La mitad de nuestros salarios para impuestos, sí; pero vivimos bien, ¿no?

Hemos pasado una época del año en la que saldrán noticias como esta, estaesta. Apoyados en diferentes fuentes de datos, parece que los españoles vivimos en un infierno fiscal. Los datos así parecen sugerirlo. Si usamos los datos de un estudio elaborado el año pasado por el Foro Económico Mundial, los trabajadores españoles destinamos un 52% de nuestro salario a impuestos. O, visto de otra manera, nos quedamos de manera neta con el 48%, una vez que hemos atendido nuestras diferentes obligaciones fiscales (el IVA, IRPF, impuestos especiales, etc.). Somos el cuarto país del mundo que mayor esfuerzo exige a sus trabajadores.

Ranking de impuestos por países (Fuente: http://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2015/12/07/14495195648681.jpg)
Ranking de impuestos por países (Fuente: http://e01-elmundo.uecdn.es/assets/multimedia/imagenes/2015/12/07/14495195648681.jpg)

Por encima de España se sitúan países sospechosos también en este tipo de rankings como son Suecia o Dinamarca. En el puesto 11, Finlandia. Y si no fuera por sus enormes reservas de petróleo que tanto beneficio fiscal le dan, también a buen seguro aparecería Noruega. Países, estos nórdicos, que son conocidos por la buena vida que ofrece a sus ciudadanos. Unos países que se enorgullecen siempre de citar la confianza de sus ciudadanos en sus instituciones (entre el 50 y el 60% de sus ciudadanos confían mucho en sus instituciones, frente a una media de algo más del 30% en el conjunto de la UE-27).

Unos países que son conocidos también por el gran gobierno que tienen: cómo cuidan de sus ciudadanos, el gran volumen de beneficios sociales que les ofrecen, incluso muchos de ellos demasiado generosos. Sin embargo, después de los turbulentos años 80 que pasaron (también es cierto después de un siglo de un alto crecimiento), las finanzas se mantienen bien controladas. También tienen una larga tradición de liberalismo en múltiples ámbitos: libertad de prensa desde 1766, un campo de funcionarios libre de corrupción y meritocrático desde mediados del siglo XIX. E, insisto, los ciudadanos confían mucho en el valor que les aporta el ámbito público.

Y éste último punto es al que quería ir. Básicamente porque muchas veces pensamos que las cosas cuestan menos de los que creemos. Y sí, quiero llegar al gasto social. Ese conjunto de gastos que permiten mejorar la vida y el día a día de nuestros ciudadanos. En ese ranking, donde se cuela España. No podremos negar que los beneficios sociales aquí también son amplios. Y es que, como digo, las cosas cuestan (mucho) dinero. Pagamos impuestos, pero a cambio obtenemos un conjunto de amplios beneficios sociales.

Miremos el gasto social de los principales países, los que pertenecemos a ese selecto club de la OCDE.

Gasto social en países de la OCDE (Fuente: OCDE)
Gasto social en países de la OCDE (Fuente: OCDE)

Los países nórdicos (salvando Noruega, ya digo, son su singularidad petrolífera), junto a España -y algunos otros-, dedican entre un 25 y un 30% de su PIB al gasto social. Este gasto, representa aspectos como la incapacidad para el trabajo (jubilación, invalidez, etc.), salud, familia, políticas activas de empleo, vivienda, etc. Si alguno quiere seguir reflexionando sobre el modelo impositivo que tenemos en España, quizás se pueda dar una vuelta por lo que ocurre en países con menos impuestos (y beneficios sociales, claro), como Brasil, Sudáfrica, China, India e Indonesia.

Quizás la diferencia en cuanto a lo que pase en España frente a otros países con modelos impositivos altos y beneficios sociales altos sea la confianza en cómo los políticos gestionan dicho dinero. Los casos de corrupción y el ineficiente gasto público (que es la política redistributiva más importante que tienen los países), no son dos elementos que acompañen para que nos guste pagar impuestos. Es, en este sentido, siempre interesante ver la cantidad del gasto público que va destinado a las personas más necesitadas. En este caso, España, en lugar de acompañar a los países nórdicos, acompaña a otros respecto a los que salía muy distanciado antes:

% del gasto público que va a los ciudadanos más necesitados (Fuente: OCDE)
% del gasto público que va a los ciudadanos más necesitados (Fuente: OCDE)

No llegamos a niveles de México, Portugal o Turquía, donde el dinero público, es más, vuelve a las clases más pudientes prácticamente, pero ahí tenemos mucho espacio de mejora. Especialmente porque las partidas de gasto social más amplias son en términos de salud y bienestar en la tercera edad. Ámbitos de la vida donde la vulnerabilidad es importante, y donde las limitaciones para encontrar otros campos de mejora son realmente complicados.

No pretende este artículo ser un estudio científico de cómo debemos todos ser más coherentes con el equilibrio eterno del ser humano “dar y recibir”. Pero sí por lo menos vislumbrar y poner en cierta comparación el pago de impuestos con los servicios y beneficios sociales que obtenemos. Éste último campo, es el gran olvidado cuando los medios españoles, ahora que hemos hecho la declaración de la renta, nos han bombardeado con la gran cantidad de impuestos que debemos de pagar entre todos, pese a no tener los políticos de Suecia, Dinamarca, Noruega o Finlandia.

Amigos, amigas, las cosas cuestan mucho dinero. Como dicen mis amigos y amigas economistas, nada es gratis. Los impuestos, el instrumento que nos permiten vivir tan bien en España.

Robots y automatización de trabajo: no tan rápido (Parte II)

(Este artículo tiene una primera parte con la entrada anterior)

Decíamos en la entrada anterior, que uno de los elementos más debatidos con esta revolución industrial (la llamada cuarta revolución industrial), es la cantidad y calidad de trabajo. De la entrada anterior, decíamos al final, a modo de corolario, lo siguiente:

Los robots nos sustituyen, pero todo está por pensar y construirse sobre ellos. Preparémonos para ello. Mientras tanto, es difícil concluir si crearemos o destruiremos trabajo.

En esta entrada, hablaremos de la calidad del trabajo, que podemos representar a través de la inflación o deflación de los salarios o el aumento de las desigualdades. Para ello, nos apoyaremos en un reciente artículo también escrito por Acemoglu y Restrepo, titulado “Robots and jobs: evidence from the US” (2017). El artículo empieza diciendo que todavía no tenemos claro cuántos puestos de trabajo están realmente en peligro. Citando varios de los tan cacareados artículos (que van desde el 57% de los países OCDE que cita el Banco Mundial, hasta el 9% de Arntz, pasando por el famoso 47% de Frey y Osborne), Acemoglu y Restrepo dicen que ellos no son capaces de estimar cifra alguna en cuanto a sustitución de trabajo humano por robots: todo depende de costes y de salarios, como todo en la vida. Y ahí es donde veía interesante hablar en clave de la calidad de trabajo.

