eso, me he puesto a investigar un poco sobre el tema. Y me he topado con este artículo, recién publicado (Diciembre de 2016), titulado “Disappearing Routine Jobs: Who, How, and Why?“.

Fuente: http://www.nber.org/papers/w22918
Fuente: http://www.nber.org/papers/w22918

Los autores hablan sobre cómo la desaparición de trabajos rutinarios parece que podría tener poco que ver con la automatización. Tendría más que ver con los deseos de las personas de dejar de hacer esos trabajos. Vamos, una situación de oferta-demanda tradicional, en la que el salario baja tanto por los efectos entre la curva y demanda tradicional, que a las personas, ya no les estaría interesando hacer esas labores. De esta manera, parece que el salto hacia puestos de trabajo de cualificación superior, sería más fácil, al tener también la voluntad del trabajador de hacerlo.

Todo esto, en cierto modo, me recordaba a este otro artículo que leí hace unos meses: “Why more young men are choosing video games over a job“. Un estudio publicado en este septiembre de 2016 por investigadores de la universidad de Princeton, exponía cómo muchos jóvenes con estudios universitarios, optaban por quedarse en casa jugando a videojuegos que ir a trabajar. Muchos pensarían que es por puro ocio; pero no, se trata de otra nueva profesión, de la los e-sports, de la que ya he hablado, y encima con bastante optimismo.

Why more young men are choosing video games over a job (Fuente: http://www.csmonitor.com/layout/set/amphtml/USA/2016/0925/Why-more-young-men-are-choosing-video-games-over-a-job?client=safari)
Why more young men are choosing video games over a job (Fuente: http://www.csmonitor.com/layout/set/amphtml/USA/2016/0925/Why-more-young-men-are-choosing-video-games-over-a-job?client=safari)

Y no, no es tanto un tema de no encontrar “otra oportunidad”, sino que es un tema de preferencia. En el informe “Trends in Psychological Well-Being“, además se muestran más contentos y satisfechos que sus pares desempeñándose en esos trabajos rutinarios que señalábamos al comienzo. Es más, el informe de Princeton dice que, esta tendencia es tan importante, que enre un 20 y un 33% de la reducción de las horas de trabajo se puede atribuir a personas que ya se dedican a los e-sports. ¿Por qué tanto los juegos? Parece que el esquema de incentivos que les propone (que dominan y conocen) es más atractivo, que el de un empleo.

De hecho, en este otro artículo, se puede leer cómo el grupo con menor transición hacia los puestos de trabajo rutinarios son precisamente los jóvenes. Independientemente de sus estudios. Esto hace que podamos pensar que las alternativas que tienen hoy en día frente a los trabajos rutinarios, les está haciendo valorar esas otras oportunidades, que, encima, les motivan más.

El declive de los trabajos rutinarios entre los jóvenes (Fuente: http://www.voxeu.org/sites/default/files/image/FromMay2014/cortes%20fig1%201%20oct.png)
El declive de los trabajos rutinarios entre los jóvenes (Fuente: http://www.voxeu.org/sites/default/files/image/FromMay2014/cortes%20fig1%201%20oct.png)

Como hemos podido comprobar, estudiar los “porqué” del declive de los trabajos rutinarios no son fáciles de localizar. Y menos aún, en una época en la que gracias a la transformación digital de la economía, no paran de salir oportunidades y alternativas a las que dedicarse. De ahí que el salario (curva de oferta y demanda), no resulte atractivo. Y los e-sports, como un ejemplo ilustrativo, una alternativa realmente buena. Veremos cómo sigue todo esto.

 

El Service Learning o Aprendizaje-Servicio: educación para la ciudadanía

A comienzos de Octubre, la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena proponía un proyecto que en muchos medios pasó bastante desapercibido, pero a que mí me llamó bastante la atención:

Carmena propone que los universitarios "ayuden a barrer" Madrid y ellos se niegan (Fuente: http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2015-10-02/carmena-universitarios-barrer_1045362/)
Carmena propone que los universitarios “ayuden a barrer” Madrid y ellos se niegan (Fuente: http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2015-10-02/carmena-universitarios-barrer_1045362/)

A tenor de lo que leí en su día, supongo que los principales objetivos que perseguía el consistorio de Madrid era básicamente la limpieza de las calles de Madrid. Ello, a tenor de declaraciones como éstas:

[…] Si se pone en marcha esta iniciativa, los universitarios podrían convertirse en gestores de los grandes acontecimientos juveniles, como los botellones, donde normalmente la basura que se acumula es incalculable.

La propia Carmena lo contaba en primera persona. Ella de joven trabajó en una fábrica de mermeladas como parte del Servicio Universitario de Trabajo (SUT). Esta experiencia la permitió conocer una realidad y adoptar una personalidad conocedora de los trabajos manuales y su implicación y esfuerzo. Concluía con:

Algo de esto queremos hacer para sensibilizar a la sociedad, para sensibilizar sobre todo a las personas jóvenes de que la ética de la limpieza es un elemento de sostenibilidad de nuestra sociedad y es indicativo del comportamiento ético necesario para con los demás, que los demás no tengan que recoger la suciedad que yo genero.

