La Premier League se podrá seguir en Twitter

He hablado de Twitter en muchas ocasiones. Es siempre fuente de conversación en el sector entender cuál puede ser su futuro, si finalmente será vendida a alguna de las grandes, o seguirá siendo una empresa independiente, tratando de pelear en el siempre complicado terreno tecnológico. Siempre ha tenido el mismo riesgo que ha corrido Yahoo: no tener claro si es una empresa tecnológica o de contenidos.

Cuando hablé de su última gran caída en bolsa, ya hacía referencia a que parece que ahora tienen más claro que nunca que son una empresa de contenidos. Que su valor es precisamente el dotar de contenidos de calidad a los usuarios, tratando luego de monetizar los mismos a partir de acuerdos publicitarios. Y, de esta manera, íbamos acercando Twitter cada vez más a un escenario televisivo, en el que el usuario podría seguir la actualidad en Twitter, recibiendo anuncios como ya nos pasa cuando vemos la TV.

En esta línea, Twitter acaba de firmar un acuerdo con Sky Sports para la retransmisión en tiempo real de los momentos clave de los partidos de la Premier. Lo hará, a través de la cuenta oficial de Twitter de Sky, que cuenta actualmente con 3 millones de seguidores. Sky, que se ha dejado la friolera de 4.200 millones de libras en los derechos de 126 partidos de la Premier durante los próximos tres años, busca así nuevas maneras de monetizar su inversión. Por otro lado, Twitter busca una nueva manera, igualmente, de encontrar vías de ingresos. Una situación, buena para ambas partes a priori.

sky sports

El acuerdo entre Twitter y a Premier se circunscribe a la 2016/17. Y lo que deja claro es que Twitter, ante las dudas respecto a su futuro que ha generado “aquí y alla”, está pensando en sacar provecho de contenidos en el mundo del deporte. Ya hizo acuerdos similares para la Eurocopa de Francia este 2016 y para Wimbledon, con bastantes buenos resultados. Por lo tanto, un paso más para Twitter en su ligazón con el mundo del deporte. En este caso, con la liga con mayor número de seguidores y fans por todo el mundo.

La comparación con Facebook, en este escenario, parece inevitable. Facebook pagando a clubes y jugadores por usar su plataforma de vídeo, y Twitter llegando a acuerdos para retransmitir momentos clave de la liga más seguida del mundo en tiempo real a través de cuentas de Twitter. La diferencia radica en que a Facebook le valoran mucho sus 1.600 millones de usuarios mensuales, frente a los 310 de Twitter. Su crecimiento parece algo más estancado.

No obstante, no tiene por qué un mayor número reflejar un mayor valor siempre. Y esto Twitter parece que lo tiene claro. Mejor apostar por contenidos de calidad para ese usuario fidelizado que tiene. Pero, no por ello renuncia a la captación de un mayor número de usuarios. Por ello, durante 2015 y 2016, no ha parado de invertir en su plataforma de vídeo, especialmente pensando en las retransmisiones en tiempo real. El éxito de redes como Periscope o Vine, dejan entrever que el nuevo usuario de plataformas de Social Media quiere vídeos. Y los goles y momentos clave de la Premier, como pequeños vídeos que luego se puedan viralizar, parecen un contenido muy apropiado.

Este movimiento vuelve a poner encima de la mesa reflexiones interesantes. Por un lado, el cada vez más acentuado viraje de estas ex-redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) a medios de comunicación que aprovechan contenidos de terceros. La funcionalidad de historias de Instagram anunciada ayer, parece encaminada en la misma línea. Son movimientos orientados a capitalizar los contenidos y dotarles de una sensación de tiempo real y de seguimiento de contenidos que en otra época se verían en la TV. Con la diferencia que ahora son los propios usuarios los que se pueden encargar de gestionar el movimiento e incluso creación de contenidos.

En segundo lugar, de nuevo, me vuelvo a acordar de mis queridos medios de comunicación. Este aura de romanticismo que siempre me hace acordarme de ellos. Tantos y tantos años leyendo periódicos, para que ahora vea como estas plataformas sociales sí están entendiendo el perfil del nuevo lector. Pero, lo que no veo es a estos medios tradicionales entendiendo lo mismo. El lector del futuro consume contenidos en plataformas sociales. E incluso lo hace ya en tiempo real. Entender esta tendencia es importante para que no perdamos su futuro.

Y, en tercer y último lugar, entender al deporte rey como una industria millonaria, con audiencias que se pueden beneficiar de la difusión de contenidos por Internet. Eso la Premier siempre lo ha tenido claro (horarios, nacionalidades de jugadores, patrocinadores regionales, etc.). Por eso, seguramente, Twitter haya empezado por allí.

En definitiva, Twitter alcanzado acuerdos en el mundo del fútbol para tratar de monetizar mejor y más su enorme red de contenidos y base de usuarios. Esperemos la evolución.

Facebook ficha a los principales equipos de fútbol: ¿para qué?

Hace unas semanas, cuando hablé de Facebook y de los cambios en su muro de notificaciones, ya comenté que Facebook estaba incentivando y promoviendo mucho el uso por parte de los que formamos parte de la ex-red social de Facebook Live videos e Instant Articles. Lo que busca no es otra cosa que generemos más y más contenido. Y encima, el vídeo le interesa mucho, seguramente por ser el formato de su principal base de usuarios, esos que se informan a diario en el actual medio de comunicación que es Facebook.

Esta es la principal diferencia que tiene Facebook o Google, como empresas de Internet, frento a otras como Yahoo: nosotros les regalamos los contenidos. Nosotros somos los generadores de su materia prima, por lo que sus márgenes operativos son realmente espectaculares. Y su crecimiento y escalabilidad, mucha más sencilla que la del resto. Cuando luego quieran competir, partirán siempre con desventaja.

Me acordaba de esto esta mañana mientras leía Wall Street Journal y he topado con este artículo. Básicamente, que Facebook ha fichado a varios equipos de fútbol y sus correspondientes estrellas para que usen Facebook Live, la herramienta para creación de vídeos que dispone. Esto no es nada nuevo; ya el mes pasado anunció que había fichado hasta 140 celebrities para hacer exactamente lo mismo.

Las cantidades que va a pagar son “pequeñas”, en escala Facebook, pero pueden expresar una intencionalidad clara:

facebook liveo
Fuente: http://www.wsj.com/articles/facebook-enlists-soccer-elite-to-help-live-video-1469727818

El Barcelona, se convierte así, el 18º mejor pagado de la plataforma. La entidad que más cobra por el uso incentivado de Facebook Live es BuzzFeed, con un contrato de 3,05 millones, seguido de New York Times con 3,03 y CNN con 2,51 millones de vídeos. No se extrañen si empiezan a ver su Facebook rodeado de estos vídeos. Fijense en estos dos ejemplos de su mejor pagado, el FC Barcelona:

En esta era digital, las audiencias traspasan las fronteras. Fijense que para un club, su principal métrica de éxito ya no solo radica en las personas que acuden a ver el entrenamiento, por mucho que los telediarios se empeñen en ello. Estamos hablando de una audiencia global y mundial de 500.000 personas viendo la presentación de su última estrella. El negocio del fútbol, como también dijimos, traspasa fronteras y hará que aumenten más y más los ingresos de los clubes de fútbol.

