El ROI de ir a la universidad en el Siglo XXI: ciencia, tecnología e ingeniería

Como sabéis, la inquietud que tengo por la educación, nuestra responsabilidad social y su aportación al conjunto de las sociedades, es algo que me preocupa y ocupa. He escrito sobre ello en numerosas ocasiones. Y, en muchas ocasiones, he enfatizado la importancia de no entrever la utilidad de estudiar con encontrar un gran trabajo. No digo que esto no sea importante, pero lo que sí digo es que no puede ser la única motivación para seleccionar un estudio frente a otros.

El conocimiento aporta al conjunto de las sociedades más desarrollo, más ciencia básica, más libertad y autonomía del individuo, etc. En definitiva, aporta mucho más en su conjunto que al estudiante en particular. Sin embargo, dado que la elección del estudio es individual, ya puedo yo escribir en este humilde blog lo que sea, que al final el estudiante determinará sus estudios en función de sus prioridades.

Y, una de las que más destaca, son las salidas profesionales. Sobre esto, en cierto modo, ya he hablado. Especialmente cuando hablé de la “Sobre la (supuesta) sobrecualificación y el papel de las universidades”. En ese artículo decía eso de:

[…] ¿Cuántos puestos de trabajo para universitarios hay en España? La gráfica que adjuntamos a continuación, muestra como España, es uno de los países con menores porcentajes de demanda laboral de titulados universitarios. Esto se cumple para casi todos los “niveles de trabajo” que hay: directores y gerentes, profesionales y técnicos y profesionales de apoyo.

Y, uno podría pensar, que entonces, un título universitario no garantiza nada. Bueno, que el mercado laboral en España tenga ciertas disfuncionalidades, efectivamente, puede hacer extraer conclusiones erróneas. Pero ya digo que no es el caso. En 1972, una persona con estudios universitarios entre 25 y 34 años podía esperar a ganar un 22% más que una persona en esa misma franja de edad sin título universitario. Esta diferencia salarial, hoy en día, ha crecido hasta el 70%. Por lo tanto, desde una óptica eminentemente utilitarista (que ya he dicho antes que no es la única que hay que hacer, pero sí la que en la gran mayoría de las ocasiones hacen los estudiantes), sí, estudiar una carrera universitaria, en 2016, tiene un fuerte incentivo salarial y de desarrollo de carrera profesional.

Son datos que he extraído del Urban Institute, un think tank que estudia este tipo de cuestiones desde Estados Unidos. Hay otro estudio que va más allá. Es de la empresa de investigación PayScale, que determina el retorno sobre la inversión de los títulos universitarios para cada área de conocimiento. The Economist, se hizo eco de ello hace unos meses, y preparó esta gráfica que reproduzco aquí por su expresividad:

El ROI sobre títulos universitarios en áreas de conocimiento en EEUU (Fuente: The Economist)
El ROI sobre títulos universitarios en áreas de conocimiento en EEUU (Fuente: The Economist)

Como se puede apreciar, esas burbujas que salen en la parte superior para los estudios de “Ingeniería, ciencias de la computación y matemáticas”, destacan por encima del resto. El retorno sobre la inversión durante 20 años es, de media, de un 12%. Una rentabilidad de ese tipo hoy en día, con los tipos de interés por los suelos, no sé dónde lo podemos encontrar. Por lo tanto, sí, podemos afirmar que ir a la universidad, es una inversión muy rentable para cualquiera de nosotros. No creo que este mismo estudio para España o Europa en general, ofrezca resultados muy diferentes.

Otro aspecto destacable de esta gráfica es la ordenación de las referencias en el eje de la X. Es un eje que representa la tasa de admisión de estudiantes para cada universidad americana. Es una métrica muy empleada en EEUU para reflejar la “calidad de las universidad”. Si admito a poca gente, eso querrá decir que soy exclusivo, y por lo tanto, más atractivo para un eventual estudiante. Pero, como siempre, a un coste. Bueno, mejor dicho, para una inversión.

Pero como se puede apreciar, es realmente ilustrativo que apenas varíe ese ROI del 12% para todas las universidades. Las universidades menos prestigiosas, casi no se diferencian en esa cifra. Esto me lleva a pensar que los estudiantes que quieran priorizar estudios, quizás se tuvieran que preocupar menos por la universidad en sí, y más por el área de estudio. Insisto que esta no es la lectura que creo que debiera hacerse, pero sí por lo menos la que muchos hacen. Atiendo anualmente a un volumen importante de familias e hijos como para poder tener esta interpretación. Por desgracia, difícilmente cambiable, me temo.

Por todo ello, sí, os invitamos a estudiar nuestra fascinante área de ciencia, tecnología e ingeniería. Necesitamos más científicos e ingenieros. Hemos desarrollado a las sociedades desde que empezamos a comer a través del fuego, hasta que hemos creado Internet y todos sus derivados de la gran última revolución industrial.

El Retorno sobre la Inversión (ROI) de ir a la universidad en el Siglo XXI es muy alto. ¿Te lo vas a perder?

Desempleados de larga duración y políticas activas

Este verano, me he interesado mucho por temas que me encantaba investigar en mi etapa de estudiante del Máster de Recursos Humanos. Una de las áreas que creo merecían más lectura es el mercado de trabajo. Especialmente, para el ámbito de desempleados de larga duración, que, en diferentes etapas de la vida, se producen (por desgracia). Es un tema, además, que con mis nuevas responsabilidades como Vicedecano de Relaciones Externas y Formación Continua de la facultad de Ingeniería, me tocan de pleno. Por lo que he querido ponerme al día en todo ello.

Llegué, moviéndome de una lectura a otra, a un artículo del World Economic Forum, titulado “The longer you’re unemployed, the less likely you are to find a job. Why?“. Que, básicamente se resume en la siguiente imagen:

Probabilidad de encontrar un trabajo en función de la duración de la época de desempleo (Fuente: https://assets.weforum.org/editor/F47TefaJMYEhyXp40MByW4ni6aYWOUX44tVppTTI5as.jpg)
Probabilidad de encontrar un trabajo en función de la duración de la época de desempleo (Fuente: https://assets.weforum.org/editor/F47TefaJMYEhyXp40MByW4ni6aYWOUX44tVppTTI5as.jpg)

Creo que se puede entender fácilmente la idea. A mayor tiempo (en meses) como desempleado, menor probabilidad de encontrar trabajo. Se trata de un estudio hecho sobre la Current Population Survey de EEUU, pero que permite ilustrar la idea para poder trabajarla en otros ámbitos y partes del mundo. Como es nuestro caso, que por ello quería hablar de ello.

Los motivos que pueden llevar a que esto ocurra ha sido objeto de estudio en numerosas ocasiones. Suelen salir las causas habituales: la pérdida de habilidades (por falta de actualización en algunos sectores), la supuesta discriminación de la empresa contratante, la parte psicológica del desempleado y su desánimo, etc. Hay varios estudios que han comprobado empíricamente cómo es un dato que se mira mucho a la hora de contratar a una persona. Y, por ello, hay que prestarle tanta atención.

