Los smartphones y su entrada en nuestras vidas

En 1994 nació el primer teléfono inteligente: IBM Simon. Tenía pantalla táctil y llegó a vender 50.000 unidades. Muchos anticiparon una era en la que esos pequeños ordenadores llegarían a dominar nuestro día a día. Sin embargo, tuvimos que esperar unos cuantos años más para que eso realmente sucediera.

La verdadera era de los smartphones arranca cuando en 2007 Apple introduce el iPhone. Steve Jobs, que había resucitado la enseña y su valor de “innovación” gracias al iPod, dijo entonces algo que a muchos no les causó grandes reacciones. Jobs sugirió que ese producto cambiaría todo. Quizás falló en predecir todo lo que cambiaría, pero sí tenía toda la razón: nuestro día a día ahora pivota alrededor de los smartphones. Por si queréis ponerlo en perspectiva con IBM Simon, en estos 10 años, Apple ha vendido 1.000 millones de unidades. Y ha hecho que Apple sea la empresa de mayor valor bursátil del mundo.

El resto de fabricantes, pronto se pusieron las pilas (salvo algunos casos conocidos como Nokia, Blackberry, etc.). Y empezaron a fabricar otros smartphones. Hemos ganado en posibilidades prácticamente impensables hace unos años. Y por eso digo que creo que esto ha cambiado nuestras vidas. Ahora nos conectamos a Internet desde cualquier punto prácticamente (recuerdo todavía tener que ir a casa para poder hablar por Internet o enterarme de cómo había quedado un partido de fútbol).

Hemos pasado de ver un teléfono como un medio de comunicación a verlo como un dispositivo de información y gestión. Hacemos transferencias bancarias y reservamos un paquete de vacaciones. Mientras vemos la TV o leemos el periódico, buscamos en el móvil más información. Jugamos partidos de fútbol e incluso a la ruleta gratis. Subimos fotos a Instagram para mostrar a todo el planeta la ropa que llevamos y la cena que estamos disfrutando. Trabajamos también desde ahí: podemos redactar correos o elaborar artículos como éste desde un dispositivo inteligente. Y, últimamente, hacemos también cada vez más la compra desde el dispositivo inteligente.

Steve Jobs pensó que lo que sería revolucionario era el navegador de Internet que introdujo. Pero su verdadera aportación a esta era de la movilidad que estamos viviendo fue su concepto de “app”. Sí, las aplicaciones y sus respectivas tiendas para distribuirlas es lo que ha traído que ahora cualquier empresa pueda ofrecer sus servicios a clientes para ser éstos usados desde el dispositivo móvil inteligente. Über, Facebook, Instagram o AirBnB nunca hubieran despegado sin ello.

Como veis, creo que es objetivo pensar que nuestra vida está acabando por convertirse en una en movilidad en la que tenemos la sensación de hacer muchas más cosas que antes. Quizás por eso también vivamos tan acelerados, porque es difícil en ocasiones pararse a pensar un poco, ante las capacidades comunicativas e informativa que nos ofrece. Los smartphones nos han traído muchas nuevas capacidades y sí, nos han cambiado quizás para mucho tiempo. Quién sabe hasta qué otra nueva revolución.

Una persona cena y lee el periódico (Fuente: http://i.huffpost.com/gen/1768830/thumbs/o-51239785-900.jpg?1)
Una persona cena y lee el periódico (Fuente: http://i.huffpost.com/gen/1768830/thumbs/o-51239785-900.jpg?1)

Plataformas (supuestamente) colaborativas: algunos “pero”

Quizás hayan visto en alguna ocasión una imagen como la siguiente:

Fuente: https://www.linkedin.com/pulse/things-which-i-learned-from-uber-facebook-alibaba-airbnb-tushar-goyal
Fuente: https://www.linkedin.com/pulse/things-which-i-learned-from-uber-facebook-alibaba-airbnb-tushar-goyal

Simplificando lo simplificable, Uber, Facebook, Alibaba y AirBnB, los estandartes de esta mal denominada “economía colaborativa” (de lo que ya hablé aquí, aquí y aquí), son “páginas web“/”plataformas tecnológicas” cuyo valor no radica en disponer como “producto” lo que se dedican a vender, sino a facilitar todos los medios para que otros lo hagan. Por lo tanto, como proyecto tecnológico y comercial, creo que su valor está fuera de toda duda. Pero donde me surgen más dudas es sobre el supuesto componente “colaborativo”, en un sentido más “social” y de “beneficio compartido”. Por ello quería trasladar algunas nuevas reflexiones, ahora que Uber ha vuelto a España.

¿Qué características tienen estos proyectos?

  • Propuesta de valor: plataformas de gestión web de los flujos de transacción. Es decir, conectar a la “oferta” y a la “demanda” a través de tecnologías que lo ponen muy fácil, sencillo y rápido (aplicaciones móviles, especialmente).
  • Externalización de los “costes de producción”: ¿costes? prácticamente nulos, quitando los tecnológicos y comerciales, como decía antes. Es más, ni siquiera conciben la idea de “relación laboral” como tal.
  • Replicar el modelo de negocio todo lo que se pueda y más: estar en tantos países como puedan, dado que así pueden amortizar mejor los costes fijos de su inversión tecnológica y comercial.
  • Grandes campañas de marketing: al marketing tradicional y online, le suman novedades en la materia como los influenciadores y demás. No hay más que ver el vídeo de Enrique Dans ahora con la vuelta de Uber.

¿A cambio qué recibe el usuario? Un ahorro grande o pequeño, en función de lo que pague. Si paga con datos (Facebook o Uber), se paga menos. Si paga servicios no directamente comparables al producto que se obtiene con otras alternativas (un hotel o producto comprado en una tienda), pues les saldrá algo más barato por mera contabilidad de costes.

Pero, estas iniciativas, a mí me suscitan algunos “pero” a nivel de macroeconomía o de estado (“lo público”) que quería compartir con todos ustedes:

  • A nivel de Seguridad Social y el Estado del Bienestar: este artículo de The Economist, tratando sobre un tema completamente diferente, alertaba sobre el papel que deben asumir los estados a la hora de fomentar o “frenar” determinadas iniciativas. En este caso, me surge la duda del papel que debiera jugar un estado o sus órganos competentes (Seguridad Social, quizás) a la hora de fomentar un modelo en el que las relaciones laborales cambian por completo, y quizás, incluso se precarizan (esto es mera especulación aún).
    ¿Qué pasa con el sistema de pensiones contributivo que tenemos en los modelos del Estado de Bienestar del sur de Europa? Porque no es lo mismo que Uber funcione bien en EEUU o Reino Unido (donde todos sabemos cómo son sus estados del bienestar) a que lo haga en España, donde compartimos ahorro para que haya cierta solidaridad entre generaciones. Pudieran provocar “choques demográficos” que debiéramos prever al menos. Por ello es tan peligroso comparar soluciones tecnológicas de EEUU con el mismo modelo en España.
  • A nivel de Hacienda e impuestos: nuestros impuestos nos permiten construir carreteras, disponer de un formidable sistema de salud, una educación bastante igualitaria, etc. ¿Este tipo de relaciones laborales y modelos empresariales guardan afinidad con esta línea social que  nuestro sistema fiscal propone? ¿Dónde tributarán esas empresas? ¿En concepto de qué lo harán? Yo no tengo toda la información para dar respuesta a ello.
  • A nivel de garantía la calidad: en estas plataformas, a diferencia de un sistema en el que el estado regula “la calidad” (con licencias, normativas, etc.), son los propios usuarios de Internet los que legitiman la calidad de un servicio. Los reviews y ratings de un usuario, se convierten así en su reputación, legitimida socialmente a través de un gran grupo de usuarios como son los consumidores de estos servicios en Internet. Ya hablé sobre esto de la influencia social recientemente. Esto no tiene por qué ser “bueno” o “malo”, sino que tiene sus costes y beneficios. Todo cambia. Cuando pase algo-que el azar es así, algo pasará-, veremos como y quién se responsabiliza. Esta “externalización y democratización” de la responsabilidad, también me genera algunas dudas.
  • A nivel de discriminaciones positivas y negativas: ¿qué opina la Comisión Nacional de la Competencia sobre posibles de discriminación? Es decir, un hotel debe adaptarse para todas las normativas en materia de accesibilidad, universalidad, etc., pero ya ha habido varios casos en los que estas plataformas no han sido igual de considerados en todo ello. ¿Qué pasa con las discriminaciones? ¿Se puede “codificar” en un algoritmo estas decisiones con tanto componente “social”? Me vuelve a generar muchas dudas.
  • A nivel de “pricing”: entramos en un modelo de “libre mercado” total. Los precios, así, se entiende que tenderán a bajar. Pero, ¿es esto bueno? Como han podido ver, hay otras cuestiones que “se pierden”, que ahora mismo los precios sí recogen. Romper las reglas de juego tanto puede ser “bueno o malo”, dependiendo desde la óptica de la que se mire.

Como decía el título de este artículo “Plataformas (supuestamente) colaborativas: algunos “pero“. Como ven, muchas interrogantes que se abren con esa perspectiva más pública o “ciudadana”, que creo, debemos tener en consideración, más allá del precio y la facilidad de uso de una app.