Más allá de las reacciones de unos y otros (que ya anticipo que a los estudiantes no les gustó nada), esta noticia me hizo pensar en los principios y valores que subyacen a un proyecto como éste. Es más, tengo una experiencia parecida a la de Carmena. Suelo contar en algunas conferencias y charlas mi experiencia en esa línea. Yo solo he estado dado de alta en la Seguridad Social por dos organizaciones: la Universidad de Deusto y la empresa de limpieza de mi pueblo, Leioa, denominada Halsa. Fueron varios los veranos, especialmente en las fiestas populares de mi pueblo, cuando uno de joven quería sacar unos ingresos mayores, y se tenía que poner el mono de limpieza. Os hablo de los 14 años en adelante.

Pero, más allá del dinero, lo que aprendí es precisamente mucho de lo que señala Carmena: visión comunitaria sobre la limpieza de una ciudad, ser responsable y sensibilización hacia la limpieza que uno genera en un evento del talante de unas fiestas populares, y sobre todo, valoración y reconocimiento al trabajo manual que día a día realizan personas y trabajadores como todos nosotros.

Carmena quería implicar a los universitarios. Y no es porque sea un colectivo que tiene más o menos habilidades para ello. La cuestión es que cada vez son más los proyectos para la educación en el compromiso ciudadano en la enseñanza superior. Esto que se estilo mucho en los países anglosajones, en España no lo hemos visto tanto. Se denomina el Aprendizaje-Servicio (ApS) o Service Learning.

Hace unos meses, estuve en la conferencia que impartió Andrew Furco, de la Universidad de Minnesota, experto en estos menesteres. Se centró en la evaluación de los efectos del Aprendizaje-Servicio en los estudiantes, en las organizaciones sociales desde las que estos desarrollan un servicio solidario y en las universidades. Tiene una publicación titulada “A Status Report on the Impacts of Service-Learning: A Review of the Research” que habla, desde una perspectiva científica y aplicada, sobre los efectos que tiene en la ciudadanía su vinculación en los servicios comunitarios. Y de esto quería hablarles.

No me parece un tema menor. Esta tendencia “pragmatoide”, de obsesión por lo inmediato, que están adquiriendo los sistemas educativos, hace que la formación de la ciudadanía del futuro resulte cada vez más complicado. La visión utilarista les está haciendo grandes técnicos de sus áreas de conocimiento, pero estamos quizás olvidando conceptos como la responsabilidades y la solidaridad.

El Aprendizaje-Servicio es una metodología innovadora que refuerza los vínculos entre la comunidad local y las instituciones educativas. El objetivo no es otro que ofrecer respuestas a los retos que plantea la educación en la actualidad. ¿Y qué se puede hacer en una institución de educación para introducir gradualmente esta visión hacia el servicio comunitario? Varios elementos:

  • Rol activo de nuestros estudiantes: son ellos mismos quienes plantean sus propuestas de planificación e implementación de la tarea a desarrollar. Esto, a futuro, en contextos profesionales, nos viene muy bien.
  • Atención a una necesidad real: muchas veces se critica que trabajamos problemas no reales. Pues nada más real que, en este ejemplo, la limpieza de nuestr ciudad. Si consideramos, además, que nos movemos en sociedades democráticas, la participación en la comunidad debería ser un derecho y un deber de los ciudadanos. En países nórdicos ya ocurre esto.
  • Relación con los objetivos curriculares y los resultados de aprendizaje: en nuetro Espacio Europeo de Educación Superior,  relacionar este desarrollo competencial con el currículo y los resultados de aprendizaje que se les espera, con el servicio voluntario a la comunidad constituye uno de los elementos más reseñables.
  • Ejecución de un proyecto de servicio: competencias como orientación al servicio, toma de decisiones o gestión y planificación por objetivos, ganarían muchos enteros con este tipo de proyectos. El diagnóstico de las necesidades del entorno y la preparación del proyecto para darles respuesta resultaría una actividad muy enriquecedora.
  • Reflexión: soy el primero que suele quejarse en ocasiones de la falta de pensamiento crítico de nuestros estudiantes. Pero en este caso, y aunque pudieran parecer trabajos manuales, no les quedaría otra. Los beneficios no son solo académicos (resolución de problemas), sino también de desarrollo personal (identificación de valores, diagnóstico y conocimiento personal) y curricular (mejora del proyecto y mejora de las actividades de servicio).

Los beneficios para nuestros estudiantes de un proyecto de este tipo resultan bastante evidentes. Entre ellos, me atrevería a destacar que los estudiantes se empiezan a sentir positivamente conectados a la realidad y las necesidades de su comunidad. Esto genera ciudadanía y sensibilidad (seguramente así dejemos de tener las calles tan sucias, bulliciosas, etc.). Además, los problemas reales planteados, hacen que los estudiantes tengan que diseñar e implementar soluciones a problemas que deben ser novedosas e innovadoras. Y hace que tengan que desarrollar muchas competencias que tanto buscamos en las aulas de las universidades (resolución de problemas, toma de decisiones, planificación, gestión del tiempo, etc.)

Como ven, la educación va más allá de las cuestiones técnicas o contenidos. Hay competencias, visiones, e implicaciones ciudadanas y de comunidad que aportan un valor enorme al currículum de nuestros estudiantes. El Service Learning se constituye así como una metodología innovadora que puede aportar mucho al desarrollo humano de nuestros estudiantes.