Sobre los drones, regulaciones y el “accountability” de los algoritmos

By | 22 mayo, 2016

4 minutes

Uno de los temas que más interés está suscitando en el mundo “tech” son los drones. Son muchas las noticias sobre sus utilidades, el futuro, etc. Pero hoy la noticia es otra:

Un avión esquiva tres drones durante el aterrizaje en Loiu (Fuente: http://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/4092638/un-avion-esquiva-tres-drones-aterrizaje-loiu/)

Un avión esquiva tres drones durante el aterrizaje en Loiu (Fuente: http://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/4092638/un-avion-esquiva-tres-drones-aterrizaje-loiu/)

Hasta la fecha, es el incidente más grave registrado en un aeropuerto en España. Y ha tenido que ser en Bilbao. Esto en Reino Unido y Francia ya había ocurrido. En España, estamos hablando de una infracción que para los que estaban manejando los drones puede traer hasta 250.000 €, dado que tienen prohibido volar a esa altura (el avión estaba a 900 metros, sobre Larrabetzu y Lezama) -estando el límite en 120 metros-. Es más, tienen prohibido volar dentro del espacios aéreos controlados y en distancias de 15 kilómetros a la redonda de los aeropuertos. Se saltaron toda normativa, en definitiva.

Más allá de la noticia, conviene hacer una reflexión sobre lo que drones pueden aportar a nuestras sociedades. Empecemos por definir lo que son. Se trata de vehículos aéreos no tripulados, y que pueden ser controlados de manera remota, o bien de manera autónoma, como otro algoritmo de caja negra más (aquí ya los posibles (mal)usos puede el lector comenzar a imaginar). Esto último parece la tendencia. Un dispositivo que existe desde el Siglo XIX, pero que se ha popularizado gracias al progreso tecnológico que ha abarato su fabricación, y por lo tanto, “democratizado” su consumo.

Drones en Google Images (Fuente: Google Images)

Drones en Google Images (Fuente: Google Images)

Casualidades, hoy ha sido noticia por una de esas aplicaciones que a mí personalmente más miedo me dan. Un dron, responsable de haber acabado con el líder de Al Qaeda en Afganistán. Es cierto que el campo militar siempre ha traído innovaciones al civil, pero estamos hablando de un peligro de unas posibles consecuencias realmente grandes. ¿Se imaginan en manos del Daesh estos artefactos? ¿Se imaginan que dispusieran de habilidos programadores de drones para perpretar verdaderas matanzas?

Todo ello, me hace pensar que debiéramos discutir más sobre el accountability de los algoritmos (de esto ya hablé aquí), y máxime cuando tiene implicaciones humanas de tal calado. Mientras seguimos debatiendo sobre ello, creo que, cuando menos, debiéramos tener una regulación importante.

Las pasadas Navidades, uno de los regalos más realizados en EEUU fueron los drones. Las ventas fueron de unas 400.000 unidades, un 20% de todos los vendidos en el mundo. A los americanos parece que les gusta el invento, especialmente los que se pueden pilotar desde el teléfono móvil y permite ver en tiempo real las grabaciones o fotografías que va haciendo. Sin embargo, el presidente Obama sabe que esto entraña peligros, claro. Para ello, el gobierno de Barack Obama sacó dos regulaciones:

  • Un reglamento para garantizar un uso seguro de los drones para el ocio (quizás la utilidad que estaban sacando los que lo estaban manejando hoy en Bilbao)
  • Obligación de inscribir el dron en un registro público siempre y cuando tenga un peso entre 250 gramos y 25 KGs. Esto permitiría trazar y poder atribuir responsabilidades en caso de cualquier problema. Algo parecido a lo que hacemos en tráfico cuando adquirimos un vehículo.

Lo que persiguen estas regulaciones no es otra cosa que poner cierto control a algo que se puede ir fuera de control. En la actualidad, no se requiere permiso alguno para operarlo a menos de 121 metros de altura, siempre y cuando se mantenga contacto visual con el aparato, y no se sobrevuele cerca de eventos deportivos, aeropuertos o concentraciones. Lo que decíamos al comienzo se han saltado en el caso de Loiu de hoy.

¿Y esto qué interés pudiera tener para este mundo digital de las empresas? Amazon, por ejemplo, caso del que ya hablé, no para de invertir en estas tecnologías. Una flota de vehículos autónomos repartiendo sus paquetes. Amazon tiene ya un prototipo híbrido entre un avión y un helicóptero con el que quiere llegar a volar distancias largas a un coste muy bajo. Esta es la propuesta de valor que más llama la atención a Amazon. En San Francisco o San Antonio, Amazon ya ofrece reparto en menos de dos horas de manera gratuita. Si quiere llegar a generalizar eso, tiene que buscar por todo slos medios la forma de reducir costes.

Los de Amazon, descienden y vuelven a ascender con gran seguridad y agilidad, cogiendo lo mejor y quitando lo peor de aviones y helicópteros. De esta manera, Amazon espera entregar paquetes de menos de 3 KGs en menos de 30 minutos, volando a unos 120 metros. El problema con todo esto es la seguridad. ¿Puedan volar sin mayor control que ese?  Amazon lo está probando a la vez en EEUU, Reino Unido e Israel. Pero, en los cielos de esos países, a 120 metros o menos, ¿no podría llegar a haber congestiones o accidentes? ¿Mal usos?

Esto, de cualquier manera, también puede tener otros beneficios. Correos, por ejemplo, ya ha comenzado a realizar pruebas de entregar en zonas de difícil acceso (que en el país -España- con tanta fragmentación ciudad-campo, será de gran ayuda). Y, de esta manera, vertebrar algo más España, en pueblos que no tienen acceso a establecimientos ni a experiencias de compra como sí tenemos en las ciudades. Esto no solo aplicaría para la entrega, sino también para la devolución e incidencias. Esto en EEUU, llevan mucho probándolo, siendo el comercio electrónico el principal beneficiado, que ha visto como ahora puede llegar a poblaciones alejadas (también es cierto que allí hay mucha cultura por la venta por catálogo).

Todo esto está bien para el comercio, pero creo que a nivel social, el día que consigamos hacerlo a un precio económico y sostenible, tendrá un impacto aún mayor. Pensemos, por ejemplo, en el envío de medicamentos y vacunas a lugares remotos de África, Asia y América Latina. O la asistencia en zonas de emergencia. Increíbles resultados los que podríamos obtener.

En definitiva, vemos que una tecnología tan potente como son los drones, como suele pasarnos, tiene costes y beneficios. En nuestras manos está que hagamos un buen uso de los mismos, y saquemos lo mejor de sí mismos. Para ello, la regulación y el accountability de los que se manejan de manera autónoma, me parece crítico. Veremos.

2 thoughts on “Sobre los drones, regulaciones y el “accountability” de los algoritmos

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