Este fenómeno tiene a algunos colectivos más afectados que a otros. Por ejemplo, aquellos que tienen menos educación recibida, además de estar más representados en esta gráfica, tienen una menor tasa de reinserción laboral y permanecen más tiempo desempleados. Pero el fenómeno se produce igualmente: cuanto más tiempo pasa, menor probabilidad de encontrar un trabajo. Éstos son los desempleados de larga duración.

Uno de los aspectos que este estudio destaca es la parte de características no observables. Es cierto que controla por variables como edad, raza, educación y género. Pero otras características más difícilmente medibles u observables como la personalidad, actitud o las “soft skills” (trabajo en equipo, comunicación interpersonal, etc.), no son fácilmente controlables. ¿Pueden ser estas las que expliquen este fenómeno? Quizás esas personas que aparentemente son discriminadas, no tienen este “skill set” de habilidades, por lo que puede ser que la “supuesta” discriminación no sea tal, y sí un fenómeno de revelación de preferencias del contratante.

En la gráfica que hemos visto, hay más información de la que puede parecer. Quizás la más alarmante es que a partir del octavo mes de desempleo, se pierde un 50% de las probabilidades de encontrar trabajo. Por eso mismo, las políticas activas de empleo deben ser muy dinámicas y ágiles. El mercado de trabajo debe ser lo suficientemente flexible y rápido como para que una persona, que por cualquier situación o hecho se encuentre en desempleo, pueda rápidamente cambiar y encontrar un nuevo destino y ocupación.

Este tema debiera no solo preocuparnos sino también ocuparnos. No voy a decir nada nuevo exponiendo que el mercado de trabajo en España tiene muchas cosas que mejorar. Pero detrás de una métrica como la “tasa de desempleo”, se encuentran otras cuestiones como esta sobre los desempleados de larga duración. Nunca deberíamos dejar de ocuparnos de estos colectivos.

Estos elementos, además, en una situación como la actual de grandes bolsas de desempleo, se alimenta aún más. Ante una mayor disponibilidad de personas en edad y condiciones de trabajar, es entendible que estas cosas puedan ocurrir.

Los desempleados de larga duración debieran ocupar mucha parte de las políticas activas a emprender dentro del mercado de trabajo. Esperamos que nuestros representantes así lo hagan.

Sobre la desigualdad en las principales ligas de fútbol: Premier vs. La Liga

Sé que este tema está bastante hablado ya, pero no me resisto a destacar un aspecto sobre todo ello. Estoy hablando, sí, como digo en el título de este artículo, de los ingresos de TV de las principales ligas de fútbol. Todos habremos oído en algún momento hablar sobre cómo en España los derechos de TV están muy mal repartidos, y que los grandes han acaparado grandes cifras. Aspecto que no ocurre en otras ligas.

Para explicarlo, pongo dos gráficos para abrir el artículo, y luego desarrollo un poco más la idea que trato de trasladar. En primer lugar, veremos una gráfica que muestra el reparto de los derechos de TV para la liga 2015/16 en La Liga Española y en la Premier League. A ver si aprecian la “pequña y sutil” diferencia:

Ingresos equipos en La Liga Española 2015/16 (Fuente: http://palco23.com/clubes/20151230/las-cifras-de-la-liga-al-descubierto-cuanto-recibira-cada-club-por-tv/)
Ingresos equipos en La Liga Española 2015/16 (Fuente: http://palco23.com/clubes/20151230/las-cifras-de-la-liga-al-descubierto-cuanto-recibira-cada-club-por-tv/)
Ingresos temporada 2015/16 por derechos de TV en la Premier League (Fuente: http://www.sportingintelligence.com/2016/05/24/where-the-money-went-arsenal-top-pl-prize-cash-table-with-101m-240101/)
Ingresos temporada 2015/16 por derechos de TV en la Premier League (Fuente: http://www.sportingintelligence.com/2016/05/24/where-the-money-went-arsenal-top-pl-prize-cash-table-with-101m-240101/)

En España, del primero (bueno, los dos primeros), FC Barcelona y Real Madrid con 140 millones de €/año al último, UD Las Palmas, con 25 millones de €/año, hay una diferencia de 5.6 veces. En la Premier, del primero, el Arsenal, con aproximadamente 119 millones de € al último, el Aston Villa, con 78 millones de €/año, hay un total de 1.51 veces.

El año pasado, la Premier la ganó el Leicester, partiendo en la casa de apuestas con una cifra de 5000 a 1. Este verano, con varios amigos y grupos de conocidos, especulábamos con las probabilidades que un equipo como el Leicester tendría en España de dar una sorpresa así. El año pasado, tuvimos en la Premier la temporada más impredecible de la historia (no solo por el triunfo del Leicester, sino también por la caída de varios grandes clubes). El 26% de los partidos lo ganaron los equipos que salían perdedores en las apuestas. Como se puede ver en la siguiente gráfica, la liga más igualada e impredecible de la serie histórica:

La impredecibilidad de la Premier League en la temporada 2015/16 (Fuente: http://cdn.static-economist.com/sites/default/files/imagecache/original-size/images/2015/12/blogs/game-theory/20151219_woc846.png)
La impredecibilidad de la Premier League en la temporada 2015/16 (Fuente: http://cdn.static-economist.com/sites/default/files/imagecache/original-size/images/2015/12/blogs/game-theory/20151219_woc846.png)

Creo que con el reparto económico que hay ahora mismo en España, es poco probable que vayamos a ver situaciones parecidas. Y para el conjunto de los aficionados al fútbol en España, creo que esto es una mala noticia. Mientras la Premier lleva ya varias temporadas buscando cómo igualar todo lo que se pueda el reparto de los derechos. Venimos de una serie histórica en la que, desde que se inició la Premier en 1992-93 con un 2.27 veces de “desigualdad”, hasta el pico que alcanzó en la 1995-96 con un 2.62, no ha dejado de bajar hasta el 1.51 actual. Que, creo, prima mucho el resultado y el espectáculo global en agregado. Como en la NBA.

Además, la gestión de los derechos de TV en la Premier, no paran de mejorarse. Los ingresos domésticos pasarán de los 3.000 millones de libras actuales a los 5.100. Y los derechos internacionales, de los 2.230 millones de libras, a los 3.000. Una tarda de 8.100 millones de libras, que harán que la Premier pueda seguir atrayendo a los mejores, y encima, bien repartidos en los clubes. Y, además, para su reparto, se rigen por:

  • Un reparto fijo para todos los clubes al inicio (55.8 millones de libras)
  • 1.24 millones por posición en la liga ocupada
  • El número de veces en los que sus partidos son emitidos en directo por Sky o BT les dan una cantidad variable

Un reparto así, mezclando Fijo + Variable, que permite un mejor y más equilibrado reparto. Si los clubes ganan dinero básicamente de tres fuentes de ingreso (comerciales -patrocinadores, merchandising, tours, etc.-, derechos de TV y “días de partido” -venta de entradas, áreas VIP, etc.-), creo que las ligas deben permitir este tipo de repartos, dado que es la única palanca que no está en las manos de los clubes (los ingresos comerciales y de “días de partido” son gestionados y conseguidos directamente por los clubes).