Cuando hablaba de la compra de Yahoo por parte de Verizon, ya señalé que sus contenidos deportivos eran uno de los mayores intereses. Es un contenido muy consumido por la audiencia móvil, por lo que también, muy jugoso para toda la industria millonaria de publicidad móvil digital. Por ello, ahí están entrando todos. Twitter, ya ha firmado contratos con la NBA, la NFL y la NHL. El objetivo no es otro que los contenidos generados durante la retransmisión de los partidos de dichas ligas. Snapchat ha hecho lo propio con otro operador.

En todo ello se observa una tendencia clara de transformación de red social a empresa de contenidos. Un medio de comunicación de este siglo XXI. Y vemos, algo que he señalado en multitud de ocasiones: estas plataformas sociales aparentemente gratuitas, se nutren de ello, de que las entendamos como un lugar donde informarnos y entretenernos.

 Y, como telón de fondo, está el debate sobre los medios de comunicación en este Siglo XXI. Cuál será su futuro, y a qué se pueden agarrar para seguir en esta disputa. Hasta un humilde blogero como yo, les quita (algo) de tráfico (poco). Tienen competidores por todos los lados, y además, con un músculo financiero importante (léase Facebook o Google). ¿A qué se podrán agarrar para seguir siendo competitivos? Ojalá tuviera respuesta. A los que hemos comprado el periódico en papel toda la vida, nos produce cierta pena. Esperamos poder encontrar el camino por ahí entre todos, quizás hibridando los conceptos de red social y medio de comunicación. Siguiendo, en definitiva, a estos grandes imperios de la comunicación como Facebook o Twitter.

El fenómeno Tinder

Seguramente a estas alturas ya conozcáis Tinder. El encontrar pareja tampoco ha quedado ajeno al mundo de las aplicaciones móviles. En otros tiempos, se usaban el chat y Messenger, los cuales ya supusieron una auténtica revolución para los que venían de una época en la que el “mundo físico” era la única alternativa. Pero hoy en día esto se ha acelerado mucho más, a golpe de “desplazamiento de imágenes”.

Y es que ahí radica el éxito de Tinder: su sencillez. Una aplicación que permite encontrar encontrar personas que nos puedan interesar. Para un usuario cualquiera es tan sencillo como iniciar sesión con nuestra cuenta de Facebook, Tinder extrae los datos del perfil, y empieza a sugerirte personas en base a esos datos descriptivos. Estos datos, obviamente, puedes cambiarlos para que ese emparejamiento sea aún más preciso. Y luego, puedes filtrar por distancia, género, edad, etc.

A partir de ahí, su uso es aún más sencillo. Te van apareciendo fotografías de otros perfiles que aparentemente se adecúan a tus criterios, y tú tienes dos acciones a ejecutar posibles: desplazar la fotografía hacia la derecha o la izquierda, en función de si esa persona te gustado o no. Sí, han leído bien, el concepto “me gusta” de toda la vida, a golpe de pulgar en tu móvil. Cuando dos perfiles se han gustado mutuamente, reciben una notificación y pueden empezar a escribirse a través de la aplicación.

Tinder
Tinder (Fuente: http://n0lcqtmqb8-flywheel.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2015/02/tinder-app.jpg)

Dada su sencillez, poco más que la gente lo ve casi como un juego. Cualquier rato libre, sale eso “que llevamos dentro” que nos lleva a pensar que vamos a encontrar a la persona de nuestras vidas. Y nos ponemos a mover fotografías a la izquierda y a la derecha. Y Tinder, consciente de ello, no para de sacar funcionalidades que lo convierten cada vez en un mejor juego: notificaciones cuando en tu área hay 2 o 3 veces más emparejamientos de media de lo normal (para estimular al resto), los días más fáciles para ligar, hace un ejercicio de inclusividad para todos los deseos sexuales (de ahí el poder filtrar por género), conexión con los amigos en Facebook para estimular su uso, etc.

El éxito de Tinder es realmente espectacular. Según Deutsche Bank, está valorada ya en 1.200 millones de dólares, para sus 25 millones de usuarios registrados y su millón de usuarios de pago (con funcionalidades como encontrar perfiles por tu próximo destino de viaje o cambiar “Me gustas” que has marcado con antelación). Unos 30 millones de “matches” al día. Ha generado más de 9.000 millones de “matches” (emparejamientos) hasta la fecha. Ya un 15% de americanos usan estas aplicaciones para ligar en su día a día. Solo unas cifras para poner en contexto de lo que estamos hablando.

Sin embargo, a mí todo esto me llevaba a pensar varias cuestiones a nivel de impacto social y cultural. Especialmente, por lo que veo y escucho en mi entorno. Según los datos de usuarios que han publicado, el 45% de los usuarios está en la franja de edad entre los 25 y 34 años, seguido por el 38% que tiene entre 16 y 24 años. Me encuentro en el grupo de mayor uso de Tinder. Y por eso, ya digo, en mi alrededor escucho muchos comentarios.

Y de estos comentarios, nace la reflexión de pensar y reflexionar un poco más sobre este tipo de aplicaciones y la superficialidad que introducen en un elemento tan importante para nuestro esquema social como es el “emparejamiento (entiéndase el término, no busquen las cosquillas). Que una aplicación basada en técnicas de gamificación sea en la que confíamos para encontrar al amor de nuestra vida, hace que me susciten varias dudas y reflexiones (incluso en un plano moral) este tipo de aplicaciones.

Que Tinder confíe en el grafo social de Facebook y sus datos, en la fortuna en sacar una buena fotografía, y en la disponibilidad a la que una persona acude a una cita de este tipo (“Si Tinder ha dicho que eres una persona para mí… ¡cómo no creermelo!“), me resulta bastante preocupante a nivel de cómo concebimos, repito, un acto tan humano como el encontrar pareja. No sé si no estaremos trivializando algo que debiera generar elementos de afinidad más profundos y sociales.

Un enfoque tan utilitarista y simple que yo creo que debe llevarnos un poco más lo que usamos y por qué lo hacemos. Cuando escucho historias cercanas de mis amigos y amigas, pues vamos, uno se alegra que haya encontrado pareja y estén felices. Pero, por otro lado, me resulta inquietante el proceso por el que se ha llegado a ello. Han llegado confiando en un algoritmo y un juego dentro de una aplicación denominada Tinder, que recomienda en base a los datos de Facebook y aquellos que nosotros le hayamos dado. Introduce un sesgo importante, y encima nos incita mediante técnicas de juego a dejar más datos aún respecto a nuestros gustos. Lo de los algoritmos de cajas negras, lo dejamos para otro día.

Algunas preguntas finales: ¿qué pasa si tras el “enganchón” que llevamos encima en su uso decide empezar a cobrarnos? ¿qué pasaría si no encontramos en ningún momento por fallos en la “caja negra” o la calidad de los datos introducidos? ¿qué pasaría si el algoritmo decide emparejarnos siempre con personas que no son de nuestro gusto? ¿pensaríamos que no “valemos” para esto de estar en pareja? Se me ocurren más preguntas… pero solo trato de trazar esa línea de reflexión que introducía anteriormente.

