Otras perspectivas a los resultados PISA: educación, gasto y democracia

Es cierto que la educación es algo más que unos tests. Pero de alguna manera, tenemos que medir, para saber cómo nos está yendo nuestra evolución como sociedad, en un aspecto tan crítico como es la educación. Estos días, hemos podido leer muchas cosas sobre los resultados PISA. Se ha escrito tanto sobre todo ello, que la verdad poco o nada tengo que aportar. De hecho, no hay cambios significativos para España, salvo, la preocupante caída que hemos tenido en Euskadi. También hemos observado cómo la probabilidad de repetir curso aumenta en función del estatus socio-económico; un niño pobre tiene cinco veces más probabilidades de repetir que un niño rico. No todo son malas noticias; también hemos sabido que en la integración de estudiantes inmigrantes somos realmente buenos.

Resultados PISA por competnecia en Ciencia, Lectura y Matemáticas. Diferencias entre 2012 y 2015. (Fuente: El País)
Resultados PISA por competnecia en Ciencia, Lectura y Matemáticas. Diferencias entre 2012 y 2015. (Fuente: El País)

Dicho todo esto, y como siempre, acabé investigando otro tipo de cuestiones que son igualmente importantes para hacer una evaluación de la educación en este Siglo XXI. La primera tiene relación entre el “cuánto”. La segunda se refiere a la importancia de la educación.

Empecemos por considerar algunas cuestiones que salen reflejadas en este artículo de The Economist. PISA, como el informe más influyente sobre los resultados educativos comparables en el mundo, pese a sus muchos fallos, lo podemos considerar como la referencia para cualquier aspecto que queramos analizar. Y, uno de ellos, es el gasto por estudiante. ¿Cuánto me tengo que gastar para mejorar mi educación?

Éste es un tema muy recurrente en España. Que si hay que gastar más, que si nunca es suficiente, etc. Es cierto que en los países pobres, a mayor inversión, mejores resultados. Pero eso mismo no se aprecia en los países desarrollados. Esta gráfica que adjunto a continuación, creo que habla por sí sola:

Gasto por estudiante y resultados PISA (Fuente: The Economist)
Gasto por estudiante y resultados PISA (Fuente: The Economist)

En los países desarrollados de la OCDE, ya veis que se vislumbra una recta prácticamente plana: es decir, que no por invertir más, se obtienen mejores resultados. Y esto, es algo que provoca que un estudiante de Polonia o Dinamarca, por ejemplo, saque los mismos resultados, pese a que éste último se gasta un 50% más de recursos que el primero. Es decir, que no por más gastar, se obtienen mejores resultados a partir de un determinado punto.

Podemos entender pensar que no va tanto del “cuánto” sino del “en qué”. La calidad del profesorado, el tamaño de los grupos (menos es más), las políticas de repetición de cursos (ay, España) o las políticas de integración de grupos de diferentes estatus socio-económicos, etc., son factores que sí parecen afectar mucho cuando un país llega a un determinado nivel de gasto. La siguiente gráfica, parece demoledora y habla por sí sola: menos repetición y absentismo, y más ciencia.

Cómo destacar en PISA (Fuente: The Economist)
Cómo destacar en PISA (Fuente: The Economist)

Por otro lado, me preguntaba estos días también qué aportaba a una sociedad unos mejores resultados de educación. Quizás pueda parecer una pregunta extremadamente sencilla, pues entiendo que nadie se opondrá a que una sociedad esté bien educada. Al fin y al cabo, las externalidades son realmente positiva. Salvo, claro, cuando quieres mantener un ferreo poder sin que la gente se entere de mucho.

Llegué así a la gráfica que les presento a continuación: la correlación entre la educación y la democracia.

Correlación entre democracia y educación (Fuente: Our World in Data)
Correlación entre democracia y educación (Fuente: Our World in Data)

No es difícil de interpretar. La educación aporta a una sociedad sostenibilidad en las instituciones políticas democráticas, tanto porque aporta a cada un deseo de ser un agente activo político (participar en elecciones, interesarse por los temas clave, incluso llegar a ser candidato, etc.), así como por la promoción del sentimiento de servicio público que tiene.

Como se puede apreciar en la gráfica, en esos países en los que desde los años 1970 han visto un incremento importante a nivel educativo, también lo han visto a efectos de su grado de democracia. Es decir, sistemas políticos abiertos, donde no hay límites a la participación efectiva y plena del ciudadano en el terreno político. Obviamente, estos resultados siempre se han de interpretar desde la cautela; la correlación no implica causalidad. No porque ahora nos pongamos a educar a toda la población de los regímenes más cerrados vamos a conseguir llevar la democracia allí.

¿Cómo no preocuparse por algo socialmente tan sensible como es la educación? Los resultados PISA nos alumbran muchas pistas y campos donde podemos mejorar. Y los resultados democráticos, nos permiten ver su importancia en la “foto global” de una democracia. Lo importante, al fin y al cabo, es que nadie ponga en duda la importancia de educarnos. Y sobre todo, de buscar continuamente esos espacios de mejora y habilitarlos. Sigamos mejorando en ello, con o sin más resultados PISA.

Los políticos son de palabra (según los datos)

Una de las grandes preguntas que me he hecho en multitud de ocasiones versa sobre el grado de cumplimiento de las promesas electorales de nuestros representantes políticos. Sí, en serio, siempre he tenido dudas de si tan cierto es el manta propular de “que no cumplen nada de lo que dicen“. Por otro lado, acabo de ver en televisión, que mañana, 4 de Diciembre de 2016, el programa de la Sexta “El Objetivo”, lleva como título “¿Por qué mentimos los seres humanos? ¿Mienten más los políticos que el resto?“. Aquí tienen ustedes los detalles.

Desconozco el contenido del programa de mañana. Pero, dado que es un tema que me gusta, y que mañana será conversación, he creído buen momento para publicar algo en este línea. Además, he estado investigando sobre el tema últimamente para una charla que tengo que dar de marketing político y gestión política basada en evidencias.

Empiezo con este paper de Joaquín Artés, de la Universidad Complutense de Madrid. Señalo lo que más me ha llamado la atención:

Los partidos políticos en España cumplen sus promesas (Fuente: Do Spanish politicians keep their promises?)
Los partidos políticos en España cumplen sus promesas (Fuente: Do Spanish politicians keep their promises?)

Sé que voy contracorriente. No es normal destacar esto. Pero es que así son los datos de caprichosos. Como bien señala el experto en la materia Joaquín Artés (yo no lo soy), en los ciclos electorales que hay en España de 1989 a 2004 (por lo tanto, un periodo bastante prolongado), las promesas electorales son satisfechas por los partidos políticos. De media, han puesto en práctica -en diferentes grados, claro- un 70% de sus promesas electorales. Tanto PSOE y PP cumplen sus promesas tanto con mayoría absoluta como cuando lo hacen en minoría (buscando los apoyos necesarios para cumplir sus mandatos electorales).

