¿Podría Google acabar como Yahoo algún día?

Hace tres meses hablábamos de Yahoo. Y titulábamos la venta de sus activos digitales con un apellido: “el antiguo gran buscador“. Y es que Yahoo! fue considerado por muchos, durante mucho tiempo, el que había ganado la batalla online. Fortune, el 2 de Marzo de 1998, titulaba esto:

Fuente: http://archive.fortune.com/magazines/fortune/fortune_archive/1998/03/02/238576/index.htm
Fuente: http://archive.fortune.com/magazines/fortune/fortune_archive/1998/03/02/238576/index.htm

La noticia merece mucho la pena. Habla de unas cifras realmente interesantes: una empresa que en 1997 había ingreso 67 millones, había perdido 23, pero que en bolsa ya le daban un valor de 2.800 millones de dólares. Y básicamente lo que venía a decir Fortune es que esos 25 millones de usuarios que mensualmente empleaban Yahoo, habían conseguido convertir Yahoo! en la gran perla de la era digital. En el gran buscador que nadie iba a conseguir desbancar. En el año 200 llegaba a los 185 millones de usuarios. Nadie iba a frenarle. Pero luego, ya saben lo que ha pasado.

¿Les resulta algo familiar? A mí sí. Sí, hablo de Google, la segunda empresa de mayor valor bursátil del mundo, la que presenta semestre a semestre grandes resultados; ese buscador tan potente y aparentemente indestructible. ¿Podría Google acabar como Yahoo algún día? Quién sabe.

Pero lo que me genera alguna duda respecto a la posición de Alphabet/Google es la industria en la que están, y no tanto ellos en sí (que sería difícil poner en duda a una empresa tan rentable y solvente). De esto ya he hablado en el pasado, con algunas de las frases que ahí introducía y que creo resumen bastante bien la “volatilidad” que pudiera tener este sector en el corto plazo:

[…] Dejando de lado que el mundo de la publicidad digital es difícil -sí, mucho presupuesto, pero también muchos jugadores para repartirlo-, lo que creo es que estamos confundiendo el tema del que tratar. En el fondo, lo que está en cuestión es si el modelo de publicidad online es bueno ahora mismo. Y es que yo creo que no. Hemos llenado las webs de publicidad totalmente intrusiva, poco personalizada (y mira que la era digital lo permite…) y omnipresente. Esto a la gente le molesta. Creo que necesitamos un nuevo modelo de publicidad digital basado en la relación.

El punto en todo esto es que Google, aunque parezca mentira, pudiera encontrarse en la “parte mala” de muchas de las tendencias que parecen advenirse en el sector. Por un lado, Google confía mucho en la web general y en su buscador ahí; parece que la tendencia hacia las apps es cada vez más pronunciada. Lo dicho en el párrafo citado anteriormente; Google confía en un modelo publicitario que podríamos considerar “intrusivo”; parece que la balanza hacia modelos basados en la relación se están extendiendo. En términos de redes sociales y la cada vez mayor edad e importancia de esos jóvenes que pasan tanto tiempo ahí, y menos en la web, Google no existe.

Por contra, Facebook, en ambos  mundos parece encontrarse en el lado correcto. no quiere esto decir, que a Facebook solo le depare un futuro de rosas. Esto está todavía por ver. Son tendencias.

Pero, donde el problema es más grande, es en la joya de la corona de todo esto: el tráfico móvil. Fíjense en la siguiente gráfica:

Tendencias en Internet y fuentes de tráfico (Fuente: http://www.kpcb.com/internet-trends)
Tendencias en Internet y fuentes de tráfico (Fuente: http://www.kpcb.com/internet-trends)

Ahora mismo, el mayor vector de recorrido de la industria publicitaria la tiene el móvil. El desequilibrio más importante entre tráfico a inversión lo tiene ese canal. Esta gráfica parece indicarnos una tendencia clara a mover dinero de inversión del canal impreso y TV al canal móvil. Si esa oportunidad existe en EEUU (que es a lo que hace referencia esa imagen), imagínense cuando esa tendencia llegue al mundo en general. Habrá muchos más problemas.

Y, por último, si parece que el contenido es el nuevo rey, y no tanto la búsqueda (SEO y compañía), no debería sorprendernos que ese “engagement” que genera el contenido (como el de Facebook, de nuevo), sea una aventura por la que deba empezar a preocuparse pronto Google. Y, de nuevo aquí, Facebook parte de una posición de partida ventajosa, por su gran adaptación al entorno móvil, en el que vemos tenemos todavía mucho para realizar. Solo un 15% de nuestro tiempo en los móviles lo hacemos en navegadores; el resto lo hacemos en aplicaciones.

Google no crece más. Al menos a nivel de usuarios y el uso que hacen. Lleva desde 2012 con el mismo volumen de búsquedas todos los meses (100.000 millones, que no es poco, pero ya digo que no crece). Pero en términos de dispositivos móviles, se traduce en una búsqueda diaria en el móvil; frente a los 50 minutos al día en Facebook. Los números hablan por sí solos.

Por lo tanto, volviendo a la pregunta original. ¿Podría Google acabar como Yahoo algún día? No lo sabemos, ni lo sabremos pronto. Pero las tendencias no son muy favorables.

Economistas en empresas tecnológicas

Hal Varian es un economista especializado en microeconomía y economía de la información. Profesor emérito por la Universidad de California – Berkeley, es el actual “Chief Economist” de Google. Entre las múltiples cuestiones que nos dejará para la historia, destacan dos libros: Information Rules: A Strategic Guide to the Network EconomyThe Economics of Information Technology: An Introduction. Ya pueden imaginar, con esta introducción, que su figura es muy familiar en este blog: el cruce entre la economía y la tecnología en esta nueva era de la economía digital.

Actualmente tinee 69 años. Y fue uno de los pioneros en lo que a la incorporación de economistas en empresas tecnológicas se refiere. Y esto, que hace unos años era prácticamente anecdótico, parece ser actualmente, a tenor de lo que se cuenta en este artículo de New York Times en no solo una tendencia, sino también en una gran salida para los economistas.

Los economistas en las empresas tecnológicas (Fuente: http://www.nytimes.com/2016/09/04/technology/goodbye-ivory-tower-hello-silicon-valley-candy-store.html)
Los economistas en las empresas tecnológicas (Fuente: http://www.nytimes.com/2016/09/04/technology/goodbye-ivory-tower-hello-silicon-valley-candy-store.html)

Hal Varian se incorporó en Google en 2002. Al comienzo, a media jornada. ¿Se imaginan lo que sería una media jornada de un profesor universitario de España en una empresa tecnológica? Para mí, un valor añadido para la formación universitaria altísima. Esta media jornada le duró poco. Enseguida, el valor que aportaba a Google era tan alto, que se incorporó a tiempo completo. Ayudó a Google en uno de sus principales hitos: el mercado de Google AdWords, que permitió a anunciantes incorporar su anuncio sobre la base de las keywords que la gente buscaba.