Mucho que aprender de la Premier, como vemos. De hecho, quizás no solo de la Premier, dado que la Liga es la más desigual de todas. La Serie A Italiana tiene un ratio de 5 a 1 (5 veces entre el primero y el último), la Liga 1 Francesa un ratio de 3.5 y la Bundesliga, la que más se acerca a la Premier un 2 a 1. Fijense, en términos comparadas, la desigualdad creciente que acumulan el Real Madrid y el Barcelona. Solo la Champions (con un ratio de 30 a 1, lo que hace que el Madrid y el Barsa todavía acumulan más poder, dados sus buenos últimos resultados en dicha competición), supera a la liga española en términos de desigualdad.

Este año, los ingresos no se prevén mejor repartidos. Ello a pesar del Real Decreto Ley de venta centralizada de derechos de TV, porque, a falta de confirmaciones oficiales, sigue habiendo una desigualdad realmente grande (y encima el objetivo es bajar a un ratio de 4 a 1, que le haría seguir siendo una liga muy desigual):

Previsible reparto de derechos de TV temporada 2016/17 (Fuente: http://plusfutbol.es/wp-content/uploads/2016/02/reparto-738x800.jpg)
Previsible reparto de derechos de TV temporada 2016/17 (Fuente: http://plusfutbol.es/wp-content/uploads/2016/02/reparto-738×800.jpg)

La desigualdad no es buena en ningún ámbito de la vida. En el “deporte rey”, tampoco, ni mucho menos. Creo que sería bueno hacer alguna reflexión y actuación más decidida sobre todo ello. La Liga, sino, seguirá siendo la más desigual.

Tecnología al servicio de la sociedad: una nueva mirada

La complejidad y la interconexión del mundo que estamos viviendo en estos primeros años del Siglo XXI es del tal magnitud, que los retos sociales que tenemos son realmente grandes. El cambio climático (qué bien que la capa de ozono comience a mostrar una tendencia de mejora), el agotamiento de los recursos naturales, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de las desigualdades intrapaís y su reducción interpaís (con los problemas sociales y de inmigración que eso genera), una corrupción moral y política imparable, la crisis de los refugiados en nuestra vieja Europa, el agotamiento del agua (con países que se han quedado incluso sin reservas, etc.), etc.

Titulaba este artículo “Tecnología al servicio de la sociedad“, queriendo hacer un guiño a una nueva mirada que deberíamos adoptar los que tenemos la fortuna de trabajar diseñando y construyendo soluciones basadas en tecnología. Estamos hablando de una era en la que el crecimiento exponencial y acelerado del progreso tecnológico, nos está dotando de unas herramientas que nunca antes habíamos tenido.

Y me acordaba de escribir esta breve reflexión, tras una conversación que mantuve el otro día en mi despacho con un estudiante que se va a trabajar este verano a un campamento a Etiopía. Una experiencia, por lo que ya pasé hace 5 años, y que me hizo crecer en muchas dimensiones de la vida.

Hablábamos sobre proyectos que él podría emprender allí, aprovechando su riqueza intelectual y tecnológica al máximo. Y, poniendo, la tecnología al servicio de la sociedad. Esta es la fortuna de trabajar en una universidad con los valores y misión que tiene la Universidad de Deusto. Y más si lo haces en la facultad de ingeniería, donde ponemos la sociedad como fin último de mejora.

Y es que en cierto modo vivimos en una paradoja: una capacidad tecnológica sin precedentes, frente a un volumen de problemas sociales (al menos de los que la civilización haya sido consciente) realmente grande. Los emprendedores, además, como grandes agentes del cambio. Elon Musk, emprendedor como la copa de un pino, llena su discurso de la crisis energética que vivimos, e incluso crea empresas con objeto de convertirse en públicas para que los algoritmos de Inteligencia Artificial sean de escrutinio público y los robots no lleguen a dominar a los humanos (su proyecto OpenAI).

El gran Schumpeter, ya adelantó esta posibilidad que fueran los emprendedores los que trajeran el mayor vector de cambio frente a empresas y gobiernos. Y eso es lo que estamos viviendo hoy en día, una posibilidad que algunos han llegado a bautizar como la descentralización de la economía. Una descentralización de activos y actividades de nuestra actividad del día, que está especialmente alineada con la tecnología. Miren:

  • Comunicaciones descentralizadas: Internet en sí mismo. Sin esa descentralización, la wikipedia, o conceptos como “Open Data” u “Open Science”, nunca hubieran sido posibles.
  • Fabricación descentralizada: nuestro Fab Lab, por ejemplo, como centros de producción distribuidos que encima se amparan en paradigmas de cero residuos y economías circulares.
  • Producción energética descentralizada: salvo por la locura regulatoria de España, esto ya es posible a nivel tecnológico. Microgeneradores de energía eólica o solar, como concepto de relevancia de cómo servirnos a nosotros mismos, sin intermediarios.
  • Cadenas de alimentación descentralizadas: la hidroponia en entornos urbanos (sin grandes cadenas de distribución que traiga salmón de Chile a Bilbao) o granjas orgánicas que aprovechan espacios sobrantes, me parecen conceptos de cómo repensar esa lógica del bajo coste de producción, pero con gran intermediación (que genera contaminación, y emprobece al débil de la cadena… el agricultor).
  • Finanzas descentralizadas: conceptos como el crowdlending o crowdfunding, que descentralizan la captación de capital, y que permite a un emprendedor conseguir aliados en múltiples lugares. Por otro lado, la revolución fintech, que rompe el concepto de banco central que intermedia en todo.
crowdlending
Fuente: https://andresmacario.com/el-crowdlending-como-alternativa-de-inversion-y-crecimiento/
  • Trabajo descentralizado: plataformas que permite localizar talento en cualquier lugar, y a autónomos, romper su barrera geográfica. La ruptura del trabajo asalariado, la gig economy o colectivos como Enspiral pudieran ser la norma.
  • Organizaciones descentralizadas: la economía digital descenralizada, y con una infraestructura por pares como Blockchain, permite el intercambio de valor sin intermediarios. Hablamos de Blockchain, que algunos ya han bautizado como la tecnología más disruptiva desde que apareció Internet.
  • etc.

Vistas estas pruebas, algunos ya empezamos a soñar y vislumbra una nueva era. Una nueva mirada, en la que la “tecnología al servicio de la sociedad” es el paradigma reinante. Arquitecturas descentralizadas y tecnologías abiertas (en su sentido de servidas a la sociedad para su uso abierto), que permitiera una innovación abierta que nos llevara a una sociedad más humana y sostenible que la que tenemos ahora mismo. Se desintermedia la cadena, desaparecen muchos intermediarios, que son en muchas de ellas el problema.

Creo que lo que nos falta para hacer de este sueño una realidad, es un cambio de enfoque. Una nueva mirada. Solo será posible si construimos soluciones tecnológicas de otra manera. Es por ello que me gusta tanto el concepto de open by-design. Pensar “a posteriori” cómo arreglar las cosas trae muchos problemas. Es mejor el pensamiento “a priori”, en el que pensamos cómo diseñar las soluciones teniendo en la cabeza la explotación final.