En definitiva, estamos ante la posibilidad de estar generando un nuevo esquema de valores y prioridades en algo tan humano como el encontrar pareja. ¿No os parece realmente impactante? A mí no me termina de sorprender.

El “cable de Bilbao” y la importancia de la conectividad y latencia de las redes de comunicaciones

Hace unas semanas, aquí por Bilbao, nos levántabamos con la noticia que un cable submarino de Microsoft y Facebook uniría Virginia Beach en EEUU (buscando diversificación respecto a New York o New Jersey) con nuestra noble villa. Un total de 6.600 kilómetros de cable. El objetivo no era otro que crear una “autopista” en el mar que transfiriese datos a 160 terabits por segundo para así poder hacer uso de los servicios online de ambas compañías de una manera más rápida y estable.

Fuente: http://www.ecestaticos.com/image/clipping/654/d823ba912c77dc52d7dab539470417b3/imagen-sin-titulo.jpg
Fuente: http://www.ecestaticos.com/image/clipping/654/d823ba912c77dc52d7dab539470417b3/imagen-sin-titulo.jpg

Dos empresas, Facebook y Microsoft, entre las top-4 del mundo y de la tecnología ahora mismo. Bastante sintomático. El cable submarino de mayor capacidad de los que cruzará el Atlántico y el primero que conectará EEUU con la parte más sudeste de Europa. De ahí, estas empresas, quieren conectarse con ramas hacia África, Oriente Medio y Asia.

La búsqueda de un mayor ancho de banda responde al interés de muchas empresas por mejorar su conectividad y latencia. Ya he comentado en anteriores ocasiones, que el mundo se está conectando a una velocidad muy importante (incluso con dominios .cloud) y que además, muchas empresas están estudiando cambiar su paradigma y forma de definir la estrategia tecnológica y digital a través de las tecnologías cloud.

Esto me lleva a pensar que en unos años, a los ciudadanos, a las empresas, a los gobiernos, etc., nos preocupará más la latencia y conectividad de las comunicaciones que la capacidad de computación. Esto último, ya parece cada vez más commodity. Migramos más a la nube nuestro día a día, desde los propios datos (espacios de almacenamiento en la nube), hasta el procesamiento de los mismos, por lo que cada vez trabajamos más en nuestro ordenador o dispositivo móvil, pero disponiendo los datos y su computación en la propia nube.

Es más, la nueva informática cognitiva (próxima a nuestro cerebro), algorítmica (toma de decisiones en base a reglas y evidencias conocidas) y social (conexión entre humanos), mejora cada día a día gracias a la conectividad y los datos. Desde los bots, pasando por los algoritmos de cajas negras, hasta el paradigma blockchain como exponente de las arquitecturas abiertas, esta necesidad parece una tendencia sin freno.

Volvamos a España y nuestras necesidades. Actualmente, esa nube sobre la que trabajamos está fundamentelmente alojada en centros de datos de Irlanda, Países Bajos y Alemania. Esto puede tener sentido a sabiendas que las latitudes del norte de Europa ofrecen una climatología para refrigeración de las granjas de servidores en lugares fríos. Esa distancia física, no es problema, a sabiendas que la “demanda cloud”, no es tan grande como puede serlo en pocos años.

Sin embargo, esto pudiera cambiar si la latencia y conectividad se vuelven más críticas, y si encima, en España, seguimos desarrollando una industria de energías renovables fuerte (solar y éólica, que aprovechen nuestras singularidades geográficas y nuestra meseta y biodiversidad), que haga sostenible disponer de importantes equipos de refrigeración. En ese momento, es cuando podemos pensar en disponer de una industria de centro de datos en España. Creo que el movimiento de Facebook y Microsoft nos debe permitir anticipar la necesidad que habrá de llevar cables importantes a los mercados estratégicamente relevantes. Entre los cuales, esperemos esté España. Y cuando la latencia (suma de retardos temporales dentro de una red) sea crítica, no podremos permitirnos tener esos centros de datos a tantos kilómetros.

Ya sé que es un mantra, pero es que los datos no van a ser una industria secundaria. La Inteligencia Artificial ha mejorado gracias a los datos. El paradigma del Big Data, está transformando muchas industrias, y dando muchas palancas de competitividad.

Esto, desde una perspectiva de lo público, también debiera ser objeto de reflexión. Estamos adelantando una era en la que la creación de spin-offs, startups, etc., dependerá en gran medida de la conectividad y la baja latencia. Estamos hablando de una era en la que los emprendedores serán el vector de cambio más importante. Y por lo tanto, privarles de estas capacidades de computación en la nube, será mermarles la competitividad en un plano internacional. Lo que en otra época fue la electricidad o el acceso a mercados de capitales, en un futuro próximo serán la expresión en bits y las redes que permitan intercambiarlos a una velocidad realmente alta.

Por ello, quiero creer que nuestros representantes son conscientes del handicap de comunicaciones que tenemos en España. Y sé que estoy entrando en un tema ciertamente polémico. Pero no quería dejar de subrayar, que estamos hablando de un tema que afecta a todos, y como tal, debe ser resuelto también por una participación de las instituciones.

Como ven, la competitividad del Siglo XXI puede que se mida en conectividad y latencia. En España reunimos muchas características para que podamos disponer de una industria de centro de datos importante. Solo hace falta darnos cuenta de lo que tenemos.

La Inteligencia Artificial y el SEO: Google RankBrain

La Inteligencia Artificial es noticia por muchas cuestiones. El 2015, pasará a la historia como un año en el que este campo, que lleva con nosotros desde los 60, ha dado saltos cuánticos. Es conversación de muchos no solo por las posibilidades que abre, sino también por la supuesta amenaza que provoca a la existencia humana. El problema de todo esto es que, como con muchas otras capacidades tecnológicas que hemos ido los humanos desarrollando, su vector de crecimiento es comercial. Stephen Hawking ya alertó de ello en 2014, cuando dijo aquello de:

Potentially our worst mistake in history.

Desde entonces, el panorama no ha cambiado mucho. The Economist dedica en uno de sus últimos números a hablar de todo ello. En este artículo, habla de cómo este debate ya lo vivieron en la revolución industrial. ¿La diferencia? Que ahora automatizamos cerebros, no músculos. Y ahí puede radicar parte de la diferencia. Hasta la fecha, hemos dicho nosotros a los ordenadores lo que tenían que hacer. Aquí, como ya he señalado en alguna otra ocasión, creo que no nos quedará otra que tener intervención pública.

Mientras estas reflexiones quedan en el ambiente, vemos como las grandes tecnológicas, siguen pivotando su estrategia de futuro alrededor de los datos, la conectividad y la Inteligencia Artificial. IBM, se autodeclara el líder de la computación cognitiva. Facebook lo mismo. Y Google, se rebautiza como “Machine Learning first” company. De esta última, quería hablar, a colación de la entredilla que hacíamos a este artículo.