Sé que alguno me dirá que un 70% no es suficiente. Que quiere el 100%. Ya, pero es que a veces no todas las decisiones están en nuestras manos. Y las promesas, en política, no siempre alcanzables. Los ciclos económicos no son siempre previsibles, las instituciones cambian, jugamos en un mundo cada vez más interconectado donde lo que pasa en la otra punta del mundo puede afectarnos, etc. Por lo tanto, atribuir toda la responsabilidad a su falta a la verdad, no creo que sea del todo justo.

Y diréis, pues que no hagan las promesas. Ya, pero es que una promesa también forma parte de la “voluntad” de una persona. En este caso, de un partido político también. Y a mí saber la voluntad de los partidos por hacer las cosas, también me sirven. Porque soy consciente, como decía en el párrafo anterior, de la dificultad que entraña la gestión política de este mundo global, competitivo y conectado.

Qué es una "promesa" para la RAE (Fuente: rae.es)
Qué es una “promesa” para la RAE (Fuente: rae.es)

Quizás el mantra popular se alimente siempre mucho por los “grandes titulares”. Porque, claro, es cierto, algunas cosas no alcanzan. Y suelen ser aquellas que “más ruido generan” (quizás también tenga mucha relación con que son las más complicadas y las que dependen de muchos más factores). Y, por otro lado, seguramente también sea cuestión de un hartazgo generalizado con muchas de las cuestiones que la sociedad está demandando, y que los políticos no están alcanzando. Por lo tanto, en segundo lugar, creo que además se produce también un fenómeno de “no representación de las principales inquietudes“.

Este porcentaje de cumplimiento de promesas parece que también cruza el charco. Me he topado por el siempre interesante fivethirtyeight, con este artículo y con la siguiente gráfica:

Presidentes americanos cumpliendo sus promesas (Fuente: FiveThirtyEight)
Presidentes americanos cumpliendo sus promesas (Fuente: FiveThirtyEight)

Según Rasmussen, solo un 4% del electorado cree que los políticos cumplen sus promesas. Un 83% cree que no las cumplen. Esta impresión generalizada, ya ven que choca bastante con los datos disponibles y las investigaciones realizadas. La gráfica sobre estas líneas es una media extraída de diferentes estudios empíricos, por lo que podemos considerarla como bastante relevante. Pero esta media alrededor del 70%, como decíamos antes, no solo se exhibe en EEUU, sino también en otros países. Reino Unido, con un 82,5%, es el líder. Los Países Bajos, ese país tantas veces citado como ejemplo, cumple un 61%. Menos que España.

Para ir terminando, en este otro artículo, también muy completo, vuelven a sacar ese 67% de cumplimiento de las promesas a nivel mundial. Con diferentes regímenes políticos. Con diferentes partidos políticos. En diferentes latitudes del mundo. aquí tienen un breve extracto resaltado:

Los partidos políticos cumplen sus promesas
Los partidos políticos cumplen sus promesas

Quizás a veces debamos consultar más los datos para extraer nuestras propias conclusiones. Ojalá mañana el programa de “El Objetivo” ponga énfasis en todo ello. Los políticos, cumplen más promesas de las que pensamos.

La excepcionalidad de Leo Messi: unos números

Messi, tras su parón por una lesión, vuelve a estar en estado de gracia. No sé si alguna vez lo ha dejado de estar. Pero sus últimas actuaciones ha vuelto a poner encima de la mesa el eterno debate: ¿es Messi el mejor jugador de fútbol de la historia? No crean que es una pregunta fácil. Hay diferentes ópticas para dar respuesta a ello: por los números (la visión más utilitarista, y donde más sobresale Messi), por los logros conseguidos (acumula títulos como pocos), por ser decisivo (aquí es donde más dudas hay, especialmente en Argentina, y por su siempre dura comparación con Diego Maradona), por la calidad de los equipos en los que jugaba (aquí de nuevo se le compara con Maradona, que tuvo que decidir y sacar también números espectaculares, pero sin tener al lado a Xavi, Iniesta, Neymar, etc.)

Cuando estos días leía la prensa, me acordaba de dos de mis entradas preferidas hablando de Leo Messi. Dos artículos que hacen un análisis de Leo Messi desde sus números. En diferentes dimensiones. Considerando a un jugador de fútbol desde las múltiples cuestiones que abarca: meter goles, dar pases, no fallar mucho, ser efectivo, etc. Son estos dos artículos: “Lionel Messi made EVERYONE look terrible” y “Lionel Messi Is Impossible“.

Como verán, son dos artículos plagados de cifras. Pero, por no abrumar, voy a centrarme en aquellas que considero más representativas alrededor de la excepcionalidad de Leo Messi. Porque sí, estamos hablando de un jugador totalmente excepcional desde una mirada numérica. Tiene unos registros que nadie nunca jamás ha tenido anteriormente. Empecemos.

Una gráfica para romper el hielo:

Fuente: http://statsbomb.com/2016/04/understand-football-radars-for-mugs-and-muggles/

Sí, podemos considerar a Leo Messi un jugador excepcional. La web statsbomb.com tiene un jugador ficticio, que lo llaman “Joe Average“, que representa la media de diferentes estadísticas. de un jugador delantero o de corte ofensiva. Solo en términos de pérdidas de balón y robos, Messi pierde. En el resto, no solo lo supera, sino que en muchas ocasiones duplica o triplica al jugador medio. Espectacular.

En la visualización anterior, los límites del rádar de visualización representan el top-5% o bottom-5% de la producción estadística de un jugador considerando la media de jugadores de las mejores ligas de fútbol (La Liga Santander, Bundesliga, Premier League, Serie A y Ligue 1). Es decir, Messi, en esas fronteras del “tope de producción“, justo está en la frontera. Es el que marca los límites. Es el que marca todos los récords. Repito, espectactular. Asistencias, disparos efectivos, goles de no-penalty (que siempre es una cifra más representativa de la producción goleadora de un jugador), regates, etc. En todo destaca. Es un jugador total.