Business Intelligence en la era del Big Data: Business Analytics

Ciertamente, una de las cuestiones que ha traído esta era del Big Data es una cantidad de términos espectacular. Desde el Data Mining, pasando por el Datawarehouse, hasta empezar a mezclar Big Data con Business Intelligence. Y luego, para colmo, se empieza a hablar más del Business Analytics. Dado que todo esto es una conversación muy frecuente en los foros en los que me muevo, y dado que cada vez me refiero más a entradas de mi blog para dar respuesta a todo ello, he pensado que sería interesante escribir una entrada para hablar de todo ello.

El Business Intelligence (Inteligencia de Negocios), es un conjunto de métodos y técnicas que han venido empleándose desde hace años en diferentes sectores para ayudar en la toma de decisiones. Básicamente consiste en el procesamiento de datos para obtener información resumida y sintetizada de todos ellos. El problema en los últimos años es que la ingente cantidad de datos generada, está haciendo cambiar el paradigma de computación de los datos. Aparecen datos a mucha velocidad, con una alta variedad de formatos, granularidad, etc., en grandes volúmenes, y encima, no siempre veraces. Esto es lo que se ha venido en describir como la era del Big Data.

Por otro lado, los métodos más avanzados de procesamiento estadístico también han aparecido para hacer más complicado ese procesamiento de datos, pero también más enriquecedor para la toma de decisiones estratégicas de una organización. Ahora, una empresa no solo puede resumir el pasado (enfoque Business Intelligence), sino que también puede establecer relaciones y comparaciones entre variables para tratar de adelantarse al futuro (Business Analytics).

Así, la propuesta de valor que se plantea, se centra en ofrecer a las compañías esa diferenciación en cuanto al procesamiento de datos:

  • Hacer frente a cualquier variedad, velocidad y volumen de datos que generan (afrontar el reto del Big Data)
  • Construir modelos estadísticos más robustos, eficientes y avanzados, que no solo describan la historia de lo que ha ocurrido, sino que descubran relaciones y comparaciones entre variables para poder ayudar a tomar decisiones estratégicas a futuro (afrontar el reto del Business Analytics en la era del Big Data)
Del Business Intelligence, al Business Analytics
Del Business Intelligence, al Business Analytics (Fuente: https://wiki.smu.edu.sg/is101_2012/Week_12_(G3))

¿Qué gana mi empresa con esto del Business Analytics?

Con estos servicios de Business Analytics, básicamente, a una compañía, lo que podemos ofrecerle son dos tipos de explotaciones de datos:

  • Informar: ver lo que ha ocurrido en el pasado, y tomar decisiones reactivas (Business Intelligence)
  • Predecir: inferir lo que puede ocurrir en el pasado, y tomar decisiones proactivas (Business Analytics)

Este cambio que se propone a las organizaciones hacia el Business Analytics es un cambio importante. Para que se hagan ustedes a la idea, y puedan llevarlo a un plano práctico de su día a día, puede responder a preguntas como:

  • ¿Cómo puedo descubrir más información relevante sobre mis clientes? Datos como los drivers que le llevan realmente a comprar, cómo se relacionan mis clientes entre ellos, qué opiniones son las que han sido clave para la toma de decisión de compra, etc.
  • ¿Qué pasaría si cambio el precio de mis productos/servicios? Es decir, disponer de un análisis de sensibilidad de una variable (precio) respecto a su impacto en otra (ventas totales de ese producto o sobre otros), de manera que puedo ver la relación entre las mismas.
  • ¿Cómo puedo reducir la tasa de abandonos de mis clientes? Es decir, construir un modelo de propensión a la fuga, para saber qué puntos o acciones son las que pueden llevar a un cliente a abandonarme. De esta manera, a futuro, tendría más probabilidad de encontrar clientes que pudieran marcharse de la compañía.
  • ¿Cómo puedo identificar a los clientes más rentables? No desde el punto de vista de las ventas totales, sino del valor que extraigo de cada uno de ellos (entendiendo valor como margen de beneficio)
  • ¿Cómo puedo detectar fraude? Analizando el histórico de valores que van tomando las variables para los casos de éxito (no hay fraude, se paga a tiempo, no hay insolvencias, etc.) y los de fracaso (fraudes, impagos, etc.), se pueden construir modelos que relacionen las variables que frecuentemente están asociados a los casos de fracaso, y así poder anticiparse a futuro.
  • etc.

Y en todo proyecto de Business Analytics, a una organización que quiere descubrir qué puede aportarle en su negocio o día a día, hay seis posibles entregables o “productos” que puede recibir:

  1. Análisis y modelos estadísticos: crear modelos estadísticos que permitan descubrir tendencias, patrones, relaciones, etc. anteriormente desconocidas. Por ejemplo, detectar fraudes en la reclamación de pólizas de seguros, estudiantes que pudieran haber copiado en en un ejercicio online, análisis de cestas de la compra de un retailer para invitar a realizar promociones, etc. Suelo clasificar los modelos de análisis de datos en cuatro grandes familias, siguiendo una serie de preguntas creo fácilmente entendibles:
    • ¿Quieres predecir una categoría? En caso de ser afirmativa la respuesta, la siguiente pregunta que cabe realizarse es si tus datos tienen una serie de campos para clasificar (saber si un estudiante va a aprobar o no, o si va a comprar un determinado producto o no) o no los tiene. Si los dispone, es un algoritmo de clasificación, muy utilizado para clasificar perfiles de clientes en entidades financieras (scoring y profiling) y así saber si darle un crédito o no (y ejemplos parecidos en otras industrias), por ejemplo. Para todo esto son muy usados los árboles de decisión (para ir navegando por las diferentes alternativas en sus ramas) o las reglas de asociación (que construye un conjunto de reglas que describen las relaciones y patrones de comportamiento de las variables; por ejemplo, para saber qué comprará un cliente que ha comprado también anteriormente un producto X y otro Y).
      En caso de no disponer una categoría sobre la que clasificar, estamos hablamos de algoritmos de clustering. Se trata de agrupar los registros con un comportamiento parecido en cuanto al valor que adquiere de las variables (actividades de un estudiante, artículos que compra y selecciona un cliente, productos financieros/seguros que va adquiriendo, etc.), pero sin saber cómo clasificar a esos registros con anterioridad en una sola categoría.
    • ¿Quieres predecir una cantidad? En estos casos, se pueden construir modelos de regresión o de Machine Learning (en función de la complejidad y grado de aprendizaje que se quiera dar al ordenador), para así disponer de una herramienta de trabajo que modela la relación entre las variables y así poder responder a cuestiones anteriormente planteadas (cómo varían las ventas si cambio el precio, qué canal de marketing puede intensificar para sacarle más rentabilidad a la campaña, etc.)
    • ¿Estás simplemente observando datos?  En este caso, podemos hacer tareas relacionadas con la reducción de dimensionalidad, tales como el Análisis de Componentes Principales. Imagínense que una compañía tiene 60 variables que analizar, lo que resulta ingestionable. Con estas técnicas, podemos reducir esa dimensionalidad a 2-3, bastante más manejable, siempre y cuando se cumplan una serie de reglas de representación y significatividad del conjunto de datos. Esta técnica puede ser muy útil para identificar drivers de compra/comportamiento agrupados, y así saber por qué nos compra un cliente o qué atributos comparten un grupo de estudiantes que han fracasado o triunfado.
    • Si la respuesta a las preguntas anteriores es a todas no, lo que estás haciendo es predecir nuevas estructuras. Dado que prácticamente ni siquiera sabes lo que quieres, es muy frecuente que en estos casos se descubran nuevas relaciones, nuevas clasificaciones, nuevos grupos, etc.
  2. Minería de texto: descubrir y extraer patrones significativos y las relaciones de las colecciones de texto. Por ejemplo, comprender los sentimientos de los clientes en los medios sociales como Twitter, Facebook, Blogs, Call center, etc. Se utilizan para mejorar el servicio del producto o cliente o entender cómo lo está haciendo la competencia. Además, se pueden extraer, de un conjunto de textos, las entidades más reiterativas, y cómo se relacionan las mismas. 
  3. Prospectiva (Forecasting): analizar y construir modelos de predicción que tiene lugar durante un periodo de tiempo. De esta manera, se pueden predecir la demanda energética estacional usando las tendencias históricas, predecir cuántos capacidad de producción es necesaria para adelantarse a las necesidades de la industria, etc.
  4. Analytics predictivo: crear, administrar e implementar modelos de predicción de puntuación para aumentar el negocio. Por ejemplo, la pérdida de clientes y la retención, Credit Scoring, el modelo de deserción de un estudiante, posible fatiga de materiales o de máquinas, etc. Esto ayuda mucho a reducir los costes dentro de una compañía, debido a costes laborales, medioambientales, sociales, legales, de mantenimiento, etc.
  5. Optimización: el uso de técnicas de simulación para identificar escenarios que producirán los mejores resultados. Por ejemplo, la optimización de precios para el escenario más favorable de ventas, la identificación del inventario óptimo que evite rupturas de stock, etc. Son modelos de optimización y simulación muy usados para la gestión de inventarios, gestión de redes de producción y distribución, relaciones entre productos y clientes, etc.
  6. Visualización: análisis exploratorio de los datos que permita al usuario entender mejor el problema al que se enfrenta. En definitiva, mejorar la salida de los resultados del modelo estadístico con gráficos interactivos que mejoran la experiencia de usuario.