Google está centrando mucho esfuerzo en RankBrain, el algoritmo de inteligencia artificial basado en machine learning (es decir, los ordenadores aprenden y ejecutan de manera “autónoma”). Así, Google, el famoso algoritmo, cambia de nuevo los parámetros de ordenación de la relevancia de resultados. Es decir, cambia de nuevo el SEO, esa industria en la que muchos llevamos tantos años. Y en entrevistas recientes, algunas personas importantes de Google ya han señalado que este algoritmo está, junto con los enlaces y los contenidos, entre los parámetros más críticos.

Empecemos por lo más importante: el cambio es nuclear. Básicamente lo que buscaba Google es un sistema que entendiera mejor al usuario. Es decir, que interpretara mejor los resultados de búsqueda. La idea básica es que este algoritmo es capaz de relacionar conceptos aparentemente ambiguos. Ante una búsqueda de un usuario, trata de entender su intencionalidad, y aunque las palabras exactas no vengan en una web determinada, Google lo considera relacionado. Además, como algoritmo de “machine learning” que es, si su sistema de “sinónimos” acierta, aprende de ello, y por lo tanto, irá mejorando con el tiempo.

Esquema de trabajo de RankBrain (Fuente: http://www.wordstream.com/images/rankbrain-diagram.png)
Esquema de trabajo de RankBrain (Fuente: http://www.wordstream.com/images/rankbrain-diagram.png)

Google RankBrain entra de los algoritmos “deep learning”, que no dejan de ser otra cosa que los algoritmos de “back propagation technique” evolucionados (esto ya lo estudié en la carrera a mediados de los 2000). La idea es aprender a conectar el significado de las webs de manera autónoma, algo que hacía la empresa DeepMind que Google adquirió en Enero del 2014.

Todo esto afecta en muchas cuestiones a las estrategias digitales de posicionamiento que han seguido las marcas:

  • Las keywords: la “keyword research” era la base de la estrategia SEO sobre la que se construía el resto de piezas del tablero. Habían de alinearse la propuesta de valor de la empresa, con las palabras que la gente buscaba, y hacer luego la implementación de las keywords en todos los canales y soportes (web, Social Media, etc.). Esto ahora cambia con RankBrain: el algoritmo aprende de manera autónomo, por lo que la keyword research, presumiblemente, vivirá una nueva época dorada: tendrá que estar en permanente adaptación. ¿Ya tienes tu keyword research en “real-time” preparada para ser actualizada?
  • Elección del “algoritmo núcleo” que utilizar: dentro del algoritmo de Google, hay varios “subalgoritmos”, que son los que finalmente ordenan los resultados. A partir de ahora será RankBrain quien determine qué “subalgoritmo” utilizar. Cada búsqueda, provoca diferentes mezclas de algoritmos. A veces determinará que el título meta es el parámetro crítico, otras el pagerank. En función de cómo aproximarse a entender mejor la intencionalidad de la búsqueda. Por lo tanto, esto pudiera terminar con parte del discurso de toda la vida: “Todo es importante”.
  • La importancia del benchmark del sector: los algoritmos de deep learning, como antes explicábamos, funcionan mucho con la lógica de la comparación y conexión entre webs. Y dado que aprenden por sí solos, una vez identificada la mejor web del sector, será el benchmark que utilice para compararse con el resto. Así, parece que RankBrain, clasificará los sitios web por cada sector. Y esto, al menos, hará que la importancia de herramientas de inteligencia competitiva como Semrush, Woorank o Similarweb, sean fundamentales para la definición de la estrategia digital de una empresa. Esto requerirá replicar, al menos, la estructura y composición de las mejores web en cada nicho y sector.
  • Los backlinks, reyes y reinas: ya eran importantes, pero ahora lo serán más con la lógica que estamos describiendo. Pero es que ahora, deberán “verticalizarse” por sector. Dado que seguirá una lógica del “Best student in class“, si construimos una estrategia de backlinks con diferentes sectores, podremos confundir a Google. La estrategia se tematizará, y hará que esto se vuelva más técnico. Mezclar una marca de venta de ropa con una de piezas de automoción por el sencillo motivo de “tener tráfico”, podría penalizar mucho. Bienvenidos a la era de la tematización de contenidos 🙂

Como ven, la Inteligencia Artificial no solo es novedad por el paradigma del Big Data. El marketing digital, en el que tantos cambios vemos constantemente, sea quizás uno de los más afectados. Por ello, resulta tan importante entender estos cambios y cómo hacer frente a los mismos. RankBrain ha venido para quedarse, y junto a enlaces y contenidos, a condicionar nuestro posicionamiento web.

Facebook y sus cambios en el muro de notificaciones: así son las cajas negras

He hablado últimamente mucho de Facebook. En este, este y este artículo, he destacado su cada vez mayor peso en muchas de las cuestiones que nos rodean en el día a día. Y que previsiblemente su valor en bolsa seguirá creciendo. Su importancia en la lectura de noticias, captación de tráfico de muchos medios, etc. es cada vez mayor. La figura siguiente, lo pone en perspectiva:

Top de sitios que mayor tráfico aportan a los medios digitales (Fuente: http://blog.parsely.com/wp-content/uploads/2015/12/Top-Traffic-Referrals-Sources.png)
Top de sitios que mayor tráfico aportan a los medios digitales (Fuente: http://blog.parsely.com/wp-content/uploads/2015/12/Top-Traffic-Referrals-Sources.png)

Facebook supera ya a Google, con casi un 40%, en cuanto a “llevar tráfico” a los medios digitales. Esto es por lo que en tantas ocasiones digo en los cursos y conferencias, que “las redes sociales no se usan, sino que se construyen“. Por lo tanto, saber cómo Facebook rige su lógica para mostrar en el muro de notificaciones las noticias que los medios publican, y nosotros seguimos, parece de sentido común.

Si no usas Facebook para leer tus noticias del día a día, debo comunicarte que estas en una minoría. 2 de cada 3 usuarios de Facebook, lee las noticias del día a día dentro del gran medio de comunicación de nuestra era (sí, Facebook, que ya dejó de ser red social hace tiempo). El poder que tiene Facebook es tal, que modifica las reglas de juego a su antojo, y los medios de comunicación le siguen. Que ahora estén haciendo tanto por Facebook Live videos o tanto Instant Articles, no será accidental. Facebook así se lo ha pedido e incentivado.

Esto de las “cajas negras“, y la modificación de las reglas sin mucho escrutinio, es algo de lo que ya he alertado. Pues Facebook, lo ha vuelto a hacer. Hace unos días, cambió el algoritmo de lo que él considera “importante” que leamos. El director de Ingeniería de Facebook, Lars Backstrom, anunció que va a dar más peso a las publicaciones de nuestros amigos.

Esto, que puede parecer una noticia sin mucha trascendencia, creo que sí que lo tiene. Por dos razones, que ya anteriormente he introducido. Los medios digitales de contenidos confían mucho en Facebook para captar tráfico, y en consecuencia, para monetizar sus contenidos digitales a través de la publicidad. Y, en segundo lugar, porque si va a primar más los contenidos de tus amigos, obviamente tu consumo de contenidos se vuelve menos heterogéneo, y se homogeneiza nuestra línea de lectura y pensamiento.