En la otra entrada, la titulada de manera muy expresiva como “Lionel Messi is impossible“, el autor analiza todos los aspectos donde Messi destaca. Vamos viendo los diferentes aspectos de la singularidad de este jugadorazo. En primer lugar, otra de las comparaciones odiosas de nuestra era: ¿Lionel Messi o Cristiano Ronaldo? Respuesta:

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Desde el Mundial 2010, hasta que se escribió ese artículo en 2014, Messi había anotado 291 goles + asistencias en 201 partidos oficiales (club y selección), frente a los 289 goles + asistencias en los 225 partidos del astro luso. Son jugadores, como ven, que de media, no pasan desapercibidos. Si utilizamos la media aritmética simple, en todos los partidos o bien asisten o bien meten. Y en muchos de ellos, encima, lo hacen en dos ocasiones. ¿Quién no querría tenerlos en sus equipos?

Eso sí, Messi tira menos, y lo hacen con más eficiencia que Cristiano Ronaldo:

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Otra de las estadísticas que más me gustan para detectar jugadores singulares es la ayuda de sus compañeros. Es, como decía antes, mucho de lo que algunos achacan a Messi. Y es que Maradona en su época del Napoles o incluso del Barcelona de esa época, no tenía a jugadores de la talla de los que Messi tiene ahora. Los números, de cualquier manera, no parecen acompañar estas ideas. Messi es un jugador excepcional también en este sentido. Es un jugador con mucha efectividad en sus disparos sin asistencias de sus compañeros. Funciona solo también, y muy bien. Se me acaban los adjetivos ya con él.

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Y, un jugador con desborde. El regate de Messi, ha sido estudiado en alguna universidad neerlandesa. Cómo puede ese cerebro tomar decisiones tan acertadas en tan poco tiempo. Esa es la pregunta que se hicieron en este estudio. Pero, además de regatear con mucho éxito, lo hace en multitud de ocasiones. De los principales jugadores del mundo, el que más lo intenta, y el que más acierta. Más de 1 de cada 2 regates, son exitosos, intentándolo en más de 8 ocasiones de media por partido. Más que ningún jugador.

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Ningún jugador, repito, ninguno, lo supera en valor añadido a sus equipos en términos de valor añadido bien cuando dispara, o bien cuando asiste. La mejora en la efectividad de los disparos y las asistencias cuando “Messi está por medio” es realmente excepcional. Ningún jugador le hace sombra.

Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/
Fuente: http://fivethirtyeight.com/features/lionel-messi-is-impossible/

Obviamente, no seré yo el que defienda a capa y espada a un jugador que ha sido incluso defendido de sus supuestos delitos fiscales por su club. Una persona que comete un delito, es un delincuente. No podemos mezclar sus excepcionales números, con nuestros sentimientos hacia el juego de ese jugador. La campaña #TodosSomosLeoMessi me parece un error desde la óptica institucional para el FC Barcelona. Creo, que estos tweets, no debieron ser publicados. Incluso Hacienda se lo pidió, no este humilde blog. Y tampoco este tipo de declaraciones institucionales debieran ser publicadas. La Responsabilidad Social del FC Barcelona quedó muy en entredicho con ese tipo de comentarios.

Campaña del FC Barcelona en defensa de Leo Messi
Campaña del FC Barcelona en defensa de Leo Messi

En definitiva, es probable que sí, estemos hablando del mejor jugador de toda la historia. Leo Messi, un jugador, estadísticamente, excepcional. Al menos, si usamos los números para resolver la duda.

Tras Amazon Web Services, ¿llega Amazon Transport Services?

He hablado de Amazon en muchas ocasiones. Básicamente, porque me encanta su modelo de visión estratégica de largo plazo centrada en los objetivos que tuvieron desde el primer día. Sin mayores bandazos. En el último artículo en el que citaba cuestiones relacionadas con su actualidad, introducía su mayor reto actual, que no es otro que la logística. Y al final del mismo, dejaba esta reflexión:

Estos movimientos de Amazon me hacen siempre pensar en cómo, en este Siglo XXI, estamostratando de conjuntar la enorme capacidad de computación y conexión en red (que ha favorecido, especialmente, el empuje del comercio electrónico) y el cambio en los hábitos de compra (pregunten a los millenials), con una infraestructura de transporte y distribución todavía del Siglo XX. Solo los drones, parecen aportar algo de innovación a ese respecto.

Esto, pudiera estar cambiando. Este artículo de Bloomberg no puede ser más provocador (a efectos de reflexión):

Amazon matará FedEx?
Amazon matará FedEx?

Para que se hagan ustedes a la idea, es como si estuviéramos poniendo en duda en España que Amazon pudiera algún día terminar con Correos. Básicamente el artículo viene a describir cómo Amazon está convencido en construir la mayor red de distribución en el mundo, a través de puntos de distribución centralizados y distribuidos. Desde que una persona quiere distribuir un paquete, pasando por toda la interconexión modal, y hasta la entrega final, Amazon quiere construir una cadena que le aporte eficiencia en todas las esquinas. Que es, lo que exactamente, aporta de diferencial frente a otros. Y lo que le está permitiendo ganar mucho dinero.

Lo cierto es que actualmente Amazon es un gran partner para estos grandes operadores como UPS y FedEx. Pero lo que se está poniendo encima de la mesa es hacer la misma jugada que hizo cuando se dio cuenta que contaba con una infraestructura de red escalable que funcionaba muy bien y que acabó siendo Amazon Web Services. Aprovechó su propia infraestructura, y la empezó a ofrecer a terceros a través de un modelo de contratación como servicio.

Si Amazon consigue llegar a tener la mayor infraestructura de transporte intermodal del mundo (aviones propios, barcos propios, furgonetas propias, última milla propia, etc.), no nos debiera extrañar que hicieran el mismo movimiento: ofrecer esa infraestructura a terceros a través de un modelo de contratación bajo servicio. Amazon ahora cuenta con el 30% de la cuota de mercado de servicios de alojamiento en la nube. Con una facturación total de 2.570 millones de dólares. ¿Será capaz de hacer algo parecido con la infraestructura de reparto de mercancías? A mí la verdad es que es una reflexión que me genera bastante inquietud.

Un modelo de “full stack” que haría que Amazon dejase de depender de terceros para un punto tan crítico como la logística. Algo, que ya le ha fallado en alguna ocasión, como comentaba en este artículo. La misma razón que le llevó en su día a construir su propia infraestructura web. El crecimiento que está teniendo Amazon hace que no sea impensable llegar a un punto que genere tanta presión en estos proveedores que le salga bastante más rentable tener su propia red. Es una cuestión de amortización de un coste de estructura que representa un coste fijo. En 2010, Amazon facturaba 34.000 millones de dólares con 33.700 empleados. En 2015, 107.000 millones de dólares para 268.900 empleados. No para de crecer tanto en espacio como en necesidades de todo tipo de recursos: personas, tecnologías, financieros, etc.