Para su estudio han empleado datos de EEUU. Y para el concepto genérico de “robot”, han empleado la definición que da de estas máquinas la Federación Internacional de Robótica (IFR), que desde 2014 los define como:

An automaticallyu controlled, reprogrammable, and multipurpose machine

Máquinas, robots, que en entornos industriales pueden soldar, ensamblar, mover materiales, empaquetar, etc. En la actualidad, la IFR calcula que hay entre 1.5 y 1.75 millones de robots industriales, una cifra que podría subir hasta entre 4 y 6 millones según la Boston Consulting Group.

Robots industriales por cada 1.000 trabajadores en EEUU y Europa de 1993 a 2007 (Fuente: http://voxeu.org/sites/default/files/image/FromMay2014/restrepofig1.png)
Robots industriales por cada 1.000 trabajadores en EEUU y Europa de 1993 a 2007 (Fuente: http://voxeu.org/sites/default/files/image/FromMay2014/restrepofig1.png)

La situación de partida para exponer resultados de Acemoglu y Restrepo es que los robots no tienen el mismo impacto en todos los sectores. De ahí que esto tenga mucha relación con el valor añadido que aporta cada uno de nosotros en nuestro puesto de trabajo. Por ejemplo habla de cómo el 39% de los robots existentes están dedicados al sector de la automoción. Un 19% a la industria electrónica, un 9% a la metálica, otro 9% a la química y plástica, etc. Y con este impacto por industria, han elaborado un mapa de zonas en EEUU, que presentan como sigue:

Exposición a robots en las zonas de EEUU (Fuente: https://docs.google.com/spreadsheets/d/10yR91cuPP3XVjZC3ouWYrHqTyZszcZO3ffwJjfI7OJc/edit)
Exposición a robots en las zonas de EEUU (Fuente: https://docs.google.com/spreadsheets/d/10yR91cuPP3XVjZC3ouWYrHqTyZszcZO3ffwJjfI7OJc/edit)

En las zonas más afectadas por la adopción robótica, el impacto en empleo y salarios ha sido importante. Cada nuevo robot por cada 1.000 trabajadores, el empleo local por ciudadano se redujo un 0,37%, mientras que los salarios cayeron un 0,73%. Sé que estoy hablando de caídas, pero, ¿tan malos números parecen éstos? Por lo tanto parece que cuanto más sensible es tu zona de trabajo a la automatización, más hacia abajo parece que van los salarios. Un total de 6,2 trabajadores perdiendo empleo por cada robot. Es todo una cuestión de sustituibilidad de lo que hacemos los humanos.

Toda esta evidencia y números sugieren que el impacto tanto en salarios como en calidad de empleo no es tampoco tan importante como parecía. De ahí lo interesante de este artículo de Acemoglu y Restrepo. Incluso estos autores sugieren pensar que una reducción de salarios y de costes de producción, podría llevar a estas empresas a ser más competitivas, y compensar la pérdida de empleo en producción, con exportaciones (incluso a otras regiones en EEUU). Por lo tanto, concluyen los autores que:

There is nothing here to support the view the new technologies will make most jobs disappear and humans largely redundant.

Todavía hay esperanza. El País publicaba recientemente un artículo que no se hacía eco de estas evidencias, pero sí citaba a los sospechosos habituales. Y también citaba el proyecto REIsearch, impulsado por el Atomium – Instituto Europeo para la Ciencia, Medios de Comunicación y Democracia. Expone básicamente el pesimismo de la población en cuanto a su futuro laboral. De hecho, solo el 10% de los encuestados se mostraba positivo ante la oportunidad que abre la digitalización para ofrecer empleo y buenos salarios para todos. ¿Tendrá algo que ver el pesimismo que habitúan en trasladar los medios de comunicación?

Los humanos siempre mantendremos (al menos de momento), el monopolio de ciertas cuestiones: la creatividad, la interacción compleja con objetos y humanos (esto es especialmente importante en un país de servicios como el nuestro), etc. Ofrezcamos evidencias, por favor, siempre que hablemos de un tema tan sensible para todos nosotros. Los robots no serán el fin del mundo.

Robots y automatización de trabajo: no tan rápido (Parte I)

Leía hace unas semanas con mucha atención una conversación que desde Wired dirigían entre el presidente Barack Obama y el director del MIT Media Lab Joi Ito. Obama manifestaba que una de sus mayores preocupaciones con la automatización de las plantas de trabajo y la inteligencia artificial era el aumento de las desigualdades. Ya el pasado diciembre, cuando todavía lo teníamos de presidente, la Casa Blanca publicó el informe “Artificial Intelligence, Automation, and the Economy“, donde además del aspecto de la desigualdad, también se citaba la necesidad de la intervención política para luchar contra el impacto desigual.

Al automatizar parte del trabajo humano, como en otras épocas, reduciría salarios (donde el valor añadido ya no era tal), y aumentaría el de las personas capaces de construir sobre ello. El señor Joi Ito, respondía que por eso él prefiere referirse a la inteligencia extendida, más que a la artificial, porque tenemos que ver estas evoluciones tecnológicas como una manera de extender la capacidad humana, nunca de sustituirla. Invitaba a pensar en cómo poder imbricar valores sociales a las máquinas.

Me acordaba de esta entrevista leyendo esta noticia, en la que el titular lo dice todo:

Chinese firm halves worker costs by hiring army of robots to sort out 200,000 packages a day

Una empresa china que veía cómo se reducía un 50% sus costes laborales adquiriendo un ejército de robots. Ahora, podía entregar un total de 200.000 paquetes al día, incrementando un 30% su eficiencia. Y encima, lo hacen con un mayor orden que el que los humanos son capaces de generar.

Empleados de STO Express ordenando envíos dentro del caos reinante (Fuente: http://fm.cnbc.com/applications/cnbc.com/resources/img/editorial/2017/04/11/104396743-GettyImages-496941098.530x298.jpg?v=1491885367)
Empleados de STO Express ordenando envíos dentro del caos reinante (Fuente: http://fm.cnbc.com/applications/cnbc.com/resources/img/editorial/2017/04/11/104396743-GettyImages-496941098.530×298.jpg?v=1491885367)

Un ejemplo más de algo que viene siendo objeto de conversación en China: los robots están quitando el elevado volumen de trabajo que la revolución del trabajo de China había traído. De hecho, el gobierno central Chino espera llegar a un total de 100.000 robots en 2020.

Estas noticias, me han llevado estas vacaciones de Semana Santa a recopilar alguna evidencia nueva sobre el impacto de la robotización y la inteligencia artificial en el empleo y su calidad. Me preocupan, como siempre, dos aspectos: el impacto real que esta robotización va a provocar (más allá de los tópicos y generalidades sencillas) en la cantidad de trabajo (es decir, si crea o destruye trabajo); y, cómo quedará la calidad del mismo (especialmente en términos de desigualdad y aumento/reducción de salarios). Voy a descomponer la entrada en dos partes: en esta primera hablaré de la cantidad de trabajo (aumento o reducción de empleo neto), y en la segunda, de la calidad del mismo.