¿Será esto último lo que tiene detrás en la cabeza Facebook? No lo sé, uno nunca sabe con las cajas negras. Pero sí que creo que puede haber detrás un motivo más obvio para una empresa que cotiza en bolsa: dinero. Si yo ahora priorizo los contenidos de los amigos, obviamente los medios tendrán que reaccionar (a sabiendas que el tráfico que les da Facebook es muy apetitoso). Así, Facebook, podría estar buscando una nueva vía de monetización: se acabó el tráfico orgánico en igualdad de condiciones con los de los usuarios de la ex-red social, y bienvenidos a la era del mayor “pago en el muro de Facebook“. Es decir, si me pagas, te priorizo. Algo parecido a lo que hace Google con su red de display y SEM.

Más allá de esta perspectiva de negocio, a mí lo que  más me preocupa es la diversidad de opiniones que recibimos en un medio que cada vez se usa más (no tanto ya en las nuevas generaciones, pero es que ahí ahora mismo no está el meollo del consumo y del voto). Ya el pasado Mayo, algún ex-empleado de Facebook (con lo cual, relativicen sus posibles sesgos y prejuicios), alertaba de una deliberada omisión de comentarios de un color político dado.

En este paper, ya hablaban un poco de todo esto. Usando datos anonimizados, examinaron 10 millones de cuentas de usuarios de Facebook en EEUU. Son los propios usuarios los que refuerzan sus creencias, más que el propio algoritmo de ordenación de Facebook. Por ello mismo, este movimiento puede ser un efecto de reforzar más aún esas creencias, e introducir menos contraste en las opiniones de uno mismo. En definitiva, la intencionalidad de esta decisión pudiera ser clara: no introducir nuevos marcos de pensamiento.

Se ha hablado muchas veces cómo Internet, y su luego “mal” explotada arquitectura abierta se está cargando la objetividad. No tanto por su diseño, sino por las cajas negras que funcionan sobre su diseño. Con estas lógicas perviviendo con nosotros, siempre será fácil encontrar ideas más parecidas a las nuestras, que contrarias a las nuestras. Y así, la salud de las democracias, tengo mis dudas cómo mejorará con las herramientas de Internet. Y por ello, las estrategias, por ejemplo, en campañas políticas, tengo mis serias dudas si están entendiendo estos asuntos que estoy comentando.

Que Facebook reniege de su responsabilidad en todo ello, me parece bastante irresponsable. Esta decisión es una mala noticia para los medios, pero me parece que es una  peor noticia aún para nosotros.

El comercio y marketing conversacional: interaccionando con bots

 Ya he escrito en un artículo anterior qué son los bots y qué posibilidades están trayendo a este mundo digital en crecimiento exponencial. Tengo mucho interés en todo este mundo, por la gran cantidad de utilidades que creo que traen a muchas cosas que todavía hoy en día se “hacen a mano“. Y, donde entiendo, el valor añadido de un humano, puede empezar a ser sustituido. Y, así, que los humanos nos centremos en actividades de otra índole. Llevaba esta reflexión incluso a mi sector, el del profesorado de educación de nivel superior.

En el mundo del periodismo ya empieza a aparecer también. El País ya tiene su propio robot para atender los deseos del lector. Siguiendo este razonamiento, otro campo donde creo veremos muchas innovaciones en los próximos meses (unidad de media de tiempo últimamente) o años será en el mundo del marketing. Ya hemos empezado a ver cómo algunas empresas instalan sus bots para atender a sus clientes o usuarios. Todo esto, lo podemos englobar dentro de lo que denominó Chris Messina como el “comercio conversacional” y que definió así en este artículo suyo:

La utilización de chat, mensajería u otras interfaces de lenguaje natural (como la voz) para interactuar con la gente, marcas o servicios y los robots que hasta ahora no han tenido un espacio real en el contexto de la mensajería asíncrona bidireccional.

Esta tendencia a conversar más entre las marcas y los usuarios y consumidores, ha venido para quedarse. No tienen más que fijarse en la PYME española o en la de cualquier parte del mundo. Cada vez vemos más números de teléfono, más iconitos de whatsapp (Europa y EEUU sobre todo), Line (Japón, Taiwan, Tailandia y otros) o WeChat (China, Vietnam, etc.) u otras aplicaciones. Esto lo hacen porque los consumidores demandan conversar, consultar, estar convencidos de lo que van a comprar, etc. Y por ello, no debe extrañarnos que las primeras aplicaciones interesadas en los bots que atienden estas conversacioes son estas propias aplicaciones.

Acordémonos de esta gráfica:

Las aplicaciones de mensajería han sobrepasado a las redes sociales (Fuente: https://www.2geeks1city.com/wp-content/uploads/2016/03/Apps-mensajeria-548x412.jpg)
Las aplicaciones de mensajería han sobrepasado a las redes sociales (Fuente: https://www.2geeks1city.com/wp-content/uploads/2016/03/Apps-mensajeria-548×412.jpg)

Este hecho, cambia mucho la experiencia de usuario. Ya hablé de la “anécdota” (aunque creo que va más allá) de las colas en la era digital. Hoy en día tenemos aplicaciones que nos permiten comprar, consulta productos, etc. Pero, todavía, cuando queremos conversar para preguntar algo adicional a lo que esas aplicaciones nos permiten, tenemos que descolgar el teléfono. Por eso mismo, me parece realmente inteligente el movimiento que han hecho aplicaciones de mensajería como facebook Messenger o WeChat: dado que ya tienen resuelto el elemento conversacional (con su fichaje de bots ahora), incorporan esas funcionalidades de gestión de las transacciones. Y damos vuelta a la lógica: de la conversación al comercio. Como decíamos al comienzo, el marketing conversacional y el comercio conversacional están aquí para quedarse.

Todo esto me hace reflexionar mucho sobre cómo interactuaremos en el futuro a través de la ayuda de la tecnología. Si podemos conversar con unos algoritmos que simulan las reacciones que tendría una persona, e incluso en ocasiones las mejora (por eso de los sesgos y personalidades), me inclino por pensar que hablaremos mucho. Es decir, que la interacción con las máquinas se producirá a través de órdenes de voz. ¿Tendremos que cambiar así paradigmas sobre interacción con los dispositivos? Nos pasaremos todos manteniendo interacciones conversacionales. ¿Qué será del marketng, por ejemplo? Interesante pregunta.

Por ello, creo que debemos llevar la reflexión también al modelo de interacción persona-ordenador/máquina que veremos en los próximos años. Llevamos décadas estudiando las mejores maneras de hacer pantallas, sistemas de información, etc. que ayuden al usuario a entender lo que puede hacer. Pero este cambio a la “conversación”, creo que puede romper este paradigma.