Todo esto, como señala el artículo de Bloomberg, va a depender mucho del éxito que pueda cosechar su servicio Premium. Esos 99 dólares de tarifa plana anual con la que un comprador se garantiza una entrega en dos días. Ya saben que las tarifas planas provocan en nuestra mente una necesidad innata de amortizar bien esa inversión. Para Amazon, la jugada perfecta: más clientes tendrá, dado que más compras querrá hacer la gente. Según Consumer Intelligence Research Partners, actualmente hay 63 millones de personas suscritas a dicho plan, 19 millones más que un año antes. Ese servicio, además, no para de mejorar: en algunas ciudades, para algunos ítems, estamos hablando ya de entrega en horas. Un servicio, que cuando lo veamos por estas latitudes, alterará mucho nuestros patrones de compra y nuestra asistencia semanal al supermercado. ¿Cómo acabaremos haciendo la compra si alguien nos puede llevar todo a casa en una escala de horas?

Todo esto, para terminar, funcionando con modelos de optimización logística donde el “Big Data” juega su papel. Y donde economistas, aportan su mirada a los algoritmos, como comentábamos en una entrada anterior. Estos algoritmos que, algún día, serán como la electricidad: ni siquiera ya nos damos cuenta que está ahí, pero hace funcionar “todo”.

Y es que, ya saben, Amazon tiene varios lemas en su día a día. Y, uno de ellos, es hacer historia.

Amazon Transport Services
Amazon Transport Services

Crecimiento de la población y tipo de empleo: era de cambios

Observen la siguiente imagen:

Crecimiento población y empleo durante las últimas décadas (Fuente: http://www.slideshare.net/kleinerperkins/internet-trends-v1/98-98Since_2000_Population_Grew_24x)
Crecimiento población y empleo durante las últimas décadas (Fuente: http://www.slideshare.net/kleinerperkins/internet-trends-v1/98-98Since_2000_Population_Grew_24x)

Según un informe de Kleiner, Perkins, Caufer & Bauer de 2015, en Estados Unidos, de 1948 a 2000, antes de la irrupción de la era digital a escala mundial, el empleo creció a una media de 2.1% anual frente a un crecimiento de la población del 1.3%. Desde que comenzó este nuevo siglo, que lo podemos describir por la aparición de las .com y todos los servicios digitales anexos, estos porcentajes cogen un nuevo ritmo: el porcentaje de empleos ahora “solo” crece al 0.4% y la población al 0.9%. Es decir, la población ha crecido 2,4 veces más rápido que los empleos.

Este dato y muchos otros los podéis encontrar en este interesantísimo informe sobre las tendencias de Internet en el 2015. Habla sobre muchos de los impactos de esta era digital, entre los que se encuentra el empleo, como decíamos:

Hace unas semanas, hablaba sobre las “Nuevas evidencias sobre la (supuesta) destrucción del trabajo de los robots“. En ese artículo, decía esto:

[…] “los robots” no están destruyendo trabajo […] las empresas que emplean robots, han creado más empleo neto del que se ha perdido por el cambio tecnológico. Y, este otro estudio empírico, hecho por el Fraunhofer ISI para la Comisión Europea (preocupada por todo esto siempre), expone cómo las empresas que han obtenido un aumento de productividad por la automatización (los robots), incrementaban el empleo incluso con lo ganado. Es decir, que no se sustituía capital humano por capital “robótico”, como muchos pensaban (pensaba yo también).

¿Dónde está el empleo entonces? Mejor preguntado, ¿por qué está creciendo más la población que el empleo? Es una buena pregunta. Quizás es que el boom demográfico esté produciendo un crecimiento “demasiado” grande de la población frente al aumento de las oportunidades de trabajo. En EEUU, parece bastante estable desde hace unas décadas. Quizás entonces, es que el tipo de empleo sea otro. Y esta gráfica nos tiene que dar una pista de todo ello:

Crecimiento de trabajos no-rutinarios y cognitivos (Fuente: http://www.slideshare.net/kleinerperkins/internet-trends-v1/99-99HighSkilled_KnowledgeBased_Jobs_Grew_2x)
Crecimiento de trabajos no-rutinarios y cognitivos (Fuente: http://www.slideshare.net/kleinerperkins/internet-trends-v1/99-99HighSkilled_KnowledgeBased_Jobs_Grew_2x)

Desde el año 1983, el aumento de la demanda por parte de las empresas de trabajadores para desarrollar trabajos y habilidades no-rutinarias y cognitivas, ha crecido enormemente (¿se acuerdan de esta clasificación de Levy y Murnane?). Son perfiles a los que se les exige resolución de problemas, creatividad, flexibilidad, etc. Un nuevo perfil, frente a unas rutinas que anteriormente estaban muy establecidas. La necesidad por el resto de tipos de trabajo se mantiene bastante estable. Por lo tanto, dos son las hipótesis que nos pudiéramos plantear, de entre el conjunto de las más probables:

(1) La población actual no satisface todas las necesidades por ese tipo de trabajos no-rutinarios y cognitivos.

(2) El tipo de trabajo que se crea para esta nueva economía digital no es de la misma naturaleza que el anterior, encubriendo actividad.

Respecto a (1), es un tema que hemos tratado recurrentemente en este blog. Pudiera ser que haya una parte importante de esto. Que no estemos orientando bien las necesidades actuales por la formación de nuestros jóvenes. Seguramente, la preocupación creciente de muchas sociedades por profesionales STEM (Science, Technology, Engineering and Maths), tenga mucha relación con esto. Nuestros jóvenes, prefieren estudiar otras cosas. Y como hemos dicho muchas veces, el objetivo de la universidad no es llenar las empresas de sus necesidades, por lo que no es cuestión de abroncar a las universidades en su responsabilidad por ello. Es quizás, una transformación de raíz respecto a las vocaciones de nuestros jóvenes.

Y, en relación al punto (2), quizás haya factores que nos resulten familiares. Cuando hablé de las supuestas plataformas de economía colaborativa, una de las cosas que más señalé es que había mucho trabajo que estaba siendo “generado” de una naturaleza ciertamente pecular. Es lo que muchos llaman el falso autoempleo de los “mercados de plataforma”. Cuando leo titulares y noticias alrededor del valor bursátil de Über o AirBnB sin tener empleados ni activos, me acuerdo mucho de esto. Este S“tipo de empleos”, ¿a qué estadísticas van? ¿son eminentemente autónomos sin mayor formalidad? ¿están las relaciones laborales cambiando tan rápido que no somos capaces de dar una respuesta social a esa situación? Entiendo, que en poco tiempo, veremos un movimiento de este tipo de trabajos hacia o bien, su asentamiento con carácter ordinario, o bien hacia el enfado por las condiciones. Y, las empresas, no pueden mirar hacia a otro lado si quieren seguir manteniendo su valor.