Deloitte, recientemente, identifica diez tipos de innovación que toda compañía puede afrontar. Y, yo suelo describir el valor que se puede aportar a las compañías, en consecuencia, en cualquiera de esas diez áreas. Se trata de que las compañías vean que esto del Business Analytics avanzado permite aportar un valor añadido en forma de innovación. Y me ha parecido interesante presentarlo así como una manera de resumir todos los modelos anteriormente planteados, en qué áreas de la empresa tiene aplicación.

Y a la pregunta que suelen realizar de ¿Y dónde puedo aplicar esto en mi empresa? a continuación, se presentan campos de aplicación, en términos de análisis y preparación de datos de la compañía:

Los diez tipos de innovación, valor añadido, que se pueden aplicar a una organización
Los diez tipos de innovación, valor añadido, que se pueden aplicar a una organización (Fuente: http://www.cosia.ca/newsletter/43/319/Enabling-Innovation-Insight-from-the-Innovation-Summit/d,detail_current_issue&tag=Operationalization)
  • Modelo de negocio/beneficio: identificar la base de clientes y de productos/servicios que más valor/beneficio/retorno dé a una compañía (lo expliqué al comienzo de este artículo).
  • Red: qué influenciadores o clientes pueden resultar clave para llegar a otros. Es decir, análisis de redes para identificar relaciones de valor y sostenibles en el tiempo. Todo ello, a través de la teoría de grafos, que se ha popularizado recientemente por su aplicación a juegos de equipo deportivos como el fútbol
  • Estructura organizativa: procesos internos para el alineamiento estratégico, tales como los modelos de optimización y simulación apoyando a la toma de decisiones operativas de la compañía.
  • Procesos y operaciones: optimización de procesos y reducción de costes y pérdidas a través de modelos predictivos.
  • Rendimiento productos/servicios: optimizar la línea de productos/servicios a través de la identificación de aquellos que resulten más rentables y encima generan más satisfacción entre los clientes. Muy relacionado con la contabilidad analítica/financiera.
  • Sistema de productos/servicios: construir una relación de consumo y satisfacción entre mi cartera de productos y servicios para poder elaborar posteriormente sistemas de recomendación y de aumento de las ventas a través de cross y upselling (lo expliqué aquí).
  • Servicio y front-office: todos los puntos de contacto con mis clientes, centralizados, y que permitan la recogida de datos unificada, para así poder explotar posteriormente esos datos. De este modo, podremos identificar puntos de mejora, allí donde más insatisfacción hay por parte de los usuarios, y sobre todo, en puntos que pueden generar la fuga de los clientes.
  • Canales: de todos los canales que dispongo, cuáles son los más eficientes con mis clientes, tanto en términos de conversación y relación con ellos, así como en términos de llegada a nuevos mercados.
  • Marca: cuales son los drivers que identifican mis consumidores y que les inducen a tomar la decisión de compra o de fuga. De este modo, podré construir modelos de propensión a la compra o a la fuga (también ya explicados aquí y aquí respectivamente).
  • Engagement con clientes: en términos de experiencia de usuario y de cliente, cuáles son los elementos más destacados, los que permiten generar más satisfacción. Se construye una matriz de atributos-puntos de contacto para saber cuáles mejorar, cuál es la más destacada, un benchmarking frente a la compañía, etc.

Como decía al comienzo, el Business Analytics trae una inteligencia a los negocios enriquecido a través de modelos estadísticos que permiten descubrir nuevas estructuras, patrones, relaciones entre variables, etc. Esto, sumado a la era de la ingente cantidad de datos, hace que las compañías se puedan beneficiar de todo ello en muchas áreas. Éstas, han sido expuestas en este artículo, con objeto que se pueda todo lector imaginar cómo puede esto aplicarse a su día a día en la empresa.

Las oportunidades que ofrece el Business Intelligence para mi empresa

La oportunidad de explotar el dato aparece cuando muchas empresas se dan cuenta que tienen muchos datos en diferentes sistemas y archivos (ERP, CRM, hojas de cálculo, redes sociales, etc), y no los explotan. Y aquí el principal problema está en que no hay una “explotación cerrada“. Es decir, no hay un conjunto de utilidades o preguntas tipo. Cada conjunto de datos, cada realidad de empresa, es un proyecto nuevo. Es difícil industrializar esto. Hay tantos enfoques prácticamente como empresas. Por eso el Big Data y el Business Intelligence (que ahora diferenciaremos) va más de preguntas o de “consultores curiosos“, que otra cosa. Por eso suelo decir que los filósofos, que se hacen preguntas del origen y el significado de las cosas son consultores ideales.

Dado que entonces parece que lo que necesitamos es obtener conocimiento nuevo a partir de datos para caracterizar fenómenos, cabría preguntarse desde el punto de vista de los modos de inferencia de conocimiento, cuál adoptar: el hipotético-deductivo (inferencia desde las causas hacia los efectos, desde lo universal hacia lo particular) o el inductivo (que recorre el camino inverso).

Cuando hablamos del Business Intelligence, hablamos de adoptar un enfoque hipotético-deductivo en nuestras empresas. Me hago preguntas y busco entre los datos para responder. De las causas a los efectos. Es decir, ¿qué hipótesis/preguntas me hago yo y quiero responder para mejorar la competitividad de mi empresa? Una disciplina que tiene un objetivo a medio plazo; la herramienta de la estrategia y de la dirección, que busca dar respuestas a preguntas concretas y formuladas a priori analizando datos.

Frente a ello está el Big Data, que básicamente es analizar masivamente datos “a ver si sale algo“. Es decir, un enfoque inductivo: de analizar un efecto, a ver si encuentro una causa. Esto último tiene problemas obvios; me pueden salir correlaciones o relaciones espúreas o sin fundamento ni sentido. Un campo que permite aprovechar el dato a corto plazo buscando patrones, inferencias, etc., entre los datos, sin ningún objetivo a priori concreto. Con este enfoque de Big Data puro y duro que tanto criticamos en el mundo académico, me pueden salir cosas tan absurdas como que con un coeficiente de correlación de Pearson del 94,71%, cuanto más queso consumimos, más personas mueren enredadas entre sus sábanas (para leer más sobre correlaciones espúreas, ver esta web de Spurious correlations de Tyler Vigen):

Correlación absurda: no comamos más queso, que sino más personas morirán enredadas entre sus sábanas  (Fuente: http://www.tylervigen.com/spurious-correlations)
Correlación absurda: no comamos más queso, que sino más personas morirán enredadas entre sus sábanas (Fuente: http://www.tylervigen.com/spurious-correlations)

Por lo tanto,  para una empresa, el enfoque acertado y sobre el que centralizar esfuerzos es el del Business Intelligence. En aportar ese valor estratégico de dirección. Los beneficios que una empresa puede obtener son claros: conocimiento de sus clientes, mercados, productos, etc, redundando esto en nuevos mercados, nuevos segmentos, alineamiento de la empresa a los clientes. En definitiva nuevos ingresos y ahorros. Oportunidades que se enmarcan en una era en la que personalización y especialización que demanda un cliente exigente e informado.

Y, las preguntas como filósofos que podemos hacernos para nuestras empresas las suelo clasificar en tres grandes vectores de interés: 1) Ganar más dinero; 2) Evitar perderlo; 3) Optimizar procesos.

En primer lugar, queremos ganar más dinero. Aquí es donde básicamente hablamos del marketing intelligence. La idea es analizar la parte más transaccional (de compra-venta) con las acciones de marketing. Con este dúo, sacamos acciones de marketing con objetivos, personalizado e hipersegmentado. Se trata de analizar los datos contextuales de una compra (momento, lugar, composición de la cesta de la compra), lo enmarcamos en perspectiva (frecuencia, tiempo entre última compra, etc.) analizamos el cliente (si lo hace con tarjeta de fidelización, edad y perfil sociodemográfico, si viene incentivado por un descuento, etc.) y el canal por el que entra (online -tienda online, landing page, redes sociales, etc- u offline), y preguntarnos cosas como:

  • Segmento y perfil de cliente que más compra a una hora determinada y en un lugar concreto.
  • Quién (influenciadores) o qué (drivers de compra) influye más en la decisión de compra de un cliente. Ante el juego de suma cero que resulta conseguir clientes, poder apalancar una relación con unas personas para llegar a otras, resulta de enorme atractivo.
  • Qué relación de productos permite modelizar el perfil de cliente. De este modo, podemos inferir perfiles (solteros, familia, jóvenes, etc) sin tener que preguntarlo a través de encuestas (una alternativa que siempre ha sufrido el sesgo de pregunta y respuesta)
  • Reglas de asociación de productos como “Si compra foie, también adquiere vino crianza“, y así enfocar el cross-selling o up-selling en tienda o en promociones.
  • Clusterizar clientes y productos para conocer así familias de personas y productos por las compras realizadas y poder mejorar la oferta a esos grupos.
  • Árbol de decisión que permite determinar cuáles son los drivers que llevan a comprar un producto determinado. Por ejemplo, conocer qué variables de hora, perfil de cliente, frecuencia, tamaño cesta, etc. se deben dar para que un cliente adquiera un producto dentro de nuestras referencias.
  • Optimizar la inversión en las acciones de marketing digital. Para un tamaño de cesta dado (y en definitiva, de margen absoluto determinado), ¿qué acción online u offline de marketing reforzar? Conocer cuáles son las que más leads convierten, y por segmentos de población, para así poder personalizar las acciones. Hoy en día, ya disponemos de herramientas como Chaordic o Hubspot que permiten hacer la traza de navegación desde que un futuro cliente es un lead, para así poder conocer cuál ha sido la acción y el canal que le ha llevado a su conversión a cliente final.
  • etc.