Google pretendía evitar que el que tuviera más dinero fuera el primero en aparecer. Quería un sistema más meritocrático. Buscaba un sistema de relevancia acorde a la supuesta búsqueda que estaba haciendo el usuario. De esta manera, el anuncio no sería interpretado como tal; sería interpretado por el usuario como otro más. Un ejemplo de libro de “mercado inteligente”. Desde entonces, Varian montó un equipo, y empezó a incorporar estas lógicas económicas a muchos otros productos de Google. Pero también, ayudó en la inteligente salida a bolsa de Google en 2004, las pujas por espectro WiFi, la puja por patentes e incluso por nuevos modelos de negocio.

De ahí lo de “Chief Economist en una empresa tecnológica“. Básicamente, incorporar visiones económicas en empresas que están transformando industrias, y que tienen que inventar nuevas lógicas que permitan construir modelos económicos sobre los nuevos esquemas de generación de valor que introduce la economía digital. Llevo un tiempo pensando en esta misma idea. Especialmente en la idea de lo mucho que puede aportar el análisis de datos masivos a la mejora de muchos algoritmos y al mundo del software en general. Todo ello, derivado del creciente número de estudiantes de economía y profesionales del ámbito económico que tenemos en nuestro Programa de Big Data y Business Intelligence.

En la actualidad, empresas tecnológicas como Amazon, AirBnB, Netflix, Facebook, Uber o Microsoft, se pelean por los doctorados en economía que se han especializado en este área de la microeconomía: entender bien lo que es la economía digital y los nuevos esquemas de generación de valor en los que también hay que incorporar esa dimensión económica que ellos tienen. En proyectos como los que emprende Randall Lewis en Netflix con sus estudios para determinar la correlación o causa de los anuncios en el comportamiento del usuario en la plataforma de distribución de contenidos (su blog se llama “Economics & Big Data” y en Linkedin dice que ocupa el cargo de “Causal Economics” en Netflix) o Peter Coles en AirBnB que hace investigaciones en su plataforma de huéspedes e invitados para encontrar relaciones ocultas que permita entender el comportamiento del consumidor (en Linkedin dice que es el “Head Economist” de AirBnB y suele escribir sobre nuevos sistemas de pricing en revistas como Harvard Business Review).

Un economista con este tipo de perfil en el mundo académico americano tiene un salario de entre 125.000 y 150.000 dólares. En las empresas tecnológicas, su salario está ya en los 200.000 dólares. Con el esquema de bonus y acciones que suelen tener, enseguida esos salarios suben considerablemente. Por si os lo estáis preguntando. ¿Y qué perfil es éste? Un perfil experto en su dominio (microeconomía especialmente), pero que maneja datos con facilidad, herramientas de computación y es capaz de construir soluciones de análisis de datos a través de algoritmos de machine learning. Por lo tanto, no se trata solo de entender la lógica de los mercados digitales, sino también de manejar las nuevas capacidades que traen las capacidades de cómputo actuales y los lenguajes de programación que permiten sacar provecho de los mismos.

Las universidades americanas ya han empezado a reaccionar a esta tendencia. En Yale, este otoño, se oferta el curso “Designing the Digital Economy“, que mezcla la informática y la economía para ofrecer esta mirada que los economistas aportan a las empresas tecnológicas. Quizás, algún día, veamos todo esto en España.

De momento, en nuestro Programa de Big Data y Business Intelligence, lo estamos viendo. Y mucho además. Y las clases, quedan súper enriquecidas también para el profesor (en primera persona lo cuento). Los economistas tienen mucho que aportarnos en las empresas que aprovechan el valor creado en esta era digital.

No, Google Analytics no es Big Data

Una de las cuestiones que más me llama la atención en los últimos tiempos es la cantidad de personas que, en foros relacionados con Big Data (eventos, conferencias, mesas redondas, foros digitales, redes sociales, etc.), destaca el uso que hace de Google Analytics como herramienta de “Big Data”. Me parece una “mala” manera de relacionar lo que es la “medición de datos” con un paradigma como el “Big Data” que implica mucho más (aquí la explicación de lo que es realmente “Big Data”, con el titular “El abuso de la palabra Big Data“).

 Allá por el 2005, Google sacaba Analytics con el siguiente mensaje:

Google Analytics como herramienta de "Web Analytics" (Fuente: Google)
Google Analytics como herramienta de “Web Analytics” (Fuente: Google)

Como veis, lo hacía para proveer una solución a una incipiente demanda de preguntas en lo que venía a bautizarse como “Web Analytics”: ¿qué keywords atraen más visitantes a mi web?; ¿qué campañas de email han sido más productivas en términos de creación de clientes?; ¿qué diseño de contenidos de página web genera más atención?

Según W3TECHS, Analytics la emplean un 55% de las webs del mundo. Una cifra realmente grande. Pero es que además tiene un 83% del mercado de las herramientas de análisis del tráfico. De hecho, según la misma fuente, un 50% de esas webs, usan Google Analytics como su única fuente de datos de marketing. Y aquí puede estar el primer error. Google es cierto que añadió nuevas capacidades a la industria del marketing. Sin embargo, también hizo que muchos cambiaran su visión de la estrategia al canal.

Dadas las capacidades de medición que trae (“qué bien, ahora tengo muchos datos“), parece que para el mundo del marketing solo comienzan a existir los canales de “búsqueda orgánica”, “social”, “búsqueda de pago”, “email”, “display”, etc. Es decir, esa capa digital que tanto le interesa a Google que usemos. Pero ni son datos “Big” (¿se pueden gestionar en Excel no? :-)), ni son intensos en variedad (todos están estructurados y en un mismo formato), ni son generados a gran velocidad (¿cada cuánto se actualiza vuestro Analytics? quizás para una tienda online pueda buscar alguna excepción con las transacciones… pero no es el caso de la gran mayoría de usuarios de Analytics).