Con todo esto, creo que nuestros representantes políticos debieran empezar a vislumbrar estas tendencias macroeconómicas asociadas a la “nueva economía”. Sea la respuesta la hipótesis (1) o la (2) (o cualquier otra que no sea yo ahora capaz de ofrecer), las empresas que están sacando muchísimo partido de este gran valor que genera la era digital, debieran ser en parte responsables de la calidad del empleo. Por un tema de responsabilidad, no más. Lo que no puede ser es que además de estar evadiendo varias de ellas el pago de impuestos a escala planetaria, alteren tanto los modelos de relación laboral, como para provocar que haya, posiblemente, falsos empleos en muchos de los casos.

Por cierto, jóvenes, ¿conocéis estas tendencias?

Las competencias que destaca el Foro Económico Mundial en esta Cuarta Revolución Industrial

Últimamente se están escribiendo muchas cosas alrededor de la universidad del futuro. Esta, una de las que más me ha gustado en los últimos meses, habla de los retos que deberá afrontar, además de destacar el cada vez mayor número de universidades (se calcula pasaremos de los 150 millones de estudiantes actuales a 260 en 2025). Entre los puntos que destaca, aparece lo siguiente:

[…] Las universidades actuales cambiarán o surgirán nuevos tipos de universidades, comunes en los principios fundamentales (autonomía, autogobierno, educación superior e investigación) pero con novedades que las harán diferir de las actuales. Durante siglos nos hemos dedicado a transmitir conocimientos pero eso, en la era de Internet, ha dejado de ser importante [..] ahora son o deben ser centros de servicios de información, núcleos de conexión entre personas y proyectos, lanzaderas de fomento de la creatividad, centros culturales de primer nivel y un enorme etcétera.

Me parece bastante objetivo afirmar que las competencias que debamos trabajar en el aula, así como los procesos de enseñanza-aprendizaje, deberán de ser diferentes. El Foro Económico Mundial, parece está de acuerdo conmigo. Llevo una semanas siguiendo muy de cerca su línea de artículos en la sección “Future of Education, Gender and Work“. Destaca, en este artículo, para 2020, el siguiente top-10 de habilidades:

Las 10 competencias clave en el 2020
Las 10 competencias clave en el 2020

La naturaleza del trabajo está cambiando de manera sustantiva. Sobre esto ya he hablado anteriormente: la naturaleza del trabajo se está transformando. En un mundo interconectado y dependiente de muchos de nosotros en diferentes puntas del mundo, obviamente las habilidades se han virado mucho hacia la facilidad de relación con otros y el poder sacar provecho de esos equipos. Por ello, la psicología, antropología y sociología, son áreas que de una manera u otra, algo tenemos que dominar. La tecnología, especialmente las digitales, han entrado muy fuerte, y enfrentamos un número de problemas sociales considerable (no sé si mayor o menor), que pudieran tener solución con la disponibilidad tecnológica que tenemos. Por eso tenemos que aprender a poner la tecnología al servicio de la sociedad. Y para ello, tener la habilidad primero de identificar problemas, y segundo de enfocar soluciones a los mismos, se torna fundamental.

Estas competencias no se pueden aprender de manera autónoma. Las universidades, por ello, creo que tendremos un papel nuclear en la “sociedad del mañana”. Siempre y cuando, claro, sepamos adoptarnos a ello. Estas competencias necesitan práctica, desempeño, interacción humana. Podemos convertir nuestras universidades en el centro de la preparación no solo del trabajador del mañana (que ése no es nuestro objetivo), sino en el ciudadano del mañana.

Pero esta adaptación de nuestra naturaleza universitaria a las competencias necesarias para ese 2020 debe hacerse a una velocidad importante. Hoy estoy escribiendo sobre esas competencias, pero tengo la sensación que quizás dentro de unos meses estamos hablando de una nueva tendencia. Tenemos que aprender a adaptarnos a una velocidad alta. Quizás esa sea una competencia en sí: facilidad y velocidad de adaptación al cambio.

Esta cuarta revolución industrial, la actual, en la que las tecnologías digitales han cambiado no solo cadenas de valor de numerosas industrias, sino también el trabajo de muchos de nosotros, nos pide a las universidades algunas competencias clave. Siguiendo la línea de ese listado que de manera reflexiva introducía el Foro Económico Mundial, podemos hablar de competencias como la polivalencia, multidisciplinariedad, creatividad, trabajo en equipo, resolución de problemas complejos, etc. Es decir, competencias que permitirán que esas Tecnologías de la Información y la Comunicación entren de verdad y de manera productiva en todos los procesos de la sociedad y las empresas.

La movilidad de nuestros estudiantes, será fundamental. La Cuarta Revolución Industrial ha hecho que el mundo se interconecte, y por lo tanto, entender marcos culturales diferentes y adoptar un modelo de cultura mental hacia la tolerancia, el respeto y la integración mundial, me parece que será también fundamental.

¿Cuánto nos van a cambiar a las universidades estas tendencias? Sospecho que bastante. A nivel metodólogico, y por este enfoque tan de aplicación que no paro de repetir, no podemos seguir haciendo memorizar o repetir en alto contenidos. Eso lo tienen a golpe de click. De esto ya también he hablado en el pasado. El método del caso, role-playing, workshops, prácticas en laboratorio, simulaciones, etc., sí son métodos que parecen bastante más acordes a las necesidades actuales.

Y, especialmente, para terminar, fomentar entre nuestros estudiantes el espírituo de aprender a aprender. Como decíamos antes, si algo nos caracteriza hoy en día es el volátil cambio con el que vivimos. El proceso de aprendizaje, así, debe redefinirse para que se convierta en un “continuo”, y todo el mundo deje de decir eso de: “Ya lo aprendí en la universidad“. No, tendremos que acostumbrarnos a estar en constante aprendizjae.

Quizás esta universidad del mañana que se alinee con la Cuarta Revolución Industrial ya esté aquí. No lo sé. Pero a lo que sí invito es a la reflexión sobre todo ello, y a entender que el cambio, es algo que lo debemos llevar dentro. No se detendrá.

Economistas en empresas tecnológicas

Hal Varian es un economista especializado en microeconomía y economía de la información. Profesor emérito por la Universidad de California – Berkeley, es el actual “Chief Economist” de Google. Entre las múltiples cuestiones que nos dejará para la historia, destacan dos libros: Information Rules: A Strategic Guide to the Network EconomyThe Economics of Information Technology: An Introduction. Ya pueden imaginar, con esta introducción, que su figura es muy familiar en este blog: el cruce entre la economía y la tecnología en esta nueva era de la economía digital.

