Lectio Brevis Deusto Ingeniería 2016: “El poder de los datos: hacia una sociedad inteligente, pero ética”

Cuatro empresas tecnológicas son las más valiosas del mundo

El bajo precio del petróleo está provocando muchos efectos. Uno de ellos, quizás menos comentados que el resto, es que ha aupado a las cuatro primeras posiciones en cuanto a cotización bursátil a cuatro empresas tecnológicas. Aquí os dejo un gráfico de la evolución de la acción de estas cuatro empresas, en orden: Alphabet (Google), Apple, Microsoft y Facebook.

Evolución de la cotización bursátil de las cuatro grandes empresas tecnológicas: Alphabet, Apple, Microsoft y Facebook (Fuente: Yahoo Finances)
Evolución de la cotización bursátil de las cuatro grandes empresas tecnológicas: Alphabet, Apple, Microsoft y Facebook (Fuente: Yahoo Finances)

Alphabet (el grupo de “empresas Google”), Apple, Microsoft y Facebook, copan ahora el ranking, y acumulan un valor en bolsa por 2.000.000.000.000 dólares, es decir, 2 trillones de dólares en nuestra manera de expresar estas unidades, distribuido de la siguiente manera:

  • Alphabet: 547.100 millones de dólares
  • Apple: 529.300 millones de dólares
  • Microsoft: 425.700 millones de dólares
  • Facebook: 326.200 millones de dólares

Estos movimientos, producidos las últimas semanas, tienen su explicación. Y es de lo que quería tratar en este artículo. Esta era digital, que hemos comentado en varias ocasiones, está produciendo valor de manera constante. Estas empresas lo saben, por lo que de diferente manera, pero que hayan pasado a ser las empresas más valiosas del mundo no nos sorprende a muchos. Es la industria que más está transformando modelos de negocio, cadenas de valor, formas de relacinarse y comunicarse, medios de comunicación e información, etc. Veamos caso por caso.

Alphabet, la antigua Google, no superaba a Apple desde 2010. Es además la empresa que mejores perspectivas a largo plazo presenta para los analistas. Básicamente derivado de su apuesta por la innovación y el valor que esta representa. A diferencia de Apple, más centrada en el hardware, Alphabet está inmersa en más proyectos de software e innovación, metiendo sus tenatáculos en sectores tan diversos como la robótica, automazatización, extensión de la vida de las personas y el bienestar, vehículos autónomos, etc. Sectores con mucho potencial. Si bien a corto plazo pudieran erosionar sus márgenes, todavía hoy en día presenta unos márgenes netos superiores a Apple (un 34,05 de cada 100 euros son beneficio limpio, frente al 21,99 de Apple). Además, está tratando de convencer a los inversores que en la transición de la web al móvil, lo está haciendo bien y mantiene su dominio. Según eMarketer, Google tiene el 32% del mercado de publicidad móvil, frente al 20% de Facebook, en segundo lugar. A mí el interrogante que siempre tendré con Google es cómo poder diversificar su actividad de la publicidad, que tantas dudas me genera en esta era de la publicidad omnipresente digital. 

Apple, está con cierto retroceso en las últimas semanas. Las cifras de ventas de su referente, el iPhone, no han sido las esperadas. “Solo” han crecido las ventas un 1%, el peor resultado de la historia. Y este es su principal problema, que depende excesivamente de su dispositivo inteligente. Representa un 66% de sus ingresos. Los ingresos por el MAC y el iPad, encima, han caído. Los analistas incluso empiezan a especular que el mercado de Apple pudiera estar saturándose; ya tienen a la población mundial de mayor poder adquisitivo. Por lo que o bien empiezan a fabricar y comercializar dispositivos de menor coste (una estrategia para competir con Android), o pudieran tenerlo complicado a corto plazo. Sin embargo, el grado de fidelización de sus clientes es alto e importante. Han construido una comunidad de clientes y usuarios a los que les encanta ir a sus tiendas a adquirir sus productos y servicios. Pero necesita siempre nuevas categorías de productos para que este modelo siga funcionan. ¿Será el reloj? ¿Serán las televisiones? ¿Serán los coches? No sé cuál, pero Apple necesita esa nueva categoría.