No sé si conocen apliacciones como Operator o Magic. Aquí podrán encontrar muchos detalles sobre las mismas. Cambio de paradigma radical.  Se llaman aplicaciones invisibles o de conversación, dado que ponen el intercambio de mensajes en el centro de su gestión, y diseñan toda la aplicación sobre una misma pantalla. No hay más opciones. Solo conversar con un bot para todo lo que se quiera hacer con ella.

op

Si nos detenemos un poco a pensar en todo ello, a mí realmente me fascina. Recuerdo los días en los que 4.000 millones de seres humanos intercámbiamos mensajes a través de mensajes SMS. Fue el precursor de todo esto que tenemos ahora (WeChat, Facebook Messenger, Whatsapp, Google Hangouts, etc.), pero muy sintomático de cómo a los humanos nos gusta este estilo de conversación. Pero, hasta la fecha, su uso se ha circunscrito a un mundo de conversación personal. Sin embargo, y tal y como pasaba con Linkedin, es tal su capacidad de generación de flujos de caja futuros, que su valoración anda por las nubes. La compra de Whatsapp por 19.000 millones de dólares, a muchos sorprendió en su día. Creo que ya no sorprende a nadie.

Que el futuro de las aplicaciones de mensajería pinta bien, parece claro. Que el estilo de interacción será un híbrido entre humanos y algoritmos de Inteligencia Artificial también. Pero, como siempre, veremos la velocidad de la evolución, y hacia dónde nos lleva. Por el camino, nacerán startups que aprovecharán todo esto y sacarán mucho provecho de todo ello. El marketing conversacional y el comercio conversacional ya están aquí.

He aprendido a usar Snapchat: ¿por qué?

Hacia unos pocos años que no daba clase en 1º. Como siempre, he disfrutado muchísimo, no solo intentando ayudarles a entender el siempre complicado mundo de la gestión de startups y su lanzamiento (especialmente en el plano digital), sino también, entendiendo sus preferencias. Las redes sociales ya no les gustan tanto… frente a la gran utilidad que ven en las herramientas de mensajería instantánea. La revista Time dice que desde 2011, 11 millones de jóvenes se han ido de Facebook, por ejemplo y miren la siguiente figura:

Las aplicaciones de mensajería sobrepasando a las redes sociales (Fuente: https://bufferblog-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2016/04/bi-messaging-apps-800x608.jpg)
Las aplicaciones de mensajería sobrepasando a las redes sociales (Fuente: https://bufferblog-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2016/04/bi-messaging-apps-800×608.jpg)

Este hecho afecta, obviamente, al mundo empresarial. Pero también al campo de las comunicaciones. Son personas que se han sumergido en un mundo con códigos de comunicación muy breves. Sus emails son bastante ilustrativos de ello. Un ratio de atención menor (de los 12 segundos en el año 2000 a los 8 actuales), lo que provoca que las clases deban ser más entretenidas, didácticas y útiles que nunca. Por otro lado, un estudio publicado por el Pew Research Center el pasado Agosto/2015, muestra cómo:

  • El 49% de los usuarios de un smartphone entre 18 y 29 años utiliza aplicaciones de mensajería como Kik (hablaremos de ellos pronto, chat con bots), Whatsapp o iMessage.
  • Un 41% usa aplicaciones que automáticamente borra los mensajes (Snapchat aquí prevalece)
  • En ese mismo rango de edad, y en este otro estudio, muestra cómo Linkedin solo lo usan el 22% (sí, cierto, es otro target), pero Twitter un 32%.

Por todo ello, por estos cambios de uso de herramientas digitales que estamos viviendo, hablaré en este artículo de Snapchat, y seguiré la serie con el uso de los bots en los chats, hablando por un lado de Kik (promete mucho) y Facebook Messenger, especialmente por su apalancamiento sobre la gran red social que tendrá que inevitablemente evolucionar (y creo que lo está haciendo bien).

La semana pasada Snapchat consiguió 1.800 millones de dólares en otra nueva ronda de financiación, lo que la acerca ya a los entre 18 y 20.000 millones de dólares de valoración. ¿Es mucho? Pues, poco más que Repsol, y en España, estaría solo superado por los sospechosos habituales (Inditex, Santander, BBVA, Iberdrola, AENA, etc.). Estamos hablando de una aplicación móvil de mensajería que permite establecer una comunicación con tus contactos. Si bien otras aplicaciones con una propuesta de valor parecida se basan en entablar comunicaciones por mensajes (Whatsapp, por ejemplo), la idea de Snapchat es entablar comunicaciones en base a fotos y vídeos. Se añaden contactos (como el resto) y te comunicas de forma individual o a grupos. La novedad es que se puede especificar el “tiempo que dure” esa comunicación. Por lo tanto, añade aún más celeridad a nuestras comunicaciones y a nuestra vida en general. Esto, “choca” de nuevo con la idea de la web como un repositorio de información y conocimiento. Aquí se centra todo en la instantanéidad y en el borrado. Y esto, en una era en la que la privacidad está en boca de datos, ha hecho que mucha gente se sienta cómodo usando Snapchat.

Y, una vez que sabemos lo que es, es momento de entender qué aporta a una organización/empresa, que es lo que me ha movido a interesarme por su propuesta de valor:

  • Un nuevo concepto publicitario: he hablado ya en numerosas ocasiones sobre los problemas que tiene el mundo del marketing y publicidad actual. Intrusivo, interrumpe, poca o mala “experiencia de cliente/usuario”. Es decir, poco customer-centric. Frente a ello, Snapchat, introduce un concepto publicitario orientado a entretener al usuario y capturar su atención. Es decir, no quiere interrumpir, sino generar “brand awareness”, atención al cliente, sentimiento de marca e incluso impactos publicitarios, sin que el usuario perciba esa sensación de “invasión”. Aquí varios ejemplos de cómo lo emplean para anunciar candidaturas al MVP de la NBA, generar conciencia sobre especies amenazadas o lanzamiento de productos cosméticos.
  • Sí a la editorialización de contenidos, no al timeline: el timeline que usan Facebook o Twitter, en el fondo, no dejan de ser como estar viendo la TV. O te conectas en el momento en el que justo sale algo que te interesa, o sino lo tienes complicado para seguir el hilo. Facebook o Twitter nos presentan o bien contenidos recientes o bien populares. La idea que tuvo Snapchat es no basarse en Likes o Shares, sino en la editorialización de los contenidos, donde se prime el contenido que haya tenido su fruto de trabajo anterior. En este punto es cuando muchas empresas deberán volver a valorar el contenido trabajado y bien diseñado, dejando de primar el impacto en RT, Like o Shares (impactos a los que tengo cierta manía, por la “vulgarización” que se ha hecho de los mismos, creando incluso industrias que compran esos elementos de supuesto comportamiento del usuario o cliente).
  • Menor exposición a crisis de reputación digital: hay dos elementos que hacen pensar que las crisis de reputación en Snapchat son más complicadas. Por un lado, la “volatilidad” de los mensajes; como decíamos antes, pueden “desaparecer” en cosa de segundos. Pero vamos, no perduran. Por otro lado, el hecho de que se editen los contenidos, se estructuren, hace que los creativos de publicidad se froten las manos. Porque, además, no se democratiza tanto el mensaje, porque hay que “tratarlo” antes de ser expuesto, evitando las crisis de reputación producto de la facilidad con que las redes sociales actuales difunden mensajes.
  • No va de perfiles, sino de historias: dado que ahora no vamos a primar la “instantaneidad de la TV”, sino la creación de contenidos de valor, las marcas se encuentran ante la tesitura no de cuidar su identidad digital (solo), sino las historias que componen la vida. Por eso el perfil se llama “Mi Historia”. Hay que crear narrativas alrededor de las propuestas de valor de las marcas. Un “brand storytelling” que a mí personalmente me hace pensar que las marcas se meterán de lleno a idear sus mensajes como otra parte más de la vida de sus usuarios. Con esto, nos cargamos la lógica de la “interrupción”.
Cómo usar Snapchat para promocionar una pizza a domicilio: contando una historia visual (Fuente: http://www.fastcocreate.com/3033793/how-12-brands-used-snapchat)
Cómo usar Snapchat para promocionar una pizza a domicilio: contando una historia visual (Fuente: http://www.fastcocreate.com/3033793/how-12-brands-used-snapchat)
  • No hay enlaces ni etiquetas: la muerte del hipervínculo una vez más. Queda claro con ello, que lo que Snapchat busca es que la gente no salga de su aplicación, y que toda la experiencia del usuario quede sumergida dentro de la aplicación. Sin que se escape el tráfico, las posibilidades para monetizar Snapchat aumentan. Y, para las marcas, la dependencia sobre la aplicación crece. Todo deberán generarlo en un entorno no gestionado ni gobernado por la empresa.
  • Cobertura en tiempo real: dado que los mensajes se borran y hay que narrar historias, le damos de nuevo algo más de sentido al periodismo tradicional. Donde había tiempo para trabajar las historias y la gente pagaba por ello. Esto me hace pensar que el hecho de que sean varios medios de comunicación los que usen ya Snapchat, no es algo accidental. Es un entorno muy propicio para ello, porque el tiempo real de los RT de Twitter, se queda a un lado frente a los contenidos editados. Y esto me hace pensar que los 100 millones de usuarios activos en Snapchat son una fuente muy potente de posibles vías de monetización de las inversiones publicitarias. Especialmente para elementos que viven de este tipo de narrativos como los estilos de vida, el mundo deportivo o del entretenimiento