Y para que esto sea así, tenemos que tener en la cabeza, cuando construimos soluciones:

  • La cadena de valor completa de la tecnología. Por eso el concepto de “economía circular” me gusta tanto. Construir soluciones sin saber dónde acabarán los materiales, o pensar en Uber o AirBnB como plataformas de referencia sin entender las conscuencias que tiene en nuestro estado del bienestar, me parece preocupante.
  • Incentivar, quizás con dinero, y sin mucha política industrial, las startups que se centren en problemas sociales. Esa lógica de rondas de financiación pensando meramente en el retorno económico, me parece muy preocupante. Y que así, nos lleva a una creación de startups que simplemente priorizan el ROI.
  • Construcción de ecosistemas. Donde interaccionan inversores, locales, emprendedores, las universidades, etc. de manera constante. Esos ecosistemas, no, no solo son Silicon Valleys. Hay vida más allá. Ecosistemas alrededor de la innovación social, la tecnología al servicio de la sociedad (Fintech o Insurtech, por ejemplo), son otros ejemplos, más sectorizados, y con más propensión a servir a la sociedad.

Como ven, retos tenemos muchos. Pero, capacidades tecnológicas, más aún. Es la hora de poner la tecnología al servicio de la sociedad y pensar en nuestro futuro.

Las condiciones de un aula y sus efectos en el rendimiento del estudiante

Cuando hablamos de innovación en el aula, la conversación suele dirigirse siempre a métodos pedagógicos, utilización de nuevas herramientas y tecnologías digitales (cuando ésta no debiera ser la conversación) o incluso, la calidad del profesorado (que también sabemos es el factor más decisivo en el rendimiento del estudiante).

Eric Hanushek, un auténtico referente estos asuntos, en un artículo de 2011, enfatizaba mucho este último aspecto. Su principal conclusión partía de un hecho que muchas investigaciones y artículos han trabajado en el pasado:

“[…] Prácticamente ningún otro aspecto medible de las escuelas es tan importante como determinante del rendimiento académico de los estudiantes como los profesores

Me he topado, haciendo una investigación para otros asuntos, con un artículo que introduce un nuevo elemento en la conversación. El artículo se titula “A holistic, multi-level analysis identifying the impact of classroom design on pupils’ learning“, y básicamente viene a decir que el diseño de las aulas tiene una influencia clara en el rendimiento del estudiante. Es decir, cada vez hay más evidencia científica que la calidad del entorno educativo tiene un efecto positivo en el rendimiento de los estudiantes.

Y, fijénse en la siguiente figura que incorporan en el artículo, donde introducen una visión en tres dimensiones:

  • Nivel de estimulación: colores, equilibrio entre apertura y espacios cerrados, espacios para el juego, etc.
  • Individualización: densidad, flexibilidad, etc.
  • Naturalidad: calidad del airea (que sea fresco), temperatura ambiental, sonoridad (interior y exterior), olores, la textura (las vistas o paisajes), etc.
Diseño de la investigación HEAD (Fuente: http://h2020.fje.edu/es/docs/Article%20Salford%20ENG.pdf)
Diseño de la investigación HEAD (Fuente: http://h2020.fje.edu/es/docs/Article%20Salford%20ENG.pdf)

Como se puede apreciar, a los que nos dedicamos a la educación, son muchos los elementos que nos debieran hacer pensar cómo diseñar los espacios de aprendizaje del futuro. En Cataluña, por ejemplo, ya han empezado a eliminar filas de mesas, tarimas y pizarras de algunas aulas. Las escuelas de los Jesuitas en Cataluña, ya han apostado mucho por este tipo de innovaciones. Más allá de este caso (que desconozco cómo de generalizado es), lo que quería hoy hablar es de este asunto y qué opciones tenemos los centros educativos para poder sacar provecho de estas conclusiones.

Lo cierto es que muchas de las aulas que todavía hoy usamos son poco polivalentes. La investigación realizada por la Universidad de Salford en Manchester (los autores del artículo), concluyen que el rendimiento del estudiante puede mejorar hasta un 25% si las condiciones ambientales del aula son las más adecuadas. Considerando por “adecuado”, esas tres dimensiones que introducía antes.

Estas conclusiones las sacan tras haber obsrevado 34 aulas distintas de siete colegios del condado de Blackpool, donde, citando literalmente:

“[…] el color y la iluminación que predomina en la clase, la amplitud del espacio, un mobiliario cómodo y adaptado al aprendizaje, la existencia de zonas variadas donde desarrollar actividades pedagógicas y los espacios de conexión entre un aula y otra (pasillos, puntos de encuentro) conforman el entorno de desarrollo más positivo”.

A nivel de distribución de elementos necesarios para el desarrollo efectivo de una clase, y de la propia configuración del aula, parece que lo ideal sería hacerlo con distribuciones que permitan agrupar a los estudiantes de forma muy variada. Es decir, la polivalencia, que no haya anclajes de puprites al suelo, por ejemplo. Es en estas aulas, donde el estudiante puede tomar el protagonismo, y se va moviendo en el aula configurando el mobiliario a cada tipo de actividad (y no viceversa… que los que nos dedicamos a esto sabemos bien cuánto limita).

Representación gráfica de El Periódico de un aula en condiciones adecuadas (Fuente: http://estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/9/9/aula-del-futuro-slide1-1465235672499.jpg)
Representación gráfica de El Periódico de un aula en condiciones adecuadas (Fuente: http://estaticos.elperiodico.com/resources/jpg/9/9/aula-del-futuro-slide1-1465235672499.jpg)

Este movimiento de poner al usuario en el centro (en este caso el estudiante), es algo que las bibliotecas o museos más avanzados ya vienen realizando desde hace años. Si queremos dar protagonismo al usuario y que él o ella vaya descubriendo (que es cuando se hace efectivo el aprendizaje o la experiencia de la visita), debemos ubicar el equipamiento cultural o educativo acorde a ello, dejando espacio para las configuraciones más adecuadas en función de condicionamientos educativos.

Más allá del aula, incluso la distribución de pasillos del edificio parece tener un efectivo significativo. En Cataluña -de nuevo- ya son varios los centros que vienen trabajando en el diseño y creación de espacios abiertos de encuentros entre estudiantes y profesorados. Lo han venido a bautizar cómo ágoras, en un claro reflejo de los antiguos puntos de encuentro romanos y griegos. Este toque romántico hace que a uno le den ganas de volver a estas aulas 🙂

Este tema del diseño de un aula es un tema que se viene estudiando desde hace años. En este meta-estudio de la Universidad de Princeton, podemos ver cómo la amplia revisión literaria de referencias sobre todo ello. Pero me voy a quedar con una frase que resume mucho del contenido que ahí podréis encontrar:

“[…] We know too much about how learning occurs to continue to ignore the ways in which learning spaces are planned, constructed, and maintained”

En definitiva, estamos hablando de centrarnos en cómo mejorar el rendimiento del estudiante. Pongámosle en el centro de la experiencia de aprendizaje. Y configuremos el entorno de la manera más adecuada.