El problema del “enfoque Analytics” es que ahora pensamos que sus métricas son las que tienen que guiarnos. Pensamos que un mayor volumen de visitas y sesiones, son la mejor forma de medir el éxito de mis acciones en canales digitales. Cantidad vs. calidad. Por esa regla de tres, técnicas como el clickbait o un blog, son “buenas” acciones según Analytics. Sin decirte el “para qué”. Te dice que “hay más”. Pero clickbait afecta y daña muchísimo a la marca, y el objetivo de un blog nunca puede ser la venta, sino la generación de awareness, branding, etc. Pero ese tipo de respuestas no te las da Google Analytics.

Esto no es “Big Data”. Por lo menos, si lo entendemos como un paradigma que viene a darnos respuestas a cosas que hasta la fecha no sabíamos. Las métricas brutas (sesiones, visitas, páginas vistas, etc.) que nos da Google Analytics las teníamos ya antes, y no responden a nada del “por qué”. Hay que ponerlas en su determinado contexto, y hay que relacionarlas de alguna manera para atribuirlas a resultados. Ahí es donde se queda realmente corto Google Analytics. Quizás fuera bueno para luego integrarlo y enriquecerlo con otros datos. Pero no por sí solo.

Esta veneración a Google Analytics, nos lleva a que las empresas acaben confundiendo terminología y no distingan entre estrategia y canales. Lo importante es hablar de estrategia, y no tanto (solo) de las visitas de un canal. Pero, ¿dónde quedó el Marketing Mix de toda la vida y su “P” de promoción a través del “marketing directo”, “advertising”, “ventas personales”, “publicidad”, etc.?  Creo que el hecho de que Analytics ofrezca la posibilidad de “medir” ha hecho que ahora pensemos que solo existen esos canales, y que encima sea lo más valioso.

Por eso no entiendo cuando me dicen “Facebook marketing” (que es un canal) o “Social Media Marketing” (colección de canales de marketing). Y encima, le añaden que medimos a través de Analytics! Como una buena manera de decir, que no solo hay estrategia (ups), sino que encima se mide para mejorar (ups). Son métricas buenas, pero no las únicas. Hay muchas más. Quizás es que como no las mide Analytics, ni siquiera las conozcamos. Y por eso es bueno hablar de estrategia siempre. Y hablar en clave de Estrategia (publicidad, por ejemplo), Contenidos (un vídeo por ejemplo) y Canales (Facebook). Otro ejemplo. Una Estrategia SEO (una visión más moderna y digital para la “P” de promoción), con Contenidos de artículos de blog (este humilde blog por ejemplo) y que usa un canal de blog (este mismo). Yo con Analytics no voy a saber medir toda esa estrategia. Simplemente tendré métricas del blog en sí, el canal.

Esto último, sí que tiene sentido. Y ahora, midamos para analizar la estrategia, no para analizar el canal, que es lo que hace Google Analytics. Por eso mismo, digo que no es “Big Data”, entendiendo como el que nos puede dar respuestas enriquecidas a mi estrategia de marketing. Me va a dar métricas brutas simples para algunos canales de mi estrategia. Poco más. Canal no es estrategia.

Facebook ficha a los principales equipos de fútbol: ¿para qué?

Hace unas semanas, cuando hablé de Facebook y de los cambios en su muro de notificaciones, ya comenté que Facebook estaba incentivando y promoviendo mucho el uso por parte de los que formamos parte de la ex-red social de Facebook Live videos e Instant Articles. Lo que busca no es otra cosa que generemos más y más contenido. Y encima, el vídeo le interesa mucho, seguramente por ser el formato de su principal base de usuarios, esos que se informan a diario en el actual medio de comunicación que es Facebook.

Esta es la principal diferencia que tiene Facebook o Google, como empresas de Internet, frento a otras como Yahoo: nosotros les regalamos los contenidos. Nosotros somos los generadores de su materia prima, por lo que sus márgenes operativos son realmente espectaculares. Y su crecimiento y escalabilidad, mucha más sencilla que la del resto. Cuando luego quieran competir, partirán siempre con desventaja.

Me acordaba de esto esta mañana mientras leía Wall Street Journal y he topado con este artículo. Básicamente, que Facebook ha fichado a varios equipos de fútbol y sus correspondientes estrellas para que usen Facebook Live, la herramienta para creación de vídeos que dispone. Esto no es nada nuevo; ya el mes pasado anunció que había fichado hasta 140 celebrities para hacer exactamente lo mismo.

Las cantidades que va a pagar son “pequeñas”, en escala Facebook, pero pueden expresar una intencionalidad clara:

facebook liveo
Fuente: http://www.wsj.com/articles/facebook-enlists-soccer-elite-to-help-live-video-1469727818

El Barcelona, se convierte así, el 18º mejor pagado de la plataforma. La entidad que más cobra por el uso incentivado de Facebook Live es BuzzFeed, con un contrato de 3,05 millones, seguido de New York Times con 3,03 y CNN con 2,51 millones de vídeos. No se extrañen si empiezan a ver su Facebook rodeado de estos vídeos. Fijense en estos dos ejemplos de su mejor pagado, el FC Barcelona:

En esta era digital, las audiencias traspasan las fronteras. Fijense que para un club, su principal métrica de éxito ya no solo radica en las personas que acuden a ver el entrenamiento, por mucho que los telediarios se empeñen en ello. Estamos hablando de una audiencia global y mundial de 500.000 personas viendo la presentación de su última estrella. El negocio del fútbol, como también dijimos, traspasa fronteras y hará que aumenten más y más los ingresos de los clubes de fútbol.

Cuando hablaba de la compra de Yahoo por parte de Verizon, ya señalé que sus contenidos deportivos eran uno de los mayores intereses. Es un contenido muy consumido por la audiencia móvil, por lo que también, muy jugoso para toda la industria millonaria de publicidad móvil digital. Por ello, ahí están entrando todos. Twitter, ya ha firmado contratos con la NBA, la NFL y la NHL. El objetivo no es otro que los contenidos generados durante la retransmisión de los partidos de dichas ligas. Snapchat ha hecho lo propio con otro operador.

En todo ello se observa una tendencia clara de transformación de red social a empresa de contenidos. Un medio de comunicación de este siglo XXI. Y vemos, algo que he señalado en multitud de ocasiones: estas plataformas sociales aparentemente gratuitas, se nutren de ello, de que las entendamos como un lugar donde informarnos y entretenernos.

 Y, como telón de fondo, está el debate sobre los medios de comunicación en este Siglo XXI. Cuál será su futuro, y a qué se pueden agarrar para seguir en esta disputa. Hasta un humilde blogero como yo, les quita (algo) de tráfico (poco). Tienen competidores por todos los lados, y además, con un músculo financiero importante (léase Facebook o Google). ¿A qué se podrán agarrar para seguir siendo competitivos? Ojalá tuviera respuesta. A los que hemos comprado el periódico en papel toda la vida, nos produce cierta pena. Esperamos poder encontrar el camino por ahí entre todos, quizás hibridando los conceptos de red social y medio de comunicación. Siguiendo, en definitiva, a estos grandes imperios de la comunicación como Facebook o Twitter.