Mokyr, Vickers y Ziebarth, en su artículo “The History of Technological Anxiety and the Future of Economic Growth: Is This Time Different?” (2015), describen las lecciones que la historia nos deja desde las revoluciones industriales de finales del siglo XVIII. Según estos autores, estas lecciones de la historia, permiten entender que esta revolución industrial en forma de tecnologías digitales (ordenadores -hardware y software combinado a diferentes escalas- y robots especialmente) permitirá crear nuevos productos y servicios que ofrecerá la posibilidad de que aparezcan un número importante de nuevas profesiones.

El debate, en este sentido es si esa creación de nuevas ocupaciones laborales será capaz de contrarrestar la que se perderá por la automatización de trabajos que actualmente desempeñan, de manera manual, los humanos. Acemoglu y Restrepo, en su artículo “The Race Between Machine and Man: Implications of Technology for Growth, Factor Shares and Employment” (2016), dicen que éste es el punto clave de esta revolución industrial. En la medida que los humanos seamos capaces de crear tareas complejas que permitan construir valor añadido sobre la robotización, no habrá reducción de puestos de trabajo.

La naturaleza de esta revolución industrial digital, es realmente disruptiva. Se han juntado muchas “fuerzas de cambio” de golpe (movilidad, redes sociales, IoT, datos, etc.), lo que hace dudar a estos autores sobre si los humanos seremos realmente capaces de construir innovaciones sobre ellas. La única ventaja es que sacar provecho de estos avances digitales necesita del buen hacer de los humanos, y no tanto de inversiones en capital. Necesitamos ideas, un monopolio todavía en manos de los humanos.

Acemoglu y Restrepo recuerdan la segunda revolución industrial, cuando apareció el ferrocarril, los barcos de vapor o las grúas en los puertos. El transporte (civil y de mercancías), globalizó el mundo, lo que hizo que fueran necesarios nuevos ingenieros e ingenieras, se profesionalizó la gestión de empresas, aparecieron nuevas necesidades de ingenieros mecánicos y civiles, etc. En la medida que seamos capaces de replicar este mismo fenómeno de creación de nuevas ocupaciones, estaremos dando respuesta a este nuevo equilibrio de puestos de trabajo que necesitamos. La duda está en ser capaces de entender la magnitud del cambio que implica esta revolución digital.

Para exponer sus ideas y alguna tendencia actual, Acemoglu y Restrepo, presentan esta gráfica:

Creación de nuevos puestos de trabajo en las últimas décadas (Fuente: http://www.voxeu.org/sites/default/files/image/FromMay2014/acemoglufig1.png)
Creación de nuevos puestos de trabajo en las últimas décadas (Fuente: http://www.voxeu.org/sites/default/files/image/FromMay2014/acemoglufig1.png)

La gráfica quizás no sea muy expresiva a primera vista, así que mejor explicarla con algo de calma. En Estados Unidos, para cada década desde 1980, se han creado más trabajo de nuevos puestos que de viejos puestos. Quizás esto es síntoma de su enorme capacidad de innovación. De 1980 a 2007, el empleo total en EEUU ha crecido un 17,5% (ay, bendita inmigración…), siendo algo más de la mitad creada por “nuevos tipos de trabajo” (que no es lo mismo que por “nuevos puestos de trabajo”). Son datos cogidos del trabajo de Lin en su artículo “Technological Adaptation, Cities, and New Work” (2011).

No parece observarse nada distinto a lo que ha pasado décadas atrás. Salvo que, esta revolución digital, genera muchos nuevos tipos de trabajo. Y, que, además, destruye con más facilidad los trabajos que son intensivos en horas de trabajo (es decir, aquellos que son “automatizables” por ser su valor añadido la inversión en horas). ¿Y qué tipos de trabajo están apareciendo y su déficit evidencias necesidades? Ingenieros, programadores, especialistas audiovisuales, analistas, arquitectos y administradores de datos, etc. Es decir, lo que ya sabíamos.

Conclusión de esta primera parte: sí, parece que se destruye empleo. Pero el equilibrio que podríamos conseguir viene, parece ser, derivado, de nuevos tipos de trabajo. Y es ahí dónde está el reto. En ser capaces de construir valor con puestos de trabajo que, siguiendo el tópico por una vez, ni siquiera quizás existan aún. Los robots nos sustituyen, pero todo está por pensar y construirse sobre ellos. Preparémonos para ello. Mientras tanto, es difícil concluir si crearemos o destruiremos trabajo.

La información veraz cuesta dinero

Sí, si ustedes quieren información veraz, deberemos financiarla entre todos. Deberemos pagarla y valorarla. Básicamente, porque desde el momento en el que la generación de información escapa de los controles de los medios de comunicación, y cualquiera puede montar un negocio para ganar dinero con noticias falsas (léase el caso de jóvenes en Macedonia), se preveen tiempos duros para la información veraz.

Y digo esto porque el otro día, en el marco de una entrevista que me hizo La Ser, salió este tema. Como sabéis, estoy últimamente muy activo con el tema (con la sección Fake News en Boulevard de Radio Euskadi, en el blog y en otras entrevistas). Quizás porque los que hemos comprado periódicos en papel desde pequeño, los que escuchamos la radio constantemente o los que vemos el telediario para cenar, somos conscientes de la importancia y el valor que tiene leer, ver o escuchar información en la que puedes confiar. En la que no tienes que activar el investigador que todos llevamos dentro para saber si lo que estoy leyendo es cierto o no.

Los medios de comunicación han sufrido y están sufriendo una transformación importante en los últimos años. Especialmente, derivado de la transformación digital de los canales de distribución de su información (quizás, de manera más acusada, por las redes sociales y la movilidad del lector). Les estaba costando rentabilizar unos contenidos que siguen siendo igual de caros. Una particularidad que tienen sectores como la generación de conocimiento/información o la educación (por citar dos a los que me dedico), es que son difícilmente industrializables: yo para dar una clase o escribir un artículo en un periódico, necesito investigar, leer, contrastar, etc. Eso, no hay robot o algoritmo que automatice. Sí, aceleran parte del proceso, pero la parte sustantiva (la creación creativa y original), sigue siendo un monopolio del humano.

Pero con la irrupción digital, ahora hay más competencia. Las barreras de entrada se han reducido, por los menores costes de distribución de la información. Hay más periodismo que nunca. Por lo que la “tarta” del anunciante hay que distribuirla entre más. Y eso obviamente hace que a una estructura de costes que es difícil de aligerar, le suponga contrarrestar a unos ingresos cada vez menores. Difícil ecuación.

Pero parece que es era de la posverdad de la que tanto hablamos últimamente, pudiera cambiar esa tendencia. Pudiera la gente haberse dado cuenta que la información veraz cuesta dinero. Mikel Segovia, en esta entrevista que me hizo en El Independiente, hablaba en clave de “La mentira, el gran negocio de las redes sociales“. Paradójicamente, este “gran negocio”, ha traído que el lector que solo quiere consumir verdad, valore más lo que tenía.

