El Service Learning o Aprendizaje-Servicio: educación para la ciudadanía

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A comienzos de Octubre, la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena proponía un proyecto que en muchos medios pasó bastante desapercibido, pero a que mí me llamó bastante la atención:

Carmena propone que los universitarios "ayuden a barrer" Madrid y ellos se niegan (Fuente: http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2015-10-02/carmena-universitarios-barrer_1045362/)
Carmena propone que los universitarios “ayuden a barrer” Madrid y ellos se niegan (Fuente: http://www.elconfidencial.com/espana/madrid/2015-10-02/carmena-universitarios-barrer_1045362/)

A tenor de lo que leí en su día, supongo que los principales objetivos que perseguía el consistorio de Madrid era básicamente la limpieza de las calles de Madrid. Ello, a tenor de declaraciones como éstas:

[…] Si se pone en marcha esta iniciativa, los universitarios podrían convertirse en gestores de los grandes acontecimientos juveniles, como los botellones, donde normalmente la basura que se acumula es incalculable.

La propia Carmena lo contaba en primera persona. Ella de joven trabajó en una fábrica de mermeladas como parte del Servicio Universitario de Trabajo (SUT). Esta experiencia la permitió conocer una realidad y adoptar una personalidad conocedora de los trabajos manuales y su implicación y esfuerzo. Concluía con:

Algo de esto queremos hacer para sensibilizar a la sociedad, para sensibilizar sobre todo a las personas jóvenes de que la ética de la limpieza es un elemento de sostenibilidad de nuestra sociedad y es indicativo del comportamiento ético necesario para con los demás, que los demás no tengan que recoger la suciedad que yo genero.

Más allá de las reacciones de unos y otros (que ya anticipo que a los estudiantes no les gustó nada), esta noticia me hizo pensar en los principios y valores que subyacen a un proyecto como éste. Es más, tengo una experiencia parecida a la de Carmena. Suelo contar en algunas conferencias y charlas mi experiencia en esa línea. Yo solo he estado dado de alta en la Seguridad Social por dos organizaciones: la Universidad de Deusto y la empresa de limpieza de mi pueblo, Leioa, denominada Halsa. Fueron varios los veranos, especialmente en las fiestas populares de mi pueblo, cuando uno de joven quería sacar unos ingresos mayores, y se tenía que poner el mono de limpieza. Os hablo de los 14 años en adelante.

Pero, más allá del dinero, lo que aprendí es precisamente mucho de lo que señala Carmena: visión comunitaria sobre la limpieza de una ciudad, ser responsable y sensibilización hacia la limpieza que uno genera en un evento del talante de unas fiestas populares, y sobre todo, valoración y reconocimiento al trabajo manual que día a día realizan personas y trabajadores como todos nosotros.

Carmena quería implicar a los universitarios. Y no es porque sea un colectivo que tiene más o menos habilidades para ello. La cuestión es que cada vez son más los proyectos para la educación en el compromiso ciudadano en la enseñanza superior. Esto que se estilo mucho en los países anglosajones, en España no lo hemos visto tanto. Se denomina el Aprendizaje-Servicio (ApS) o Service Learning.

Hace unos meses, estuve en la conferencia que impartió Andrew Furco, de la Universidad de Minnesota, experto en estos menesteres. Se centró en la evaluación de los efectos del Aprendizaje-Servicio en los estudiantes, en las organizaciones sociales desde las que estos desarrollan un servicio solidario y en las universidades. Tiene una publicación titulada “A Status Report on the Impacts of Service-Learning: A Review of the Research” que habla, desde una perspectiva científica y aplicada, sobre los efectos que tiene en la ciudadanía su vinculación en los servicios comunitarios. Y de esto quería hablarles.

No me parece un tema menor. Esta tendencia “pragmatoide”, de obsesión por lo inmediato, que están adquiriendo los sistemas educativos, hace que la formación de la ciudadanía del futuro resulte cada vez más complicado. La visión utilarista les está haciendo grandes técnicos de sus áreas de conocimiento, pero estamos quizás olvidando conceptos como la responsabilidades y la solidaridad.

El Aprendizaje-Servicio es una metodología innovadora que refuerza los vínculos entre la comunidad local y las instituciones educativas. El objetivo no es otro que ofrecer respuestas a los retos que plantea la educación en la actualidad. ¿Y qué se puede hacer en una institución de educación para introducir gradualmente esta visión hacia el servicio comunitario? Varios elementos:

  • Rol activo de nuestros estudiantes: son ellos mismos quienes plantean sus propuestas de planificación e implementación de la tarea a desarrollar. Esto, a futuro, en contextos profesionales, nos viene muy bien.
  • Atención a una necesidad real: muchas veces se critica que trabajamos problemas no reales. Pues nada más real que, en este ejemplo, la limpieza de nuestr ciudad. Si consideramos, además, que nos movemos en sociedades democráticas, la participación en la comunidad debería ser un derecho y un deber de los ciudadanos. En países nórdicos ya ocurre esto.
  • Relación con los objetivos curriculares y los resultados de aprendizaje: en nuetro Espacio Europeo de Educación Superior,  relacionar este desarrollo competencial con el currículo y los resultados de aprendizaje que se les espera, con el servicio voluntario a la comunidad constituye uno de los elementos más reseñables.
  • Ejecución de un proyecto de servicio: competencias como orientación al servicio, toma de decisiones o gestión y planificación por objetivos, ganarían muchos enteros con este tipo de proyectos. El diagnóstico de las necesidades del entorno y la preparación del proyecto para darles respuesta resultaría una actividad muy enriquecedora.
  • Reflexión: soy el primero que suele quejarse en ocasiones de la falta de pensamiento crítico de nuestros estudiantes. Pero en este caso, y aunque pudieran parecer trabajos manuales, no les quedaría otra. Los beneficios no son solo académicos (resolución de problemas), sino también de desarrollo personal (identificación de valores, diagnóstico y conocimiento personal) y curricular (mejora del proyecto y mejora de las actividades de servicio).

Los beneficios para nuestros estudiantes de un proyecto de este tipo resultan bastante evidentes. Entre ellos, me atrevería a destacar que los estudiantes se empiezan a sentir positivamente conectados a la realidad y las necesidades de su comunidad. Esto genera ciudadanía y sensibilidad (seguramente así dejemos de tener las calles tan sucias, bulliciosas, etc.). Además, los problemas reales planteados, hacen que los estudiantes tengan que diseñar e implementar soluciones a problemas que deben ser novedosas e innovadoras. Y hace que tengan que desarrollar muchas competencias que tanto buscamos en las aulas de las universidades (resolución de problemas, toma de decisiones, planificación, gestión del tiempo, etc.)

Como ven, la educación va más allá de las cuestiones técnicas o contenidos. Hay competencias, visiones, e implicaciones ciudadanas y de comunidad que aportan un valor enorme al currículum de nuestros estudiantes. El Service Learning se constituye así como una metodología innovadora que puede aportar mucho al desarrollo humano de nuestros estudiantes.

Autor: alrayon

Lecturer and Researcher at Deusto University. Somehow, a stranger that loves both technology and economics, a sinergy that will conquer the world.

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