Facebook y sus cambios en el muro de notificaciones: así son las cajas negras

He hablado últimamente mucho de Facebook. En este, este y este artículo, he destacado su cada vez mayor peso en muchas de las cuestiones que nos rodean en el día a día. Y que previsiblemente su valor en bolsa seguirá creciendo. Su importancia en la lectura de noticias, captación de tráfico de muchos medios, etc. es cada vez mayor. La figura siguiente, lo pone en perspectiva:

Top de sitios que mayor tráfico aportan a los medios digitales (Fuente: http://blog.parsely.com/wp-content/uploads/2015/12/Top-Traffic-Referrals-Sources.png)
Top de sitios que mayor tráfico aportan a los medios digitales (Fuente: http://blog.parsely.com/wp-content/uploads/2015/12/Top-Traffic-Referrals-Sources.png)

Facebook supera ya a Google, con casi un 40%, en cuanto a “llevar tráfico” a los medios digitales. Esto es por lo que en tantas ocasiones digo en los cursos y conferencias, que “las redes sociales no se usan, sino que se construyen“. Por lo tanto, saber cómo Facebook rige su lógica para mostrar en el muro de notificaciones las noticias que los medios publican, y nosotros seguimos, parece de sentido común.

Si no usas Facebook para leer tus noticias del día a día, debo comunicarte que estas en una minoría. 2 de cada 3 usuarios de Facebook, lee las noticias del día a día dentro del gran medio de comunicación de nuestra era (sí, Facebook, que ya dejó de ser red social hace tiempo). El poder que tiene Facebook es tal, que modifica las reglas de juego a su antojo, y los medios de comunicación le siguen. Que ahora estén haciendo tanto por Facebook Live videos o tanto Instant Articles, no será accidental. Facebook así se lo ha pedido e incentivado.

Esto de las “cajas negras“, y la modificación de las reglas sin mucho escrutinio, es algo de lo que ya he alertado. Pues Facebook, lo ha vuelto a hacer. Hace unos días, cambió el algoritmo de lo que él considera “importante” que leamos. El director de Ingeniería de Facebook, Lars Backstrom, anunció que va a dar más peso a las publicaciones de nuestros amigos.

Esto, que puede parecer una noticia sin mucha trascendencia, creo que sí que lo tiene. Por dos razones, que ya anteriormente he introducido. Los medios digitales de contenidos confían mucho en Facebook para captar tráfico, y en consecuencia, para monetizar sus contenidos digitales a través de la publicidad. Y, en segundo lugar, porque si va a primar más los contenidos de tus amigos, obviamente tu consumo de contenidos se vuelve menos heterogéneo, y se homogeneiza nuestra línea de lectura y pensamiento.

¿Será esto último lo que tiene detrás en la cabeza Facebook? No lo sé, uno nunca sabe con las cajas negras. Pero sí que creo que puede haber detrás un motivo más obvio para una empresa que cotiza en bolsa: dinero. Si yo ahora priorizo los contenidos de los amigos, obviamente los medios tendrán que reaccionar (a sabiendas que el tráfico que les da Facebook es muy apetitoso). Así, Facebook, podría estar buscando una nueva vía de monetización: se acabó el tráfico orgánico en igualdad de condiciones con los de los usuarios de la ex-red social, y bienvenidos a la era del mayor “pago en el muro de Facebook“. Es decir, si me pagas, te priorizo. Algo parecido a lo que hace Google con su red de display y SEM.

Más allá de esta perspectiva de negocio, a mí lo que  más me preocupa es la diversidad de opiniones que recibimos en un medio que cada vez se usa más (no tanto ya en las nuevas generaciones, pero es que ahí ahora mismo no está el meollo del consumo y del voto). Ya el pasado Mayo, algún ex-empleado de Facebook (con lo cual, relativicen sus posibles sesgos y prejuicios), alertaba de una deliberada omisión de comentarios de un color político dado.

En este paper, ya hablaban un poco de todo esto. Usando datos anonimizados, examinaron 10 millones de cuentas de usuarios de Facebook en EEUU. Son los propios usuarios los que refuerzan sus creencias, más que el propio algoritmo de ordenación de Facebook. Por ello mismo, este movimiento puede ser un efecto de reforzar más aún esas creencias, e introducir menos contraste en las opiniones de uno mismo. En definitiva, la intencionalidad de esta decisión pudiera ser clara: no introducir nuevos marcos de pensamiento.

Se ha hablado muchas veces cómo Internet, y su luego “mal” explotada arquitectura abierta se está cargando la objetividad. No tanto por su diseño, sino por las cajas negras que funcionan sobre su diseño. Con estas lógicas perviviendo con nosotros, siempre será fácil encontrar ideas más parecidas a las nuestras, que contrarias a las nuestras. Y así, la salud de las democracias, tengo mis dudas cómo mejorará con las herramientas de Internet. Y por ello, las estrategias, por ejemplo, en campañas políticas, tengo mis serias dudas si están entendiendo estos asuntos que estoy comentando.

Que Facebook reniege de su responsabilidad en todo ello, me parece bastante irresponsable. Esta decisión es una mala noticia para los medios, pero me parece que es una  peor noticia aún para nosotros.

Equipos heterogéneos y su rendimiento: la excepcionalidad del Athletic de Bilbao

La heterogeneidad y multidisciplinaridad de los equipos de trabajo es algo que desde el mundo del management y las escuelas de negocio, se lleva trabajando y estudiando desde hace años. En general, se ha considerado siempre, que un equipo heterogéneo (considerando como tal muchas características -edad, género, intereses, disciplinas, etc.-) es bastante más eficiente que uno más homogéneo. Y como tal, desde el área de recursos humanos y sus investigaciones, se ha procurado siempre predicar la idea de mezclar personas diferentes para que salgan buenas ideas.

No es que esto haya cambiado, sino que en los últimos años, con la globalización, esto se ha acentuado. Ahí tenemos el caso de Silicon Valley con equipos de talento de prácticamente cualquier esquina del planeta. O cómo las empresas multinacionales mueven a sus equipos y los mezclan durante los primeros años de carrera, precisamente buscando ganar en ese rendimiento extra que se obtiene gracias a la integración de diferentes culturas, formas de trabajar, etc.

Hay muchos trabajos que se pueden encontrar sobre los costes y beneficios (el análisis que siempre hay que hacer) de cómo los equipos rinden contando con una diversidad importante. Es un tema recurrente en muchos foros: políticas públicas, reclutamiento, admisiones en las universidades, etc. Los beneficios, como decíamos al comienzo, son bastante conocidos. Sin embargo, en los últimos años, también los costes han salido a la luz. Y es que integrar personas tan heterogéneas no es sencillo; negociar empleando múltiples idiomas, tradiciones culturales, etc.