Actualmente tinee 69 años. Y fue uno de los pioneros en lo que a la incorporación de economistas en empresas tecnológicas se refiere. Y esto, que hace unos años era prácticamente anecdótico, parece ser actualmente, a tenor de lo que se cuenta en este artículo de New York Times en no solo una tendencia, sino también en una gran salida para los economistas.

Los economistas en las empresas tecnológicas (Fuente: http://www.nytimes.com/2016/09/04/technology/goodbye-ivory-tower-hello-silicon-valley-candy-store.html)
Los economistas en las empresas tecnológicas (Fuente: http://www.nytimes.com/2016/09/04/technology/goodbye-ivory-tower-hello-silicon-valley-candy-store.html)

Hal Varian se incorporó en Google en 2002. Al comienzo, a media jornada. ¿Se imaginan lo que sería una media jornada de un profesor universitario de España en una empresa tecnológica? Para mí, un valor añadido para la formación universitaria altísima. Esta media jornada le duró poco. Enseguida, el valor que aportaba a Google era tan alto, que se incorporó a tiempo completo. Ayudó a Google en uno de sus principales hitos: el mercado de Google AdWords, que permitió a anunciantes incorporar su anuncio sobre la base de las keywords que la gente buscaba.

Google pretendía evitar que el que tuviera más dinero fuera el primero en aparecer. Quería un sistema más meritocrático. Buscaba un sistema de relevancia acorde a la supuesta búsqueda que estaba haciendo el usuario. De esta manera, el anuncio no sería interpretado como tal; sería interpretado por el usuario como otro más. Un ejemplo de libro de “mercado inteligente”. Desde entonces, Varian montó un equipo, y empezó a incorporar estas lógicas económicas a muchos otros productos de Google. Pero también, ayudó en la inteligente salida a bolsa de Google en 2004, las pujas por espectro WiFi, la puja por patentes e incluso por nuevos modelos de negocio.

De ahí lo de “Chief Economist en una empresa tecnológica“. Básicamente, incorporar visiones económicas en empresas que están transformando industrias, y que tienen que inventar nuevas lógicas que permitan construir modelos económicos sobre los nuevos esquemas de generación de valor que introduce la economía digital. Llevo un tiempo pensando en esta misma idea. Especialmente en la idea de lo mucho que puede aportar el análisis de datos masivos a la mejora de muchos algoritmos y al mundo del software en general. Todo ello, derivado del creciente número de estudiantes de economía y profesionales del ámbito económico que tenemos en nuestro Programa de Big Data y Business Intelligence.

En la actualidad, empresas tecnológicas como Amazon, AirBnB, Netflix, Facebook, Uber o Microsoft, se pelean por los doctorados en economía que se han especializado en este área de la microeconomía: entender bien lo que es la economía digital y los nuevos esquemas de generación de valor en los que también hay que incorporar esa dimensión económica que ellos tienen. En proyectos como los que emprende Randall Lewis en Netflix con sus estudios para determinar la correlación o causa de los anuncios en el comportamiento del usuario en la plataforma de distribución de contenidos (su blog se llama “Economics & Big Data” y en Linkedin dice que ocupa el cargo de “Causal Economics” en Netflix) o Peter Coles en AirBnB que hace investigaciones en su plataforma de huéspedes e invitados para encontrar relaciones ocultas que permita entender el comportamiento del consumidor (en Linkedin dice que es el “Head Economist” de AirBnB y suele escribir sobre nuevos sistemas de pricing en revistas como Harvard Business Review).

Un economista con este tipo de perfil en el mundo académico americano tiene un salario de entre 125.000 y 150.000 dólares. En las empresas tecnológicas, su salario está ya en los 200.000 dólares. Con el esquema de bonus y acciones que suelen tener, enseguida esos salarios suben considerablemente. Por si os lo estáis preguntando. ¿Y qué perfil es éste? Un perfil experto en su dominio (microeconomía especialmente), pero que maneja datos con facilidad, herramientas de computación y es capaz de construir soluciones de análisis de datos a través de algoritmos de machine learning. Por lo tanto, no se trata solo de entender la lógica de los mercados digitales, sino también de manejar las nuevas capacidades que traen las capacidades de cómputo actuales y los lenguajes de programación que permiten sacar provecho de los mismos.

Las universidades americanas ya han empezado a reaccionar a esta tendencia. En Yale, este otoño, se oferta el curso “Designing the Digital Economy“, que mezcla la informática y la economía para ofrecer esta mirada que los economistas aportan a las empresas tecnológicas. Quizás, algún día, veamos todo esto en España.

De momento, en nuestro Programa de Big Data y Business Intelligence, lo estamos viendo. Y mucho además. Y las clases, quedan súper enriquecidas también para el profesor (en primera persona lo cuento). Los economistas tienen mucho que aportarnos en las empresas que aprovechan el valor creado en esta era digital.

El empleo en sectores más competitivos y el corredor Blue Banana

Buscando información sobre la distribución del empleo en la Unión Europea en términos de “tipología” de trabajo, me he encontrado con este mapa que quería compartir con vosotros por su expresividad:

% de empleo en sectores más competitivos y avanzados en las regiones de la Unión Europea (Fuente: https://i.redditmedia.com/Kd9oYkv-fEn9mSZ_zdV_SY71SHdEAgmI--3O-NYp6H0.png?w=779&s=fbb55b25fdb1b2fc76116ddc8ce8fc56)
% de empleo en sectores más competitivos y avanzados en las regiones de la Unión Europea (Fuente: https://i.redditmedia.com/Kd9oYkv-fEn9mSZ_zdV_SY71SHdEAgmI–3O-NYp6H0.png?w=779&s=fbb55b25fdb1b2fc76116ddc8ce8fc56)

Básicamente, se trata de este informe que intenta poner en comparación a las diferentes regiones en términos de industrias intensivas tecnologías manufactureras avanzadas e intensivas en conocimiento. Para poder comparar las regiones, se basa en una clasificación de cuatro familias respecto a tecnologías manufactureras: (1) Tecnología avanzada (farmacéutico, TIC, etc.); (2) Tecnología media-alta (químicos, electrónica, piezas de automoción, etc.); (3) Tecnología media-baja (derivados del petróleo, plástico, metales, etc.); (4) Baja tecnología (agricultura, ganadería, tejidos, muebles, etc.). Y coloca en cada una de estas familias los tipos de empleo (algunos ejemplos ya he puesto entre paréntesis.Y en relación a las industrias intensivas en conocimiento, también, introduce una clasificación que va desde Servicios Intensivos en Conocimiento (los conocidos como KIS), a otros que lo hacen menos. La base de datos y los resultados del mapa, los podéis encontrar aquí.