En segundo lugar, las empresas también queremos evitar perder clientes. Ya conocemos el famoso mantra de la importancia que tiene mantener clientes por el coste que tiene adquirir nuevos. Y esto es más posible que nunca gracias al análisis masivo de datos. Por lo tanto, aquí básicamente hablamos del perfil de fuga de cliente. Es decir, hacer un customer profiling o un customer scoring. Caracterizar a nuestros clientes por una serie de atributos identificativos y hacer un modelo analítico para “poner una nota” a un cliente, y así evitar perder a los que cumplan el perfil del modelo de los que se suelen marchar.

Customer scoring o calficación de clientes según su importancia para la empresa (Fuente: https://bizappia.files.wordpress.com/2011/04/customer-value-analysis-w-nps.jpg)
Customer scoring o calficación de clientes según su importancia para la empresa (Fuente: https://bizappia.files.wordpress.com/2011/04/customer-value-analysis-w-nps.jpg)

Imaginemos la siguiente situación para una compañía retailer. Si un socio de su club de fidelización va menguando su cesta en más de un 10% en los últimos tres meses, acude a su centro habitual de compra con menor frecuencia (en términos de tendencia), ha hecho comentarios negativos sobre nuestra marca en redes sociales, y encima ha visitado menos la tienda online, entonces, con una probabilidad de un x% podremos afirmar que puede dejar de comprarnos. Es importante expresar esto en la incertidumbre (de ahí la probabilidad), porque así podemos centrar acciones de retención por márgenes de incertidumbre. A los que tienen entre un 85 y un 95% de probabilidad de irse, les voy a regalar un cheque de 20€ o a los que tienen más de un 60% de probabilidad de irse, y encima es su cumple, les doy 50€ si compran más de 100, etc. En definitiva, que el marketing decida las políticas de retención pero con evidencias en la mano a través de técnicas de lead nurturing. Modelos de propensión a la fuga que permiten igualmente aumentar la cifra de negocios de nuestra compañía.

Y, por último, también necesitamos optimizar procesos para ser competitivos. En el mundo del Business Intelligence, esto consiste en la creación de modelos que permitan ahorrar esfuerzo económico en diferentes procesos. Supongamos la logística o la gestión de una central de compras. Si yo integro todas las transacciones de compras, y analizo frecuencia, proveedores, descuentos, etc., podemos hacer un modelo que nos seleccione en tiempo real el mejor proveedor o distribuidor por descuentos que viene haciendo históricamente, considerando lo que ahora quiera comprar. Éste es un caso que se da mucho en centrales de compra a proveedores o en consumos energéticos. Si analizo patrones de compra o consumo y centralizo todos los datos, puedo saber cómo reducir costes buscando la opción que minimice coste maximizando la calidad. Básicamente son modelos de optimización lineal en base a restricciones. Y esto se puede aplicar a energía, proveedores, utilities, distribuidores, rotación de personal, etc. Todo, con el foco puesto en maximizar una variable y minimizar otras.

En definitiva, en el campo del Business Intelligence, vamos a poner las matemáticas al servicio del negocio. Las ciencias exactas, el lenguaje preciso y eficiente del campo matemático, al servicio de nuestra propuesta de valor como compañía. Y tú, ¿a qué esperas para empezar a transformar tu empresa hacia una orientación a la toma de decisiones basado en evidencias y datos?

¿Dónde están los límites del Big Data?

Cuando hablamos de límites, seguramente lo primero que os venga a la cabeza son límites técnicos, límites predictivos o límites económicos. Pero no, en esta ocasión, hablamos de un límite que solemos el olvidar: el ético. ¿Hasta dónde puede llegar el análisis masivo de datos?

Hablemos de nuestra realidad más cercana, España. Y digo esto, porque esta visión de lo que voy a desarrollar, no es lo mismo analizarla en nuestro marco social y cultural, que en un marco anglosajón, por ejemplo. En un país que se califica a sí mismo de “Estado social y democrático de Derecho” (artículo 1 de la Constitución), no puede haber conductas que no sean éticas pero que sean, a la vez, lícitas. Por lo tanto hablamos de ley y ética a la par. Por ello, sugiero que hablemos de cuatro elementos que son frecuentemente olvidados y que deben estar presentes ante el auge de este fenómeno del big data: la propiedad intelectual del dato, privacidad, discriminaciones y beneficiarios del uso del dato.

La propiedad intelectual de los datos es un tema de candente actualidad. Las empresas, que son las que ahora mismo están explotando los datos personales y colectivos, son las más beneficiadas por esta implosión de generación de datos. Son las que han ayudado a que los datos sean generados (una estrategia muy inteligente), y encima los han gestionado, mejorado y enriquecido. Por lo tanto, uno podría pensar que la “propiedad intelectual del dato” (un término que comenzaremos a escuchar pronto), es de ellas. ¿Pero es esto así? Esta era digital que altera modelos de negocio un día, y leyes y regulaciones al otro, seguramente cambie esta óptica. Se escudan en que hemos dado nuestro permiso para que esto sea así. ¿Pero cuán conscientes somos de ello los consumidores y usuarios? ¿Nos explicaron para qué iban a usar los datos? ¿De qué nos sirve que nos digan que guardarán en las cookies nuestros datos si luego no nos dicen qué harán con ellos? ¿Cuáles son los límites de los “datos personales”? ¿Dónde está la frontera de lo “privado y público”? Son todo cuestiones difíciles de responder. Debiéramos comenzar a enfocar este problema desde la óptica de derechos y responsabilidades.

Con la sentencia de Mayo del 2014, que reconoce el “derecho al olvido” en buscadores. Esto es, que deban borrar contenidos inadecuados o no relevantes. Esto, deja entrever que nuestra identidad es una combinación de atributos permanentes y dinámicos. Las situaciones personales evolucionan, y se deben ajustar en esta era digital de permanente cambio. Por ello, cuando hablamos de privacidad, no solo hablamos de garantizar el anonimato (cuestión harto difícil, por cierto, como se puede ver aquí), sino también de reconocer su naturaleza temporal y cambiante, y que por lo tanto, debe ser modificada cuando proceda para respetar la misma.

En cuanto a las discriminaciones, nos referimos a lo que el determinismo de los algoritmos nos puede conducir. Esto es especialmente crítico cuando aplicamos el Big Data en sectores como la educación, la salud o los servicios sociales y profesionales. ¿Qué pasaría si un algoritmo decide que  a un paciente es mejor no medicarle, a un estudiante no renovarle su matrícula por su patrón de comportamiento o no defender una causa como abogado por las pocas probabilidades de éxito que hay? Los datos no son objetivos per se. Son creaciones del ser humano. Damos sentido y significado a los mismos a través de nuestras interpretaciones, por lo que siempre deberemos complementar las capacidades computacionales con las nuestras cognitivas.

El Big Data, como toda tecnología, es éticamente neutra. Sin embargo, su utilización no lo es. Su uso actual tiene su fundamento en el utilitarismo, que nos indica que debemos proceder con aquello que causa el mayor bienestar a más personas. Como señalan Abelardo Pardo y George Siemens en este artículo, en la era digital, definimos la ética como la sistematización del comportamiento correcto o incorrecto en espacios virtuales para todos los stakeholders. Y, esto, hasta ahora, se ha dejado un poco de lado. Se han analizado muchos datos de consumidores, de clientes, de pacientes, de asegurados, etc., que han beneficiado enormemente a las compañías, pero poco a los propios generadores de datos. Y esto, creemos, debe cambiar, y hacer un enfoque inclusivo para que el beneficio sea para todos.

El lado humano del Big Data
El lado humano del Big Data (Fuente: http://www.ticbeat.com/bigdata/debe-mostrar-big-data-su-lado-humano/)

Me gusta la Reforma Laboral

En definitiva, es cuestión de productividad, no de beneficios fiscales o subsidios. Aún así, me gusta la Reforma Laboral; la flexibilidad interna y la reducción de la indemnización me satisfacen bastante.

Ya puedo escribir una opinión algo más formada sobre la nueva Reforma Laboral del gobierno del PP tras haberme leído las 64 páginas del Real Decreto-Ley 3/2012 de 10 de Febrero de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral. 16ª reforma laboral en 36-37 años de Democracia. Era muy difícil aprobar una reforma que fuera más regresiva que la que ya existía, así que muy mal tenía que estar hecha para que no me gustase. Porque sí, me gusta la Reforma Laboral.

Ya hay varios sitios que han caído en “refranes populares”. Uno puede leer de todo:

“[..] recortan derechos laborales de los trabajadores conseguidos con años de lucha. A la vez que fortalece el poder de los empresarios, elimina derechos históricos a los trabajadores bajo la excusa de la crisis económica [..]”.