A este respecto, uno de los casos que me ha llamado la atención es este paper: “Heterogeneity and Group Performance: Evaluating the Effect of Cultural Diversity in the World’s Top Soccer League“. Un paper que analiza estos costes y beneficios de la integración heterogénea de personas para los equipos de fútbol. Lo hace para los equipos de las cinco principales ligas Europeas (España, Inglaterra, Francia, Alemania e Italia) que han participado en la Champions League de 2003 a 2012. El objetivo del estudio no era otro que entender cómo la diversificar en el grupo de jugadores afectaba al rendimiento. Los resultados, expresados de una manera gráfica, son éstos:

Fuente: Washington Post
Fuente: Washington Post

Los resultados parecen claros. Hay una relación positiva entre la diversidad y el rendimiento. Pueden ver cómo a los equipos que mejor les ha ido en los últimos años (entre ellos el Sevilla, que destaca especialmente), son aquellos que tienen una alta diversidad lingüística han obtenido mejores resultados que aquellos que no la han tenido. Para evitar posibles sesgos en el análisis, y tal y como se puede encontrar aquí, los investigadores han utilizado los valores de mercado de los jugadores y los clubes para corregir aquellos equipos que emplean a pocos jugadores extranjeros de éxito, y obtienen muy buen0s resultados.

Este trabajo me ha resultado interesante ahora que estamos en época de Eurocopa. Al parecer, otro de los resultados que aparentemente han descubierto es que aquellas selecciones nacionales cuyos jugadores de desempeñan en equipos con alta diversidad, obtienen mejores resultados. La Bundesliga, de hecho, que es la más diversa cultural y lingüística de las cinco principales, al parecer, beneficia mucho al juego posterior de la Alemana.

Otro beneficio de esto es el caso de jugadores nacionales que juegan en ligas extranjeras. Este efecto, al parecer, beneficia especialmente mucho a Brasil y Argentina, naciones conocidas por enviar a sus jugadores a Europa durante muchos años de su carrera profesional. Según esta lógica, Francia y Bélgica, pudieran ser las más beneficiadas por ello. Las casas de apuestas, al parecer, por eso juegan tanto a favor de ellas.

No quiero con esto hacer un llamamiento a construir equipos que tengan un jugador de cada país. Pero sí quiero con este caso enfatizar la singularidad del caso del Athletic de Bilbao. Por favor, no me malinterpreten. No soy un fanático del fútbol (pero sí me gusta mucho), y tampoco lo soy del Athletic de Bilbao. Pero sí soy de Bilbao, y veo lo que ocurre a mí alrededor. Y me gustan mucho los datos, por lo que detectar aspectos singulares es una de las cosas que más me gustan.

Y, en este caso, estamos hablando de una singularidad. Un club, que en sus 118 años de historia, solo ha jugado con jugadores del País Vasco (nacidos o criados). Y, además, con bastante éxito, a tenor de la competitividad de la liga en la que siempre ha jugado (especialmente desde la llegada de la democracia y la Ley Bosman), y sus partidos en Europa. Mi más sincera felicitación al Athletic de Bilbao. Siempre tiene que haber algún outlier de éxito en la norma 🙂

Sobre la subida del Salario Mínimo Interprofesional que propone Unidos Podemos

Hace cosa de 1 mes, el pasado 10 de Mayo, Podemos e Izquierda Unida, alcanzaron un acuerdo para presentarse conjuntamente bajo la marca Unidos Podemos en las próximas elecciones generales del 26 de Junio. El documento “Cambiar España: 50 pasos para gobernar juntos“, recoge hasta cincuenta puntos donde se recogen medidas de marcado carácter social y económico. Entre dichos puntos, uno de los que más me llamó la atención fue la subida de los 655 € de Salario Mínimo Interprofesional actual hasta los 900 en 2019 (que posteriormente ha salido como 950 € para 2020).

Intuitivamente, si a cualquiera de nosotros nos preguntan por separado si queremos que nos suban el salario, es bastante probable que nos pongamos bastante contentos. No obstante, otra cosa es cuando esa subida se hace en su conjunto. Por ello, una pregunta que cabría hacerse es si es una buena idea, para estimular la economía y nuestro bienestar global, reducir o aumentar salarios.

Me voy a centrar exclusivamente en el Salario Mínimo Interprofesional (SMI en adelante). El SMI actúa como una barrera de entrada en el mercado de trabajo: debes aportar tanta productividad (al menos) como el valor que este salario tenga. Si no la alcanzas, al empleador, no “le sales rentable“. Y es que, a efectos de “mercado de trabajo“, el trabajo que aportamos, es otro factor de producción más, y como tal, supone un coste para una empresa. Por lo tanto, si no es “productivo” ese coste, para una empresa, no es adecuado.

La gran mayoría de estudios sobre aumentos del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), exponen efectos limitados sobre el empleo a corto plazo y otros efectos más importantes a largo plazo que incluso reducen la creación de empleo. No es fácil, así, causalizar efectos a partir de la variable Salario Mínimo. Sin embargo, ellos apuestan por esta medida.

¿Por qué? Es bastante entendible que Podemos e Izquierda Unida, con un electorado marcadamente joven (ver este artículo que escribí recientemente en DEIA), quieran actuar en esta palanca. Los jóvenes y trabajadores con baja formación, son los que tienen, por desgracia, en nuestro país, los contratos más precarios. Por lo tanto, serían los primeros en verse beneficiados por un eventual aumento de cualquier barrera salarial.

Tenía entendido que los números no iban a ser muy favorables para esta propuesta de Unidos Podemos. Pero es que tras hacer el ejercicicio numérico que enseguida presento, las cifras me han dejado aún más preocupado por la falta de análisis numérico de esta medida.

Empecemos por conocer la situación “actual”. Para saber cómo está España a nivel de Salario Mínimo Interprofesional, me he ido a la siempre enriquecedora página de la OCDE. He cogido los datos de 2014, los últimos comparables publicados, y he comparado aquellos países de la OCDE que sí tienen un Salario Mínimo (la tan cacareada Dinamarca, por ejemplo, no lo tiene). Y me he quedado con la métrica Salario Mínimo Interprofesional en relación al salario mediano de cada uno de estos países. He cogido el salario mediano, por tratarse de países (entre ellos, España como el que más) con mucha desigualdad salarial. Para hacer las magnitudes comparables entre países he seleccionado los salarios en Paridad de Poder Adquisitivo y nominalizados a dólares de 2014. En definitiva, he tratado de hacer todo comparable y homogéneo para evitar sesgos en las magnitudes.

Como vemos en la siguiente gráfica, España está a la cola: aparece con un 41%, con países que distan de su modelo de bienestar (EEUU, Japón o Canadá) o grado de desarrollo económico y (supuestamente) social (Grecia o República Checa). Por lo tanto, es objetivamente afirmable que España tiene un SMI bajo. Y que debemos mejorarlo para hacerlo más acorde a otros modelos de bienestar.

De aplicar la subida a 950 €, como ven en la gráfica, pasaríamos a ser el país de la OCDE con mejor ratio SMI sobre salario mediano. Empatados con Francia y sus poderosos sindicatos. Pero por encima de países que no tienen modelos tan intensivos en factor trabajo como nosotros. Venimos de una burbuja inmobiliaria descomunal, con una generación entera afectada por el abandono de los estudios y la baja cualificación. El Valor Añadido Bruto de nuestras empresas ahí está.

