Nueva era en la movilidad: mi experiencia con el coche conectado y los dispositivos OBD

No, éste no es un artículo promocionado por ninguna compañía aseguradora. Pero sí, sí voy a hablar de una de ellas. No creo que sea malo que un consumidor satisfecho, hable bien también de las empresas. Esto que os vengo a contar hoy es mi experiencia personal con Next Seguros. Su modelo de “Usage-based insurance”, ya lo he descrito en el blog de Big Data que también edito hace unos meses.

En dicho artículo, hablaba de esto:

Uno de los sectores con mayor potencial en dicho informe es el de los vehículos personales, con la inclusión de sistemas de diagnóstico a bordo que monitorizan los patrones de conducción para poder ofrecer pólizas a medida. La “personalización de la economía” llegando a otro sector más. De hecho, según el Informe Global de Automoción, el 82% de los conductores espera beneficios de los datos que genere su vehículo.

Voy a hablar de ello, porque Next Seguros nos provee a los asegurados uno de esos sistemas de diagnóstico, también denominado OBD (On Board Diagnostics). Se trata de un dispositivo, que se conecta al puerto OBD, puerto obligatorio en los gasolina desde el 2000 y en los diesel desde el 2003. Una vez conectado, lo emparejamos vía Bluetooth con nuestro dispositivo móvil y nos instalamos su aplicación MyZuum, que es la que permite leer en el dispositivo móvil toda la información en tiempo real de nuestro vehículo como aceleración, revoluciones a las que llevamos a nuestro vehículo, temperatura de refrigeración, desvíos de parámetros básicos (que no me preguntéis mucho por ellos… que es un tema técnico :-), consumos (para detectar alertas y patrones de conducción no debidos), superación de límites de velocidad (muy útil para darte cuenta por dónde debes empezar a ir más lento en tu día a día), etc.

OBD de Next Seguros (Fuente: http://bts.inese.es/wp-content/uploads/2014/02/dispositivo-NEXT-SEGUROS.jpg)
OBD de Next Seguros (Fuente: http://bts.inese.es/wp-content/uploads/2014/02/dispositivo-NEXT-SEGUROS.jpg)

Para que se hagan un poco mejor a la idea de lo que ofrece, he sacado algunos pantallazos de la aplicación, para que luego, terminemos el artículo reflexionando: esto está muy bien, pero, ¿para qué me sirve? Hay cierta información personal que voy a omitir (por cuestiones obvias), pero también permite saber en todo momento dónde está tu vehículo, si ha variado algún parámetro (apertura de puertas, etc.), o en tiempo real, disponer de alertas que te avise de comportamientos no debidos (por fortuna, nunca he tenido multas por velocidad, pero uno nunca sabe… así que está bien que te pueda avisar). Dejo en los pies de imagen la explicación de cada una de ellas.

inspección obd
Informe de “inspección”, que permite consultar todos los parámetros del vehículo de manera “remota”

 

agosto
Lugares por los que he estado en el último mes. Como solo he conducido tres días en todo Agosto, pues los únicos sitios que pisé ese día 🙂
información
Información básica de consumos, tramos, etc. de las tres rutas seguidas

 

Panel de control de parámetros básicos esta mañana
Bonificación de puntos por buena conducción. Me parece que esto abre un mundo interesante para premiar las buenas conducciones.
Bonificación de puntos por buena conducción. Me parece que esto abre un mundo interesante para premiar las buenas conducciones.

Una vez sabido “lo básico”, ahora empecemos a pensar hacia donde nos podemos mover con este tipo de aplicaciones. En 2011, la consultora Machina Research, publicó un informe que decía que para 2022, habría 1.800 millones de coches conectados. Es decir, vehículos con la capacidad de “hablar” (enviar datos) y “escuchar” (recibir datos y actuar en consecuencia). Además, los coches se podrían conectar entre sí, de una flota total de 700 millones de vehículos. Todo esto traería una industria de servicios alrededor del coche conectado de 1.100 millones de dólares. Tengo mucho interés en ella, por las innumerables oportunidades que creo que trae. En EEUU, ya hay un ecosistema importante de empresas proveyendo servicios alrededor del “coche conectado”:

Ecosistema de proveedores alrededor del
Ecosistema de proveedores alrededor del “coche conectado” (Fuente: http://1u88jj3r4db2x4txp44yqfj1.wpengine.netdna-cdn.com/wp-content/uploads/2016/08/Connected-Cars-L-800×582.png)

¿Por qué creo que se va a desarrollar una importante industria? Por aplicaciones y propuestas de valor como las que siguen:

  • Medición de eventos bajo “incertidumbre”: lo que comentaba antes de saber si realmente te has pasado de velocidad, si estás conduciendo de manera agresiva, o incluso saber en tiempo real si tu póliza de seguro pudiera aumentar por lo mal que estás conduciendo,. La reducción de esta incertidumbre, podría ayudar mucho.
  • Ahorro de costes: quizás el elemento que más podría llamar la atención a un conductor. Que nos hagan ofertas de zonas comerciales próximas cuando tengamos que repostar o echar aceite, que nos diga trucos para ahorrar en combustible, etc.
  • Asistencia en carretera: aplicaciones como urgent.ly, que ya conectan el vehículo de manera automática siempre que ocurran algunos determinados eventos.
  • Desde una perspectiva pública, seguridad al volante: como hemos visto antes en el último de los pantallazos, la aplicación es capaz de reconocer cuándo no te has saltado ningún rádar, cuándo has evitado la conducción nocturna, carreteras secundarias, no has acelerado ni frenado de manera agresiva, etc. Esto creo que al Ministerio del Interior y a la Dirección General de Tráfico debiera interesarles, y proponer algún esquema que fomente este tipo de usos.
  • “Control” de hijos/familiares: ¿qué pasaría si llegamos a saber exactamente dónde están nuestros familiares en todo momento? Para algunos puede ser algo “preocupante”, pero creo que también abre opciones “éticas” en un plano más familiar que creo podrían tener interés.
  • Integración con IFTTT: poder integrarlo con el servicio IFTTT, que permite configurar reglas del tipo “Si pasa X, que se haga Y“, y así poder lanzar eventos que aumenten nuestra productividad mientras conducimos. Por ejemplo, notificar horas de llegadas exactas en determinadas condiciones, configurar elementos conectados dentro del hogar en base a condiciones, llamar a la grúa si detectamos que vamos a fallar, etc.
  • Gestión de flotas: una industria que durante muchos años ha mostrado interés en la monitorización de sus vehículos vía GPS. El problema siempre han sido los conductores, que no estaban muy interesados en que se supiera dónde estaban y cómo estaban conduciendo. Quizás es que las empresas, ahora con estos dispositivos OBD, y las posibilidades que ofrecen, empiecen a ponerlo como “política”. Aplicaciones como GoFleet o Automile, ya han sido diseñadas para la gestión de flotas explícitamente.
  • Adiós a la mutualización, bienvenida la personalización: algo parecido a lo que ya ofrece MetroMile, donde en lugar de pagar una cuota fija anual por el seguro (por “si te portas mal”), ofrece un “Pay-As-You-Drive”, de tal manera que no pagas un riesgo por el perfil que aparentemente tienes, sino por el que realmente tienes.

Quizás todavía estemos en una etapa muy embrionaria de esta industria. No hemos hablado hoy de la importancia de que estos dispositivos OBD ofrezcan una API abierta para que “terceros” puedan explotar esos datos. Pero creo que llegaremos a esa situación. Por otro lado, que empresas como Samsung o Delphi ya anden merodeando por aquí, me hace pensar que estaremos pronto en situación de ver cosas más avanzadas. En las aplicaciones y propuestas de valor como las que decía. Y, llegando, poco a poco, a esa situación de coche conectado que tanto interés creo que va a despertar en muchos de nosotros. Y, de esta manera, aproximarnos a los vehículos autónomos, cuya llegada, será gradual.

Un mar de oportunidades para emprendedores que creo debieran empezar a vislumbrar. Y, desde una esfera pública, si pudieran llegar a tener “parte” de esos datos, una mejora de la seguridad de todos, importante igualmente. De nuevo, una “visión ética y positiva” del Big Data.