La mentira  el gran negocio de las redes sociales en tiempos de posverdad
La mentira el gran negocio de las redes sociales en tiempos de posverdad

Son datos de EEUU, pero quizás sea interesante conocerlos por aquí, para darnos cuenta también de ello: en el último trimestre (Q1 de 2017), la edición digital del New York Times ha ganado 276.000 suscriptores. En papel consiguió 25.000 nuevos clientes (¡!). Son los mejores datos de los últimos seis años. El Washington Post ha aumentado el número de nuevos suscriptores un 75% durante las elecciones americanas. También tienen datos positivos CNN, MSNBC e incluso la propia Fox. Definitivamente, si la era digital trajo crisis en el sector, quizás la “excesiva digitalización” (la era de la postverdad), ha producido una regresión a la media en el sector.

En el Congreso de Periodismo Digital de Huesca, escuché con mucha atención la entrevista que Nacho Escolar le hacía a Julia Otero. En el marco de esa conversación me gustó mucho una pequeña historia que contó Julia, que me permite elevarla a metáfora de lo que hoy estoy escribiendo. Julia hablaba sobre la importancia de pagar por la información de calidad. La generada con un método de investigación y contraste. Eso que decía anteriormente que no se puede industrializar y que cuesta dinero. Decía, literalmente:

“La investigación es cara. Si no se paga por la información, no se puede pretender que sea veraz”

Contaba la anécdota sobre cómo eldiario.es (el medio digital que dirige Nacho Escolar), para fundamentar la acusación al ex-ministro Soria sobre las vacaciones en el hotel de lujo de Punta Cana, tuvo que enviar hasta dicho hotel a un periodista. Fue el método para demostrar la veracidad de la denuncia que hacían. Y eso, obviamente, tiene un coste… que si debe hacerse para todas las noticias, es difícilmente rentable.

Y es aquí, como corolario, donde ella decía ese famoso mantra de Internet, que nos acompaña desde hace mucho tiempo, pero quizás todavía tenemos que seguir divulgándolo:

“Si no eres el cliente, eres la mercancía. Si tú no pagas, eres el producto”.

A lo que quizás podamos añadir que si acabamos todos siendo mercancía, la información veraz, pudiera irremediablemente ser un activo realmente escaso. No estoy con esto haciendo un llamamiento a la suscripción de todos los medios digitales. Que cada uno elija lo que quiera, faltaría más. Pero sí por lo menos alertar, como decía al comienzo, que la información veraz cuesta dinero. Y que debemos ser todos responsables de nuestros actos si no lo valoramos.

Las fake news o noticias falsas de la semana (18/04/2017)

Como todas las semanas, os dejo las fake news o noticias falsas más viralizadas de los últimos días. Aquí podéis encontrar el audio. Y a continuación, su desarrollo:

  1.  “Se da por iniciada la tercera guerra mundial
    • El cuerpo de la noticia utilizar las técnicas habituales de estas manipulaciones: lo ha dicho la ONU, confrontación (Corea del Norte, China, Rusia e Irán vs. EEUU), etc. El resultado, más de 300.000 interacciones. El medio, el ya habitual en este espacio 12minutos.com. Lo más “curioso” es que es una noticia que ha batido varios récords de Google Trends, desde que existen registros en 2004. En la escala de popularidad de 100 que tiene la herramienta de Google, en Filipinas tiene 100, Australia 75, Nueva Zelanda 72, Canadá 70, Reino Unido 64, EEUU 56, etc. Por contra, en Rusia, solo de 10. Será que no les preocupa ni ocupa mucho una eventual tercera guerra mundial (quién lo diría…).
  2. Donald Trump lanza una oferta para comprar Islas Canarias
    • Una fake new de las que marcan época: que Trump quiere establecer en las islas una colonia militar, que lo considera un punto clave y estratégico, que quiere combatir desde ahí el ISIS, etc. Obviamente, una noticia falsa sin fundamento, que solo por los conceptos que cita (pagar el déficit de ¡España ante Merkel!, mejorar situación económica de España, etc.), ya debería levantar sospechas. Pero tiene ahora mismo más de 140.000 interacciones en redes sociales. La noticia termina con un “Trump pagará el déficit generado por España”. Casi nada. Estrategias muy habituales en las fake news.
  3. Nicolas Maduro cuando hacía el amor y no la guerra
    • La imagen, para empezar, viene de una web rusa. Ya pinta mal. Pero es peor aún, porque pese a que el montaje es bastante bueno (a mí me lo parece, vaya), es una imagen difundida por otro “medio” habitual en este espacio: eldiariodetenerife.com. Eso sí, la “supuesta exclusiva” es de 2013. Narra, según los divulgadores de la fake new, un supuesto romance gay de Maduro en 1984 en España. El montaje es de la cara solo. Juegan muy bien eso sí, con algo que funciona muy bien para la viralización: las imágenes.
  4. Así se hace la Cruzcampo + Palomas
    • Originado en Forocoches por un usuario muy habitual ahí, el vídeo, difundido originalmente por, como no, un “medio” ruso, supuestamente visualiza cómo miles de palomas, atraídas por los granos de cebada, son absorbidos y acaban molidas. Todo va a parar a la cerveza. A Heineken España (la distribuidora de Heineken, Desperados y Cruzcampo), no le ha quedado otro remedio que dar un comunicado oficial desmintiendo todo, y describiendo con todo cómo se trata de un montaje. En la noticia se cita a un “empleado” y al “ministerio de sanidad”, elementos que ayudan mucho en la viralización y en el impacto de la mente humana.
  5. Un conductor marroquí atropella a cinco personas en Palma de Mallorca
    • La triste noticia de un accidente es cierta. Lo que no es cierto es cómo no la narra un “medio” (por decir algo), que tiene una campaña activada contra el mundo musulmán. El conductor, un joven magrebí (hasta ahí cierto), vive en Palma desde hace muchos años. Pero el resto es falso: la herida más grave no es una mujer (una invitación a cómo viralizarlo). Tampoco es un atentado, ni cometió el accidente con una conducción temeraria. No se “subió a la acera y arrolló a 5 personas”. De hecho, la Policía Nacional, siempre atenta a estas cosas, ha tenido que dar un comunicado con el hashtag #stopbulos. Es un accidente, no un atropello.

Como siempre, lean con mucha atención, luchando con nuestros sesgos y contra lo que tanto llama la atención en redes sociales. Dejemos el periodismo para los y las periodistas. Las fake news son cosas serias contras las que luchar.

Récord de búsquedas de "World war 3" en Google (Fuente: Google Trends)
Récord de búsquedas de “World war 3” en Google (Fuente: Google Trends)

Las “Fake News” o noticias falsas de la semana, en Radio Euskadi

El pasado 4 de Abril, debuté en el programa Boulevard de Radio Euskadi, de la mano del gran Dani Álvarez. Colaboraré semanalmente con una sección que hemos bautizado como “Fake News”. Como sabéis, últimamente estoy muy activo en ello. He escrito tanto en este humilde blog como en Deia (que salió luego en papel). También me han entrevistado en TV sobre ello.