Unidos Podemos quiere pasar de los 655 € actuales a 950 €. Es decir, una subida de un 45%. En 4 años, esa subida, me parece literalmente inasumible e insostenible (acuérdense de las barreras de entrada que decía al comienzo de este artículo). Por mucho que quieran introducir un nuevo modelo productivo, crear empleo (hablaremos en otra entrega de esa reducción del paro al 11%), las cifras no salen.

Quizás Unidos Podemos esté pensando que dado que ahora España está creciendo tan bien (aunque venimos de donde venimos), quizás es que los salarios reales medios también van a subir en esas horquillas de entre 40 y 45%. Por eso, me he vuelto a hacer la pregunta sobre lo que hubiera pasado en los últimos 15 años.

En la siguiente gráfica, veis la evolución de los salarios reales (descontada la inflación) medios de los países de la OCDE (de nuevo, en términos de PPA en dólares para hacer las magnitudes comparables). Aquí les dejo los datos brutos originales. Ningún país, en cuatro años, ha conseguido esas cifras de incremento (faltaría más, es una auténtica salvajada). Pero es que tampoco en 15 años. Eslovaquia (43.99%), República Checa (42.06%) y Noruega (40.52%) han conseguido los mayores incrementos de salarios reales medios. Los dos primeros, países que venían de una separación, y que partían de posiciones donde se pueden registrar altos incrementos (en torno a los 15.000 dólares). Crecer luego es más complicado. Y luego Noruega, que con petróleo y gas, es fácil registrar esa cifras. ¿De verdad cree Unidos Podemos viable hacer crecer esa cifra?

Ya para terminar. Ya casi nadie se acuerda, pero Podemos viene de 2014 de estar pidiendo un tope salarial (¡!). Ahora, viene con subir por abajo. Pero como ya dije en el artículo de Noviembre de 2014 hablando de su programa económico:

La baja productividad en España, creo que provocaría recortar por arriba, no subir por abajo. Por lo tanto, volvemos a un punto que ya ha salido en este largo escrito con anterioridad: los problemas de España son otros (productividad, regulaciones, poca competencia, etc.). Por lo tanto, estas medidas no sé cuán efectivas serían. Además, no la veo difícilmente salvable con cualquier medida de ahorro alternativa.

El mercado de trabajo es más complicado de lo que puede parecer. La competitividad de las empresas también. Y el salario mínimo para redistribuir en la negociación entre empresa y trabajadores, un aspecto difícil de concretar. Por ello, creo que Unidos Podemos debiera ser más moderado y centrar menos los mensajes en lo que sus votantes quieren escuchar.

Podemos, Über y su (supuesta) socialdemocracia

Ayer, Pablo Echenique, Secretario de Organización de Podemos, colgó en Facebook esta noticia que llamó mi atención de inmediato:

Podemos quiere prohibir Über (Fuente: Facebook de Pablo Echenique)
Podemos quiere prohibir Über (Fuente: Facebook de Pablo Echenique)

La noticia de Expansión la podéis encontrar aquí. Y en ella, podréis encontrar varias cuestiones:

[…] Prohibir que Uber opere en España por “poner en riesgo a un sector laboral como el del taxi y atentar contra el sistema fiscal”

[…] El Tratado Transatlántico de Libre Comercio es una amenaza que ya tiene su primer caballo de Troya en empresas como Uber.

[…] Nuestra soberanía no está en juego y que no vamos a tolerar este tipo de prácticas que atacan a un sector estratégico.

No seré yo el que defienda Über. Es más, hasta en tres ocasiones he escrito para denunciar aspectos que señala el diagnóstico de Podemos: aquí -con motivo de su “vuelta a España”-, aquí -para denunciar su supuesta y mal denominada economía colaborativa- y aquí -para hablar de modelos de negocio y contabilidad en este siglo XXI-. Y pongo esto de inicio, no sea que enseguida alguien vaya a pensar que defiendo su modelo de evasión de pago de impuestos en España o de transformación del modelo de relaciones laborales.

Pero lo que sí deja entrever es cómo Podemos (entiendo que Unidos Podemos por transitividad), entiende esta economía del Siglo XXI y esta transformación digital que nos acecha en tantos sectores. La Comisión Europea, en boca de Jyrki Katainen, vicepresidente de la Comisión con competencias en la materia, como ya destaqué en esos artículos que cito, ha propuesto regular estas plataformas de Internet (que es lo que son), en lugar de prohibirlas. Pero Podemos se va del blanco (sin regulación) al negro: prohíbamos. Y esto, me da la sensación, no es la solución. Y, me da la sensación, ni siquiera entienden el verdarero problema que traen estos supuestos modelos de economía colaborativa.

Y, tampoco tengo claro que esto case con su supuesto modelo de nueva socialdemocracia. Podemos no ha dejado de decirnos a los ciudadanos españoles que representan la nueva socialdemocracia. Si esto es así, creo que se equivoca en su propuesta de prohibición. Hay una extraña tradición en este tipo de ideas de creer que la prohibición casa con los valores que creo debe tener toda propuesta de socialdemocracia en este Siglo XXI que nos ha tocado vivir: mercados abiertos y dinámicos, y políticas de redistribución.

Prohibir mercados, prohibir agentes, me parece que es no entender que los mercados deben estar con la mano abierta a la innovación y el emprendimiento. Regulemos ese terreno de juego para que todos operen bajo reglas, pero no prohibamos, porque entiendo eso no va a hacer más que alimentar el deseo de los consumidores por ese tipo de plataformas. A los ciudadanos lo que habría que explicarles son  las consecuencias y el equilibrio a buscar entre su beneficio personal (menos costes) y el beneficio social conjunto (¿quién se lleva el dinero?).

Por otro lado, ¿mantener el statu quo? Podemos, de nuevo, confunde, en una situación de “enfrentamiento” a los más débiles (el sector del taxi tradicional en este caso), con un sector con mucha rigidez y mucha barrera de entrada a nuevos operadores. Es decir, confundir el derecho de los trabajadores con puestos de trabajo. En lugar de centrarse en lo primero, Podemos, con este tipo de iniciativas se centra en lo segundo. Mantener el statu quo de un sector, el de los taxis, en lugar de proteger los derechos de los trabajadores (en este caso, conductores).

La solución no puede ser la prohibición y el inmovilismo. Y menos en una época en la que crear plataformas en Internet es sencillo, ágil y bastante dinámico. La solución debe ser casar la entrada de esos nuevos operadores con modelos de innovación importantes, que aportan nuevo valor añadido, con una red de protección social y mirada inclusiva a la economía (sistema fiscal fuerte para que el dinero no “se vaya” y beneficie a nuestros ejes sociales -educación, sanidad, dependencia, etc.- y garantías y derechos de los trabajadores al menos en igualdad de condiciones).

Y para que esto case, la regulación es fundamental. La socialdemocracia del Siglo XXI tiene que basarse en garantizar la tributación de estos modelos de innovación (por eso de la redistribución, que no hay medida más social que esa), asegurar los derechos de los trabajadores (pero no a costa de que unos pocos tengan unos privilegios) y hacer dinámicos los mercados. La prohibición, no casa ni con lo primero ni con lo segundo. Por ello, decía al comienzo, que tengo mis dudas que Podemos entienda bien estas medidas tomadas, y menos aún, que esto se corresponda con su supuesto modelo de socialdemocracia.