Clasificación de los empleos por uso tecnológico avanzado y conocimiento (Fuente: Eurostat)
Clasificación de los empleos por uso tecnológico avanzado a la hora de la producción (Fuente: Eurostat)

Cuando hablamos de las cifras de empleo, que estamos creando empleo, que hay mucho temporal, que se genera pocos puestos indefinidos, etc., siempre me acuerdo de este tipo de informes. Obviamente, no forman parte del debate público en España. No interesa. Ya ven cómo salimos a nivel de comparación con el resto de Europa. Ninguna región de España puede competir de tú a tú con regiones competitivas y con mucho uso del conocimiento como las que tienen Alemania, Reino Unido, Dinamarca, Países Bajos, Suecia, etc.

Y esto, tiene mucha relación con cuestiones como la educación o los servicios sociales. Un servicio, una industria, será intensiva en el uso de conocimiento, cuando el % de personas que trabajan para dicha empresa u organización con estudios superiores superan un cierto umbral. ¿Se acuerdan cuando hablé de la supuesta sobrecualificación en España? Decía esto:

Y, en segundo lugar, parece que otra explicación a considerar es la parte de la “demanda laboral de universitarios“. Es decir, ¿cuántos puestos de trabajo para universitarios hay en España? La gráfica que adjuntamos a continuación, muestra como España, es uno de los países con menores porcentajes de demanda laboral de titulados universitarios. Esto se cumple para casi todos los “niveles de trabajo” que hay: directores y gerentes, profesionales y técnicos y profesionales de apoyo.

Es decir, que cuando queremos debatir sobre el empleo que estamos creando en España, y cómo poder dotar de mayor competitividad al país, creo que debiéramos acordarnos siempre de este tipo de gráficos. Que nuestros egresados universitarios no salgan en el top de esa clasificación, tiene mucho que ver con el “tipo de empleo” menos competitivo y menos intensivo en el uso del conocimiento que se genera en España.

Otra de las curiosidades que deja este mapa, más allá de esta primera reflexión hecha, es el corredor “Blue Banana”, ese eje Manchester-Milan que congrega a 111 millones de personas dentro de la Unión Europea. Fíjense en el mapa siguiente, donde se concentra este eje de urbanización:

Eje Manchester-Milán, Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/03/Blue_Banana.svg/350px-Blue_Banana.svg.png)
Eje Manchester-Milán, Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/03/Blue_Banana.svg/350px-Blue_Banana.svg.png)

El creador de este concepto, Roger Brunet, quiso reflejar al corredor urbano de servicios e industrias que se concentran en dicho espacio, como una manera de representar esa parte de la Unión Europea que consideraba más “activa”. Básicamente se dio cuenta que en ese corredor se concentraban las rutas comerciales históricas de la UE, donde en consecuencia se habían venido acumulando un mayor capital industrial. Además, también es la zona de la UE con una mayor densidad de población:

Densidad de población en el corredor Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/02/Population_density_Europe.png/350px-Population_density_Europe.png)
Densidad de población en el corredor Blue Banana (Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/02/Population_density_Europe.png/350px-Population_density_Europe.png)

Como ven, ese eje sigue siendo hoy en día (con la excepción del norte de Europa y los países escandinavos) las zonas más activas en términos de sectores más competitivos y dinámicos en términos de la intensidad de uso de conocimiento en el día a día. Por lo tanto, muchos han señalado a este corredor como “el mejor lugar para hacer negocios de Europa”. El problema que suele haber cuando una política tiende a fortalecer aún más este tipo de concentraciones es que se pueden dejar de lado zonas que de ser promocionadas y empujadas podrían llegar a incorporarse a este tipo de situaciones ventajosas.

Ya ven cómo, el debate de la creación de empleo tiene que incorporar estos elementos de reflexión. Que estemos creando empleo, no nos viene a sugerir que lo estemos haciendo en términos de calidad, competitividad y sostenibilidad futura. Y esto no solo es un problema del mercado de trabajo, sino también de la oferta competitiva de nuestras empresas. Y del tamaño de nuestras empresas claro. El empleo, esa asignatura pendiente.

El ROI de ir a la universidad en el Siglo XXI: ciencia, tecnología e ingeniería

Como sabéis, la inquietud que tengo por la educación, nuestra responsabilidad social y su aportación al conjunto de las sociedades, es algo que me preocupa y ocupa. He escrito sobre ello en numerosas ocasiones. Y, en muchas ocasiones, he enfatizado la importancia de no entrever la utilidad de estudiar con encontrar un gran trabajo. No digo que esto no sea importante, pero lo que sí digo es que no puede ser la única motivación para seleccionar un estudio frente a otros.

El conocimiento aporta al conjunto de las sociedades más desarrollo, más ciencia básica, más libertad y autonomía del individuo, etc. En definitiva, aporta mucho más en su conjunto que al estudiante en particular. Sin embargo, dado que la elección del estudio es individual, ya puedo yo escribir en este humilde blog lo que sea, que al final el estudiante determinará sus estudios en función de sus prioridades.

Y, una de las que más destaca, son las salidas profesionales. Sobre esto, en cierto modo, ya he hablado. Especialmente cuando hablé de la “Sobre la (supuesta) sobrecualificación y el papel de las universidades”. En ese artículo decía eso de:

[…] ¿Cuántos puestos de trabajo para universitarios hay en España? La gráfica que adjuntamos a continuación, muestra como España, es uno de los países con menores porcentajes de demanda laboral de titulados universitarios. Esto se cumple para casi todos los “niveles de trabajo” que hay: directores y gerentes, profesionales y técnicos y profesionales de apoyo.

Y, uno podría pensar, que entonces, un título universitario no garantiza nada. Bueno, que el mercado laboral en España tenga ciertas disfuncionalidades, efectivamente, puede hacer extraer conclusiones erróneas. Pero ya digo que no es el caso. En 1972, una persona con estudios universitarios entre 25 y 34 años podía esperar a ganar un 22% más que una persona en esa misma franja de edad sin título universitario. Esta diferencia salarial, hoy en día, ha crecido hasta el 70%. Por lo tanto, desde una óptica eminentemente utilitarista (que ya he dicho antes que no es la única que hay que hacer, pero sí la que en la gran mayoría de las ocasiones hacen los estudiantes), sí, estudiar una carrera universitaria, en 2016, tiene un fuerte incentivo salarial y de desarrollo de carrera profesional.

