El supuesto “Fin de la titulitis” y cómo las empresas tecnológicas valoran el “saber hacer”

By | 8 marzo, 2016

5 minutes

Leo, ya sin sorpresa, la siguiente noticia de ayer en El País:

El fin de la titulitis, en El País (Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/03/03/actualidad/1457024681_163769.html)

El fin de la titulitis, en El País (Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/03/03/actualidad/1457024681_163769.html)

La noticia nos habla de programas como el de Empleo Digital de la Fundación Telefónica. Y describe la utilidad de los MOOC del MIT como elemento de “reconversión profesional” de una de las personas entrevistadas. Y, salen cuestiones como:

Las empresas tecnológicas ya no valoran lo que has estudiado sino lo que sabes hacer. Cursos de cuatro meses preparan para ese reto.

Compañías que no miran ni una sola línea del currículum para abrir sus puertas a nuevos empleados.

La tendencia ha llegado a España y muchas empresas tecnológicas han dejado de lado los títulos de los candidatos para valorar in situ su capacidad de superar retos relacionados con la programación.

El objetivo es romper con la titulitis y detectar talento.

Las empresas evolucionan a mayor velocidad que los centros educativos y el hecho de contar con una titulación universitaria ya no es sinónimo de estar a la altura de lo que demanda el mercado, al menos en lo que respecta a las habilidades tecnológicas.

Hace unos días publiqué este artículo en el que hablaba sobre muchas de estas cuestiones. En esta noticia de El País, cómo no, debía existir frases tan constructivas como “Muchos de nuestros trabajadores no terminaron la carrera“. En fin, no hace falta que vuelva a repetir que enfoques y noticias/crónicas como esta me parece que fallan en su concepción e idea a transmitir. Una cosa es que haya habido algunas personas a las que les haya funcionado la experiencia (me gustaría saber concretamente cuántas, entre la población total que estuviera en las mismas situaciones… aunque esto, claro, no lo dice la noticia), y otra cosa es que podamos generalizar la idea que para las formaciones técnicas (foco de la noticia), hacer un curso online o meterse en un programa de especialización tecnológica de Telefónica o Google sea suficiente.

Desde aquellos años 30 en los que un grupo de matemáticos y lógicos (Turing, Gödel y Church) lanzaron el campo teórico que hoy llamamos Ciencias de la Computación (Computer Science) a las gafas de Google o los vehículos autónomos de Apple, han pasado más de 80 años. Años en los que hemos desarrollado una industria informática que demanda muchos profesionales, y que cada vez, los quiere más especializados para sus necesidades concretas y urgencias. Quizás bajo esta mirada o perspectiva nazca la noticia.

Por un lado uno se puede alegrar de ver que las formaciones STEM (Science, Technology, Engineering, and Mathematics) estén cada vez más demandadas. Para eso las universidades tenemos formaciones de Ingeniería en esas materias. Nosotros, las universidades, no tenemos como objetivo ofrecer formaciones especializadas. Nos sería realmente imposible. Además de romper con la naturaleza y filosofía de una universidad. Tendríamos que hacer tantos itinerarios formativos como empresas prácticamente. Nuestra misión es otra. Nosotros ofrecemos una formación básica o conjunta de competencias mínimas para que el estudiante luego tenga la autonomía y capacidad de aprender con cierta autonomía la evolución tecnológica, aprenda a programar o pueda seguir esos cursos de especialización digital que hablábamos. Me gustaría a mí saber qué sería de esos programas de Telefónica o cursos de Google con estudiantes de 18 años sin ningún tipo de formación universitaria.

Cuando nos dicen que las universidades vivimos aisladas de las empresas, de nuevo, me gustaría saber qué entienden por universidad. ¿Una formación centrada en las necesidades tecnológicas de sus empresas? ¿Y qué pasará el día que cambien? Creo que es mejor entender la universidad como los “building blocks” o “bloques mínimos” de conocimiento en una formación técnica necesarios para que luego el estudiante, sí, pueda desarrollarse y aprender a través de cursos online masivos (que da para otra entrada, y donde también, me gustaría saber el éxito de un estudiante que tiene una carrera universitaria frente a otro que no la tiene) o a través de programas de formación tecnológica.

Nosotros, los ingenieros, y las Facultades de Ingeniería, tenemos conocimientos en tres áreas distintas:

  1. Ciencia
  2. Tecnología
  3. Herramientas

Me gusta hacer el símil (no sé cuán riguroso es, pero me sirve como heurístico de explicación), de ver la Ciencia como la Investigación Básica, la Tecnología como el Desarrollo y las Herramientas como la Investigación Aplicada/Innovación (“salida a mercado“). Esto es, los “informáticos”, ejercemos nuestra actividad, como cualquier otro ingeniero o arquitecto de sistemas, en todos los eslabones del polinomio de la I+D+i. Cuando nos dicen que en el año 2020, el déficit de expertos en tecnología será de 800.000 personas según previsiones de la Comisión Europea, a mí me gustaría saber qué es un “experto en tecnología“.