Hasta donde sé, aumentar derechos laborales durante una crisis económica es ciertamente difícil. Pura lógica o aritmética, vamos. Es algo que también han señalado los medios internacionales más importantes, que por cierto, han enfatizado la importancia de la reforma (así que no debo ser el único, espero que el New York Times, Wall Street Journal o Financial Times sean medios que os merezcan solidez a mi argumentación). También se ha difundido mucho esta comparativa de RTVE, aunque no soy yo muy amigo de compararnos con países con instituciones, mercados, cultura, etc. tan diferentes.

¿Razones para la reforma? Unos pocos datos (sacados del propio RD) y unas gráficas:

  • Última Encuesta de Población Activa: 5.273.600 personas en paro (un 22,85%, 577.000 más respecto al 4º trimestre de 2010). Por si no os han informado los telediarios aún, veamos que se cuece por el resto de la Unión Europea:
Paro UE-27 Septiembre 2011 (Fuente: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/cache/ITY_PUBLIC/3-31102011-BP/EN/3-31102011-BP-EN.PDF)
Paro UE-27 Septiembre 2011 (Fuente: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/cache/ITY_PUBLIC/3-31102011-BP/EN/3-31102011-BP-EN.PDF)
  • Tasa de paro entre los menores de 25 años alcanza ya casi el 50%. Como ya escribí aquí, batimos todo tipo de récords también en la Unión Europea.
Desempleo Juvenil en la Unión Europea
Desempleo Juvenil en la Unión Europea
  • La duración media del desempleo en España en 2010 fue de 14,8 meses. Comparémoslo con la media de los países de la OCDE de 9,6.
  • La tasa de temporalidad es del 25%, frente al 14% de media del resto de la Unión Europea.
  • Tenemos que tener en cuenta que a menor empleo, menores ingresos para nuestra “hucha de ahorro intergeneracional común”. Vamos, la Seguridad Social. Desde Diciembre de 2007, tenemos 2.500.000 afiliados menos. Repito, es el ahorro común. Sí, tuyo y mío también. Y esto es especialmente grave si tenemos en cuenta que el gasto medio mensual en prestaciones por desempleo ha subido desde los 1.280 millones de € de 2007 a los 2.584 millones de Diciembre de 2011.

Ante este amalgama de datos, cabe preguntarse, ¿es necesaria la Reforma? Desde luego, creo que la crisis ha dejado claro que los problemas son estructurales (cosas como paro, precariedad y volatilidad del empleo, vamos), no coyunturales. El modelo ha de cambiarse. Es la propia legislación la que condiciona las conductas de empresarios y trabajadores. Los Homo Sapiens respondemos a incentivos. Si el marco legal nos permite comportarnos así, ¿por qué no cambiarlo?

Más aún, considerando que la legislación laboral es heredera directa del Fuero del trabajo, ¡de 1938! La legislación laboral desde entonces (quitando los años del Franquismo, claro), aproximadamente desde finales de los 70, se ha centrado en ir generando modalidades de contratos de trabajo de toda naturaleza (unas 40, paciencia dándole al “Siguiente”, y ahora se crea otro) y bonificaciones (exenciones de pago a la Seguridad Social) para fomentar la contratación.

Es la propia legislación laboral la que tiene mucho que ver con la crisis económica en este país. Cuando oigo/leo sobre la Ley de Economía Sostenible (que ni está ni se le espera) o reformas en el mercado de productos/servicios, sin ir ésto acompañado de reformas estructurales en el mercado de trabajo, es cuando uno pierde esperanzas. El mercado de trabajo y el de productos/servicios no son conjuntos disjuntos. Los incentivos que nos da la legislación laboral es lo que hará centrarse en uno u otro sector. ¿Una firma de ingeniería? Mucho contrato indefinido habría que generar. Mejor algo estacional (esquiar o ponerte el bañador en verano en una playa), que los contratos temporales salen a cuenta.

Vayamos al grano. ¿Qué puntos me gustan?

  • Si el despido es improcedente y el trabajador es indefinido la empresa pagará 33 días por año trabajado en lugar de los 45 días que existían hasta ahora, y con un límite de 24 meses en lugar de los 42 actuales. En números: un trabajador de 15 años de antigüedad que cobra unos 50.000 €, por ejemplo, el despido improcedente era de unos de unos 200.000 €. Ahora pasará a ser de unos 100.000 € (números redondos).
    Esto es algo que hablaba ayer con una amiga, que como yo, ha vivido desde pequeña en el seno de familias empresarias. Despedir es muy caro, lo cual provocaba tener que mantener en tu empresa personas que ciertamente no exhiben en muchas ocasiones conductas adecuadas (es una manera suave de decirlo). Es difícil demostrar ante el juez que esto es así.
    Es más, con esto también se cumple algo que he dicho bastantes veces: proteger al trabajador con una buena protección frente al desempleo y no atarle/protegerle a un puesto de trabajo en cuestión (son cosas muy diferentes). Esta indemnización que debe asumir la empresa es una privatización de una cobertura social que yo entiendo debiera ser pública (que se cubra con más impuestos, por ejemplo). Las empresas no debieran pagarla. El empresario, recordemos, es el que apuesta su capital y horas por que la empresa vaya bien.
  • Reducir la indemnización me gusta porque creo puede incentivar contratar (el miedo al posible despido con una incertidumbre macroeconómica tan alta da pánico a cualquier empresario) y porque no es nada normal que sea en muchos casos más barato quebrar o entrar en concurso de acreedores que despedir a tus trabajadores. Algo falla cuando un marco institucional permite eso.
  • Aumentan las causas para despedir de manera objetiva (no improcedente). Hasta ahora eran causas económicas, organizativas, técnicas o de producción. Ahora se aumenta a pérdidas actuales o previstas y disminución persistente (tres trimestres consecutivos de las ventas).
  • Aumento de la flexibilidad interna: reducir jornadas de trabajadores, reorganizar turnos de trabajo, poder mantener todos los puestos de trabajo así, etc. Actualmente la negociación colectiva no lo permitía. La solución pasaba por EREs con 45 días de indemnización con entre 2 y 4 años creo recordar era la media de tope, es fácil intuir que muchas empresas tienen que bajar la persiana. Digo yo que una persona en paro, ¿preferirá trabajar 20 horas que ninguna no?
    Esta flexibilidad interna, es decir, una negociación colectiva intraempresa, podrá facilitar el ajuste de salarios y condiciones de trabajo a la productividad, el eterno problema de España. El sostén que resulta esta baja flexibilidad hace difícil a una PYME crecer. ¿Os suena eso de que teníamos muchas PYMEs en España? Pues eso. ¿Necesitamos flexibilidad interna? Desde luego, dado que España es el país de la UE con menor grado de flexibilidad salarial e interna.
España es el país de la UE con menor grado de flexibilidad interna en las empresas (Fuente:  Presentación propuesta FEDEA negociación colectiva)
España es el país de la UE con menor grado de flexibilidad interna en las empresas (Fuente: Presentación propuesta FEDEA negociación colectiva)
  • ¿Cómo tratar de aumentar la flexibilidad interna? Prorizando los convenios de empresa (permitir que los empresarios y los trabajadores dialoguen directamente), permite cambiar las condiciones laborales y salariales del convenio al empresario (aunque bajo control), límite de la ultractividad, etc.
    Tal y como está ahora, el anclaje a convenios superiores, hace que empresas de un mismo sector, ubicadas en zonas geográficas con diferencias de paro sustanciales (por ser gráficos, del 10% de la Comunidad Autónoma del País Vasco al 30% de Andalucía), tuvieran las mismas condiciones laborables.
    Lo que creo que va a provocar favorecer los convenios de empresa es que los salarios sean más bajos. ¿Os acordáis eso de que necesitábamos aumentar la competitividad vía deflación salarial (que luego devenga en una de precios)? Pues un primer paso dado. La intuición masculina que acabo de exponer viene derivado de la siguiente gráfica, que refleja el incremento salarial total, en convenios sectoriales y en convenios de empresa desde 1980. Con convenios de empresa ya os podéis imaginar…
Incremento salarial pactado (Fuente: Juan Carlos Barba)
Incremento salarial pactado (Fuente: Juan Carlos Barba)
  • ¿Necesitamos la deflación? Pues juzguen ustedes mismos, a tenor del mayor aumento de los costes laborales unitarios (ULC) que en Alemania (que hizo los deberes tras el Tratado de Lisboa) y Francia. Sí, ya sé que pedir un ajuste salarial es poco popular, pero ahí están los datos.
    La economía española tiene muchos problemas de competitividad. Para resolverlo, hay que cambiar el sistema de negociación colectiva, que casi no ha variado desde 1980 (en el Máster me sorprendía estudiar regulaciones de los años 80 en una dinámica de mercado tan diferente a la actual).
Mayor aumento de los costes laborales unitarios que en Alemania o Francia (Fuente: http://www.fedeablogs.net/economia/?p=18511)
Mayor aumento de los costes laborales unitarios que en Alemania o Francia (Fuente: http://www.fedeablogs.net/economia/?p=18511)
  • Las entidades públicas también podrán despedir por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción para redimensionar sus plantillas. Son empresas también, así que, ¿por qué no cuando estamos, repito, ante una gravísima crisis económica?
  • Prohibición de encadenar contratos temporales sin límite (por cierto, esto le introduje en el último cambio el PSOE, por recordar).

¿Y qué no me gusta?