Por último, lo de meter el TTIP por medio, “nuestra soberanía en juego” y lo de “sector estratégico“, de traca final. Creo que habla por sí solo. Nada que deba yo añadir.

¿Qué son los bots y qué posibilidades nos traen?

Supongo que algunos de ustedes recordarán la serie de “El Coche Fantástico” (The Knight Rider en otras latitudes y longitudes). En esta serie, un jovencísimo David Hasselhoff, se comunicaba y daba órdenes a través del uso de un smartwatch (fíjense qué cosas) a un coche (Kitt), que actuaba en consecuencia.

Michael Knight llamando a Kitt a través de un smartwatch (Fuente: http://www.tuexperto.com/wp-content/uploads/2014/12/tecnologias_ciencia-ficcion_2014_07.jpg)
Michael Knight llamando a Kitt a través de un smartwatch (Fuente: http://www.tuexperto.com/wp-content/uploads/2014/12/tecnologias_ciencia-ficcion_2014_07.jpg)

Me pasé toda mi infancia soñando con poder interactuar con las máquinas de esta manera. Esto quizás fue así porque los que nacimos en los 80, nos críamos en una época en la que la interacción con los dispositivos no era lo que es hoy en día. Desde entonces, siempre me ha interesado mucho la evolución de la interacción con los ordenadores y dispositivos en general.

Esto vuelve a estar de moda hoy en día gracias a los bots. Viene a ser la versión software de un robot. Ya sabéis, esos programas que simulan tener conversaciones con nosotros, que interpretan nuestros deseos, y ejecutan acciones en consecuencia. En definitiva, poder comprar algo en una tienda online, reservar un billete de avión o pedir que venga un coche autónomo como Kitt a recogerte a un sitio concreto simplemente dando una orden.

Fíjense en la enorme diferencia a cómo diseñamos hoy en día las aplicaciones para que fácilmente se pueda hacer esto mismo introduciendo datos con nuestros pulgadores o dedos. El salto me parece importantísimo. Y están de moda, porque dado que las aplicaciones de mensajería se están imponiendo a las redes sociales, aplicaciones como Facebook Messenger, Kik, WeChat, Telegram, etc., están como locas intentando facilitar aún más el envío de mensajes y la interpretación de las órdenes (cuando lo son). Microsoft también lo está, y entiendo es cosa de días/meses que se generalice su uso dentro de Skype.

Los jóvenes quieren interactuar con texto, por lo que esto abre un campo de desarrollo de estas aplicaciones importantísimo, de tal manera que muchos negocios se podrían apalancar sobre estas aplicaciones para construir sus propuestas de valor. Este último punto me parece especialmente significativo, dado que cada vez usamos menos aplicaciones, y nos cuesta más descargar aplicaciones. Por lo que construir nuestra propuesta de valor sobre plataformas de terceros (entiendo que el valor bursátil de Facebook tiene mucha explicación aquí) parece una buena idea. Perdemos la capacidad de gestión y de los datos, pero ganamos en desarrollo de negocio. Costes y beneficios, como siempre.

Piensen en muchas de las funcionalidades que ejecutamos dentro de las aplicaciones que empleamos en nuestro día a día que son susceptibles de ser entendidas por un bot y obrar en consecuencia:

  • Hacer un pedido.
  • Solicitar una información.
  • Llamar o escribir a un amigo.
  • Actualizar una información en tiempo real
  • etc,

Es decir, tareas donde queremos que el bot trabaje de manera autónoma. Sin mayor esfuerzo por nuestra parte. Quizás muchos piensen que esto no es nada nuevo. Es probable. El asunto es que disponemos hoy en día de unas capacidades de cómputo que han hecho evolucionar al software, dando lugar a grandes avances en el mundo del machine learning, tecnologías de procesamiento de lenguaje natural y del deep learning (representaciones de los datos de tal manera que facilite el facilitar el aprendizaje automático, y por lo tanto, mejore la autonomía de los algoritmos y el aprendizaje de la voz, las órdenes, la interacción, etc.). Esto, ha provocado que los bots, nos parezcan más inteligentes que nunca. Especialmente, para tres situaciones, que creo es donde más desarrollo veremos:

  • Los bots trabajando de manera autónoma para ayudarnos de manera activa (estamos trabajando en un Google Doc de manera colaborativa, y tras detectar que no llegamos a un punto de entendimiento, nos sugiere a través de Google Calendar que nos reúnamos vía Google Hangouts para resolverlo).
  • Disponer de un asistente personal para darle órdenes (pedidos, informaciones, etc., lo que veíamos antes)
  • Interacciones más sofisticadas como conversaciones naturales en las que finalmente llega a entender y mejorar nuestra situación (por ejemplo, cuando estamos comprando, y nos sugiere productos o servicios alineados con nuestros intereses)

De esta manera, llegamos a un escenario en el que los bots de manera pasiva y activa trabajan para nosotros, ¿seguiremos buscando nosotros? Esto seguro que Google está pensándolo con tranquilidad. ¿Pudiera llegar Google a perder el monopolio de su valor añadido -la búsqueda y localización rápida de “TODA” la información?

Con todas estas posibilidades, como decíamos antes, hay varias aplicaciones de mensajería que han reaccionado rápido, y entiendo que bien. Kik, una aplicación de chat muy popular entre los jóvenes (no todavía en España, pero sí en EEUU), abrió hace no mucho una tienda de bots. A mí esto me recuerda a la época de los tamagotchis, el poder comprarte un bot con el que poder hablar, trabajar, interactuar, etc. Fascinante. Ahí están por ejemplo los bots de H&M y Sephora para comprar ropa, o la de The Weather Channel para consultar el tiempo. Lo interesante de todo esto es que llegaremos a un punto pronto en el cual será fácil crear nuestro propio bot. Kik, por ejemplo, ya lo permite usando sus herramientas de desarrollo.

Fuente: https://tctechcrunch2011.files.wordpress.com/2016/04/sephora.png?w=680&h=382
Aplicación de Sephora (Fuente: https://tctechcrunch2011.files.wordpress.com/2016/04/sephora.png?w=680&h=382)

No podemos terminar este artículo introductorio al mundo de los bots sin hablar de los modelos de negocio (pensemos en cómo Kik, por ejemplo, pudiera llegar a monetizar sus bots no solo a través de la venta de ellos, sino también con comisiones sobre ventas realizadas con el uso de su software o con modelos de suscripción o publicidad) y el campo de la responsabilidad legal y ética. Este último campo, como sabéis, a mí siempre me interesa y preocupa. El accountability de los algoritmos es algo de lo que ya he hablado. El funcionamiento autónomo de un software creado con unas intenciones, siempre he creído que debe tener cierto “control”. Ahí es donde la ética debe entrar.

Los bots, como ven, ya están aquí. En nuestras manos está  hacer un uso ético de esta potente tecnología.