La verdad es que es un tema que me alegra que preocupe a la sociedad en general. Luchar contra nuestros sesgos por leer lo que refuerza lo que pensamos no es fácil. Tampoco luchar contra nuestra ideología. Como tampoco es fácil saber que detrás de muchas de estas noticias falsas hay entramados económicos como el que se ha descubierto en Macedonia, y que presuntamente estarías detrás de medios que ayudaron a Donald Trump en las pasadas en elecciones.

Dado que son muchos los que me preguntan por ello (muy buena señal, que nos preocupemos por ello), he pensado que quizás sea interesante que una vez emitido cada programa, adjuntar aquí las 4-5 noticias falsas sobre las que hayamos hablado. El audio del programa de esta semana lo tenéis aquí:

En el menú de fake news de esta semana:

  1. Islandia prohíbe por ley que las mujeres cobren menos que los hombres
    • Esta “noticia”, lo peor de todo, es que ha salido en El Economista. Como decía Dani, todo lo que sale de Islandia, nos fascina. Pero, la realidad suele ser bastante más complicada que titulares aparentemente espectaculares. Como alguno se ha encargado de explicar, no, la ley ni siquiera se ha presentado en el Parlamento, ni se va a prohibir nada, ni será de aplicación universal (es voluntario y solo afecta a empresas de 25 o más empleados), e Islandi tiene regulaciones sobre igualdad de género desde los años 60 del siglo pasado, que siguen sin cumplirse. 170.000 interacciones en Facebook y 3.000 en Linkedin (donde ya somos más serios).
  2. Mi reputación”, texto apócrifo pero atribuido a Arturo Pérez-Reverte
    • El propio Pérez-Reverte se ha encargado de desmentirlo una y otra vez. Pero de vez en cuando, sale a la palestra. Y digo de vez en cuando, porque desde que saliera en ForoCoches ya en 2015, una y otra vez, sale a escena. Ahora ha sido por Whatsapp, donde quizás hayáis recibido lo supuestamente siniestro que es el bueno de Arturo Pérez-Reverte. Noticias falsas, que vuelven. Os invitamos a mirar siempre la fecha.
  3. Un reciente estudio de la Universidad de Hardvard revela que beber té no es beneficioso como se pensaba
    • Otro de los ya clásicos en la sección: la salud y el té, dos temas de enorme preocupación para “nuestro día a día” (especialmente la salud). Y si ya encima metemos una fuente acreditada como la Universidad de Harvard, ya ni te digo. Y si encima lo hace una web donde se pueden crear bulos con un sencillo menú (mirad aquí), y juego fonéticamente con otro medio serio y reputado como “20 minutos”, pues la cocktelera perfecta. Harvard no ha estudiado el té, ni es negativo, ni nos hace ser más bajitos. Leamos con atención y respeto intelectual, por favor. 20.000 “compartidos” en Facebook.
  4. Llega a España el radar ‘invisible’. Tráfico pone en servicio 50 equipos ilocalizables para los detectores
    • En estos días en los que en España usaremos el coche…. nada mejor que volver a viralizar una noticia falsa (y contradicha por la DGT en reiteradas ocasiones), y que encima es de 2015. Parece que los coches en España generan mucha atención. Hasta el punto que en dos programas, dos noticias falsas sobre rádares ya han salido como las más compartidas de la semana.
  5. El líder musulmán de Canarias: “Más ayudas para los musulmanes o tendréis atentados terroristas
    • Obviamente, una noticia totalmente falsa, de unas palabras que supuestamente hubiera dicho el imán Mohamed Saleh. El “medio” (por decir algo) que lo saca, es elmunicipio.es, un clásico ya también de noticias falsas. Otro de las cuestiones a las que te invitamos, estimado lector: contrastar con otras fuentes. Lo preocupante de esto es que la noticia falsa tenga casi ya 15.000 interacciones en Facebook, mientras que la verdadera donde se desmiente la noticia falsa, tiene solo 171 “compartidos” en Facebook. Como decíamos en el debut en el programa, la verdad lo tiene difícil.

Por fortuna, Google y Facebook ya están muy concienciadas y preocupadas por la falsedad de las noticias. Google ha lanzado, de hecho, ‘Fact check’ para verificar la información y poder mostrar al lector su análisis sobre su veracidad.

Seguiremos estos días buscando más fake news para seguir en la caza y captura, hasta que solo la verdad esté con nosotros 🙂  Menos ideología y economía con la verdad. Os esperamos en el programa del próximo martes.

PD: Por cierto, ¿no me negaréis que el tono musical del inicio de la sección no os gusta? 🙂

 

Automatización del trabajo y digitalización: ¿hacia un nuevo modelo de sociedad?

Los que seguís este blog desde tiempo, bien sabéis que he escrito en innumerables ocasiones sobre el tema que hoy nos ocupa. Con titulares bastante ilustrativos de esta nueva “era”: “¿Está mi profesión en peligro con “los robots”?” y “Las competencias en la sociedad digital“. Ya introducía la idea de la polarización del mercado de trabajo, e incluso en esta conferencia que di en Marzo del 2014, hablaba sobre la prevalencia de los trabajos no rutinarios frente a los rutinarios (que se pueden automatizar).

El pasado Agosto, introduje una nueva conversación, con el título “Nuevas evidencias sobre la (supuesta) destrucción del trabajo de los robots“. Era una lectura más en “neto” que en “bruto”. Obviamente, una conversación necesaria, pero no suficiente. Que vaya a generar más trabajo, cualificado, no quiere decir que ya podamos estar tranquilos. Muchos empleos de baja cualificación se verán afectados por esta nueva ola tecnológica. Y el acompañamiento de los mismos, durante estos años, me parece fundamental.

Y ahí, creo que tiene que estar el estado. Y es que el progreso tecnológico es lo que siempre ha producido. Cambios sociales. Sin embargo, lo que ocurre en esta automatización del trabajo derivado de la introducción de los robots, acompañado de la transformación digital (lo que algunos hemos “simplificado” como Industria 4.o), me parece a mí que es algo que nunca habíamos visto anteriormente. No tanto en el fondo, sino en la forma. Destruye a gran velocidad. Más de lo que somos capaces de seguir, incluso a nivel educativo. Y este es justo el problema.

La carrera entre la educación y la tecnología (Fuente: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51SIl%2BL2AZL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg)
La carrera entre la educación y la tecnología (Fuente: https://images-na.ssl-images-amazon.com/images/I/51SIl%2BL2AZL._SY344_BO1,204,203,200_.jpg)

Por eso mismo, hoy quería hablar de lo que considero deberás ser un nuevo modelo de sociedad. Un modelo en el que no solo el concepto de “trabajo” quizás deba ser redefinido (ya hablé de ello) sino incluso el propio concepto del estado del bienestar en España. Y justo aquí está uno de nuestros retos; España, tiene su propio modelo, por lo que la solución a nuestro problema, deberá trabajarse internamente. Pensemos en el mismo, en dos de sus ejes críticos: las pensiones y el desempleo.

En cuanto a las pensiones, quizás, el mayor reto que tenga esta legislatura que acaba de arrancar. No voy a entrar en lo de siempre. Sí, el dinero se va acabando. Por lo tanto, hay que buscar nuevas vías de entrada de dinero en la caja. Su naturaleza jurídica (contribución y no asistencia), entiendo, deberá cambiar. Porque el “modelo de contribución”, ese pacto intergeneracional por el que los activos financiamos a los no activos, por matemáticas, no sale.

En esta clave de pirámide poblacional y sus matemáticas, entra de lleno esta automatización del trabajo. Se supone, que este problema será todavía peor si de repente empiezan a desaparecer contribuyentes en activo. Pero sin embargo, asistimos -de momento un tanto atónitos- a una era de la automatización del trabajo donde estamos generando más valor que nunca. Un valor, que quizás, por primera vez en la historia, está más generado por robots, que por humanos. ¿Quizás sea el momento de considerar que los robots coticen a la Seguridad Social? Lo digo en serio.

He cogido el “Real Decreto 2064/1995, de 22 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento general sobre cotización y liquidación de otros derechos de la Seguridad Social“, que en su artículo 23.1 dice:

La base de cotización para todas las contingencias y situaciones amparadas por la acción protectora del Régimen General de la Seguridad Social, así como por los conceptos de recaudación conjunta con las cuotas de dicho régimen, estará constituida por la remuneración total, cualquiera que sea su forma o denominación, que, con carácter mensual, tenga derecho a percibir el trabajador o la que efectivamente perciba de ser ésta superior, por razón del trabajo que realice por cuenta ajena.

Claro, habla de un trabajador, así, en general. ¿Pero si el trabajador es un conjunto de circuitos integrados con bits que o bien le enseñan a aprender (Aprendizaje Cognitivo o Deep Learning) o a ejecutar órdenes (algoritmos más tradicionales). Quizás este dinero aportado por el valor generado por la robotización, lo podríamos dedicar a la formación y reconversión de esos perfiles de baja cualificación que deban pasar a ocupar esos puestos que se generan en las escalas medio-altas de cualificación. A mí, personalmente, me parece justo. La Seguridad Social, repito, creo que debiera reconsiderar sus definiciones y concepciones. Y cuanto antes lo haga, más viable y sostenible el sistema. Estimada ministra, Fatima, si puedo ayudarla en algo, aquí estoy.

Trabajadores en riesgo de ser sustituidos por robots (Fuente: http://fotografias.lasexta.com//clipping/cmsimages02//2016/10/17/E4D6417E-85F4-4E9A-BC2A-B656B9C57B7C/58.jpg)
Trabajadores en riesgo de ser sustituidos por robots (Fuente: http://fotografias.lasexta.com//clipping/cmsimages02//2016/10/17/E4D6417E-85F4-4E9A-BC2A-B656B9C57B7C/58.jpg)

En segundo y último lugar, está el asunto del desempleo. Se está escribiendo mucho últimamente sobre la propuesta de una renta incondicional que venga a suplir los problemas de algunos perfiles para encontrar trabajo en esta sociedad tecnificada. Otros dan la bienvenida a una sociedad en la que los robots trabajan para nosotros, y así podemos dedicar más tiempo a la familia, al ocio, tareas domésticas, etc. De nuevo, con la misma lógica: el valor que ellos generan, permite contribuir al bienestar global. Sin embargo, en este caso, no tengo todavía una opinión sólida.

Creo que el sistema podría traer los asuntos de siempre respecto a cómo hacer un esquema justo en el que nadie tenga la sensación de trabajar y ganar lo mismo que uno que no lo hace. Esas matemáticas me resultan más complicadas. El trabajo, además, en su justa medida, realiza al ser humano. También esto me genera dudas. Sin embargo, que la reflexión hay que afrontarla, me parece indudable.

Como ven, este debate sobre la automatización del trabajo, es más un tema de consideración social, incluso me atravería a decir política, que tecnológica. Nosotros, los tecnólogos, nos encargaremos de proveer soluciones que generen valor, pero esa redistribución del valor, de la renta generada, es una cuestión del estado del bienestar. De ese nuevo modelo de sociedad. En un estado social y democrático como España, entiendo, una preocupación del gobierno. Y, en su conjunto, de todo el parlamento, como representante de las preocupaciones de los ciudadanos.

La excepcionalidad de Leo Messi: unos números

Messi, tras su parón por una lesión, vuelve a estar en estado de gracia. No sé si alguna vez lo ha dejado de estar. Pero sus últimas actuaciones ha vuelto a poner encima de la mesa el eterno debate: ¿es Messi el mejor jugador de fútbol de la historia? No crean que es una pregunta fácil. Hay diferentes ópticas para dar respuesta a ello: por los números (la visión más utilitarista, y donde más sobresale Messi), por los logros conseguidos (acumula títulos como pocos), por ser decisivo (aquí es donde más dudas hay, especialmente en Argentina, y por su siempre dura comparación con Diego Maradona), por la calidad de los equipos en los que jugaba (aquí de nuevo se le compara con Maradona, que tuvo que decidir y sacar también números espectaculares, pero sin tener al lado a Xavi, Iniesta, Neymar, etc.)

Cuando estos días leía la prensa, me acordaba de dos de mis entradas preferidas hablando de Leo Messi. Dos artículos que hacen un análisis de Leo Messi desde sus números. En diferentes dimensiones. Considerando a un jugador de fútbol desde las múltiples cuestiones que abarca: meter goles, dar pases, no fallar mucho, ser efectivo, etc. Son estos dos artículos: “Lionel Messi made EVERYONE look terrible” y “Lionel Messi Is Impossible“.

Como verán, son dos artículos plagados de cifras. Pero, por no abrumar, voy a centrarme en aquellas que considero más representativas alrededor de la excepcionalidad de Leo Messi. Porque sí, estamos hablando de un jugador totalmente excepcional desde una mirada numérica. Tiene unos registros que nadie nunca jamás ha tenido anteriormente. Empecemos.

Una gráfica para romper el hielo:

Fuente: http://statsbomb.com/2016/04/understand-football-radars-for-mugs-and-muggles/

Sí, podemos considerar a Leo Messi un jugador excepcional. La web statsbomb.com tiene un jugador ficticio, que lo llaman “Joe Average“, que representa la media de diferentes estadísticas. de un jugador delantero o de corte ofensiva. Solo en términos de pérdidas de balón y robos, Messi pierde. En el resto, no solo lo supera, sino que en muchas ocasiones duplica o triplica al jugador medio. Espectacular.

En la visualización anterior, los límites del rádar de visualización representan el top-5% o bottom-5% de la producción estadística de un jugador considerando la media de jugadores de las mejores ligas de fútbol (La Liga Santander, Bundesliga, Premier League, Serie A y Ligue 1). Es decir, Messi, en esas fronteras del “tope de producción“, justo está en la frontera. Es el que marca los límites. Es el que marca todos los récords. Repito, espectactular. Asistencias, disparos efectivos, goles de no-penalty (que siempre es una cifra más representativa de la producción goleadora de un jugador), regates, etc. En todo destaca. Es un jugador total.

En la otra entrada, la titulada de manera muy expresiva como “Lionel Messi is impossible“, el autor analiza todos los aspectos donde Messi destaca. Vamos viendo los diferentes aspectos de la singularidad de este jugadorazo. En primer lugar, otra de las comparaciones odiosas de nuestra era: ¿Lionel Messi o Cristiano Ronaldo? Respuesta:

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Desde el Mundial 2010, hasta que se escribió ese artículo en 2014, Messi había anotado 291 goles + asistencias en 201 partidos oficiales (club y selección), frente a los 289 goles + asistencias en los 225 partidos del astro luso. Son jugadores, como ven, que de media, no pasan desapercibidos. Si utilizamos la media aritmética simple, en todos los partidos o bien asisten o bien meten. Y en muchos de ellos, encima, lo hacen en dos ocasiones. ¿Quién no querría tenerlos en sus equipos?

Eso sí, Messi tira menos, y lo hacen con más eficiencia que Cristiano Ronaldo:

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Otra de las estadísticas que más me gustan para detectar jugadores singulares es la ayuda de sus compañeros. Es, como decía antes, mucho de lo que algunos achacan a Messi. Y es que Maradona en su época del Napoles o incluso del Barcelona de esa época, no tenía a jugadores de la talla de los que Messi tiene ahora. Los números, de cualquier manera, no parecen acompañar estas ideas. Messi es un jugador excepcional también en este sentido. Es un jugador con mucha efectividad en sus disparos sin asistencias de sus compañeros. Funciona solo también, y muy bien. Se me acaban los adjetivos ya con él.

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Y, un jugador con desborde. El regate de Messi, ha sido estudiado en alguna universidad neerlandesa. Cómo puede ese cerebro tomar decisiones tan acertadas en tan poco tiempo. Esa es la pregunta que se hicieron en este estudio. Pero, además de regatear con mucho éxito, lo hace en multitud de ocasiones. De los principales jugadores del mundo, el que más lo intenta, y el que más acierta. Más de 1 de cada 2 regates, son exitosos, intentándolo en más de 8 ocasiones de media por partido. Más que ningún jugador.

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Ningún jugador, repito, ninguno, lo supera en valor añadido a sus equipos en términos de valor añadido bien cuando dispara, o bien cuando asiste. La mejora en la efectividad de los disparos y las asistencias cuando “Messi está por medio” es realmente excepcional. Ningún jugador le hace sombra.

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Obviamente, no seré yo el que defienda a capa y espada a un jugador que ha sido incluso defendido de sus supuestos delitos fiscales por su club. Una persona que comete un delito, es un delincuente. No podemos mezclar sus excepcionales números, con nuestros sentimientos hacia el juego de ese jugador. La campaña #TodosSomosLeoMessi me parece un error desde la óptica institucional para el FC Barcelona. Creo, que estos tweets, no debieron ser publicados. Incluso Hacienda se lo pidió, no este humilde blog. Y tampoco este tipo de declaraciones institucionales debieran ser publicadas. La Responsabilidad Social del FC Barcelona quedó muy en entredicho con ese tipo de comentarios.

Campaña del FC Barcelona en defensa de Leo Messi
Campaña del FC Barcelona en defensa de Leo Messi

En definitiva, es probable que sí, estemos hablando del mejor jugador de toda la historia. Leo Messi, un jugador, estadísticamente, excepcional. Al menos, si usamos los números para resolver la duda.

Eibar – Real Sociedad a las 13:00: lo local (hostelero) vs. la globalización (consumo en Asia)

El pasado 24 de Septiembre se celebró a las 13:00 el partido Eibar – Real Sociedad. Ganó el Eibar 2-0. Sin embargo, no voy a hablar de fútbol ni del en sí juego hoy. Sí voy a destacar un hecho ya citado en la frase anterior: se celebró a las 13:00. Un nuevo horario que estrena para esta temporada la Liga Santander (que ha venido a sustituir el nombre que daba su gran competidor).

Se pueden imaginar que cuando el Eibar ascendió a primera división, y encima, cosecha buenos resultados, los hosteleros locales notaron un aumento considerable de la consumición. Y es que la afluencia al campo ha pasado de una media de 1.500 aficionados (y menos) a más de 5.000. Me parece ciertamente objetivo decir que las tradiciones que se estilan por aquí chocan con ese horario. Cuando juega el Athletic, uno de los mejores horarios para poder disfrutar de una experiencia completa son los partidos del sábado a la tarde. Bueno, lo que solían ser, que ahora ya no es tan fácil encontrar partidos en ese horarios. Haces plan de día por Bilbao, comes, pasas la tarde con los amigos por la mítica calle Pozas, vas “calentando” el partido con largas charlas de lo humano y lo divino. Y los hosteleros de la zona, más que contentos.

Pero estas tradiciones, no sé cuánto tiempo nos durarán. Creo que este tipo de horarios de mediodía durante fin de semana y demás, pronto, podrían ser lo normal. Y sino, miren:

Sí, amigas y amigos, es Javier Tebas, presidente de la Liga. Si no les quedaba claro todavía -y con su reelección más aún-, tiene claro que debe internacionalizar su producto. La Liga, que centra parte de su actividad en conseguir una mayor asistencia local a estadios, pero que también quiere trasladar una sensación de lleno que proyectará en la venta de los derechos de Televisión de la Liga por todo el mundo. Y si los clubes no ayudan a ello porque no son capaces de llenar sus gradas, pues multa. Miren:

Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/deportes/a-mi-bola/2016-08-04/laliga-grada-tebas-sanciones-clubes_1242524/
Fuente: http://blogs.elconfidencial.com/deportes/a-mi-bola/2016-08-04/laliga-grada-tebas-sanciones-clubes_1242524/

Que la expansión de la Liga hacia Asia es algo imparable los tweets anteriores lo demuestran. Ese horario, por matemáticas, favorece mucho a esa zona del mundo. Que Tebas quiere conseguirlo a “toda costa“, también parece claro. Y que hay un claro choque entre lo “local” y lo “global”, también parece claro. El fútbol español, y los derechos de emisión de los partidos, es el último ejemplo de un debate que se está produciendo en muchos niveles y ámbitos de la vida (generación de riqueza y reparto, traslado de plantas de producción de un lugar a otro, etc.).

Pero, creo, todo esto debiéramos afrontarlo con un debate serio e inclusivo. No es que tenga yo una mayor sensibilidad por un hostelero de Eibar, sino que entiendo que esa anécdota que contaba al principio se produce todos los fines de semana, cuando hay horarios que favorecen la emisión de partidos en Asia frente a la experiencia de los aficionados locales de “pasar el día con el fútbol“. Y favorece a patrocinadores que negocian con las cadenas que emiten los derechos en China o India, frene al hostelero local de Eibar.

Y no, tampoco es que quiera yo ahora volverme proteccionista. Pero sí quiero provocar una reflexión sobre el modelo, y la consideración de todos los factores. El dinero y la explotación de un producto tan jugoso como son los partidos de la Liga requiere de un debate serio. Esto en cierto modo se alinea con lo que estamos viendo fruto de la globalización: la desigualdad interpaís se está reduciendo (fruto sobre todo del crecimiento de los países menos avanzados) y la desigualdad intrapáis está aumentando. Esto provoca que, ahora, en Asia, quieran y puedan ver la liga española de fútbol. Esto hace años era impensable.