  • La dualidad va a seguir existiendo. Creo que la temporalidad poco va a variar. Mi ansiado contrato único con indemnizaciones crecientes (el que proponen en FEDEA, vaya), me gusta. Fijaros qué rápido se entiende con 2 gráficas esta idea y cómo se podría terminar con esta dualidad blanco-negro para introducir una gama de grises (fijaros cómo va subiendo la barra):
Indemnización por despido con la dualidad temporal e indefinido (Fuente: http://www.fedeablogs.net/economia/?p=5368)
Indemnización por despido con la dualidad temporal e indefinido (Fuente: http://www.fedeablogs.net/economia/?p=5368)
Indemnización por despido creciente a la antigüedad (Fuente: http://www.fedeablogs.net/economia/?p=5368)
Indemnización por despido creciente a la antigüedad (Fuente: http://www.fedeablogs.net/economia/?p=5368)
  • Más bonificaciones y subsidios me parece una medida errónea. Más aún si es para seguir ayudando a las PYMEs. Que sí, que son las que generan empleo, porque claro, poco más tipo de empresas hay. Mejor formación a parados. Nuevos ayudas fiscales de 4.500 € a empresas que contraten a jóvenes y parados de larga duración, pudiera parecer una buena medida. Pero puede ser un parche, porque todo trabajador tendrá que aportar la productividad necesaria para cubrir el coste que representa para la empresa. Volvemos a lo mismo: pan para hoy, hambre para mañana.
  • Seguiremos dependiendo de los jueces. La disyuntiva entre despido procedente (20 días) e improcedente (ahora 33) suele ser cuestión de resolución por parte de un juez. Eso son más costes. Los jueces tendrán mucho que decir ante esta nueva legislación, dado que existen muchas casuísticas sin precedentes.
  • La movilidad: la gente quiere seguir trabajando cerca de su casa. No hay regulación que fomente lo contrario, lo cual sabemos que es un problema. Con poco paro y opciones de movilidad profesional o agilidad en pasar de una empresa a otra, la importancia de la indemnización es menor.
  • Es normal, también, que la reforma quisiera centrarse en nosotros, el colectivo de los jóvenes. Pero ciertamente, no veo nada extremadamente agresivo en ello. Que los jóvenes de menos de 30 años podrán cobrar todo el subsidio de paro de golpe si inician una nueva actividad como autónomos sea una buena medida, está por ver. No me termina de convencer. ¿Un nuevo contrato de formación y aprendizaje hasta los 30 años que estará en vigor hasta que la tasa de paro baje por debajo del 15%? Venga, otro más. Fomentar el empleo juvenil a base de desgravaciones fiscales a las empresas que los contraten no es buena idea; es cambiar piezas de adultos por jóvenes. Nada de empleo neto.

En definitiva, es cuestión de productividad, no de beneficios fiscales o subsidios. Aún así, me gusta la Reforma Laboral; la flexibilidad interna y la reducción de la indemnización me satisfacen bastante.

¿Están “los mercados” destituyendo presidentes? No lo creo… (II)

[Continuación del artículo anterior]

¿Existe realmente esta división Norte-Sur?

Con la entrada del euro, todos se las prometían felices. Todos los países se iban a beneficiar de una divisa común. Incluso muchos hablaron sobre cómo una unión monetaria iba a obligar a sus países a hacer las reformas necesarias para alcanzar la competitividad de los Estados del norte de Europa. 15 años más tarde, recordemos qué países y en qué momento fueron rescatados, que probablemente sean aquellos países que no han hecho las reformas que dijeron harían:

Prima de riesgo en el momento de ser rescatados países del Sur de Europa
Prima de riesgo en el momento de ser rescatados países del Sur de Europa

¿Qué es hacer reformas? Adaptar la economía (que al final implica mercado laboral, modelo productivo, regulaciones, etc.) a un mercado común de enorme competencia. Así, la liberalización de muchos aspectos de la economía se torna fundamental, por poner un ejemplo. Si no te gusta, no haber entrado. La famosa “soberanía de los mercados” implica esto, como expliqué aquí.

Y es que esto no creo que lo arregle ni el BCE comprando bonos (probablemente sea una medida viable a corto plazo), ni monetizando la deuda (“imprimir billetes para sacar bonos del mercado“), ni limitando constitucionalmente el déficit. No es una crisis de deuda. Es una crisis de la divisa común. Hay claras divergencias entre los países del Norte más competitivos y los del Sur menos competitivos. Tampoco creo que se puedan convertir en competitivos automáticamente recortando salarios tan rápidamente. La competitividad es costes y productividad. Estos experimentos han llevado a lo largo de la Historia muchos años.

La situación actual es el resultado de dos direcciones políticas: los países del Norte de Europa que no se muestran muy favorables a adoptar medidas de convergencia en términos de competitividad (las arriba expresadas), y la de los países del Sur/Periféricos que les está costando hacer esas reformas que hace unos cuantos años dijeron la entrada en la Zona Euroa les obligaría a hacer.

¿Y cómo se llega a estas diferencias de competitividad entre el Norte y el Sur de Europa? Bueno, esto daría para una tesis doctoral. En los últimos días, me encontré con este mapa de Stratfor, que pudiera ser una explicación:

Con la imagen sobre estas líneas mostrada, se pretendía ilustrar cómo la disponibilidad de caminos de transporte fluvial ha permitido a lo largo de la Historia a los países del Norte siempre ser más competitivos. Así, los costes de transporte siempre han sido mucho menores en el Norte de Europa (en términos de Paridad de Poder Adquisitivo), lo que les ha permitido desarrollar una industria potente alrededor.

Bueno, todo lo anterior, dejando de lado que en la antigua provincia Romana de Iberia, hay un par de ríos, el Tagus -el mayor de dicha provincia, el Tajo actual- y el Iber -el que da nombre a Iberia, probablemente el actual Ebro- que misteriosamente no salen en la representación anterior. Y supongo que sobre estos ríos se habrán transportado mercancías. Sin embargo, no deja de ser cierto que España nunca tuvo una red de transporte marítimo interior adecuada a su geografía, la más biodiversa de Europa, con una orografía complicada, y con el 50% de su territorio siendo masa forestal.

Estas teorías sobre determinismo geográfico no son realmente novedosas. En el caso de España –que así todos nos hacemos mejor una composición de lugar- siempre ha sido objeto de debate la visión del país como un área fronteriza como consecuencia de su localización periférica respecto al núcleo de Europa. Así, Iberia, la actual Península Ibérica, ha sido considerado un espacio difuso entre África y Europa.

Antes de la existencia de “los mercados”

‎”El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado.”

Marco Tulio Cicerón. Año 55 A.C.

Esto de mantener las finanzas equilibradas no es un invento de “los mercados”. Creo que Wall Street, el Banco Central Europeo, el FMI o Merkel no existían durante la época Romana. Y Cicerón ya avisaba sobre lo importante que era mantener un presupuesto equilibrado.

Los mercados financieros, es decir, son aquellos en los que se negocian títulos que conllevan compromisos futuros de pago. El más conocido es el mercado de deuda pública (quizás porque es el que está en verdadera crisis), donde intervienen:

  • Los países que necesitan financiación
  • Los inversores que están dispuestos a proporcionarles esa financiación

Cuando un Estado tiene déficit (menores ingresos que gastos) necesita pedir dinero prestado. Es decir, que para cubrir lo que gasta de más un Estado -como nos puede pasar a cualquiera un fin de semana cuando le pedimos prestado a un colega- una de las formas para hacerlo es emitiendo títulos de deuda pública.

Esos títulos (paquetitos como digo en clase) que emiten los estados los compran inversores que lo que están haciendo en realidad es prestar al Estado. El dinero que han prestado, en un plazo de tiempo determinado, el Estado se lo devolverá, además de ir pagando un porcentaje de intereses, que se le llama rentabilidad.

En este mercado los participantes son fundamentalmente los grandes inversores financieros (banca y fondos de inversión gestionados por ellos), y no ya tanto los particulares (¡compremos al Tesoro para salvar a España!).

El problema es que las finanzas publicas de muchos países (ver mapa de The Economist del artículo anterior) son insostenibles. Y lo malo es que se ha perdido la autonomía de poder arreglar los problemas asociados a ello. Los países de la Zona Euro han perdido dicha autonomía cuando decidieron entrar en el Euro. Hace unos años, para arreglar estos desequilibros había dos soluciones:

  1. Devaluar tu moneda
  2. Tener un Banco Central que te financia (compra esos “paquetitos”, como hace la FED en EEUU)

En España, así, se fueron conformando los presupuestos Franquistas durante muchos años. Estamos hablando de una época en la que economía Española no tenía tributación directa y la indirecta era muy baja. Se hacía una huida hacia delante imprimiendo pesetas año sí y año también.

Darle al botón imprimiendo billetes para conseguir nuevo dinero “de la nada” y además crear inflación para que lo que debes te salga más barato, no es lo mismo que suspender pagos. Sin embargo, a efectos de interpretación de la realidad de los mercados, supongo que no les enviará un mensaje que les transmita confianza. Así que si alguien se indigna con todo lo arriba explicado, es que se indigna con las matemáticas, con la aritmética que nos enseñaban en la ESO. Los mercados (personas, porque las máquinas también las programan personas), no hacen más que reflexionar sobre lo que ven ocurre, apostando (dinero de otros y sus propias carreras, por éso de los fondos de inversión) sobre decisiones políticas.