Verizon compra los activos digitales de Yahoo, el antiguo gran buscador

La historia de Yahoo se explica de manera gráfica, que narra su pico en los 2.000, para unos últimos años más estancados:

Evolución de la capitalización bursátil de Yahoo!
Evolución de la capitalización bursátil de Yahoo!

Corría el año 1998 cuando Yahoo rechaza comprar Google por 1 millón de dólares. Más tarde, en 2002, Yahoo piensa que se había equivocado, y ofrece 3.000 millones por el entonces incipiente gran buscador. Google pide 5.000 millones, y Yahoo dice que es mucho. Los años van pasando, Google crece como la espuma, y Yahoo se va estancando en varios sectores digitales. Hasta que en 2008, rechaza una oferta de una desesperada Microsoft por 40.000 millones de dólares. Hoy, en 2016, ha anunciado la venta de todos sus activos digitales a Verizon por un total de 4.800 millones de dólares.

Yahoo tiene aún tráfico e interés. Es, según Alexa, la quinta web más visitada del mundo. 43 millones de personas visitan a diario la web de Yahoo. ¿Qué busca Verizon con este movimiento? Precisamente aprovechar ese tráfico. Busca diversificar su negocio de medios, a uno más centrado en la era móvil y de la publicidad y marketing digital. Con la compra de los activos digitales de Yahoo, busca sumar sus 1.000 millones de usuarios a los que ya tenía, tratando de llegar en 2020 a los 2.000 millones.

El foco en contenido deportivo (7 millones de usuarios diarios, solo detrás de ESPN), de noticias y financiero de Yahoo puede dar sentido a esta alianza. Un público bastante fiel (acordaros de la cifra de tráfico que tiene aún Yahoo), y que por lo tanto, puede ser bastante propenso a ser impactado por una publicidad que ya dijimos, tiene que mejorar mucho los modelos de impacto que sigue.  Si sumamos estos contenidos de Yahoo, con el tráfico móvil que tiene, la estrategia parece tener sentido. Si bien es cierto que Google y Facebook se centran en estrategias parecidas, estas dos, lo hacen con contenidos generados por otros. Y Verizon + Yahoo, lo harán con contenidos propios, una estrategia de menor margen y más intensiva en capital. Pero, ¿quizás no les quedase otra alternativa?

Simplemente unos datos para entender por qué esta estrategia de móvil y publicidad digital puede tener sentido. Son datos para EEUU, en un escenario en el que de los 150.000 millones de dólares que mueve la industria publicitaria, 60.000 son digitales, y creciendo.

 eMarketer U.S. Ad Spending Estimates (Fuente: http://www.journalism.org/2016/06/15/digital-news-revenue-fact-sheet/)
eMarketer U.S. Ad Spending Estimates (Fuente: http://www.journalism.org/2016/06/15/digital-news-revenue-fact-sheet/)

Pero, la competencia con Facebook y Google, no lo tendrá fácil. Como decíamos, además de jugar con ventaja, su modelo de apalancamiento operativo es mucho más eficiente: nosotros, los usuarios, generamos contenidos para ellos. En cambio, Verizon + Yahoo, financian sus propios contenidos, actividad además que requiere grandes inversiones en capital. Fijense en la siguiente gráfica para entender cómo parten con clara desventaja en este punto inicial:

eMarketer U.S. Ad Spending Estimates. (Fuente: http://www.journalism.org/2016/06/15/digital-news-revenue-fact-sheet/)
eMarketer U.S. Ad Spending Estimates. (Fuente: http://www.journalism.org/2016/06/15/digital-news-revenue-fact-sheet/)

Si el foco lo van a tener en el móvil, tienen que saber que pelearán entonces con el 88% de los ingresos de Twitter y el 77% de Facebook. Son los claros “players” dependientes de la era móvil. Google con un 41% (ya hablé de ello) y Yahoo con un 35% tienen menos foco en móvil. Pero ya digo que a Verizon, quizás, no le quedaba mejor alternativa que esta. Además, Yahoo crece en este segmento, por lo que tampoco parece una estrategia desencaminada. Otra cosa es cómo salga, claro.

El momento en el que Verizon incorpora Yahoo no parece el mejor. Acaba de reportar unas pérdidas de 439 millones de dólares por la depreciación de Tumblr, que compró por 1.100 millones de dólares en 2013. Este reportaje, cuenta lo mal que han salido las 53 adquisiciones que ha hecho Marissa Mayer desde que tomó las riendas de la compañía a mediados de 2012.

Ojo cuando evalúemos estas transacciones. Piensen en su edad. Cuando también Verizon compró AOL (otro de los pioneros en este mundo de Internet), ya dijo que se centraba en el “público más adulto” de Internet. De hecho, AOL, tiene una media de edad de 50 años entre sus visitantes habituales. La audiencia de Yahoo no parece muy diferente: familia con hijos, mayores de 35 años y con sueldos altos.

Dicho todo lo anterior, que explica en parte por qué Verizon ha comprado Yahoo, la pregunta que cabría hacerse es por qué no le han salido las cosas bien a Yahoo. En este punto es cuando yo siempre rescato el concepto estrategia. Creo que lo que diferencia Yahoo de Facebook, Amazon o Google es su falta de apuesta a largo plazo por un proyecto concreto. Las tres anteriores, de las que he hablado en reiteradas ocasiones (aquí, aquí y aquí), son proyectos a largo plazo, que en muchas ocasiones no han sido muy rentables. Pero es que ese no era el objetivo.

La estrategia, amigos, como hemos dicho muchas veces, resulta crítica. Yahoo no la ha tenido. De ahí en la gráfica de su capitalización bursátil esa “época plana”. Tráfico, audiencia, tenía. Pero no lo explotaba bien. Lo cual para una estrategia de contenidos móviles a monetizar por parte de Verizon, puede resultar una estrategia ganadora. De ahí que Verizon haya comprado los activos digitales. El antiguo gran buscador, pasará a mejor época. Y no pasará a la historia por su acierto de adquisiciones… ni de ventas. Esperemos cierre su historia digital con una buenta venta.