Microsoft, creo que Satya Nadella está dejando bien atrás los horrendos años vividos por la marca con su antecesor Steve Ballmer (un directivo que destruyó mucho valor que había ganado esta compañía como sistema operativo y software de edición ofimática). En pleno proceso de transformación de su negocio, se está orientando a los servicios en la nube y el software que puede funcionar sobre dicho entorno. Su línea de negocio Azure, su gran apuesta en esta línea, creció un 140% (hasta el 16,2% del mercado), solo por detrás de Amazon Web Services (que tiene un 27,2% del mercado), pero por delante de Google (3,6%) e IBM. Con esta plataforma, están entrando y apostando fuerte por paradigmas como el Internet de las Cosas o el Big Data (que tanto hablar nos está dando). Dada su diversificación y orientación de negocio, si lo sigue haciendo bien, creo que Microsoft ha vuelto para quedarse en el top de nuevo.

Facebook, la red social más grande del mundo, ha mostrado buenos resultados, y sigue anunciando buenas noticias del resto de sus patas de negocio: Whatsapp ha superado ya los 1.000 millones de usuarios e Instragram ya ha superado también los 400 millones. Sabe, además, que está en un sector inestable, donde el ciclo de vida de otros proyectos sociales ha sido realmente corto por no saber estar reinventándose en todo momento. De ahí la importancia para Facebook de estar constatemente adquiriendo cualquier empresa que le pudiera llegar a hacer sombra (Whatsapp o Instagram). Dada su capacidad organizativa por integrar equipos y compañías, es capaz de hacerlo sin alterar lo más mínimo el valor que ya generaban por separado. Su modelo de generación de dinero a través de los datos de audiencia gracias a los contenidos que les regalamos, está cada vez más en el centro de análisis. Los usuarios y su privacidad cada vez preguntan más sobre ello. ¿Llegará Facebook algún día a tener problemas? No lo sé. Pero como ya dije hace algunas semanas, Facebook tiene una infraestructura social, con muchísimos datos y usuarios, que, entiendo, permitirá crear muchas empresas y nuevos modelos de generación de valor y negocio. Por lo tanto, le auguro un buen futuro.

Como ven, esta era digital sigue produciendo grandes titulares, promesas y reflexiones. ¿Estaremos en el pico de una burbuja? ¿Será esta una nueva realidad a la que nos debamos acostumbrar? ¿Deberemos empezar a pensar cómo en nuestros negocios podemos aprovechar este movimiento? ¿Podrían llegar a ser tan grandes monopolios que ni los estados pudieran con ella? (noticia de Apple y el FBI) Pensemos en ello, y sigamos escribiendo sobre estas tendencias de empresas tecnológicas.

 

Qué es realmente la Transformación Digital: ¿qué cambia? (II)

(este artículo es la secuela de otro anterior en el que hablábamos de los elementos críticos -procesos y gestión del cambio- para la transformación digital de una organización)

En el artículo anterior, hablábamos de la importancia y el papel que deben jugar las personas y el cambio que deben acometer dentro de las compañías para que la transformación digital resulte exitosa. En esta línea, no detallé mucho los elementos que realmente cambian. Es decir, qué es aquello que realmente se “transforma. Que en cierto modo, me permite afirmar con cierta claridad que el mundo de oportunidades que abre es realmente amplio. Y es que las organizaciones, tienen delante suyo las siguientes oportunides y retos:

  • Estrategia “long tail”: en esta “era de la búsqueda“, en la que siempre que queremos localizar algo, lo buscamos en Google, y con bastante frecuencia, lo encontramos, cada vez más marcas están adoptando las estrategias “long tail”. Esto antes no era necesario. Si el cliente no encontraba lo que quería, acababa comprándose una referencia genérica. Pero esto pudiera estar llegando a su fin. Solo con ser conscientes que en Google se anuncian todo tipo de marcas, y que la estrategia de palabras clave más adecuada es un correcto equilibrio entre “número de búsquedas” y “competencia por ella”, queda claro que una estrategia long tail en todos los sectores pudieran ser la nueva normal. Esto hará que la competencia entre productos y servicios sea cada vez más acusada, por lo que las marcas buscarán diferenciarse de sus principales competidores.
Estrategia
Estrategia “long tail” para el café como ilustración de la transformación digital que viven muchos sectores en “era de búsquedas” (Fuente: http://marketingparafotografos.es/seo-desde-cero-iii-seo-long-tail/)
  • Todo no es digitalizable: esos modelos de negocios que se asientan sobre el axioma que todo se puede digitalizar, son también de esos sectores muy propensos a obtener importantes fracasos. La mejor tecnología no es garantía de éxito. Es más, aquellos que tienen más oportunidades de triunfar son los que se centran en valor al cliente, no en la mejor tecnología. El nacimiento de La Nevera Roja es uno de mis casos preferidos para ilustrar esta idea de la importancia del valor frente a la tecnología.
  • La nueva era de relaciones: eres lo que compartes, lo que haces. Eso nos podría llevar a considerar los nuevos esquemas de relaciones como una empresa abierta y abrazar así la era de la colaboración. Hace ya cinco años hablé en un artículo sobre las PYMEs, sobre cómo la desunión no hace la fuerza. La creciente complejidad de los sistemas actuales, apunta a que es necesario tener muchos puntos de información para entender lo que pasa. Las redes sociales son como sondas meteorológicas: si tienes una red bien tejida, puedes percibir mejor la realidad. Es cierto que para esta nueva era de relaciones necesita mejora de las herramientas para filtrar la cantidad de información existente, porque son muchas horas las que empleamos al día en redes sociales, horas que antes empleábamos para leer, para hablar con las personas, etc. Los clientes hablan de nosotros, estemos o no estemos. Los que no hayan entendido que la TV del Siglo XXI son las redes sociales y la cantidad de datos que ahí se generan, que vuelvan a reflexionar. Tenemos que estar ahí.
  • Rentabilidad del valor generado: el valor, en muchos sectores no digitales, se generaba, pero no se rentabilizaba (o capturaba). Esto en la era digital, la era de la trazabilidad y la atribuibilidad (de lo que hablé aquí), es posible hacerlo. Por lo tanto, podemos decir que la palanca digital permite una captura más eficiente del valor que un negocio o persona genera en esta transformación digital.
  • Saber bien quiénes son tus competidores: en la “La sociedad de coste marginal cero” de Rifkin, nos alertaba sobre los costes marginales cero en la era digital. Es decir, empresas en las que añadir una unidad de producto adicional vendida, no representaba coste alguno. Por ello, el margen era importante, una vez amortizados los costes fijos. Y el problema, es que son muchas las compañías “grandes” (Apple, Google o Amazon, por ejemplo), en las que esto ocurre. Así que si tus competidores son estos gigantes, creo que tienes un gran peligro: y es que si tu core de negocio es un servicio de almacenamiento en la nube (léase Dropbox), un paquete ofimático en clara tendencia hacia tecnologías Cloud (léase Microsoft Office) o el almacenamiento en servidores en la nube, tienes un grave problema como a Apple, Google o Amazon les dé por ofrecer eso gratis. Reflexionemos en ocasiones sobre las economías de escala, la estructura de costes de mi valor, y si alguno de los gigantes -las cuatro empresas más valiosas del mundo– puede ser mi rival.
  • Las plataformas y ecosistemas de trabajo: el caso Android es uno que ilustra muy bien esto. Con cierta frecuencia, el core de negocio de una compañía digital no es su producto en sí, sino lo que sobre la misma pueden hacer terceros. Es decir, que el negocio está en los complementos (como ya ocurre en los concesionarios con los servicios de mantenimiento o en los cines con la venta de palomitas y refrescos). Esto Google lo entendió rápidamente sacando una plataforma sobre la que terceros podrían desarrollar aplicaciones que generasen datos para su principal producto. Es decir, que la lógica de negocio y valor se ven claramente modificadas.
  • La era de los datos: resulta ya bastante obvío decir que estamos viviendo la era de los datos. Básicamente, para tres enfoques: ganar más dinero, reducir costes y prevenir el fraude. He hablado tanto de ello, que ni siquiera me extiendo. Y estas tres utilidades, afectan a todos los sectores por igual. No hay ninguno que se libre, por lo tanto, de la transformación digital y las ventajas de los datos.
  • La “versión digital” de nuestro producto: en 10 minutos, hoy en día, se sacan tantas fotografías como todas las tomadas en el Siglo XIX y parte del XX. Esto es algo que Kodak no entendió. Fue atrapada por esta era, pensando que todavía podría rentabilizar su modelo de negocio basado en carrete y revelado. Incluso llegó a pensar que le vendría bien esta digitalización de la obtención de la fotografía. La gente seguiría queriendo imprimir fotografías. El final de la historia ya lo sabéis: Kodak entró en bancarrota. Con la digitalización, muchos negocios piensan que todo será igual, pero en formato digital. Nada más lejos de la realidad. Los patrones de consumo pueden alterarse. Y el valor, ser generado de otras maneras, incluso, ajenas a mi día a día (léase el punto relativo a “Las plataformas y ecosistemas de trabajo“).