España siempre ha tenido problemas fiscales. Arrastro una profunda herencia de desajuste estructural de gastos e ingresos. La necesidad de una reforma fiscal España la tiene desde finales del siglo XVIII (como lo lees). ¿Por qué no se ha abordado antes? Problemas sociales y politicos que lleva arrastrando España. Falta de políticos “echados pa’ ‘lante“. Cuando se abordó la reforma fiscal en 1978, hubo un intercambio entre paz social y déficit público, que sólo la burbuja de los últimos años llevó a superavit. La reforma fiscal de 1978 se hizo mal y se dejó sin terminar. Desde entonces, se ha ido poniendo parches al agujero. Si alguien quiere explorar de dónde sale todo esto, que lea a Fuentes Quintana. Aprenderá bastante sobre la segunda mitad del Siglo XX en España.

En España, por ejemplo, antes antes de tener mercados de deuda como el actual (aunque muchos dicen que esto es un invento de Carlos I, sí, el del Siglo XVI) y un banco central verdaderamente independiente (iniciado con Felipe González, y terminado el proceso durante la era de Aznar), se llegó a suspender pagos hasta en 13 ocasiones. ¿Es esto mucho o poco? Una barbaridad.

Al primer Carlos de España se le ocurrió firmar unos Asientos (lo que hoy llamaríamos obligaciones) en los que se fijaba el dinero a devolver y los intereses. Todo ello, claro, avalado con las minas de oro, plata y sal y los impuestos que se cobraban en Castilla. Esta es la historia del nacimiento de la Deuda soberana. Una media de casi una quiebra cada 50 años (aunque es cierto que ha habido periodos muy tranquilos).

Las quiebras de España, algo de historia (Fuente: http://accionesdebolsa.com/las-quiebras-de-espana-algo-de-historia.html)
Las quiebras de España, algo de historia (Fuente: http://accionesdebolsa.com/las-quiebras-de-espana-algo-de-historia.html)

Esto ha llevado a España a ser un país que ha tardado mucho más tiempo que otros países en ser un país económica y socialmente desarrollado, y eso que es un país de los más antiguos de Europa (1478 d.C.). Otros países, incluso “más viejos”, como el Reino Unido no ha tenido suspensiones de pagos desde 1672. Los escandinavos, nunca han suspendido pagos. EEUU tampoco.

Sinceramente, no me extraña nada que la UE pide intervenir en los presupuestos nacionales de los países europeos incumplidores. Visto todo lo anterior, ¿de verdad queremos volver a la peseta? ¿queremos abandonar el acceso a la financiación exterior? ¿la integración económica?

[Continuará]

Whole Foods Market

Whole Foods Market es el mayor distribuidor del mundo de productos naturales y orgánicos. Vamos, un Eroski, Carrefour o Wal-mart pero sólo de productos naturales y orgánicos. Casualidad que en mi última visita a EEUU (la semana pasada estuve en Boston), el hotel tenía uno gigante al lado, así que tuve la oportunidad de visitar uno, y hacer todas mis compras diarias ahí.

Recogiendo datos de la wikipedia, a fecha de Septiembre del 2009, la cadena contaba con 284 establecimientos, la mayoría emplazados en EEUU unas pocas localizaciones en el Reino Unido y Canadá.

Además de diferenciarse por vender sólo productos orgánicos y naturales (haciendo extensible esta política a toda su cadena de suministro), es conocida por siempre estar listada en los rankings de empresas socialmente responsables (consultable aquí y aquí) y empresas respetuosas con el medio ambiente (clasificada 3ª según la EPA en Octubre del 2010)

Además de la Responsabilidad Social Corporativa y el respeto al Medio Ambiente, su filosofía de gestión es también enseñada en muchas escuelas de negocios. Muestra de ello, por ejemplo, es lo que se recoge en el libro El futuro del management de Gary Hamel, donde se cita como en Whole Foods, los jefes han establecido un límite salarial que no permite bonificaciones de más de 19 veces el sueldo medio de la empresa (en la empresa Fortune 500 media, la proporción es de más de cuatrocientos a uno, para hacerse a la idea).

Tiene otras políticas de gestión loables, como es la definición de la misión de la compañía: “Stakeholder philosophy: customers first, then team members, balances with what is good for other stakeholders, such as shareholders, vendors, the community and the environment“.

Es muy interesante esa definición, ya que como personas a las cuales puede afectar el negocio de la empresa (los stakeholder vamos), no pone en primer lugar a los accionistas (cabe recordar que es una empresa pública que cotiza en el Nasdaq), sino que considera a los clientes y a sus empleados en primer lugar, y luego de manear equilibrada a otros de los afectados por la operativa de la empresa. Vamos, un claro balance de barrer para casa y para fuera.

Stakeholders: partes interesadas internas y externas (Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f9/Stakeholder_%28es%29.png)
Stakeholders: partes interesadas internas y externas (Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f9/Stakeholder_%28es%29.png)

Y muchos/as estaréis pensando que quizás sea demagogia, pero yo personalmente me lo creo. Quizás porque he pisado sus supermercados, y he quedado literalmente impactado por muchos de los mensajes que daban dentro de sus instalaciones con carteles informativos como los que expongo a continuación.

Primera cadena alimenticia en ayudar en la causa de la Marine Stewarship Council, de la cual hablé aquí, que es una organización independiente, sin ánimo de lucro que trabaja para proteger los recursos pesqueros del mundo promoviendo una alternativa medioambiental sostenible.

Empresa que ha permanecido (y permanece) durante muchos años en el top 100 de la revista Fortune mejores empresas donde trabajar.

Apoyo a los productores locales, con los consiguientes ahorros medioambientales por no tener que transportar largas distancias, etc. Ya hablé en el blog sobre ese mito verde que comprar alimentos producidos en tu región/área no siempre es menos perjudicial para el medio ambiente, lo que pasa que Whole Foods tiene importantes controles de calidad para asegurarse de la sostenibilidad en la producción agraria local.

Estrictos controles de calidad para todos los productos que compran para luego vender a sus clientes (recordemos, que en base a su misión son el principal foco de atención de su trabajo).

Donación del 5% de beneficios después de impuestos (una forma de reseñar que no lo hacen como un medio para obtener beneficios fiscales) anuales a organizaciones sin ánimo de lucro locales.

Única cadena de alimentación que se encuentra presente en el conocido blog Local Forage, blog que habla sobre las buenas costumbres alimenticias, sostenibilidad, etc.

La empresa del sector de la alimentación que mayores salarios mínimos paga a sus empleados dentro de EEUU (país donde hay un debate ahora mismo sobre si sería buena idea subir el salario mínimo o no, dado que en caso de subirlo, quizás las empresas se ahogarían o no contratarían. Vamos, sí, una media conservadora pro-business tipo republicana).

Una empresa que sí que puede decir eso de que está intentando cambiar los hábitos alimenticios. De hecho, no te encontrabas ni Coca Colas, ni patatas fritas Lays ni nachos con salsas de grasas saturadas o trans. Todo ello, en un país donde el 70% de las personas sufre de sobrepeso, y una de cada 3 es obesa.

Garantías y sellos de colaboración con sus proveedores, estándares de calidad, etc. Por ejemplo, como se ve en la imagen, miembro de Global Animal Partnership, organización sin ánimo de lucro que dedica sus esfuerzos a mejorar los procesos de producción en la agricultura.

En la Unión Europea, el tema de los alimentos genéticamente modificados es conocido por las reticencias que genera. En EEUU no tantas. Mientras que la Unión Europea obliga a etiquetar como alimento genéticamente modificado simplemenete por contener un 1% de modificación en alguno de sus ingredientes, en EEUU es voluntario dicho etiquetado.  Por lo tanto, que una empresa como Whole Foods lo haga, es más que meritorio de citación.

El debate a este respecto, el de siempre: en EEUU creen que no hay daño alguno a la salud por consumir estos alimentos, mientras que en Europa preferimos prevenir antes que lamentar, así que preferimos que cuando menos nos avisen con una eiqueta (otra cosa es la cantidad de cosas que luego nos colarán, y más en España, único país de la UE que cultiva transgénicos a gran escala, 2/3 de nuestros productos contienen soja y maíz (curiosamente el 66% de la soja importada es transgénica y en España optamos por producir maíz transgénico), etc.).

Whole Foods fue el primer distribuidor al por menor certificado con el sello de distinción como distribuidor orgánico. Sello de distinción no fácilmente alcanzable, ya que exige una serie de requisitos importantes, aunque viendo en este ranking a Wal-Mart como 1ª en el ranking, me vuelvo bastante escéptico a este respecto…

Ninguno de los productos que venden lleva aditivos (entre los que destacan los famosos conservantes y colorantes), ni potenciadores de sabor artificiales, ni colorantes artificiales o edulcorantes artificiales. En una UE donde hay una lista de aditivos permitidos, sería una gozada cer esto.

Yo personalmente me pasé toda la semana en Boston comprando el desayuno, comida y cena en Whole Foods Market. ¡Qué gozada! ¿Y en España, hay algo parecido?