Los Computing Curricula de ACM e IEEE, organizaciones profesionales -no universitarias por cierto-, proponen qué materias deberían ser impartidas en la educación superior de Informática/Computación, conforme a criterios científicos, sociales y profesionales. La propuesta presente en 2009 considera cinco grados:

  1. Computer Science / Ciencias de la Computación
  2. Computing Engineering / Ingeniería de la Computación
  3. Software Engineering / Ingeniería del Software
  4. Information Systems / Sistemas de Información
  5. Information Technology / Tecnologías de la Información

Un “informático” es alguien que aprende el punto de vista científico de la computación, el punto de vista de ingeniería del software y de la computación (que no es lo mismo), aprende las tecnologías para el procesamiento de información y diseña y desarrolla sistemas para elaborar una respuesta y ayudar a las organizaciones sobre dicha información. ¿En todo esto ayuda un MOOC o un programa de Telefónica? No lo creo.

Llevándolo al plano de España, en esta resolución de 8 de junio de 2009, se pueden consultar las competencias que debe adquirir un Ingeniero en Informática (considerando, en general, los 5 currículums anteriormente expuestos). Resumo en:

  • Proyectar, calcular y diseñar productos, procesos e instalaciones.
  • Dirección de obras e instalaciones de sistemas informáticos.
  • Dirigir, planificar y supervisar equipos multidisciplinares.
  • Modelado matemático, cálculo y simulación.
  • Elaboración, planificación estratégica, dirección, coordinación y gestión técnica y económica de proyectos.
  • Dirección general, dirección técnica y dirección de proyectos de investigación, desarrollo e innovación.
  • Puesta en marcha, dirección y gestión de procesos de fabricación de equipos informáticos.
  • Aplicación de los conocimientos adquiridos y de resolver problemas en entornos nuevos o poco conocidos. [Mira, justo lo que dice la noticia :-)]
  • Comprender y aplicar la responsabilidad ética, la legislación y la de ontología profesional.
  • Aplicar los principios de la economía y de la gestión de recursos humanos y proyectos, así como la legislación, regulación y normalización de la informática.

Es decir, no somos obreros, sino arquitectos. Quiero decir: no, no somos gente en un laboratorio encerrados con un ordenador, sino que hacemos proyecciones y cálculos como cualquier otro arquitecto o ingeniero de sistemas. Que no lo hagamos tan bien y a la medida como las empresas quieren, no es sinónimo de “Una titulación universitaria ya no es sinónimo de estar a la altura de lo que demanda el mercado“. Por lo tanto, sin querer defender la titulitis, pero sí, la universidad es necesaria. Sino, traíganme cifras y pruebas, y estaré dispuesto a cambiar mi opinión :-)

7 thoughts on “El supuesto “Fin de la titulitis” y cómo las empresas tecnológicas valoran el “saber hacer”

  1. pedro

    Cito: “Nosotros ofrecemos una formación básica o conjunta de competencias mínimas para que el estudiante luego tenga la autonomía y capacidad de aprender con cierta autonomía la evolución tecnológica. ”

    Esa es una de las razones por las que dejan de mirar los currículum. Eso que dices no lo ofrece la universidad. Lo que ofrece es estudiar examenes… Las ganas por aprender y el ser inquieto lo tienen ciertas personas aunque no hayan ido nunca a una universidad o incluso no tengan ni estudios.. Ya que hoy en dia todo lo que quieras saber como todos sabemos esta en internet y sino en libros y mas en la informatica… Algo que no da la universidad si no las ganas por aprender algo que te gusta

    Reply
    1. alrayon Post author

      Hola Pedro,

      muchas gracias por tu comentario.

      Veo que tenemos visiones distintas :) He de decir, que quizás tengas razón. En muchas ocasiones el “estudio de exámenes es lo normal”. Pero la universidad también está evolucionando. E innovando. Estamos en ello, paciencia :)

      Estamos en contacto.

      Saludos,

      Reply
  2. Luis

    <>

    Los trabajadores del mercado libre nos vemos forzados frecuentemente a estar al día (o a instigar) dichos cambios: El hecho de estarse preguntando a día de hoy qué pasará el día que cambien indica lo muy alejada que está la universidad de esta realidad, y la falta de voluntad por hacer un acercamiento que tan necesario se hace.

    No es de extrañar pues, que las empresas estén dejando de ver a las universidades como sello de garantía válido para sus necesidades actuales.

    Reply
      1. Luis

        me gustaría saber qué entienden por universidad. ¿Una formación centrada en las necesidades tecnológicas de sus empresas? ¿Y qué pasará el día que cambien?

        Reply
  3. Pingback: Algunas reflexiones sobre "Revolución tecnológica: predicciones y riesgos de la automatización" de la Sexta Objetivo - Blog personal de Alex Rayón Jerez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *