Kit básico para una tienda online y el renacimiento de los CRM

Recuerdo perfectamente el día que, allá por 2006 (ay dios), un profesor en la carrera nos hablaba de unos nuevos sistemas de información que se vinieron a bautizar como CRM (acrónimo de “Customer Relationship Management“). Recuerdo perfectamente cómo nos explicaba que serían magníficas herramientas para sincronizar todos los datos de acciones comerciales, publicitarias, etc. Y que, además, podríamos sincronizar esa base de datos con la de un ERP, de tal manera que las “unidades físicas” de producto, querían perfectamente sincronizadas. Y que para un negocio, sería muy facíl gestionar stocks y en definitiva, ofrecer a los clientes una magnífica experiencia de compra.

Me acordaba de esto hace unos días, durante el transcurso de una compra navideña. Le pedí a la persona que me atendió, casualmente, la talla del artículo que estaba en exposicón. Su respuesta fue que esa no la podía quitar, y que no la podía vender. ¿Qué hice? Muy fácil y rápido. Sacar el iPhone, buscar en Google, y acabar comprando el mismo artículo, para la talla que yo quería en uno de los competidores de la citada tienda. Es más, una tienda online que me ofrecía todo tipo de garantías de devolución si tuviera algún problema.

¿Consecuencias? Esa tienda física, perdió un cliente. Que en la era digital en la que multitud de herramientas están para ayudar a los negocios a “digitalizarse” estos comportamientos de las tiendas físicas me parece pre-históricos, me parece poco decir. Estamos hablando de unos clientes que nos hemos acostumbrado a unos muy eficientes procesos de compra por internet: si hay retrasos, que nos pidan disculpas; que no haya ruptura de stock (como en la tienda con la unidad en el escaparate); devoluciones ágiles y fáciles; atención rápida y eficiente; etc. Si algo de esto, no nos lo ofrecen las tiendas físicas, rápidamente vamos a sacar nuestro dispositivo móvil y hacer lo mismo (comprar), pero en alguno de los que sí han entendido esta “lógica digital”.

 ¿Y por qué todo es posible? Porque hay un sistema de información que integra y hace fluir el tráfico entre canales a la velocidad de la luz. Ese sistema se llama CRM, y es tan fácil de integrar y sacar valor para una tienda física como  para una tienda online. Visualmente, quizás todavía resulte más claro:

CRM para la integración con otros sistemas de información (Fuente: http://i01.i.aliimg.com/photo/v0/127546695/Retail_CRM.jpg)
CRM para la integración con otros sistemas de información (Fuente: http://i01.i.aliimg.com/photo/v0/127546695/Retail_CRM.jpg)

Quizás alguno esté pensando que este tipo de cosas son mías, y que en realidad el consumidor no se comporta así. Bueno, como siempre, mejor hablar con datos en la mano, que así no damos valoraciones personales. Según el 2016 State of eCommerce Delivery, que suele marcar bastante tendencia para el mundo del consumo y el retail, dado que se integran canales ON y OFF, hay varias cosas que reseñar para este año recién acabado, que directamente copio-pego del informe:

✓ 45% have abandoned a basket on a retailer or brand/manufacturer’s eCommerce website because of unsatisfactory or unavailable delivery options

✓ 43% of consumers said that, following a negative delivery experience, they wouldn’t return to that retailer within a month

✓ 38% said they are likely to never shop with that retailer ever again

Un total de 3.589 consumidores entrevistados para elaborar este informe. Habían realizado compras en diferentes países, que incluían EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia, Países Bajos, Italia y España. Como se puede apreciar de las principales conclusiones del informe, generar una experiencia agradable y sencilla de compra, es realmente crítico. Sino, podemos perder eventuales transacciones y clientes. Esta experiencia incluye facilidad para comprar, rapidez y agilidad en la distribución, bajos costes en la entrega (aunque el precio sea más alto, el dinero siempre debe estar en algún sitio), etc.

Para un negocio, ofrecer esa experiencia, como decimos, se torna crítico. Pero la gestión de todo eso, sería imposible de no disponer de ágiles sistemas de información que hagan fluir los datos. Sabemos que la capacidad para crear un negocio online depende enormemente de captar tráfico. Por lo tanto, el marketing digital, fundamental. Saber de dónde viene ese tráfico, también crítico, porque sino no sabremos cómo priorizar las acciones digitales (un problema cada vez más frecuenta en las empresas que tratan de vender vía Internet). Integrar los datos de almacenes para que no nos pase como a la tienda que comentaba al inicio, también de vital importnacia.

Que todos estos datos se integren en un CRM, es solo un primer paso. Al final, los sistemas de información, son útiles en tanto en cuanto se metan en procesos. Por lo tanto, un proceso de transformación digital, también se deberá acometer.  Pero todo eso no será posible si las empresas no entienden la capital importancia que tiene centralizar y unificar el dato en un punto común. Llámenle datahub. O llamémosle CRM, que ya viene pensado para todo ello. Pero llamémosle de alguna manera, y rediseñemos procesos alrededor. Y que la disponibilidad de stock no limite la capacidad de compra de nuestros clientes ON u OFF 😉

Las medios digitales y las redes sociales en la internacionalización del fútbol

Que los medios digitales y las redes sociales están llegando cada vez más al fútbol queda fuera de toda duda. Que las principales empresas dentro de este ecosistema digital (especialmente las redes sociales, como Facebook y Twitter de las que ya hablé aquí y aquí respectivamente) están muy atentas a las oportunidades que esos contenidos generan, también queda fuera de toda duda. Por lo tanto, entender lo que está pasando en esta hibridación entre medios digitales y el fútbol es interesante.

Miremos los principales clubes de fútbol y el cada vez mayor uso que le están dando a estas plataformas para difundir sus mensajes sin la necesidad de intermediarios. Como se puede observar en cinco de los principales equipos (FC Barcelona, Real Madrid, Manchester United, Chelsea y Arsenal), su alcance digital es cada vez mayor. Y cuidan mucho su presencia ahí.

Además, un contenido tan “dinámico” y de tanta llegada como es el fútbol, no puede pasar desapercibido para los anunciantes. En el Barça, por ejemplo, sus aficionados ya saben que sus datos personales (al menos, algunos de ellos) están en manos de los patrocinadores del club, que envían publicidad a través de los medios del club en función del perfil del aficionado. Este discurso del Big Data que tanto hemos repetido, permite hacer estas cosas. Y claro, que los clubes de fútbol quieren tener cada vez más presencia en estas redes, para cada vez, tener más datos sobre sus aficionados, no deja de ser algo “accidental”. Más bien al contrario. Es pura estrategia. Cuanto más conozca de mis aficionados (para eso Facbeook, por ejemplo, es muy bueno), más a su favor podrá negociar con los anunciantes, ¿no?

Esto abre una enorme oportunidad para los equipos más modestos, que con una mínima inversión podrían maximizar sus acuerdos de patrocinio e intentar abrir nuevos mercados en el extranjero. Quizás a futuro los derechos de TV no sean un elemento que fracture tanto a los clubes de fútbol en España.  Para esta temporada 2016/17, Real Madrid y Barça, acumulan 1.285 millones de € de presupuesto, casi lo mismo que los 18 equipos restantes (unos 1.350 millones de €).