España imitará a Alemania

Decía recientemente José Luis Rodríguez Zapatero en los medios españoles que estaba adoptando las duras medidas de ajuste presupuestario en la línea de las que tomó en su día el ex-canciller Gerhard Schröder en Alemania durante su estancia al mando del ejecutivo alemán (1998-2005).

No es la primera vez que España mira a Alemania como su hermano mayor del que aprender o como el primo carnal con el cuál compararse. En Enero del 2007, cuando España crecía al 4%, Zapatero expuso que para el 2010 la renta per cápita de España superaría la alemana y la italiana.

En dicho Enero, además de que pasamos mejores Navidades que estas últimas, había un superávit del 1,6% sobre el PIB y había previsiones que la deuda se reduciría hasta el 30%. Se hablaba de rebajas de impuestos y la construcción seguiría subiendo sin parar (y eso que el precio de la vivienda ya se había estancado).

Han pasado 4 años, y ya vemos el hermano mayor sigue siendo el mayor. Sí que se han rebajado los impuestos, pero sólo a los ricos, ya que a la clase media (que en España somos casi todos) se le han subido los impuestos. Además, ahora no se habla de rentas per cápita superiores, sino de moderación salarial (sino se dicen cosas aún peores), ya que es la válvula de escape para que no se pierda competitividad y se pueda exportar.

Es la moda, hablar en el café o en el médico que nos tenemos que bajar los sueldos. Estaría muy bien pensar en que quizás por consenso nacional (¿consenso qué?) todos debamos apretarnos el cinturón, pero aquí hay una obviedad que muchos están ignorando. Si nos bajamos el sueldo, ¿también bajarán los precios no? Quiero decir, ¿si yo como persona me bajo el sueldo las empresas harán lo mismo y bajarán los precios no?

¡Y un jamón! El viernes pasado publicaba El País como la brecha entre salarios y precios era cada vez mayor. En román paladino: que el pan y la leche me cuesta más y yo cada día gano menos. En concreto, el incremento salarial pactado en los 2.031 convenios colectivos firmados de enero a septiembre del 2010 asciende hasta el 1,31%, mientras que el IPC (ese indicador que refleja de algún modo cuánto sube el coste de la vida) adelantado de septiembre del 2010 apunta que la inflación escaló hasta el 2%. Casi siete décimas de diferencia.

En Diciembre del 2009, patronal y sindicatos, en el acuerdo interconfederal de negociación colectiva (ANC) del 2010-2012, firmaron la contención salarial para poder mantener el empleo. La patronal (esa entidad que representa a los patronos capitalistas, cuyos intereses distan mucho de los de los trabajadores), parece (otorgo el beneficio de la duda) no haber respetado ni una cosa ni otra: en Septiembre más parados de nuevo, y encima las empresas no moderan los precios para no mermar la capacidad adquisitiva de los españoles.

Esto que a cualquiera de nosotros nos parece una falta de respeto a la dignidad humana (no sólo por el hecho de que luego en España nos quedamos de que no hay demanda privada y que así será difícil salir de la crisis), parece una praxis semi-histórica. Como señala este artículo del siempre genial Vincenc Navarro, entre 1999 y 2008, las mayores empresas españolas vieron aumentar sus beneficios netos un 73% (casi el doble de la media de la UE-15), mientras que los costes laborales aumentaron durante el mismo periodo un 3,7% (casi cinco veces menos que en la UE-15). De nuevo en román paladino: las empresas españolas cada vez ganan más, pero los trabajadores no ven dicho incrementado reflejado en sus nóminas.

Lo más indignante de analizar todo esto es leer luego en un artículo MUY tendencioso de The Economist que los problemas de España se resumen en la rigidez del sistema laboral-salarial, mentando como en 2009 los salarios medios subieron un 3% a pesar de la débil economía. ¡¡FALTABA MÁS POR DIOS!!

Y un siempre ingenuo yo, se pregunta que si el sistema laboral es tan rígido no se entiende cómo se han podido destruir 2 millones de empleos desde el inicio de la crisis. Quizás el problema radique en la alta tasa de temporalidad, que distan mucho de ser contratos rígidos. De hecho, tal y como sí bien señala el artículo previamente enlazado, aproximadamente el 25% de los empleos son temporales en España, sólo superados por Polonia:

% contratos temporales respecto al total de empleos
% contratos temporales respecto al total de empleos (Fuente: http://www.economist.com)

El panorama en España no tiene que ser muy esperanzador si 1 de cada 4 contratos tienen una duración predeterminada. Poca estabilidad en la producción de empresas, es decir, poca confianza del mercado. Menos mal que se sacó adelante la Reforma Laboral para arreglar todos los males y evitar tanta temporalidad en los contratos. El problema es que su eficacia dista mucho de ser la deseada: el 93,4% de los nuevos contratos realizados en Agosto del 2010 fueron temporales. Y encima ahora el despido es más barato, tócate los pies…

Quizás uno empiece a entender porqué Zapatero quiere imitar Alemania al leer que el otro día el ministro de economía alemán pedía (no tiene la potestad de exigir, ya que como en España, eso queda en manos de las negociaciones colectivas entre patronal y sindicatos), pedía subidas salariales acordes a la velocidad de la locomotora alemana. Lógico, todo el mundo pidiendo que Alemania aumente su demanda interna para equilibrar su economía y así depender menos de las exportaciones, ¿pues habrá que subir los salarios de los alemanes no?

¿Es esto lo que va a imitar Zapatero del modelo alemán? No, Zapatero quiere ir más atrás en el tiempo, a la citada época de Schröder.  Lo que quizás debiera saber Zapatero es que esas medidas de austeridad emprendidas por su colega alemán fueron el principio del fin para la socialdemocracia (la supuesta aureola política del PSOE) alemana.

El programa de Schröder incluyó congelación de las pensiones (Zapatero acometió esta reforma en Mayo del 2010), aumento de la edad de jubilación de 65 a 67 años (todo pinta a que sea la próxima reforma de recorte social que haga el ejecutivo del leonés), reformas fiscales regresivas (en España en 2008 se eliminó el Impuesto sobre el Patrimonio, impuesto que pagaban los ricos, los que tienen patrimonio vamos) y reestructuración de la negociación colectiva (recién aprobada Reforma Laboral, que debilita la posición de la negociación colectiva frente a problemas “objetivos” que tuviera la empresa).

Vamos, que Zapatero no miente, está siguiendo el modelo alemán. En Alemania, estas reformas fueron complementadas con la reducción de salarios de los trabajadores y aumento de las ganancias empresariales (¿os suena a algo de lo que os he contado antes de España?), y por ende, a la banca alemana, dinero que luego se ha prestado a los países de burbujas inmobiliarias.

El problema de todo esto es que Alemania (ese espejo en el que siempre pensamos debemos mirarnos los europeos) sufre una polarización social manifiesta ahora mismo. Hay pocos que tienen mucho, y muchos que tienen poco, que se puede resumir en los siguientes puntos:

  • Alemania ha pasado a ser el país de la UE-15 en el que las desigualdades sociales y la pobreza crecieron más rápidamente: el número de salarios por debajo del promedio salarial de Alemania subió de manera muy notable.
  • Las cifras concretas que recientemente el Socialist Equality Party anunciaba en una manifestación contra una obra ferroviaria son las siguientes:
    • Los recortes presupuestarios federales, estatales (los länder, lo que en España serían las Comunidades Autónomas) y municipales están afectando a la construcción de escuelas, centros públicos e infraestructuras, mientras el gobierno salva a la élite bancaria del desastre.
    • 7 millones de personas viven por las prestaciones del Estado del Bienestar, mientras 8 millones sobreviven con trabajos precarios.
    • Mientras, el número de familias millonarias alemanas ha crecido un 23% hasta las 430.000.
    • El gobierno alemán, que estudia quitar el servicio militar para reducir gastos, mantiene a sus tropas en Afganhistan, a pesar de que nunca se ha propuesto debatir tal decisión en referendum (dado que la población alemana votaría masivamente al No).
    • El ejecutivo alemán ha alargado la vida útil de las centrales nucleares, pese a que algunos reactores están en entre dicho en cuanto a seguridad.
    • El gobierno de la que hasta hace poco era la mujer más influyente del mundo, Angela Merkel, ha anunciado reformas en el sector sanitario que claramente benefician al lobby farmacéutico.

Todos los puntos previamente listados tienen su transposición en España también. Realmente, lo tiene fácil Zapatero para imitar el modelo alemán de Schröder, pero también lo tiene fácil para que caiga el modelo socialdemócrata en España y hundir al PSOE.

Por cierto, ¿para cuando una Ley de Hierro de ganancia de las empresas?

Fulares portabebés Storchenwiege

Lo que aprende uno un domingo tranquilo por la mañana. Fijaros en un regalo para amatxus que me acaban de sugerir:

 

Fulares portabebés Storchenwiege (Fuente: www.mowgli.es)
Fulares portabebés Storchenwiege (Fuente: www.mowgli.es)

 

Podéis consultar más informacióna aquí. Resulta que los que saben de esto dicen que el fular portabebés es mejor que el carrito porque cuando los infantes nacen están con la corbatura de la tripa y que así es como se colocan de normal. Además de estar en constante contacto con la progenitora (sobre todo los primeros meses). En otras palabras, que los carritos molones de toda la vida no permite al recién nacido estar en su posición natural.

Ciertamente es un mundo sí, lo que me queda por aprender todavía…