Son datos que he extraído del Urban Institute, un think tank que estudia este tipo de cuestiones desde Estados Unidos. Hay otro estudio que va más allá. Es de la empresa de investigación PayScale, que determina el retorno sobre la inversión de los títulos universitarios para cada área de conocimiento. The Economist, se hizo eco de ello hace unos meses, y preparó esta gráfica que reproduzco aquí por su expresividad:

El ROI sobre títulos universitarios en áreas de conocimiento en EEUU (Fuente: The Economist)
El ROI sobre títulos universitarios en áreas de conocimiento en EEUU (Fuente: The Economist)

Como se puede apreciar, esas burbujas que salen en la parte superior para los estudios de “Ingeniería, ciencias de la computación y matemáticas”, destacan por encima del resto. El retorno sobre la inversión durante 20 años es, de media, de un 12%. Una rentabilidad de ese tipo hoy en día, con los tipos de interés por los suelos, no sé dónde lo podemos encontrar. Por lo tanto, sí, podemos afirmar que ir a la universidad, es una inversión muy rentable para cualquiera de nosotros. No creo que este mismo estudio para España o Europa en general, ofrezca resultados muy diferentes.

Otro aspecto destacable de esta gráfica es la ordenación de las referencias en el eje de la X. Es un eje que representa la tasa de admisión de estudiantes para cada universidad americana. Es una métrica muy empleada en EEUU para reflejar la “calidad de las universidad”. Si admito a poca gente, eso querrá decir que soy exclusivo, y por lo tanto, más atractivo para un eventual estudiante. Pero, como siempre, a un coste. Bueno, mejor dicho, para una inversión.

Pero como se puede apreciar, es realmente ilustrativo que apenas varíe ese ROI del 12% para todas las universidades. Las universidades menos prestigiosas, casi no se diferencian en esa cifra. Esto me lleva a pensar que los estudiantes que quieran priorizar estudios, quizás se tuvieran que preocupar menos por la universidad en sí, y más por el área de estudio. Insisto que esta no es la lectura que creo que debiera hacerse, pero sí por lo menos la que muchos hacen. Atiendo anualmente a un volumen importante de familias e hijos como para poder tener esta interpretación. Por desgracia, difícilmente cambiable, me temo.

Por todo ello, sí, os invitamos a estudiar nuestra fascinante área de ciencia, tecnología e ingeniería. Necesitamos más científicos e ingenieros. Hemos desarrollado a las sociedades desde que empezamos a comer a través del fuego, hasta que hemos creado Internet y todos sus derivados de la gran última revolución industrial.

El Retorno sobre la Inversión (ROI) de ir a la universidad en el Siglo XXI es muy alto. ¿Te lo vas a perder?

Desempleados de larga duración y políticas activas

Este verano, me he interesado mucho por temas que me encantaba investigar en mi etapa de estudiante del Máster de Recursos Humanos. Una de las áreas que creo merecían más lectura es el mercado de trabajo. Especialmente, para el ámbito de desempleados de larga duración, que, en diferentes etapas de la vida, se producen (por desgracia). Es un tema, además, que con mis nuevas responsabilidades como Vicedecano de Relaciones Externas y Formación Continua de la facultad de Ingeniería, me tocan de pleno. Por lo que he querido ponerme al día en todo ello.

Llegué, moviéndome de una lectura a otra, a un artículo del World Economic Forum, titulado “The longer you’re unemployed, the less likely you are to find a job. Why?“. Que, básicamente se resume en la siguiente imagen:

Probabilidad de encontrar un trabajo en función de la duración de la época de desempleo (Fuente: https://assets.weforum.org/editor/F47TefaJMYEhyXp40MByW4ni6aYWOUX44tVppTTI5as.jpg)
Probabilidad de encontrar un trabajo en función de la duración de la época de desempleo (Fuente: https://assets.weforum.org/editor/F47TefaJMYEhyXp40MByW4ni6aYWOUX44tVppTTI5as.jpg)

Creo que se puede entender fácilmente la idea. A mayor tiempo (en meses) como desempleado, menor probabilidad de encontrar trabajo. Se trata de un estudio hecho sobre la Current Population Survey de EEUU, pero que permite ilustrar la idea para poder trabajarla en otros ámbitos y partes del mundo. Como es nuestro caso, que por ello quería hablar de ello.

Los motivos que pueden llevar a que esto ocurra ha sido objeto de estudio en numerosas ocasiones. Suelen salir las causas habituales: la pérdida de habilidades (por falta de actualización en algunos sectores), la supuesta discriminación de la empresa contratante, la parte psicológica del desempleado y su desánimo, etc. Hay varios estudios que han comprobado empíricamente cómo es un dato que se mira mucho a la hora de contratar a una persona. Y, por ello, hay que prestarle tanta atención.

Este fenómeno tiene a algunos colectivos más afectados que a otros. Por ejemplo, aquellos que tienen menos educación recibida, además de estar más representados en esta gráfica, tienen una menor tasa de reinserción laboral y permanecen más tiempo desempleados. Pero el fenómeno se produce igualmente: cuanto más tiempo pasa, menor probabilidad de encontrar un trabajo. Éstos son los desempleados de larga duración.

Uno de los aspectos que este estudio destaca es la parte de características no observables. Es cierto que controla por variables como edad, raza, educación y género. Pero otras características más difícilmente medibles u observables como la personalidad, actitud o las “soft skills” (trabajo en equipo, comunicación interpersonal, etc.), no son fácilmente controlables. ¿Pueden ser estas las que expliquen este fenómeno? Quizás esas personas que aparentemente son discriminadas, no tienen este “skill set” de habilidades, por lo que puede ser que la “supuesta” discriminación no sea tal, y sí un fenómeno de revelación de preferencias del contratante.

En la gráfica que hemos visto, hay más información de la que puede parecer. Quizás la más alarmante es que a partir del octavo mes de desempleo, se pierde un 50% de las probabilidades de encontrar trabajo. Por eso mismo, las políticas activas de empleo deben ser muy dinámicas y ágiles. El mercado de trabajo debe ser lo suficientemente flexible y rápido como para que una persona, que por cualquier situación o hecho se encuentre en desempleo, pueda rápidamente cambiar y encontrar un nuevo destino y ocupación.

Este tema debiera no solo preocuparnos sino también ocuparnos. No voy a decir nada nuevo exponiendo que el mercado de trabajo en España tiene muchas cosas que mejorar. Pero detrás de una métrica como la “tasa de desempleo”, se encuentran otras cuestiones como esta sobre los desempleados de larga duración. Nunca deberíamos dejar de ocuparnos de estos colectivos.

Estos elementos, además, en una situación como la actual de grandes bolsas de desempleo, se alimenta aún más. Ante una mayor disponibilidad de personas en edad y condiciones de trabajar, es entendible que estas cosas puedan ocurrir.

Los desempleados de larga duración debieran ocupar mucha parte de las políticas activas a emprender dentro del mercado de trabajo. Esperamos que nuestros representantes así lo hagan.