La Inteligencia Artificial y el SEO: Google RankBrain

La Inteligencia Artificial es noticia por muchas cuestiones. El 2015, pasará a la historia como un año en el que este campo, que lleva con nosotros desde los 60, ha dado saltos cuánticos. Es conversación de muchos no solo por las posibilidades que abre, sino también por la supuesta amenaza que provoca a la existencia humana. El problema de todo esto es que, como con muchas otras capacidades tecnológicas que hemos ido los humanos desarrollando, su vector de crecimiento es comercial. Stephen Hawking ya alertó de ello en 2014, cuando dijo aquello de:

Potentially our worst mistake in history.

Desde entonces, el panorama no ha cambiado mucho. The Economist dedica en uno de sus últimos números a hablar de todo ello. En este artículo, habla de cómo este debate ya lo vivieron en la revolución industrial. ¿La diferencia? Que ahora automatizamos cerebros, no músculos. Y ahí puede radicar parte de la diferencia. Hasta la fecha, hemos dicho nosotros a los ordenadores lo que tenían que hacer. Aquí, como ya he señalado en alguna otra ocasión, creo que no nos quedará otra que tener intervención pública.

Mientras estas reflexiones quedan en el ambiente, vemos como las grandes tecnológicas, siguen pivotando su estrategia de futuro alrededor de los datos, la conectividad y la Inteligencia Artificial. IBM, se autodeclara el líder de la computación cognitiva. Facebook lo mismo. Y Google, se rebautiza como “Machine Learning first” company. De esta última, quería hablar, a colación de la entredilla que hacíamos a este artículo.

Google está centrando mucho esfuerzo en RankBrain, el algoritmo de inteligencia artificial basado en machine learning (es decir, los ordenadores aprenden y ejecutan de manera “autónoma”). Así, Google, el famoso algoritmo, cambia de nuevo los parámetros de ordenación de la relevancia de resultados. Es decir, cambia de nuevo el SEO, esa industria en la que muchos llevamos tantos años. Y en entrevistas recientes, algunas personas importantes de Google ya han señalado que este algoritmo está, junto con los enlaces y los contenidos, entre los parámetros más críticos.

Empecemos por lo más importante: el cambio es nuclear. Básicamente lo que buscaba Google es un sistema que entendiera mejor al usuario. Es decir, que interpretara mejor los resultados de búsqueda. La idea básica es que este algoritmo es capaz de relacionar conceptos aparentemente ambiguos. Ante una búsqueda de un usuario, trata de entender su intencionalidad, y aunque las palabras exactas no vengan en una web determinada, Google lo considera relacionado. Además, como algoritmo de “machine learning” que es, si su sistema de “sinónimos” acierta, aprende de ello, y por lo tanto, irá mejorando con el tiempo.

Esquema de trabajo de RankBrain (Fuente: http://www.wordstream.com/images/rankbrain-diagram.png)
Esquema de trabajo de RankBrain (Fuente: http://www.wordstream.com/images/rankbrain-diagram.png)

Google RankBrain entra de los algoritmos “deep learning”, que no dejan de ser otra cosa que los algoritmos de “back propagation technique” evolucionados (esto ya lo estudié en la carrera a mediados de los 2000). La idea es aprender a conectar el significado de las webs de manera autónoma, algo que hacía la empresa DeepMind que Google adquirió en Enero del 2014.

Todo esto afecta en muchas cuestiones a las estrategias digitales de posicionamiento que han seguido las marcas:

  • Las keywords: la “keyword research” era la base de la estrategia SEO sobre la que se construía el resto de piezas del tablero. Habían de alinearse la propuesta de valor de la empresa, con las palabras que la gente buscaba, y hacer luego la implementación de las keywords en todos los canales y soportes (web, Social Media, etc.). Esto ahora cambia con RankBrain: el algoritmo aprende de manera autónomo, por lo que la keyword research, presumiblemente, vivirá una nueva época dorada: tendrá que estar en permanente adaptación. ¿Ya tienes tu keyword research en “real-time” preparada para ser actualizada?
  • Elección del “algoritmo núcleo” que utilizar: dentro del algoritmo de Google, hay varios “subalgoritmos”, que son los que finalmente ordenan los resultados. A partir de ahora será RankBrain quien determine qué “subalgoritmo” utilizar. Cada búsqueda, provoca diferentes mezclas de algoritmos. A veces determinará que el título meta es el parámetro crítico, otras el pagerank. En función de cómo aproximarse a entender mejor la intencionalidad de la búsqueda. Por lo tanto, esto pudiera terminar con parte del discurso de toda la vida: “Todo es importante”.
  • La importancia del benchmark del sector: los algoritmos de deep learning, como antes explicábamos, funcionan mucho con la lógica de la comparación y conexión entre webs. Y dado que aprenden por sí solos, una vez identificada la mejor web del sector, será el benchmark que utilice para compararse con el resto. Así, parece que RankBrain, clasificará los sitios web por cada sector. Y esto, al menos, hará que la importancia de herramientas de inteligencia competitiva como Semrush, Woorank o Similarweb, sean fundamentales para la definición de la estrategia digital de una empresa. Esto requerirá replicar, al menos, la estructura y composición de las mejores web en cada nicho y sector.
  • Los backlinks, reyes y reinas: ya eran importantes, pero ahora lo serán más con la lógica que estamos describiendo. Pero es que ahora, deberán “verticalizarse” por sector. Dado que seguirá una lógica del “Best student in class“, si construimos una estrategia de backlinks con diferentes sectores, podremos confundir a Google. La estrategia se tematizará, y hará que esto se vuelva más técnico. Mezclar una marca de venta de ropa con una de piezas de automoción por el sencillo motivo de “tener tráfico”, podría penalizar mucho. Bienvenidos a la era de la tematización de contenidos 🙂

Como ven, la Inteligencia Artificial no solo es novedad por el paradigma del Big Data. El marketing digital, en el que tantos cambios vemos constantemente, sea quizás uno de los más afectados. Por ello, resulta tan importante entender estos cambios y cómo hacer frente a los mismos. RankBrain ha venido para quedarse, y junto a enlaces y contenidos, a condicionar nuestro posicionamiento web.

Facebook y sus cambios en el muro de notificaciones: así son las cajas negras

He hablado últimamente mucho de Facebook. En este, este y este artículo, he destacado su cada vez mayor peso en muchas de las cuestiones que nos rodean en el día a día. Y que previsiblemente su valor en bolsa seguirá creciendo. Su importancia en la lectura de noticias, captación de tráfico de muchos medios, etc. es cada vez mayor. La figura siguiente, lo pone en perspectiva:

Top de sitios que mayor tráfico aportan a los medios digitales (Fuente: http://blog.parsely.com/wp-content/uploads/2015/12/Top-Traffic-Referrals-Sources.png)
Top de sitios que mayor tráfico aportan a los medios digitales (Fuente: http://blog.parsely.com/wp-content/uploads/2015/12/Top-Traffic-Referrals-Sources.png)

Facebook supera ya a Google, con casi un 40%, en cuanto a “llevar tráfico” a los medios digitales. Esto es por lo que en tantas ocasiones digo en los cursos y conferencias, que “las redes sociales no se usan, sino que se construyen“. Por lo tanto, saber cómo Facebook rige su lógica para mostrar en el muro de notificaciones las noticias que los medios publican, y nosotros seguimos, parece de sentido común.