El consumo se desplaza hacia estas zonas en crecimiento que van reduciendo su desigualdad con nosotros. Branko Milanovic, uno de los mejores economistas en el mundo en términos de desigualdad, ha publicado recientemente el libro “Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization“. Espero pronto sacar un rato para leerlo. Habla mucho de esta desigualdad “inter” e “intra” de la que hablaba. Entre sus gráficas (que llenan su libro), siempre destaco esta:

Crecimiento de la renta mundial desde 1988 a 2008 (Fuente: http://blog.gdi.manchester.ac.uk/wp-content/uploads/2016/03/P2.jpg)
Crecimiento de la renta mundial desde 1988 a 2008 (Fuente: http://blog.gdi.manchester.ac.uk/wp-content/uploads/2016/03/P2.jpg)

Como podemos ver, esto de la “desigualdad” no es un concepto abstracto y vacío. Milanovic lo desarrolla muy bien; las clases medias de nuestros países desarrollados apenas han visto crecer su renta en los últimos 20 años. Pero sí lo han hecho las antiguamente clases bajas de países emergentes y ya más desarrolladas como China, India, etc.

Se entiende así que estos movimientos por globalizar el fútbol responden a esta tendencia mundial de aprovechar esos crecimientos de renta en esos países. Y, utilizamos el ejemplo de nuestros hosteleros (a los que traslado todo mi apoyo desde este humilde blog) para ejemplificar esta gráfica del bueno de Branko: lo “local” frente a lo “global, un debate serio y complicado que debemos afrontar entre todos.

Espero, disfruten igualmente del partido, sea a la hora que sea. Y “pese” a su globalización.

Las competencias que destaca el Foro Económico Mundial en esta Cuarta Revolución Industrial

Últimamente se están escribiendo muchas cosas alrededor de la universidad del futuro. Esta, una de las que más me ha gustado en los últimos meses, habla de los retos que deberá afrontar, además de destacar el cada vez mayor número de universidades (se calcula pasaremos de los 150 millones de estudiantes actuales a 260 en 2025). Entre los puntos que destaca, aparece lo siguiente:

[…] Las universidades actuales cambiarán o surgirán nuevos tipos de universidades, comunes en los principios fundamentales (autonomía, autogobierno, educación superior e investigación) pero con novedades que las harán diferir de las actuales. Durante siglos nos hemos dedicado a transmitir conocimientos pero eso, en la era de Internet, ha dejado de ser importante [..] ahora son o deben ser centros de servicios de información, núcleos de conexión entre personas y proyectos, lanzaderas de fomento de la creatividad, centros culturales de primer nivel y un enorme etcétera.

Me parece bastante objetivo afirmar que las competencias que debamos trabajar en el aula, así como los procesos de enseñanza-aprendizaje, deberán de ser diferentes. El Foro Económico Mundial, parece está de acuerdo conmigo. Llevo una semanas siguiendo muy de cerca su línea de artículos en la sección “Future of Education, Gender and Work“. Destaca, en este artículo, para 2020, el siguiente top-10 de habilidades:

Las 10 competencias clave en el 2020
Las 10 competencias clave en el 2020

La naturaleza del trabajo está cambiando de manera sustantiva. Sobre esto ya he hablado anteriormente: la naturaleza del trabajo se está transformando. En un mundo interconectado y dependiente de muchos de nosotros en diferentes puntas del mundo, obviamente las habilidades se han virado mucho hacia la facilidad de relación con otros y el poder sacar provecho de esos equipos. Por ello, la psicología, antropología y sociología, son áreas que de una manera u otra, algo tenemos que dominar. La tecnología, especialmente las digitales, han entrado muy fuerte, y enfrentamos un número de problemas sociales considerable (no sé si mayor o menor), que pudieran tener solución con la disponibilidad tecnológica que tenemos. Por eso tenemos que aprender a poner la tecnología al servicio de la sociedad. Y para ello, tener la habilidad primero de identificar problemas, y segundo de enfocar soluciones a los mismos, se torna fundamental.

Estas competencias no se pueden aprender de manera autónoma. Las universidades, por ello, creo que tendremos un papel nuclear en la “sociedad del mañana”. Siempre y cuando, claro, sepamos adoptarnos a ello. Estas competencias necesitan práctica, desempeño, interacción humana. Podemos convertir nuestras universidades en el centro de la preparación no solo del trabajador del mañana (que ése no es nuestro objetivo), sino en el ciudadano del mañana.

Pero esta adaptación de nuestra naturaleza universitaria a las competencias necesarias para ese 2020 debe hacerse a una velocidad importante. Hoy estoy escribiendo sobre esas competencias, pero tengo la sensación que quizás dentro de unos meses estamos hablando de una nueva tendencia. Tenemos que aprender a adaptarnos a una velocidad alta. Quizás esa sea una competencia en sí: facilidad y velocidad de adaptación al cambio.

Esta cuarta revolución industrial, la actual, en la que las tecnologías digitales han cambiado no solo cadenas de valor de numerosas industrias, sino también el trabajo de muchos de nosotros, nos pide a las universidades algunas competencias clave. Siguiendo la línea de ese listado que de manera reflexiva introducía el Foro Económico Mundial, podemos hablar de competencias como la polivalencia, multidisciplinariedad, creatividad, trabajo en equipo, resolución de problemas complejos, etc. Es decir, competencias que permitirán que esas Tecnologías de la Información y la Comunicación entren de verdad y de manera productiva en todos los procesos de la sociedad y las empresas.

La movilidad de nuestros estudiantes, será fundamental. La Cuarta Revolución Industrial ha hecho que el mundo se interconecte, y por lo tanto, entender marcos culturales diferentes y adoptar un modelo de cultura mental hacia la tolerancia, el respeto y la integración mundial, me parece que será también fundamental.

¿Cuánto nos van a cambiar a las universidades estas tendencias? Sospecho que bastante. A nivel metodólogico, y por este enfoque tan de aplicación que no paro de repetir, no podemos seguir haciendo memorizar o repetir en alto contenidos. Eso lo tienen a golpe de click. De esto ya también he hablado en el pasado. El método del caso, role-playing, workshops, prácticas en laboratorio, simulaciones, etc., sí son métodos que parecen bastante más acordes a las necesidades actuales.

Y, especialmente, para terminar, fomentar entre nuestros estudiantes el espírituo de aprender a aprender. Como decíamos antes, si algo nos caracteriza hoy en día es el volátil cambio con el que vivimos. El proceso de aprendizaje, así, debe redefinirse para que se convierta en un “continuo”, y todo el mundo deje de decir eso de: “Ya lo aprendí en la universidad“. No, tendremos que acostumbrarnos a estar en constante aprendizjae.

Quizás esta universidad del mañana que se alinee con la Cuarta Revolución Industrial ya esté aquí. No lo sé. Pero a lo que sí invito es a la reflexión sobre todo ello, y a entender que el cambio, es algo que lo debemos llevar dentro. No se detendrá.