Como ven, son muchos cambios los que trae la transformación digital. ¿Estás preparado y lo tienes claro para aprovechar todas estas oportunidades?

El verdadero valor de las redes sociales: infraestructura, datos e interconexión

Una de las conversaciones más habituales en las foros digitales es el debate sobre el verdadero valor de las redes sociales. Es decir, ¿cuánto “valen”? Entendiendo el “valor” como algo que ya saben depende mucho de la óptica desde la que se mire.

Estas compañías están sometidas a la visión de los mercados, por lo que debemos ceñirnos a ver su valor en bolsa. Utilizando Yahoo Finances (una herramienta de Yahoo realmente buena para hacer comparaciones de parámetros económico-financieros de las empresas), pueden ver en la primera tabla de comparación a Twitter (TWTR), Linkedin (LNKD), Faceboook (FB) y Google (GOOG) comparadas. Son muchos parámetros, pero fijense solo en la primera fila, su “valor en bolsa”: Twitter 14.830 millones de dólares (un Abertis o Repsol en España), Linkedin 30.120 millones (en España solo la superarían las cinco grandes: Inditex, Santander, Telefónica, Iberdrola y BBVA), Facebook 291.390 millones (es decir, vale tres veces Inditex más o menos) y Google 510.990 millones (cinco Inditex). En una segunda gráfica, la evolución de la cotización de la acción de Facebook.

Comparación de Facebook, Linkedin, Twitter y Google (Fuente: Yahoo Finances)
Comparación de Facebook, Linkedin, Twitter y Google (Fuente: Yahoo Finances)
Evolución de la cotización de Facebook (Fuente: Yahoo Finances)
Evolución de la cotización de Facebook (Fuente: Yahoo Finances)

Ya ven que la tendencia parece clara. Las redes sociales, si bien son difíciles de monetizar, valor, tienen. Que suba o baje, depende, obviamente la mayor expectativa de beneficios a futuro. Vamos, lo que se viene a denominar fondo de comercio. ¿Y cuál es éste? Esta es la gran pregunta que se hace todo el mundo.

El verdadero valor de las redes sociales, bajo mi punto de vista, no son ellas como tal, sino como soporte a otras industrias. Me viene un poco a la cabeza lo que ocurrió cuando tras la segunda revolución industrial apareció la electricidad. El debate se centraba en cómo sacarle dinero a tan magnífica invención. ¿Qué ocurrió? Que no se comenzó a generar valor en dicha red eléctrica hasta que aparecieron aplicaciones que explotaban la infraestructura eléctrica. Es decir, hasta que no vinieron los electrodomésticos y su incorporación a las labores del día a día, no se comenzó a sacar valor a la magnífica invención que fue la red eléctrica.