Si no usas Facebook para leer tus noticias del día a día, debo comunicarte que estas en una minoría. 2 de cada 3 usuarios de Facebook, lee las noticias del día a día dentro del gran medio de comunicación de nuestra era (sí, Facebook, que ya dejó de ser red social hace tiempo). El poder que tiene Facebook es tal, que modifica las reglas de juego a su antojo, y los medios de comunicación le siguen. Que ahora estén haciendo tanto por Facebook Live videos o tanto Instant Articles, no será accidental. Facebook así se lo ha pedido e incentivado.

Esto de las “cajas negras“, y la modificación de las reglas sin mucho escrutinio, es algo de lo que ya he alertado. Pues Facebook, lo ha vuelto a hacer. Hace unos días, cambió el algoritmo de lo que él considera “importante” que leamos. El director de Ingeniería de Facebook, Lars Backstrom, anunció que va a dar más peso a las publicaciones de nuestros amigos.

Esto, que puede parecer una noticia sin mucha trascendencia, creo que sí que lo tiene. Por dos razones, que ya anteriormente he introducido. Los medios digitales de contenidos confían mucho en Facebook para captar tráfico, y en consecuencia, para monetizar sus contenidos digitales a través de la publicidad. Y, en segundo lugar, porque si va a primar más los contenidos de tus amigos, obviamente tu consumo de contenidos se vuelve menos heterogéneo, y se homogeneiza nuestra línea de lectura y pensamiento.

¿Será esto último lo que tiene detrás en la cabeza Facebook? No lo sé, uno nunca sabe con las cajas negras. Pero sí que creo que puede haber detrás un motivo más obvio para una empresa que cotiza en bolsa: dinero. Si yo ahora priorizo los contenidos de los amigos, obviamente los medios tendrán que reaccionar (a sabiendas que el tráfico que les da Facebook es muy apetitoso). Así, Facebook, podría estar buscando una nueva vía de monetización: se acabó el tráfico orgánico en igualdad de condiciones con los de los usuarios de la ex-red social, y bienvenidos a la era del mayor “pago en el muro de Facebook“. Es decir, si me pagas, te priorizo. Algo parecido a lo que hace Google con su red de display y SEM.

Más allá de esta perspectiva de negocio, a mí lo que  más me preocupa es la diversidad de opiniones que recibimos en un medio que cada vez se usa más (no tanto ya en las nuevas generaciones, pero es que ahí ahora mismo no está el meollo del consumo y del voto). Ya el pasado Mayo, algún ex-empleado de Facebook (con lo cual, relativicen sus posibles sesgos y prejuicios), alertaba de una deliberada omisión de comentarios de un color político dado.

En este paper, ya hablaban un poco de todo esto. Usando datos anonimizados, examinaron 10 millones de cuentas de usuarios de Facebook en EEUU. Son los propios usuarios los que refuerzan sus creencias, más que el propio algoritmo de ordenación de Facebook. Por ello mismo, este movimiento puede ser un efecto de reforzar más aún esas creencias, e introducir menos contraste en las opiniones de uno mismo. En definitiva, la intencionalidad de esta decisión pudiera ser clara: no introducir nuevos marcos de pensamiento.

Se ha hablado muchas veces cómo Internet, y su luego “mal” explotada arquitectura abierta se está cargando la objetividad. No tanto por su diseño, sino por las cajas negras que funcionan sobre su diseño. Con estas lógicas perviviendo con nosotros, siempre será fácil encontrar ideas más parecidas a las nuestras, que contrarias a las nuestras. Y así, la salud de las democracias, tengo mis dudas cómo mejorará con las herramientas de Internet. Y por ello, las estrategias, por ejemplo, en campañas políticas, tengo mis serias dudas si están entendiendo estos asuntos que estoy comentando.

Que Facebook reniege de su responsabilidad en todo ello, me parece bastante irresponsable. Esta decisión es una mala noticia para los medios, pero me parece que es una  peor noticia aún para nosotros.

Alphabet (Google) presenta resultados: algunas dudas

Alphabet, la matriz de Google, presentó los resultados la semana pasada. Al parecer, a los mercados no les ha gustado mucho lo que han visto, así que han reaccionado de la siguiente manera:

Fuente: Wall Street Journal
Fuente: Wall Street Journal

Pueden existir varios motivos que expliquen esta repentina caída, que son el objeto de la presente entrada. Pero ya anticipo que muchas de las cuestiones que he anticipado en dos de los últimos artículos parecen estar actualizándose ya (aquí y aquí). Básicamente, cambios, al parecer tan estructurales, que parecen vislumbrarse en el mundo del marketing digital. No obstante, las dudas que pudieran plantearse, se acaban bien rápido cuando hablamos de números estrictamente: un crecimiento del 23% en moneda constante respecto al primer trimestre del ejercicio 2015 anterior. Pero, el freno en su crecimiento, un repentino stop en la creación de valor, es siempre objeto de dudas y reflexiones.

Fuente: The Wall Street Journal
Fuente: The Wall Street Journal

Habitualmente, Google era el punto de partida de muchos procesos de compra. También el punto de partida para dirigirte en la búsqueda de información, de la descarga de un juego, del interés por contratar un viaje, o, simplemente, por pasar un rato en Internet navegando y descubriendo. La gente buscaba conceptos, y ahí Google se ha manejado manteniendo el monopolio del inicio de los procesos de búsqueda. Todo eso, pudiera estar cambiando. Por detrás de estas cifras y su cese en el aumento de valor, hay varias posibles explicaciones:

  • Las dos métricas más relevantes siempre en los resultados de Google (su principal línea de negocio) son el “cost per click” (el coste por click) y los “paid clicks” (los clicks que son de pago del total). Pues bien, el coste de cada click ha bajado un 9% en el último año y los clicks, respecto del total de clicks en Google que son de pago ha subido un 29%. Es decir, que cada vez se invierte menos en clicks de pago (el famoso “Adwords”), pero del total, cada vez son más los clicks de pago. Inquietante, al menos para todos los que se dedican al SEO y SEM. En la siguiente tabla vienen los cambios (algunos aumentos, pero varios descensos), de diferentes métricas publicitarias de Google:
Resultados de publicidad de Google (Fuente: http://9to5google.com/2016/04/21/alphabet-announces-q1-2016-revenue-of-20-3-billion-misses-expectations/)
Resultados de publicidad de Google (Fuente: http://9to5google.com/2016/04/21/alphabet-announces-q1-2016-revenue-of-20-3-billion-misses-expectations/)
  • Sigue siendo muy dependiente de los ingresos por publicidad. Del total de los 20.260 millones facturados, 18.020 (89%) vienen de la publicidad. Su dependencia de un sector con los cambios que estamos viendo, parece algo “preocupante”, aunque parezca mentira. Luego revisaremos la severidad, quizás, de esta afirmación.
  • Incremento de los ingresos por publicidad móvil, a pesar de haber sido siempre una fuente donde Google ha ganado menos.
  • La tienda de aplicaciones Google Play y su línea de negocio de servicios Cloud para empresas, siguen sin coger más peso, a pesar de ser la “eterna promesa” de Google. Reportan “solo” un 10% del total delos ingresos de Alphabet. Si quieren diversificar, apostar por estas líneas pudiera ser una buena idea.
  • ¿De dónde sigue viniendo los principales ingresos”? Pues de sus mejores productos, el propio buscador de Google y Youtube, con un total de 14.320 millones de dólares, que sobre los 20.260 del total de ingresos, representa un 71%. La red de Google (los anuncios que inserta en otros espacios), un 18% del total.
  • Una plantilla en aumento, de 55.419 a 64.115 personas, lo que hace que el ratio de ingresos/persona haya caído considerablemente. ¿Será que Alphabet estará invirtiendo mucho en líneas a diversificar? No se explica sino un aumento tan considerable de plantilla.
  • Alphabet mantiene una línea de negocio “Other bets” (Otras apuestas), donde recoge sus intentos por diversificar sus fuentes de ingresos. Apuestas como Nest para entornos domóticos inteligentes, Verily como negocio para las ciencias de la vida, o servicios de internet a gran velocidad como Fiber, quedan ahí recogidas. Pues bien, parece que no les está funcionando, pues reportan unos ingresos de 166 millones en este primer trimestre (más del doble de los 80 del último trimestre de 2015), pero con unas pérdidas que no dejan de aumentar (802 millones frente a los 633 anteriores). La estrategia de diversificación no le parece estar saliendo.

A esto, habrá de sumarle ahora el caso que le ha abierto la Comisión Europea por presunto abuso de posición dominante. Podría enfrentarse en última instancia a una multa del 10% de su facturación, que supondría unos 6.500 millones de euros por:

Google ha infringido las normas antitrust de la UE al exigir a los fabricantes que preinstalen Google Search y el navegador Chrome de Google y obligarles a que seleccionen en sus dispositivos Google Search como servicio de búsqueda por defecto como condición para concederles licencias de determinadas aplicaciones exclusivas de Google.” (Comisión Europea)

De cualquier manera, no hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado. Alphabet sigue siendo muy rentable. Con tanta disponibilidad en caja (75.000 millones de dólares en caja), no será difícil pensar en adquisiciones en esta nueva era del marketing online. Una buena oportunidad para las startups y para ofrecerse al siempre interesante mercado de compras y adquisiciones de EEUU. Pero, lo que sí me parece bastante más objetivo y evidente es la necesidad de hacer “algo diferente”. Cuando eres tan grande, y tu sector está sufriendo cambios estructurales, de verdad, que uno puede y debe estar preocupado.

Más sobre el cambio del “marketing digital”: los problemas de los medios y la nueva “publicidad digital”

Los adblocker siguen provocando grandes reflexiones. Y problemas para algunos de los “incumbentes”. Algunos cambios son “graves” (prescindir de puestos de trabajo), pero no “extremos” (posible cierre de negocios). Fíjense este artículo del New York Times de hacer un par de días:

La batalla por los ingresos publicitarios del tráfico web (Fuente: http://www.nytimes.com/2016/04/18/business/media-websites-battle-falteringad-revenue-and-traffic.html?_r=0)
La batalla por los ingresos publicitarios del tráfico web (Fuente: http://www.nytimes.com/2016/04/18/business/media-websites-battle-falteringad-revenue-and-traffic.html?_r=0)

Me encantaría que estas líneas las pudieran leer muchos medios que dependen actualmente de estos ingresos publicitarios para su modelo de negocio. Supongo que no llegarán a leer este humilde blog. Pero, me parece una cadena de noticias realmente alarmante para ellos. Mashable, despidiendo 30 personas. BuzzFeed, recibiendo llamadas de los inversores por el drenaje de los ingresos.

¿El motivo? Un tráfico web llegando a “momentos de no crecimiento“, la competencia (cada vez hay más webs que reclaman ese tráfico sin ofrecer alternativas de ingresos diferentes, de lo que ya hablé en la anterior entrada), por la irrupción del canal móvil (que cambia el modelo publicitario de una web de páginas web a una web de aplicaciones móviles), por la nueva oferta de los canales sociales (Facebook, Twitter y demás con sus modelos publicitarios), y, especialmente en los últimos tiempos, como ya cité en esta entrada, por los adblockers.

No es esta la entrada para hablar de cómo poder monetizar un sitio de contenidos (periódico, revista, blog especializado, etc.). Hay muchas versiones, diferentes ejemplos, cada uno en contextos muy diferentes. No sé cómo de replicables. Pero sí es la entrada para alertar lo que ya decía en la entrada anterior: el modelo publicitario va a sufrir importantes cambios, por lo que las reacciones no se pueden hacer esperar. Y ya están aconteciendo. Y sobre todo, la gente ya se está cansando de ello (de ahí la popularidad de los adblockers). Por eso decía que me parece bastante objetivo decir que la publicidad en Internet debe cambiar.

Como comenta la noticia de New York Times, 85 de cada 100 céntimos invertidos en publicidad online van a Google y Facebook. Todavía. Pero Facebook creciendo, y Google no (en este segmento o unidad de negocio, al menos). Tengo a medio preparar una nueva entrada hablando sobre la evolución de Facebook en los próximos años. Todo ello a raíz del F8 de la semana pasada. La tendencia parece clara: Facebook quiere que nos quedemos dentro de la “red social” (que cada vez es menos “social” y más “red”, pero conectando con entidades y sitios), sin salirnos con los enlaces. Ya hablé de esta tendencia de las grandes redes sociales comerciales cuando dije aquello de “el hipervínculo en la era de las redes sociales“.