Como ven, las aplicaciones de mensajería parecen ahora las que se han llevado el gato al agua. Entre ellas, destaca Snapchat, como una aplicación que rompe con paradigmas anteriores y nos prepara ante una era en la que se valora de nuevo la editorialización de los contenidos. Snapchat, en el mundo del marketing, va a dar mucho de qué hablar. Veamos la evolución.

La evolución de Facebook: de red social a infraestructura y TV

Facebook nació como una red social. Bueno, mejor dicho, nació como un espacio web donde los usuarios pudieran subir fotografías que sus colegas universitarios pudieran luego ver. Esto fue en 2004, cuando se lanzó el servicio en las habitaciones de la universidad de Harvard. La evolución y crecimiento fue rápida. Estamos hablando de una época en la Internet comenzaba a conectar personas, no solo ya documentos y contenidos, y por lo tanto, se comienzan a relacionar personas y nace así el concepto de “red social” (entendido como hoy lo conocemos).

Hoy en día, Facebook, ha cambiado mucho. Su evolución hacia un medio de comunicación de masas parece bastante clara. Los usuarios de Facebook pasan ya más tiempo informándose en Facebook que interesándose por lo que sus amigos han hecho el pasado fin de semana o la última foto que han subido. Y la tendencia, a tenor de los datos de consumo de información en redes sociales, de los millenials, creo que hará acrecentar aún más esta tendencia.

Y Facebook, esto lo tiene bastante claro. Su valor en bolsa, y su alta cotización bursátil, hace pensar que su estrategia de hacer que estemos mucho rato dentro del propio Facebook, esté alineada con esta evolución sufrida. Por ejemplo, su funcionalidad Instant Articles, que permite que creemos contenidos dentro del propio Facebook para ser consumidos en dicho entorno. Una tecnología, además, adaptada para dispositivos móviles, lo cual aumenta aún más la experiencia de usuario.

Instart Articles (Fuente: http://cdn0.theawl.com/wp-content/uploads/2015/05/Photo-May-13-3.jpg)
Instant Articles (Fuente: http://cdn0.theawl.com/wp-content/uploads/2015/05/Photo-May-13-3.jpg)

¿Qué busca Facebook con este tipo de tecnologías? Pues que creemos contenido dentro de su propio entorno, sin que tengamos que salir de ahí. Esto es algo que yo experimento en primera persona. Cuando este artículo que estoy escribiendo en mi blog lo publique en Facebook, tengo comprobado, le da menos importancia -es decir, lo releva en el orden de aparición a mi comunidad de amigos- que a cada publicación que genero dentro del propio Facebook.

Si aumentamos nuestro tiempo de estancia en Facebook, la lucha con los  medios de comunicación e información tradicionales será mayor. Y así, Facebook, seguirá evolucionando al gran medio de comunicación de masas (no olvidemos que tiene 1.600 millones de usuarios activos en todo el mundo) que es hoy en día.

Pero, a diferencia de estos  medios de comunicación tradicionales, el contenido le sale gratis. Es una TV a la que sale el contenidos de una manera muy rentable. Facebook no tiene periodistas. Sino que tiene usuarios que están encantados de generar contenido ahí, porque aumenta su exposición y su posibilidad de impacto a personas. De esta manera, se convierte en una infraestructura de soporte para el mundo de la información y la comunicación que hace que podamos pensar que a un futuro, sea la “base” sobre la que pivoten muchos negocios y sectores que tradicionalmente su propuesta de valor ha sido el contenido.

En todo ello, veo un primer peligro, que no quería dejar de citar. A sabiendas de todo esto, el poder de Facebook es realmente alto. Como medio de comunicación de masas, su capacidad de influencia, también. Pero la gran diferencia con un medio de comunicación tradicional en el que el usuario elige su “menú de contenidos“, Facebook lo hace por nosotros. Y esto, en un algoritmo de “caja negra”, es un peligro del que creo, debemos, al menos, ser conscientes. Más de 100.000 factores que pondera el algoritmo de Facebook para discernir qué noticias pueden ser las que más nos interesen. Una inteligencia, con una ética ciertamente dudosa.

El algoritmo de Facebook (Fuente: https://tctechcrunch2011.files.wordpress.com/2014/04/facebook-news-feed-edgerank-algorithm.jpg?w=1279&h=727&crop=1)
El algoritmo de Facebook (Fuente: https://tctechcrunch2011.files.wordpress.com/2014/04/facebook-news-feed-edgerank-algorithm.jpg?w=1279&h=727&crop=1)

Por último, no quería terminar esta breve reflexión sobre el futuro de Facebook sin hacer referencia a dos de las últimas novedades comentadas en la reciente F8 (Facebook Developer Conference). Por un lado, el interés que tiene Facebook por potenciar su Facebook Messenger como herramienta de comunicación instantánea, a la que además, le están añadiendo muchas capacidades de ayuda con los bots. Estos “chatbots”, como soporte a las comunicaciones, pueden ser de enorme ayuda para las empresas a la hora de atender consultas, pedidos, etc. Por ello, el abrir esta línea de negocio como infraestructura de soporte a las comunicaciones cliente-empresa (un movimiento parecido al que hizo Microsoft con Skype), me parece muy interesante y relevante.