Presupuestos de los equipos de 1ª División 2016/17 (Fuente: Roberto Bayón, https://twitter.com/RobertoBayon_?lang=en)
Presupuestos de los equipos de 1ª División 2016/17 (Fuente: Roberto Bayón, https://twitter.com/RobertoBayon_?lang=en)

No debe extrañarnos así que el dinero que ganan por la explotación de los derechos de imagen y demás contenidos audiovisuales sea cada vez mayor. Todo encaja si entendemos que esta era digital, permite maximizar de múltiples maneras esos contenidos. El FC Barcelona, siguiendo con el mismo club, obtiene ya 30 millones de € al año por el negocio digital. Si bien es cierto que ahora mismo gran parte de ese porcentaje corresponde a las ventas de la tienda online (otro elemento que veremos cada vez más). Pero no para de crecer esa pata digital. ¿Llegaremos algún día a ver una plataforma similar a Netflix o HBO pero para el deporte? Es decir, ¿clubes que en tiempo real retransmitan sus propios contenidos para mezclarlo con su merchandising o la mejora de la experiencia del espectador.

En este sentido, no es nada extraña la alianza de los dos grandes clubs de la Liga Santander (Real Madrid y FC Barcelona) con el distribuidor BinBit para Latinoamérica. A menor escala, otros clubs como el Valencia CF o el Villarreal también elaboran sus propios contenidos audiovisuales con canales a través de Internet.

Por otro lado, en 2015, el Real Decreto-ley 5/2015, de medidas urgentes para la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales de las competiciones de fútbol profesional, autorizó a los clubes que jugasen como locales a emplear las imágenes de la retransmisión del partido dentro del propio estadio como considerasen.

Esto abre una nueva vía de ingresos y monetización de contenidos (los partidos o entrenamientos al fin y al cabo). En esta línea, un movimiento que me pareció la mar de interesante fue cuando Microsoft (que sabéis que tiene su campo de pruebas con el patrocinio que mantiene con el Real Madrid) anunciaba un acuerdo con la startup Viuing, que tiene TV desechables. Microsoft buscaba ofrecer a los clubes estas TV, que permitiría enriquecer a un espectador un partido en el propio estadio (pensad el dinero que obtienen los clubes por la venta de entradas… que si la experiencia fuera aún mejor, las entradas todavía podrían ser más caras -aún- en España).

Precio de las entradas al fútbol y asistencia a los estadios (Fuente: http://cdn.20m.es/img/2016/02/17/2110996.jpg?v=20160217064340)
Precio de las entradas al fútbol y asistencia a los estadios (Fuente: http://cdn.20m.es/img/2016/02/17/2110996.jpg?v=20160217064340)

Cuando asistimos a un estadio a ver un partido de fútbol, no siempre la distancia al campo o el ángulo de visionado es el mejor. Por lo que enriquecer la experiencia del espectador con una TV que ofrezca “eso que no se ha podido ver”, parece un movimiento bastante interesante por introducir medios digitales que mejoren todo.

Las aplicaciones móviles corporativas, también pudieran ser otra vía de introducir canales digitales. No solo el Real Madrid y su famosa app goza ya de un éxito importante con las imágenes exclusivas y en directo del vestuario o los banquillos. De nuevo, monetizar contenidos que interesan mucho a unos aficionados muy fidelizados y con ganas de consumir contenidos.

El fútbol y su digitalización, dará mucho que hablar y recorrer para los clubes. La verdad, como suele pasar, mucho está por hacer. Estemos atentos.

Y ahora, Amazon Go: un nuevo concepto de tienda

No sé si han tenido ocasión de leer en las últimas horas alguna noticia que hable sobre Amazon Go. Quizás sí, pues ha tenido bastante eco. Me sorprendió la noticia publicada en medios americanos justo antes de empezar una conferencia sobre el uso de los drones, botones Amazon Dash y el Big Data para la transformación digital del retail. Ni calculado. 30 minutos antes de arrancar la conferencia, tuve que introducir nuevos contenidos, por lo que sale en este vídeo:

En el vídeo lo enfatizan bastante: “No lines, no registers, no self-checkout machines“. Su propuesta de valor parece clara: aumentar nuestra experiencia como consumidores haciendo que tengamos que esperar menos en colas y los enfados derivados de las esperas y demás. Nada muy diferente a lo que he comentado en anteriores ocasiones para hablar de Zume Pizza o Maple. Como digo en numerosas ocasiones en mis conferencias, desde que en la carrera un profesor me dijo que me iba a pasar 6 años de mi vida en colas, me obsesioné. Más allá de la cifra exacta (que intuyo, además, habrá variado), lo que me quedé es con el mensaje. La importancia de reducir colas y esperas a usuarios que, como yo, aprecian y valoran mucho su tiempo.

Esto en la era digital es más fácil que nunca. Amazon Go, una tienda-concepto que ha abierto la gran empresa logística en su casa de Seattle, no hace más que ser el enésimo ejemplo en esta misma línea. Ofrecer al comprador una facilidad sin precedentes. Los Amazon Dash, parecen ya hasta molestos y lentos. ¿Por qué me parece interesante este nuevo vídeo en el enésimo caso de “no hagas colas y cuida tu tiempo“? Primero, por quién lo hace (Amazon). Segundo, por las tecnologías clave sobre las que lo construye (visión artificial, sensores, móvil, Machine y Deep Learning). Y, tercero, por el efecto que podría traer en la transformación del retail.

En primer lugar, que lo introduzca Amazon. Una máquina logística que sigue buscando cómo optimizar procesos críticos (y costosos) a los retailers. Su reciente acuerdo con Día para introducir su supermercado Amazon Fresh en España nos anticipa una era en la que los retailers tradicionales deberán asociarse a Amazon. En este caso, con Amazon Go, un concepto que les aportará eficiencia de costes y mayor “capacidad de atención a clientes a la hora” (throughput). En una era en la que los costes de personas (por desgracia) es un limitante para muchos negocios, que se pueda atender a un mayor número de clientes a la hora y con menor coste gracias a la robótica, creo que no escapará a nadie será un proceso duro, pero que llegará. Creo que la Seguridad Social debería estar reflexionando sobre ello.

En segundo lugar, las tecnologías que emplea. La recién bautizada como “ Just Walk Out“, es una tecnología basada en la visión artificial (para reconocer el producto que ha seleccionado el consumidor), sensores (para detectar la presencia de un consumidor), movilidad (que actúa como caja registradora “en tiempo real” y como cartera para el pago) y los algoritmos de aprendizaje autónomo y cognitivo (deep learning) para ir aprendiendo sobre la marcha y así poder mejorar el sistema a futuro (e incluso, claro, recolectar los datos para activar cualquier estrategia de Big Data de las que hemos hablado en reiteradas ocasiones). De hecho, es una de las primeras reflexiones que he hecho: ahora sí que sabrán a ciencia cierta por dónde nos desplazamos en un supermercado. De ahí, a ofertas personalizadas en todo momento, hay un paso muy pequeño con las posibilidades que trae el Big Data.