Lo que parece claro de todo lo anterior es que la publicidad online que hemos conocido hasta la fecha está cambiando. Y mucho. Cada vez la tendencia apunta más a una publicidad menos invasiva, más personalizada, y más centrada en el usuario. Es lo que quiere aprovechar Facebook precisamente. Y seguramente muchas otras redes sociales, a sabiendas que hay sitios web de contenidos que ya obtienen hasta el 40% del tráfico desde redes sociales.

¿Esto lo sabrá Google ya no? Cuanta menos gente pase por el buscador inicialmente… su imperio más peligro correrá. Pero se moverá, como buen imperio, llegará a nuevos sitios. Pero, como vengo diciendo, con nuevos modelos de visualización de publicidad y de generación de impactos.

 

El “modelo de publicidad de Google”, la atención y algoritmos

Instagram, está de cambio. Al parecer, está trabajando en un algoritmo de personalización que permitirá que veamos resultados que más “nos interesan”. Un movimiento que sucede a los que ya hicieron en su día Facebook o Twitter -ahí nació el hashtag #RIPTwitter-, con sus algoritmos de personalización de resultados a los deseos y gustos del “consumidor” (nosotros, los usuarios). Es decir, huyendo de la ordenación cronológica, lo que buscan es que veamos aquello que entienden más nos gusta.

Un modelo de ordenación que, entiendo, podemos decir se inspira en Google. Cuando nació el buscador, intentó entender bien lo que la gente quería buscar. Y con ello, dado su éxito en el uso, comenzaron a evolucionar el espacio de resultados hasta convertirlo en un bien escaso. Nacen a la par dos “industrias”:

  • SEO: el concepto “optimizar” describe la idea de saber qué parámetros considera Google importantes para una búsqueda determinada.
  • SEM: resumiendo mucho lo resumible, pagarle a Google para que te ponga preferentemente en los resultados que devuelve el propio buscador.

Que otras plataformas sociales estén convergiendo a este “modelo de publicidad de Google“, a mí, querido lector, me preocupa. Como suelo decir, las redes sociales no se usan, sino que se construyen. Si algo no me gusta, dejo de seguirlo y ya está. Si yo usase un producto “marca blanca” con estas redes sociales, entendería estas personalizaciones. Pero, no es así. En redes sociales, donde además de agrupar a usuarios, puedo tomar decisiones sobre lo que me gusta y no me gusta (sigo o no sigo), ¿por qué va un algoritmo a hacerlo por mí?

La respuesta, me parece es bastante clara: dinero y modelos de negocio. Como ya he comentado con anterioridad, estas “redes sociales comerciales” que usamos son canales de TV. Es decir, necesitan generar datos de audiencia para que luego puedan vender mejores espacios de impacto a los anunciantes. Para ello, que un usuario vea lo “más relevante“, resulta crítico. Y por ello, son movimientos tendentes a generar “escasez“. Es decir, aparecer ahí como algo “relevante”, pudiera llegar a ser algo escaso, por lo que ya la gente estaría dispuesto a pagar. Por esto mismo, el SEO y el SEM de Google, llevan años literalmente montados en el dólar.

La lógica parece sencilla e incluso poco “debatible”: con más de 400 millones de usuarios, y a sabiendas que el 70% de las entradas no son vistas por sus usuarios, Instagram busca introducir “relevancia” y “escasez”: cuanto más tiempo quieran estar en su red los usuarios (porque ahora tendrán un incentivo mayor para estar), más valor tendrá ese espacio para los anunciantes.

Pero esta es la guerra de la atención. En un mundo en el que cada hay más dispositivos electrónicos para el consumo de medios y contenidos digitales, cada vez más oferta de contenidos y plataformas, la cuestión es “estar ahí“, y llamar la atención del que busca. La escasez es la atención, y de ahí que el clickbait sea una industria en sí misma (técnicas para llamar la atención con un titular sensacionalista, que busca generar tráfico con clicks):

Fuente: http://www.thedailybeast.com/articles/2014/07/14/saving-us-from-ourselves-the-anti-clickbait-movement.html
Fuente: http://www.thedailybeast.com/articles/2014/07/14/saving-us-from-ourselves-the-anti-clickbait-movement.html

Estas “redes sociales comerciales” buscan todo tipo de técnicas para atraer más a los usuarios y buscar un mayor consumo de tiempo y contenidos. Eso, engrasará bien con su Cuenta de Resultados, y claro, su valor de mercado. Y es que esto no va de usuarios, ni únicos, ni nada parecido: va de tiempo empleado, tasas de retorno y “engagement” del usuario. Cuando hablas con una empresa, con un medio de comunicación, con un bloggero, suelen exponer su éxito con “usuarios” o “páginas vistas”. Pero eso dista mucho de ser una métrica buena y precisa. Pero tenemos algunas mejores, que ahora mismo no estamos empleando.

La atención y algoritmos, así, cobran un papel tan relevante, que serán estos últimos los que determinen para nosotros cuestione tan fundamentales y humanas como “qué nos interesa”. Ya he hablado del libro “The Black Box Society” con anterioridad. Y alerta precisamente de esto mismo. Como todavía no lo he terminado, hablaré de él próximamente.

Por todo esto, y resumiendo la idea principal, creo que la industria de la publicidad digital, como ya hablaba recientemente, va a cambiar. Creo que pasaremos a un modelo como el de la TV:

  • Un segmento de “publicidad premium”, que querrán pagar por esa atención y contenidos de calidad. Como la TV de cable. Un mercado publicitario no invasivo, adaptado al usuario y donde los adblockers no serán preocupación del usuario.
  • Un segmento de “publicidad low cost”, que querrán seguir pagando, como hasta la fecha, por clicks y tráfico, como medida más sencilla del concepto de “interés por comprar o consultar algo“. Un “modelo de publicidad Google“, donde los adblockers serán la norma.

Como ven, y volviendo a insistir en ideas previas, la era digital no ha hecho más que comenzar. Todavía seguimos analizando su evolución y especulando sobre su futuro. Esto no va de cantidad, va de calidad. Y para que mi espacio de impacto publicitario tenga un valor por el que la gente (anunciantes básicamente) quieran pagar, necesito generar esa sensación de escasez. Es algo que los periódicos todavía no terminan de dar con la tecla para ver cómo sacarle monetización, pero que, creo y espero, pronto lo hagan. La atención y algoritmos, nos lo dirán.

Por cierto, ¿podrá Google llegar a tener problemas algún día? 🙂