Fíjense en las dos siguientes gráficas. En la de la izquierda, aparecen las facilidades básicas (agua, calefacción central y electricidad), todas creciendo desde 1900. A la derecha, los electrodomésticos como la nevera, el aspirador, el secador, el lavavajillas, que aparecen un poco después, con un retraso de unos 20-25 años. ¿Estaremos ante una sitacuón parecida? ¿Tardaremos años en ver “aplicaciones conectadas a las redes sociales” para sacarle valor?

La aparición de los electrodomésticos a comienzos del Siglo XX (Fuente: http://www.jeremygreenwood.net/papers/engines.pdf)
La aparición de los electrodomésticos a comienzos del Siglo XX (Fuente: http://www.jeremygreenwood.net/papers/engines.pdf)

Estas aplicaciones sobre una red (en este caso la eléctrica), en la publicación de Greenwood, podemos ver cómo trajo también una liberación del trabajo doméstico en beneficio de un mayor ingreso en el mercado trabajo. ¿Estaremos ante un caso parecido?

Tiempo de trabajo en casa y en una ocupación (Fuente: http://www.jeremygreenwood.net/papers/engines.pdf)
Tiempo de trabajo en casa y en una ocupación (Fuente: http://www.jeremygreenwood.net/papers/engines.pdf)

El “por qué” de estas hipótesis se debe a tres elementos que considero están trayendo las redes sociales: 1) Aceleración de las transacciones; 2) Cantidad de datos generados; 3) Interconexión de personas.

En primer lugar, en cuanto a las transacciones. Como los bancos o los mercados en el pasado, constituye un elemento fundamental para conectar más a las personas, y por lo tanto, generar probabilidades de compra-venta. Al final estas redes aportan transparencia y confianza, como ya hacen AirBnB o Uber por ejemplo, que por activa y por pasiva, no paran de definirse como plataformas de intermediación social, y no como cadenas hoteleras u operadores de viaje. Fíjense que este detalle no es menor.

En segundo lugar, los datos. Es la materia prima que puede nutrir a muchas industrias. La promesa del Big Data. Más eficiencia en el proceso de asignación de recursos. Cuando Linkedin ofrece valor en un proceso de selección o Twitter en el proceso de búsqueda de nuevos segmentos de clientes, al final, lo que hacen es reducir el tiempo de búsqueda. Por lo tanto, mejor proceso de asignación. Y, en la medida que sigamos codificando conductas humanas de nuestra vida (deseos, capacidad, acciones, comportamientos, etc.), las máquinas, las redes sociales, más sabrán sobre nosortos, y más valor tendrán estas redes sociales. A más datos, más valor.

Y en tercer y último lugar, la interconexión. No olvidemos que lleva el concepto “red” en su nombre. Por lo tanto, la interconexión es inherente a su naturaleza. De hecho, el término “red”, se utiliza todavía mucho como una clasificación técnica (como el concepto “móvil” o “social”). Sin embargo, no deja de ser mercado, que deja fuera intermediarios, y aparecen nuevos.

Yo creo que esto es lo que están valorando los inversores: más capacidad de intermediar en transacciones, materia prima para otras industrias y un mundo más interconectado. Es decir, está invirtiendo en una red. En este caso, redes con el apellido social, donde estamos los humanos, que de nuestra relación sobre la misma, generamos valor que están capturando estas infraestructuras. En relación a este último punto, creo que es importante darnos cuenta que nosotros somos indispensables en todo esto. Nuestro perfil, como ya alerté en el artículo que hablé sobre Linkedin y su futuro valor, debe ser declarado un “Bien de interés público“.

Éste es el verdadero valor que creo tienen las redes sociales: una infraestructura que permitirá construir muchas aplicaciones sobre ella. Veremos mucha evolución en todo ello.