Just Walk Out (fuente: Amazon)
Just Walk Out (fuente: Amazon)

Y en tercer y último lugar, el impacto sobre el retail. Un nuevo concepto de “tienda” o de venta, como decía. Vas a la tienda, vas cogiendo los productos que quieres y te vas. Lo pagas, claro, pero sin tener que sacar la cartera, porque todo queda registrado en tu móvil. Las tecnologías que explicábamos en el punto anterior, obviamente, juegan un papel fundamental. Una comodidad sin precedente. Amazon entrando en el mundo de la tienda física. El online, acaba en lo físico, un camino que siempre he creído más fácil que el contrario.

De momento este nuevo concepto de tienda solo está disponible para empleados. En 2017 se espera que abra. ¿Llegará algún día a España? Pues no sé si será Amazon Go o alguien sacará una enseña antes. Pero vamos, que este tipo de cuestiones llegarán, intuyo que sí. Son ya muchos casos los que se apalancan sobre la tecnología para aportarnos mejoras de nuestra calidad de vida y reduccines de tiempos improductivos.

¿El problema que veo? El de siempre, el eterno debate de la destrucción de trabajo. Si bien ya he escrito que hay nuevas evidencias que van en otra línea, que estamos hablando de puestos de trabajo de baja cualificación (cajeros/as, reponedores, etc.) y con alta susceptibilidad a ser automatizados. Por lo tanto, quizás, los más vulnerables a la automatización de procesos. Y por lo tanto, sobre los que más deberíamos estar pensando qué hacer. Los robots no cotizan a la seguridad social. Pero sí que aportan bienestar a la sociedad. Hora de introducir nuevos elementos en el debate sobre cuestiones como la renta mínima.

Como ven, Amazon Go, un nuevo concepto de tienda, que introduce viejas reflexiones. Seguiremos estudiando cómo la tecnología aporta productividad, pero también elementos sociales que no debemos olvidar.

¿Y ahora la Facebook TV?

Facebook ha presentado resultados hace unos pocos días. De nuevo, sigue creciendo. En términos comparativos al tercer trimestre de 2015, este tercer trimestre de 2016, ha crecido un 59% su facturación, llegando a los 6.800.000.000 dólares. Un 84% de esos ingresos vienen de la aplicación móvil, donde Facebook se ha hecho fuerte (ya hablé de ello para plantear alguna duda sobre Google a futuro). Hace un año los ingresos de dispositivos móvil representaban un 78%. No paran de crecer.

Mensualmente, 1.790.000.000 usuarios son los que usan Facebook. A diario, 1.180.000.000 de ellos. Ambas cifras crecen (un 16% y 17% respectivamente), pero el crecimiento de esta cifra, va siendo cada vez menor. ¿Qué quiere decir todo esto? Que Facebook podría llegar a tener un problema. Para una empresa que fundamenta su valor en los ingresos que puede obtener de la masa de usuarios y sus interacciones, que el número de usuarios se estanque puede ser un problema. Incrementar el número de anuncios publicitarios por usuario, ya dijimos no era una opción.

El hecho que Facebook prevea un incremento lento de usuarios se debe a que tiene una concentración geográfica importante. La siguiente gráfica lo explica muy bien. Como ven, los ingresos publicitarios se concentran en aquellas zonas del mundo (USA, Canadá y Europa), donde, precisamente, el incremento demográfico no se producirá (ni se espera tampoco a medio plazo). Sin un incremento de las personas a las que impactar por publicidad, obviamente, el valor en bolsa y las expectativas de la actualmente quinta empresa por valor bursátil del mundo, no crecerá.

Ingresos por áreas geográficas de Facebook (Fuente: https://cdn.searchenginejournal.com/wp-content/uploads/2016/11/facebook-advertising-revenue-q3-2016-740x400.jpg)
Ingresos por áreas geográficas de Facebook (Fuente: https://cdn.searchenginejournal.com/wp-content/uploads/2016/11/facebook-advertising-revenue-q3-2016-740×400.jpg)

Con esto en la cabeza, son ya varias las noticias en las que uno puede encontrar referencias a la Facebook TV. La última, esta de Forbes. Hace un año, en este reportaje de The Verge, se rumoreaba que Facebook podría estar pensando en lanzar un muro para contenidos de vídeo exclusivamente:

“On Facebook’s iPhone app, it’ll appear as the middle of the five tabs on the bottom of the screen, replacing Messenger; though it’ll be vertical like the traditional News Feed, you’ll be scrolling past carousels of videos shared by your friends and the pages you follow.”

Hace unos 20 días, también se anunciaba que Facebook estaría pensando en la posibilidad de visualizar sus vídeos en pantallas más grandes y de manera ágil con la integración con Apple TV (y otros dispositivos que lo permitan vía AirPlay) y Chromecast (así como otros dispositivos que tengan integración con GoogleCast). El pasado verano, hablaba de que Facebook había fichado a los principales equipos de fútbol para que emitieran sus contenidos sobre Facebook. Facebook Live, y su apuesta por la emisión de eventos en tiempo real, parece una apuesta clara.

La explicación a estos movimientos alrededor de contenidos audiovisuales creo que la podemos encontrar en una cifra ya introducida antes: 1.800.000.000 personas en el mundo entran todos los meses a Facebook. Cualquier movimiento por monetizar contenidos de vídeo, le podrían convertir a Facebook en la televisión más importante del mundo.

Usuarios activos mensuales en Facebook (Fuente: https://cdn.searchenginejournal.com/wp-content/uploads/2016/11/facebook-MAU-Q3-2016.jpg)
Usuarios activos mensuales en Facebook (Fuente: https://cdn.searchenginejournal.com/wp-content/uploads/2016/11/facebook-MAU-Q3-2016.jpg)

Y esto, tiene todo el sentido del mundo si entendemos que Facebook, hace ya tiempo que dejó de ser una red social para convertirse en una plataforma de contenidos. Una infraestructura que tiene a una población mundial más grande que cualquier otra plataforma, y que por lo tanto, cualquier incremento de valor o crecimiento que quiera prospectar, lo tendrá que hacer en clave de conseguir más ingresos a través de nuevos contenidos sobre dicha plataforma.

Tenemos que entender varias cuestiones demográficas para que estos movimientos tengan sentido. Por un lado, la base de usuarios de Facebook es joven. Por otro lado, estos jóvenes, ya no ven la TV, pero cada vez consumen más información en redes sociales. 100 millones de horas de vídeo al día son vistos en Facebook. Y, por otro lado, los impactos publicitarios en vídeo siguen siendo los que más “calado” dejan en la mente del consumidor. Esto, obviamente lo saben los anunciantes, por lo que siguen apostando grandes cantidades de dinero en el vídeo (y se prevé lo seguirán haciendo).

Por lo tanto, todos estos movimientos antes de adentrarse en una verdadera Facebook TV, tienen mucha lógica. No creo que vayamos a ver a Facebook produciendo contenidos como Netflix; pero sí creo que podamos verles haciendo de editor de contenidos de vídeo de calidad, para convertirse en una especia de Youtube, con canales, pero donde los contenidos de calidad sean su seña de identidad. De esta manera, sus páginas de usuarios, por ejemplo, podrían pasar a ser también canales de TV. Y como ha pasado en Youtube, que aparezcan influencers sobre Facebook, con una capacidad de llegada a públicos masivos aún mayor.

Según eMarketer, para 2017, la inversión digital superará ya a la inversión tradicional en TV. Facebook, pudiera estar anticipando esta tendencia. Además, a diferencias de las TV, Facebook a los anunciantes les puede aportar una capacidad de impacto mucho más refinada; para algo tiene esa gran cantidad de datos que amablemente le cedemos a cambio del uso gratuito de la herramienta. Y encima, en Facebook, prestamos mucha atención. Situación ideal para tratar de crecer a partir de nuevos contenidos 🙂

Inversión digital en TV vs. otros medios (Fuente: http://www.emarketer.com/images/chart_gifs/205001-206000/205443.gif)
Inversión digital en TV vs. otros medios (Fuente: http://www.emarketer.com/images/chart_gifs/205001-206000/205443.gif)

Como ven, en esta era digital, cualquiera deja de pensar en nuevo valor a generar. No hay tiempo que perder para aprovechar tendencias que van apareciendo. La Facebook TV, pudiera ser la próxima gran revolución de Facebook. Y la inversión publicitaria, moverse de la TV tradicional a las redes sociales.

Pokemon Go empieza a desinflarse: una historia anticipada

El pasado Julio, escribí en Deia un artículo para hablar sobre el fenómeno de Pokemon Go. Estamos hablando de unos días en los que muchos vaticanaban un renacimiento de la realidad aumentada, muchos escribían sobre el gran porvenir que tendría este juego en nuestro día a día, y otros cuantos decían que los videojuegos volvían a colarse en nuestras vidas de manera permanente.

En dicho artículo, incluía lo siguiente:

[…] Pero también está por ver demostrar que puedan mantener el ritmo de uso del juego. No es un mercado fácil.

No sé cuánto podrá durar este fenómeno. Pero, a buen seguro, no marcará una época. En invierno no me imagino a la gente cazando en los parques o sacando su smartphone en medio de un chaparrón.

No es que se me de especialmente bien esto de “prever” evoluciones o tendencias. Básicamente porque rara vez las hago. Pero es que en este caso era un tema algo más fácil de intuir que en otras ocasiones. Un mes después de aquello, sabemos ahora lo que viene reflejado en la siguiente gráfica:

Usuarios diarios activos de Pokemon en el mundo
Usuarios diarios activos de Pokemon en el mundo (Fuente: http://static3.gamespot.com/uploads/scale_large/1551/15511094/3118103–1x-1.png)

El juego está perdiendo usuarios. Desde el pico de 45 millones de usuarios, ha caído un 33% hasta los 30 millones de usuarios que tiene ahora. Como se puede ver en la gráfica, la tendencia nos deja entrever un síntoma claro de pérdida. Los sitios especializados en aplicaciones móviles como Sensor Tower y Apptopia, también ofrecen métricas de engagement, mostrando como el número de descargas, la interacción con la aplicación y su tiempo de uso también está siendo menor. De hecho, prácticamente esas métricas han perdido el 50% de su valor.

Como decía al comienzo no solo el juego en sí fue un “boom”, sino el despertar de la “realidad aumentada”. Sin embargo, tal y como muestra la siguiente gráfica de Google Trends (que siempre es un buen “barómetro de interés”) a nivel mundial, las búsquedas han caído en picado.

La otra cuestión interesante de esta caído es los efectos colaterales que había provocado en aplicaciones móviles de uso diario como Snapchat, Facebook, Whatsapp, Twitter, etc. Al parecer, el tiempo de uso de las mismas había caído para ceder espacio a Pokemon Go. Algunos incluso se llegaron a alarmar. Pero con esta caída de Pokemon Go, parece que vuelven a respirar. Es interesante en este hecho entrever las alternativas de ocio que tiene hoy en día el usuario móvil y cómo reparto su (limitado) espacio de tiempo entre las alternativas existentes. Sacar una aplicación que haga sombra a Twitter, Facebook, Snapchat, etc., me parece realmente admirable. Por eso decía en el artículo de Deia, que me parece un mercado realmente complicado para hacerse hueco.

Y, por eso, soy siempre tan escéptico con el mundo de las aplicaciones móviles que requieren un uso frecuente de las mismas. Una cosa es emplear la aplicación móvil para conocer el estado de tu vehículo, tus cuentas bancarias o tu entorno domótico de vez en cuando, y otra cosa es una aplicación de entretenimiento (que las redes sociales no dejan de ser eso). Bueno, incluso de información. Es un mercado con bastante oferta ya, y no digo que sea imposible penetrar en el mismo, pero sí complicado. Pokemon Go fue noticia porque lo consiguió. Pero ya ven por cuanto tiempo. Eso sí, nada ni nadie le quita el mérito.

 Y, lo último que me parece relevante de este “caso” (auge y caída rápida) son las industrias “secundarias”. Cuando se produjo el boom, los usuarios se dieron cuanta que la batería se iba rápidamente. Por ello, comenzaron a aparecer fundas para móviles que ahorraban energía, cargadores ligeros móviles (para jugar había que ir ligeros), etc. Es decir, una serie de productos relacionados con la carga eléctrica de los dispositivos móviles que nos permitían jugar. Pues bien, de nuevo, industrias secundarias ahora en caída, que de nuevo permiten anticipar lo que hemos venido comentando en este artículo: es difícil hacerse hueco ante las grandes del sector (aunque también consumen muchos electrones…).

El auge y caída de un juego de este tipo nos deja entrever una era en la que sí, las posibilidades de hacer cosas es inmensa, pero en la que las posibilidades de tener éxito no tanta. Claro, si medimos “éxito” como ser usada en el día a día en todo el mundo. Porque, datos aparte, me quito el sombrero por lo conseguido por Pokemon Go. Seguiremos la evolución.

Facebook facilitando la experiencia de usuario: menos adblockers y más “publicidad inteligente”

Que Facebook es una empresa que está entendiendo bien el negocio de Internet es algo que su propia capitalización bursátil refleja. En el primer trimestre de 2016, quedó como la séptima empresa de mayor valor bursátil del mundo. Y sigue subiendo. ¿Por qué? Bueno, lo he señalado en varias ocasiones, pero básicamente porque entiende bien de estrategia, tiene las ideas bastante claras, y su obsesión por no “cargar” al usuario y mejorar su experiencia usando la ex-red social le da mucho valor.

Facebook, la séptima empresa por valor bursátil del mundo (Fuente: Wikipedia)
Facebook, la séptima empresa por valor bursátil del mundo (Fuente: Wikipedia)

La empresa de Mark Zuckerberg tiene varias obsesiones. Una de ellas, de la que ya se ha hablado cuando batió de nuevo las expectativas del mercado en cuanto a ingresos en el último trimestre, es que no sabemos cuánta capacidad de crecimiento de ingresos vía anuncios en la red tiene. Hay una métrica muy interesante para explicar esto que se llama “ad load“. Básicamente viene a expresar el número de “impactos publicitarios” que un usuario recibe en su muro de notificaciones.

Facebook está obsesionado en controlar esa cifra y que no se le vaya de las manos (vamos, lo que le pasó a MySpace en su día, cuando todavía era competencia de Facebook). El año pasado Socialbakers publicó un informe en el que hablaba de un 3% como el “ad load” de Facebook. Es decir, solo un 3% del contenido era publicitario. Una cifra baja (piensen en otros canales de consumo de contenidos que empleen, como un periódico o una TV, y reflexionen si Facebook tiene muchos anuncios o no).

Donde Facebook sí tiene más problemas es en el crecimiento del número de usuarios. Ha crecido en número de usuarios diarios activos (DAU) un 17%. Sin embargo, ese crecimiento apenas se ha notado en EEUU, Canadá y Europa, regiones que proveen el 75% de los ingresos a Facebook. Básicamente, se concentran ahí sus ingresos porque son los mercados donde hay mayor capacidad adquisitiva, y por lo tanto, donde más “mercado potencial” hay para los que se quieren anunciar en Facebook. Por eso mismo soy tan maniático de medir el éxito del medio de comunicación que es Facebook ahora mismo en términos de número de usuarios. Que no, que la métrica es otra.

A sabiendas de esto, a Facebook, no le queda otro remedio que concentrarse en ofrecer una gran experiencia de usuario a los que empleen su muro de notificaciones para informarse en el día a día. De ahí, que sea tan insistente con la idea de que la entendamos como un medio de comunicación: gana dinero por insertar piezas publicitarias en el mejor momento a los perfiles más propensos a mostrar un comportamiento de compra hacia una marca determinada.

Y una de las funcionalidades que acaba de mejorar es que el propio usuario pueda mostrar sus preferencias en cuanto a los anuncios a ver. Es decir, que en el “Ad Preferences”, los usuarios puedan elegir categorías de anuncios que puedan querer ver, una vez que Facebook les sugiere categorías en base a las páginas que les gustan, los patrones de navegación que exhiben o su información personal.

Ad Preferences en Facebook (Fuente: https://tctechcrunch2011.files.wordpress.com/2016/08/facebook-ad-opt-out.png?w=680&h=232)
Ad Preferences en Facebook (Fuente: https://tctechcrunch2011.files.wordpress.com/2016/08/facebook-ad-opt-out.png?w=680&h=232)

Esto permitirá que los usuarios puedan “configurar” sus preferencias en cuanto a la publicidad. Y, hacer de verdad un modelo “customer-centricity” en términos de impactos publicitarios. Esto, además, tiene mucho sentido en un momento en el que según in informe de Ipsos, 200 millones de personas en el mundo usan adblockers. Casi 7 de cada 10 de esos usuarios que los emplean, lo hacen para evitar su mala experiencia con los anuncios que reciben “en Internet”. Si la misión de Facebook es ser un canal de conexión entre empresas y usuarios, que los perciban como algo amigable y cercano, mejorar este tipo de experiencias de usuario es fundamental para el negocio de Facebook.

En esta línea, además, va a cambiar la tecnología que emplea para mostrar los anuncios. De esta manera, será más complicado para los adblockers detectar esos anuncios. No sé cuánto impacto tendrá esta medida de poner trabas a los adblockers, dado que el 84% de los ingresos de Facebook ya vienen de los dispositivos móviles, donde esto no tiene aplicación. De cualquier manera, más que entrar en esta pelea con los adblockers (que ya han reaccionado a este movimiento de la ex-red social), creo que tiene bastante más sentido para Facebook, centrarse en ofrecer una gran experiencia de usuario, y que sus usuarios, podamos evitar una serie de anuncios y priorizar otros. Eso sí parece una estrategia más inteligente.

De cualquier manera, interesante ver cómo la séptima empresa por valor bursátil del mundo emplea este tipo de estrategias para favorecer la experiencia de sus usuarios. Y, en última instancia, favorecer su Cuenta de Resultados. Facebook, no quiere repetir errores que en el pasado cometieron algunos de sus rivales.

Nuevas evidencias sobre la (supuesta) destrucción del trabajo de los robots

Muchos somos los que hemos escrito sobre la transformación digital y su impacto en el empleo. Sin ir más lejos, yo mismo, sobre la “La transformación digital provocando la transformación del empleo“, que a su vez resumía entradas del 2014 donde ya introducía reflexiones y referencias a autores que hablaban del debate actual en torno a los “Robots vs. Humanos“.

En general, este debate suele ser afrontado desde un modelo de aproximación social. Es decir, se suele abordar la reflexión sobre el impacto que la automatización del trabajo va a provocar en nuestro trabajo, nuestro desempeño actual y el futuro. Además, no para de acelerarse. Ya no solo estamos hablando de una revolución tecnológica sin precedente a nivel de velocidad a la que se produce, sino también su globalización, que es la que trae que estemos todos inquietos y en comparación continua con lo que hacen nuestro vecinos. Todo se aceleró cuando en 1995 Internet, la gran red de redes, pasa de un uso militar y científico y se abre/liberaliza al comercio. Ahí empiezan a nacer nuevas oportunidades de digitalización, y el boom de la transformación digital de industrias se hace exponencial.

Y esto empieza, aparentemente, a provocar cambios en el trabajo. De esto, ya digo, se ha escrito mucho. Pero a raíz de un artículo que me solicitaron, me puse a investigar sobre nuevas evidencias sobre dicho efecto. Al final, todos estamos haciendo referencias a artículos de 2012-2013-2014, y en este tiempo, seguro que más evidencia había sido encontrada. Y, efectivamente, me he topado con un artículo publicado hace unos días titulado “Racing With or Against the Machine? Evidence from Europe“, de Terry Gregory, Anna Salomons, and Ulrich Zierahn, del Centre for European Economic Research.

Básicamente, viene a exponer nuevas evidencias en relación al debate planteado, que se puede resumir así:

Overall, we find that the net effect of routine-replacing technological change (RRTC) on labor demand has been positive. […] As such, fears of technological change destroying jobs may be overstated: at least for European countries over the period considered, we can conclude that labor has been racing with rather than against the machine in spite of these substitution effects.

Para todos los públicos: que no, que “los robots” no están destruyendo trabajo. También este artículo sobre las empresas que han empezado a implantar robots pone en evidencia que, tampoco, las empresas que emplean robots, han creado más empleo neto del que se ha perdido por el cambio tecnológico. Y, este otro estudio empírico, hecho por el Fraunhofer ISI para la Comisión Europea (preocupada por todo esto siempre), expone cómo las empresas que han obtenido un aumento de productividad por la automatización (los robots), incrementaban el empleo incluso con lo ganado. Es decir, que no se sustituía capital humano por capital “robótico”, como muchos pensaban (pensaba yo también).

La explicación tiene sentido, dado que miden cuestiones que siempre se tratan desde la abstracción. El mejor remedio que tenemos sin datos. La explicación viene a ser la siguiente, que acompaño con una gráfica del magnífico artículo de Gregory, Salomons y Zierahn:

[…] indicates that the elasticity of substitution between regional bundles of tradables is larger than the elasticity of substitution between tasks, making it more likely that the product demand effect is strong enough to overcompensate the substitution effects. The reason is that our σ reflects to what extent consumers switch to cheaper regional goods bundles as a result of falling capital costs, leading to higher product demand and, hence, higher production and employment in routine-intense regions.

robots
: Predicted European labor demand change (upper bound), 1999-2010 (Fuente: http://ftp.zew.de/pub/zew-docs/dp/dp16053.pdf)

Por una parte, es verdad que las tareas rutinarias, sí que vienen a hacerse ahora con robots. Las empresas, producen ahora de una manera más económica, y esta reducción del coste de capital en las empresas, hace que los precios también puedan abaratarse, y los mercados ahora se hacen más grandes. Es decir, hay una mayor demanda de productos y servicios. Y esto hace que haya que producir más, incluso en los países donde esas tareas rutinarias se hacen ahora con robots. Es decir, que sí que es verdad que los robots hacen ahora nuevas tareas (las rutinarias), pero en agregado, se crea más empleo, de otro tipo, claro.

Este efecto será mayor, cuanta mayor intensidad de trabajo rutinario haya. Los autores lo miden con el Routine Task Intensity (RTI), que presentan en el siguiente gráfico (también muy interesante hacer análisis por países por ello, incluyendo el nuestro, claro):

rti
Spatial distribution of Routine Task Intensity (RTI) across European regions, 2010 (Fuente: http://ftp.zew.de/pub/zew-docs/dp/dp16053.pdf)

Por lo tanto, el problema no es tal en agregado. Se crea empleo, eso dicen la evidencia aquí presentada. Pero, crea un tipo de trabajo diferente para muchos puestos de trabajo. El asunto es que el debate está mal planteado; tendríamos que estar hablando de un problema de habilidades. Es decir, que no estamos siendo capaces de sustituir más rápido esos trabajos, porque no tenemos personas formadas en ello. La robótica, la Inteligencia Artificial, Automatización Industrial, Industria 4.0, etc., son campos donde se necesitan personas que saquen valor de estas tecnologías digitales que aumentan el empleo agregado.

Por todo ello, yo creo que tendríamos que estar hablando más de esto. La formación en ciencia, tecnología e ingeniería que tanto necesitamos. Y que permitirá aumentar el empleo de nuestras sociedades. Y si encima lo hacemos formando perfiles con creatividad, innovación, flexibilidad y habilidades sociales, mejor. El mundo se interconecta. Las máquinas, los robots, no nos van a vencer. Perdamos el miedo. Al contrario, nos pueden ayudar. Crean empleo. Pero necesitamos formarnos para que los resultados aquí expuestos sean tal. Necesitamos integrarlos en la normalidad de nuestro día a día.

La Premier League se podrá seguir en Twitter

He hablado de Twitter en muchas ocasiones. Es siempre fuente de conversación en el sector entender cuál puede ser su futuro, si finalmente será vendida a alguna de las grandes, o seguirá siendo una empresa independiente, tratando de pelear en el siempre complicado terreno tecnológico. Siempre ha tenido el mismo riesgo que ha corrido Yahoo: no tener claro si es una empresa tecnológica o de contenidos.

Cuando hablé de su última gran caída en bolsa, ya hacía referencia a que parece que ahora tienen más claro que nunca que son una empresa de contenidos. Que su valor es precisamente el dotar de contenidos de calidad a los usuarios, tratando luego de monetizar los mismos a partir de acuerdos publicitarios. Y, de esta manera, íbamos acercando Twitter cada vez más a un escenario televisivo, en el que el usuario podría seguir la actualidad en Twitter, recibiendo anuncios como ya nos pasa cuando vemos la TV.

En esta línea, Twitter acaba de firmar un acuerdo con Sky Sports para la retransmisión en tiempo real de los momentos clave de los partidos de la Premier. Lo hará, a través de la cuenta oficial de Twitter de Sky, que cuenta actualmente con 3 millones de seguidores. Sky, que se ha dejado la friolera de 4.200 millones de libras en los derechos de 126 partidos de la Premier durante los próximos tres años, busca así nuevas maneras de monetizar su inversión. Por otro lado, Twitter busca una nueva manera, igualmente, de encontrar vías de ingresos. Una situación, buena para ambas partes a priori.

sky sports

El acuerdo entre Twitter y a Premier se circunscribe a la 2016/17. Y lo que deja claro es que Twitter, ante las dudas respecto a su futuro que ha generado “aquí y alla”, está pensando en sacar provecho de contenidos en el mundo del deporte. Ya hizo acuerdos similares para la Eurocopa de Francia este 2016 y para Wimbledon, con bastantes buenos resultados. Por lo tanto, un paso más para Twitter en su ligazón con el mundo del deporte. En este caso, con la liga con mayor número de seguidores y fans por todo el mundo.

La comparación con Facebook, en este escenario, parece inevitable. Facebook pagando a clubes y jugadores por usar su plataforma de vídeo, y Twitter llegando a acuerdos para retransmitir momentos clave de la liga más seguida del mundo en tiempo real a través de cuentas de Twitter. La diferencia radica en que a Facebook le valoran mucho sus 1.600 millones de usuarios mensuales, frente a los 310 de Twitter. Su crecimiento parece algo más estancado.

No obstante, no tiene por qué un mayor número reflejar un mayor valor siempre. Y esto Twitter parece que lo tiene claro. Mejor apostar por contenidos de calidad para ese usuario fidelizado que tiene. Pero, no por ello renuncia a la captación de un mayor número de usuarios. Por ello, durante 2015 y 2016, no ha parado de invertir en su plataforma de vídeo, especialmente pensando en las retransmisiones en tiempo real. El éxito de redes como Periscope o Vine, dejan entrever que el nuevo usuario de plataformas de Social Media quiere vídeos. Y los goles y momentos clave de la Premier, como pequeños vídeos que luego se puedan viralizar, parecen un contenido muy apropiado.

Este movimiento vuelve a poner encima de la mesa reflexiones interesantes. Por un lado, el cada vez más acentuado viraje de estas ex-redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) a medios de comunicación que aprovechan contenidos de terceros. La funcionalidad de historias de Instagram anunciada ayer, parece encaminada en la misma línea. Son movimientos orientados a capitalizar los contenidos y dotarles de una sensación de tiempo real y de seguimiento de contenidos que en otra época se verían en la TV. Con la diferencia que ahora son los propios usuarios los que se pueden encargar de gestionar el movimiento e incluso creación de contenidos.

En segundo lugar, de nuevo, me vuelvo a acordar de mis queridos medios de comunicación. Este aura de romanticismo que siempre me hace acordarme de ellos. Tantos y tantos años leyendo periódicos, para que ahora vea como estas plataformas sociales sí están entendiendo el perfil del nuevo lector. Pero, lo que no veo es a estos medios tradicionales entendiendo lo mismo. El lector del futuro consume contenidos en plataformas sociales. E incluso lo hace ya en tiempo real. Entender esta tendencia es importante para que no perdamos su futuro.

Y, en tercer y último lugar, entender al deporte rey como una industria millonaria, con audiencias que se pueden beneficiar de la difusión de contenidos por Internet. Eso la Premier siempre lo ha tenido claro (horarios, nacionalidades de jugadores, patrocinadores regionales, etc.). Por eso, seguramente, Twitter haya empezado por allí.

En definitiva, Twitter alcanzado acuerdos en el mundo del fútbol para tratar de monetizar mejor y más su enorme red de contenidos y base de usuarios. Esperemos la evolución.

El fenómeno Tinder

Seguramente a estas alturas ya conozcáis Tinder. El encontrar pareja tampoco ha quedado ajeno al mundo de las aplicaciones móviles. En otros tiempos, se usaban el chat y Messenger, los cuales ya supusieron una auténtica revolución para los que venían de una época en la que el “mundo físico” era la única alternativa. Pero hoy en día esto se ha acelerado mucho más, a golpe de “desplazamiento de imágenes”.

Y es que ahí radica el éxito de Tinder: su sencillez. Una aplicación que permite encontrar encontrar personas que nos puedan interesar. Para un usuario cualquiera es tan sencillo como iniciar sesión con nuestra cuenta de Facebook, Tinder extrae los datos del perfil, y empieza a sugerirte personas en base a esos datos descriptivos. Estos datos, obviamente, puedes cambiarlos para que ese emparejamiento sea aún más preciso. Y luego, puedes filtrar por distancia, género, edad, etc.

A partir de ahí, su uso es aún más sencillo. Te van apareciendo fotografías de otros perfiles que aparentemente se adecúan a tus criterios, y tú tienes dos acciones a ejecutar posibles: desplazar la fotografía hacia la derecha o la izquierda, en función de si esa persona te gustado o no. Sí, han leído bien, el concepto “me gusta” de toda la vida, a golpe de pulgar en tu móvil. Cuando dos perfiles se han gustado mutuamente, reciben una notificación y pueden empezar a escribirse a través de la aplicación.

Tinder
Tinder (Fuente: http://n0lcqtmqb8-flywheel.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2015/02/tinder-app.jpg)

Dada su sencillez, poco más que la gente lo ve casi como un juego. Cualquier rato libre, sale eso “que llevamos dentro” que nos lleva a pensar que vamos a encontrar a la persona de nuestras vidas. Y nos ponemos a mover fotografías a la izquierda y a la derecha. Y Tinder, consciente de ello, no para de sacar funcionalidades que lo convierten cada vez en un mejor juego: notificaciones cuando en tu área hay 2 o 3 veces más emparejamientos de media de lo normal (para estimular al resto), los días más fáciles para ligar, hace un ejercicio de inclusividad para todos los deseos sexuales (de ahí el poder filtrar por género), conexión con los amigos en Facebook para estimular su uso, etc.

El éxito de Tinder es realmente espectacular. Según Deutsche Bank, está valorada ya en 1.200 millones de dólares, para sus 25 millones de usuarios registrados y su millón de usuarios de pago (con funcionalidades como encontrar perfiles por tu próximo destino de viaje o cambiar “Me gustas” que has marcado con antelación). Unos 30 millones de “matches” al día. Ha generado más de 9.000 millones de “matches” (emparejamientos) hasta la fecha. Ya un 15% de americanos usan estas aplicaciones para ligar en su día a día. Solo unas cifras para poner en contexto de lo que estamos hablando.

Sin embargo, a mí todo esto me llevaba a pensar varias cuestiones a nivel de impacto social y cultural. Especialmente, por lo que veo y escucho en mi entorno. Según los datos de usuarios que han publicado, el 45% de los usuarios está en la franja de edad entre los 25 y 34 años, seguido por el 38% que tiene entre 16 y 24 años. Me encuentro en el grupo de mayor uso de Tinder. Y por eso, ya digo, en mi alrededor escucho muchos comentarios.

Y de estos comentarios, nace la reflexión de pensar y reflexionar un poco más sobre este tipo de aplicaciones y la superficialidad que introducen en un elemento tan importante para nuestro esquema social como es el “emparejamiento (entiéndase el término, no busquen las cosquillas). Que una aplicación basada en técnicas de gamificación sea en la que confíamos para encontrar al amor de nuestra vida, hace que me susciten varias dudas y reflexiones (incluso en un plano moral) este tipo de aplicaciones.

Que Tinder confíe en el grafo social de Facebook y sus datos, en la fortuna en sacar una buena fotografía, y en la disponibilidad a la que una persona acude a una cita de este tipo (“Si Tinder ha dicho que eres una persona para mí… ¡cómo no creermelo!“), me resulta bastante preocupante a nivel de cómo concebimos, repito, un acto tan humano como el encontrar pareja. No sé si no estaremos trivializando algo que debiera generar elementos de afinidad más profundos y sociales.

Un enfoque tan utilitarista y simple que yo creo que debe llevarnos un poco más lo que usamos y por qué lo hacemos. Cuando escucho historias cercanas de mis amigos y amigas, pues vamos, uno se alegra que haya encontrado pareja y estén felices. Pero, por otro lado, me resulta inquietante el proceso por el que se ha llegado a ello. Han llegado confiando en un algoritmo y un juego dentro de una aplicación denominada Tinder, que recomienda en base a los datos de Facebook y aquellos que nosotros le hayamos dado. Introduce un sesgo importante, y encima nos incita mediante técnicas de juego a dejar más datos aún respecto a nuestros gustos. Lo de los algoritmos de cajas negras, lo dejamos para otro día.

Algunas preguntas finales: ¿qué pasa si tras el “enganchón” que llevamos encima en su uso decide empezar a cobrarnos? ¿qué pasaría si no encontramos en ningún momento por fallos en la “caja negra” o la calidad de los datos introducidos? ¿qué pasaría si el algoritmo decide emparejarnos siempre con personas que no son de nuestro gusto? ¿pensaríamos que no “valemos” para esto de estar en pareja? Se me ocurren más preguntas… pero solo trato de trazar esa línea de reflexión que introducía anteriormente.

En definitiva, estamos ante la posibilidad de estar generando un nuevo esquema de valores y prioridades en algo tan humano como el encontrar pareja. ¿No os parece realmente impactante? A mí no me termina de sorprender.

Microsoft ha comprado LinkedIn: ¿por qué y para qué?

Supongo que a estas alturas ya sabrán ustedes que Microsoft ha comprado Linkedin. Un precio de compra total, es decir, un valor de Linkedin total de 26.200 millones de dólares. Es la más grande en la historia de Microsoft. Una empresa, esta, que desde que llegó Nadella a su jefatura, parece va recuperando rumbo y orientando bastante mejor su propuesta de valor.