Por último, las aventuras de Facebook con la realidad virtual. Con el concepto de “realidad virtual social“, lo que buscan es generar experiencias virtuales que puedas compartir con tus amigos, y que, de nuevo, Facebook pase a ser la infraestructura sobre la que generar esas experiencias. Imagínense lo que pudiera ser a futuro que desde el salón de su casa, vivan la experiencia de estar en Nueva York, usando para ello tecnologías Facebook de realidad virtual, que te permitan compartir la experiencia virtual con sus amigos. O, es más, compartir ese viaje con amigos que tenemos en China, Chile y Australia, en el mismo tiempo, el mismo lugar virtual, sobre Facebook. ¿Podemos pensar así ya en agencias de viaje virtuales? ¿empresas de generación de experiencias virtuales sociales?

Que Facebook sigue haciendo apuestas que marcarán tendencia me parece claro. Que quiere ser la infraestructura de muchos negocios, también parece claro. Pero lo que tenemos que tener también nosotros claro es que su poder es cada vez mayor, y como tal, al menos, debemos consumirlo conscientemente.

Plataformas (supuestamente) colaborativas: algunos “pero”

Quizás hayan visto en alguna ocasión una imagen como la siguiente:

Fuente: https://www.linkedin.com/pulse/things-which-i-learned-from-uber-facebook-alibaba-airbnb-tushar-goyal
Fuente: https://www.linkedin.com/pulse/things-which-i-learned-from-uber-facebook-alibaba-airbnb-tushar-goyal

Simplificando lo simplificable, Uber, Facebook, Alibaba y AirBnB, los estandartes de esta mal denominada “economía colaborativa” (de lo que ya hablé aquí, aquí y aquí), son “páginas web“/”plataformas tecnológicas” cuyo valor no radica en disponer como “producto” lo que se dedican a vender, sino a facilitar todos los medios para que otros lo hagan. Por lo tanto, como proyecto tecnológico y comercial, creo que su valor está fuera de toda duda. Pero donde me surgen más dudas es sobre el supuesto componente “colaborativo”, en un sentido más “social” y de “beneficio compartido”. Por ello quería trasladar algunas nuevas reflexiones, ahora que Uber ha vuelto a España.

¿Qué características tienen estos proyectos?

  • Propuesta de valor: plataformas de gestión web de los flujos de transacción. Es decir, conectar a la “oferta” y a la “demanda” a través de tecnologías que lo ponen muy fácil, sencillo y rápido (aplicaciones móviles, especialmente).
  • Externalización de los “costes de producción”: ¿costes? prácticamente nulos, quitando los tecnológicos y comerciales, como decía antes. Es más, ni siquiera conciben la idea de “relación laboral” como tal.
  • Replicar el modelo de negocio todo lo que se pueda y más: estar en tantos países como puedan, dado que así pueden amortizar mejor los costes fijos de su inversión tecnológica y comercial.
  • Grandes campañas de marketing: al marketing tradicional y online, le suman novedades en la materia como los influenciadores y demás. No hay más que ver el vídeo de Enrique Dans ahora con la vuelta de Uber.

¿A cambio qué recibe el usuario? Un ahorro grande o pequeño, en función de lo que pague. Si paga con datos (Facebook o Uber), se paga menos. Si paga servicios no directamente comparables al producto que se obtiene con otras alternativas (un hotel o producto comprado en una tienda), pues les saldrá algo más barato por mera contabilidad de costes.

Pero, estas iniciativas, a mí me suscitan algunos “pero” a nivel de macroeconomía o de estado (“lo público”) que quería compartir con todos ustedes:

  • A nivel de Seguridad Social y el Estado del Bienestar: este artículo de The Economist, tratando sobre un tema completamente diferente, alertaba sobre el papel que deben asumir los estados a la hora de fomentar o “frenar” determinadas iniciativas. En este caso, me surge la duda del papel que debiera jugar un estado o sus órganos competentes (Seguridad Social, quizás) a la hora de fomentar un modelo en el que las relaciones laborales cambian por completo, y quizás, incluso se precarizan (esto es mera especulación aún).
    ¿Qué pasa con el sistema de pensiones contributivo que tenemos en los modelos del Estado de Bienestar del sur de Europa? Porque no es lo mismo que Uber funcione bien en EEUU o Reino Unido (donde todos sabemos cómo son sus estados del bienestar) a que lo haga en España, donde compartimos ahorro para que haya cierta solidaridad entre generaciones. Pudieran provocar “choques demográficos” que debiéramos prever al menos. Por ello es tan peligroso comparar soluciones tecnológicas de EEUU con el mismo modelo en España.
  • A nivel de Hacienda e impuestos: nuestros impuestos nos permiten construir carreteras, disponer de un formidable sistema de salud, una educación bastante igualitaria, etc. ¿Este tipo de relaciones laborales y modelos empresariales guardan afinidad con esta línea social que  nuestro sistema fiscal propone? ¿Dónde tributarán esas empresas? ¿En concepto de qué lo harán? Yo no tengo toda la información para dar respuesta a ello.
  • A nivel de garantía la calidad: en estas plataformas, a diferencia de un sistema en el que el estado regula “la calidad” (con licencias, normativas, etc.), son los propios usuarios de Internet los que legitiman la calidad de un servicio. Los reviews y ratings de un usuario, se convierten así en su reputación, legitimida socialmente a través de un gran grupo de usuarios como son los consumidores de estos servicios en Internet. Ya hablé sobre esto de la influencia social recientemente. Esto no tiene por qué ser “bueno” o “malo”, sino que tiene sus costes y beneficios. Todo cambia. Cuando pase algo-que el azar es así, algo pasará-, veremos como y quién se responsabiliza. Esta “externalización y democratización” de la responsabilidad, también me genera algunas dudas.
  • A nivel de discriminaciones positivas y negativas: ¿qué opina la Comisión Nacional de la Competencia sobre posibles de discriminación? Es decir, un hotel debe adaptarse para todas las normativas en materia de accesibilidad, universalidad, etc., pero ya ha habido varios casos en los que estas plataformas no han sido igual de considerados en todo ello. ¿Qué pasa con las discriminaciones? ¿Se puede “codificar” en un algoritmo estas decisiones con tanto componente “social”? Me vuelve a generar muchas dudas.
  • A nivel de “pricing”: entramos en un modelo de “libre mercado” total. Los precios, así, se entiende que tenderán a bajar. Pero, ¿es esto bueno? Como han podido ver, hay otras cuestiones que “se pierden”, que ahora mismo los precios sí recogen. Romper las reglas de juego tanto puede ser “bueno o malo”, dependiendo desde la óptica de la que se mire.

Como decía el título de este artículo “Plataformas (supuestamente) colaborativas: algunos “pero“. Como ven, muchas interrogantes que se abren con esa perspectiva más pública o “ciudadana”, que creo, debemos tener en consideración, más allá del precio y la facilidad de uso de una app.