Si cogemos en perspectiva Microsoft, nos daremos cuenta de muchas cosas. Allá por el año 2000, cuando Steve Ballmer coge las riendas de la compañía, Microsoft valía 600.000 millones de dólares. Es el pico que veis allá por el año 2000. Por medio, están unos años de destrucción de valor, no tanto por hacer cosas mal en su core de negocio (software de Sistema Operativo y oficina y productividad), sino por haberse perdido los grandes paradigmas tecnológicos que aparecieron (Cloud Computing, movilidad, smart phones, Social Media, etc.). En la actualidad, con Nadella al frente, Microsoft se está renovando a marchas forzadas, dejando su modelo de venta de licencias, por mundos más prometedores como el Cloud Computing o las grandes redes profesionales. Ahí, parece que cobra sentido la adquisición de Linkedin.

Evolución de Microsoft en bolsa (Fuente: Yahoo Finances)
Evolución de Microsoft en bolsa (Fuente: Yahoo Finances)

Ante este escenario, una pregunta que se están haciendo muchos es sobre el “por qué” y el “para qué”. A nivel de propuestas de valor, el alineamiento es muy claro y efectivo. Ambas compañías, por separado, se dedican a ofrecer servicios profesionales, por lo que se presume una integración de cultura corporativa y relación con clientes y usuarios bajo una misma forma de pensar. Esperemos no acabe entre esa horquilla de 70 y 90% de adquisiciones que fracasan.

He hablado de Linkedin en varias ocasiones (aquí, aquí y especialmente, aquí). Su crecimiento orgánico de estos años se ha fundamentado en ir añadiendo herramientas y funcionalidades a la red social profesional que entendía a nosotros, los usuarios, no iba a aportar valor. Herramientas como Pulse para noticias, Lynda para formación o Slideshare para presentaciones, son de enorme valor para un perfil como el mío, y entiendo, que para varios de vosotros. Así, Linkedin, se ha convertido en una red en la que tenemos incentivos de entrar varias veces a lo largo del día, relacionarnos, comunicar, etc., que es cuando una red social, como infraestructura, captura y genera valor.

En este escenario, es cuando la adquisición cobra sentido. Dado que Microsoft cuenta con una cada vez mayor cartera de soluciones de negocio, tiene sentido seguir apostando por ello como un “all-in-one” de soluciones de negocio para cualquier compañía. Un sector donde competirá cara a cara con Salesforce. Un ecosistema de herramientas de trabajo que a más de uno le va a permitir adquirir de una todo lo que buscaba. Es más, la empresa solucionaría así otro de los problemas habituales, como es el de las identidades digitales de sus empleados. Por cuestiones de reputación y de desarrollo de carrera, cada vez es más importante el cuidar tu perfil profesional y exponerlo con ciertas garantías, por lo que si una empresa se apalanca en esta red profesional para confiar en sus trabajadores como identidades digitales corporativas, podría así, por transitividad, también usar bajo dichas identidades el resto de soluciones de negocio que hemos descrito anteriormente.

Un movimiento en el que parece Microsoft lanzar un mensaje claro: la era del software del PC parece estar quedando atrás. La multiplataforma actual, y el ecosistema en red parecen la nueva realidad, y así parece estar apostando. Y, sobre todo, parece lanzar un mensaje que los datos van a permitir construir muchas propuestas de valor. A sabiendas que las empresas se dejan presupuestos importantes en la búsqueda y selección de talento en Linkedin. De hecho, Microsoft es uno de los principales clientes de Linkedin ahora mismo. ¿Cuánto valor podrán generar a futuro en otros sectores los datos de Linkedin que tanto cuidamos por nuestra reputación profesional? Pues a tenor del valor pagado, se entiende que bastante, en cosas como:

  • En primer lugar, y el más obvio, ofrecer servicios avanzados de detección de talento. Actualmente, a Linkedin, esto le aporta un 62% de su facturación total. Se lleva tiempo rumoreando que Linkedin andaba detrás de servicios incluso de validación de credenciales, de tal manera que se rompa esa asimetría de información que en muchas ocasiones se produce cuando se ficha nueva talento. Es también, en este sentido, la empresa más rentable de las tecnológicas, con un margen bruto del 86%, dado que ha sabido mantener sus costes estables, a pesar del importante crecimiento de los ingresos.
Fuentes de ingreso de Linkedin (Fuente: https://media.licdn.com/mpr/mpr/shrinknp_800_800/AAEAAQAAAAAAAARrAAAAJDhiMTkwZWVjLTdkOGUtNDhjNC04ZmU1LWE1OTllOGUyOTljYQ.png)
Fuentes de ingreso de Linkedin (Fuente: https://media.licdn.com/mpr/mpr/shrinknp_800_800/AAEAAQAAAAAAAARrAAAAJDhiMTkwZWVjLTdkOGUtNDhjNC04ZmU1LWE1OTllOGUyOTljYQ.png)
  • Dada la gran cantidad de datos personales que tiene Linkedin de todos nosotros, ofrecer servicios de personalización de mensajes de marketing, no le costaría mucho. Y, con ello, ofrecer a Microsoft la posibilidad de convertirse en un eventual importante player de la publicidad “customer centric” de la que ya hablé.
  • Ofrecer servicios avanzados de itinerarios profesionales y formativos a los ya 433 millones de miembros de Linkedin. Un servicio de predicción de “éxito profesional”, en el que a los profesionales nos pueda decir dónde y qué estudiar, dónde y por qué trabajar en una determinada empresa, y por qué hacerlo ahí para nuestro desempeño futuro. En este sentido incluso podría crear productos y servicios (con su modelo de negocio asociado, claro) alrededor de los datos, como:
    • Ranking de mejores candidatos
    • Mejores cursos para llevarte a tu deseo profesional
    • Las mejores conexiones personales a establecer para el networking profesional
    • Personas, grupos, trabajos, etc. que te pudieran interesar para mejorar tu futuro
    • Scores o calificaciones de conceptos como “empleabilidad”, “liderazgo” o “salario” para ayudar a una empresa a seleccionar el mejor candidato para la competencia que más demande (esto en un “mercado de trabajo” donde todavía no se ha implantado fuertemante el modelo de competencias)
    • etc.
  • Servicios de pago para los que tenemos la fortuna de trabajar… y no solo para los que quieren una mejora profesional o encontrar empleo. Es decir, hacer que también un incentivo a entrar a Linkedin e interactuar aquellos que están muy contentos en su puesto de trabajo, no quieren cambiar, pero siempre puede venirles bien algo de formación o de relación con agentes.
  • Orientar a organizaciones hacia los “data-driven organizations“. Linkedin siempre ha sido una gran cantera de científicos de datos (DJ Patil, Monica Rogati o Jonathan Goldman), por lo que su cultura hacia la explotación del dato, esperamos beneficie a Microsoft, y ayude a seguir impregnando esa cultura por el dato que desde #bigdatadeusto tantas veces contamos y fomentamos.

Como hemos visto, una compra, esta de Microsoft, con un claro componente de datos. Y es que su valor, ahora mismo, es tan abstracto como “la capacidad de generar flujos de ingreso a partir de los datos que tiene Linkedin“.