Jueguen a la Lotería; yo seguiré siendo racional y no lo haré ;-) (o, el anumerismo de jugar a la Lotería) (Parte I)

By | 26 diciembre, 2011

7 minutes

Llevo queriendo escribir sobre la Lotería y su anumerismo unos cuantos meses. Pero quería esperar a estas señaladas fechas, que así pillo al personal que lea estas líneas “en caliente”, y quizás modifiquen su conducta para la Lotería del Niño (¡qué ingenuo eres Alex!). Pues nada, que hoy os vengo a contar un poco sobre lo irracional que es comprar Lotería, y os pasaré unos números sobra la probabilidad que tenéis de que os toque “algo”. Y para romper el hielo, os contaré de dónde viene el invento de la “Lotería”, que quizás sea por sí mismo bastante explicativo. Empecemos.

Salvo que sigamos una Distribución determinística Fabra (tercera vez que le toca la Lotería, es capaz de romper mi esquema de argumentación), debiéramos tener en mente siempre la siguiente frase del escritor estadounidense de ciencia ficción Robert A. Heinlein:

La lotería es un impuesto que grava a las personas que no conocen las matemáticas.

La palabra lotería tiene su origen etimológico en la palabra francesa loteria, que a su vez tiene su raíz en lot, que significa herencia. Esta palabra francesa lot, tiene su origen más remoto en la palabra germánica-gótica khlut, que se empleó para denominar objetos que las tribus usaban para tomar decisiones al azar. Es decir, desde su comienzo, la palabra tiene relación con la noción de ganar mucho dinero rápidamente (Very Spanish).

Con el tiempo, se viene entendiendo como herencia o azar. La acepción de herencia se debe a que durante la Edad Media, tras una guerra, se producía una subasta en la que cada soldado recibía una porción de tierra. Allí, el soldado edificaba su hogar, formaba una familia, y, quizás también moría ahí mismo. En este momento, se repartía los bienes entre los hijos, llamando a esta herencia lote. Como no se ponían de acuerdo a quién tocaba qué, se usaba los khlut como objeto para tomar decisiones al azar. De aquellos barros, estos lodos.

Porqué yo no compro lotería

Si tuviera que resumir porqué no compro lotería diría que es mera cuestión de pasión por las matemáticas, la ciencia exacta por antonomasia. Estas Navidades, una conversación habitual con la familia ha sido precisamente esto de lo raro que le hacen sentir a uno por no comprar lotería. Presión sociológica ya casi. Ser el raro, tener que aguantar los clásicos “Así nunca te va a tocar”. Unos pocos euros por “la ilusión”, vale, pero 500 € por la ilusión… sale caro el tema de esta nueva sociedad postmodernista. Ciertamente, prefiero dedicarlos a otros asuntos. Y sí, la lotería es pura emoción; el Estado lo sabe, y lo aprovecha. Me explico.

No sufro esa presión sociológica la verdad, sino que simplemente disfruto de hacer lo lógico. Y de hecho, incluso me da un poco de rabia, para lo poco que me suelo “molestar” yo. No paro de oír quejas por pagar 1 euro por medicamentos (que es otro debate, ¡eh!), pero no hay reparo alguno en “pagar” 20 euros (por décimo) en este “pseudo”impuesto.

Comprar lotería corresponde más a una irracionalidad que a una decisión económica. Alguno pudiera pensar que colaboramos con la recaudación para Loterías y Apuestas. Un acto muy patriótico en esta época tan turbulenta para las finanzas de España. Pues casi que prefiero trabajar más y pagar más impuestos si ésa es la razón. La cuestión es que no es lógico comprar lotería. Creo que con unos pocos números me entenderéis.

La probabilidad de que te toque la lotería, querido lector, es muy baja. Luchar contra la estadística, luchar contra la probabilidad, es como intentar luchar contra la Ley de la Gravedad en caída libre. Veamos:

  • En un sorteo de Navidad, se venden 165.750.000 décimos. 195 series, 85.000 números en cada una de ellas.
  • Se premian 13 números: un primer premio, un segundo, un tercero, dos cuartos y ocho quintos.
  • Resultarán premiados, así, 13 números x 195 series x 10 décimos = 25.350 décimos.
  • Gracias a Laplace y éso de los sucesos favorables divididos entre los posibles, los que resulta que tienen “suerte” (¡no existe!), son un total de un 0,015% de los décimos. Un décimo de entre 6.538.

Por cierto, antes de seguir. Decía eso de “tener suerte”. Un cartel, para entender la tomadura de pelo que es en ocasiones todo esto.

La "suerte" es de todos (Fuente: http://www.amspw.org/tablon0708/navidad/loteria.jpg)

La "suerte" es de todos (Fuente: http://www.amspw.org/tablon0708/navidad/loteria.jpg)

Vale… o sea, el timo de la Lotería, acompañado del timo de “la suerte”. ¿Qué es la suerte? Que no, que no existe. Siempre pongo en los exámenes; “La suerte no existe, así que mucho ánimo :-)”. La “suerte” es una forma de decir que todos los sucesos estocásticos/probabilísticos, te sean favorables, que diría Laplace. Nada más. Y sí, éso es difícil, porque el azar se comporta… cómo él mismo quiera 😉

Vaya por delante, tras haber visto los números anteriores, que hay una cosa clara. Piensa en cuando lanzas una moneda. ¿Qué probabilidad tienes de sacar cara o cruz en función de lo que te haya salido en el lanzamiento de la moneda anteriormente realizados? ¡¡ninguna!!. En un juego de azar, un resultado no tiene mayor o menor probabilidad por el hecho de haber ocurrido anteriormente.

Esto, aplicado a la lotería, pudiera hacer pensar que estoy equivocado, porque hay números que han salido en más de una ocasión. Es decir, según la sabiduría popular hay números que tienen más probabilidades que otros. La Teoría de la probabilidad que estudiamos en varias asignaturas de cualquier titulación de Ingeniería (y muchas otras titulaciones) nos dice que un suceso se va aproximando a su probabilidad teórica a medida que se realiza el experimento, la observación, un mayor número de veces.

Si lanzas una moneda 20 veces, y te salen 18 caras y 2 cruces, eso no significa que la probabilidad de cara es del 90% para dicha moneda. En estos casos se dice que se trata de una desviación por azar por haber realizado el experimento, la observación, pocas veces. Repito lo de antes, el azar es lo que tiene, sólo él sabe cómo se va a comportar 😉 Y la Lotería, es un juego de azar. Intentar controlarlo es como intentar evitar que los tres ángulos de un triángulo sumen 180 grados.

Experimento de lanzar la moneda al aire (Fuente: http://geeksan.com/images/moneda-cara-sello.jpg)

Experimento de lanzar la moneda al aire (Fuente: http://geeksan.com/images/moneda-cara-sello.jpg)

Fue interesante, a este respecto, un experimento que hizo el matemático sudafricano John Kerrich durante la II guerra mundial. Tras quedar atrapado en Dinamarca tras la ocupación Nazi, decidió matar el tiempo experimentando con la Teoría de la Probabilidad. Uno de sus experimentos, consistió en lanzar una moneda al aire 10.000 veces. El resultado es concluyente: y obtuvo 5.067 caras y 4.933 cruces; esto es, 50,67% y un 49,33% de probabilidad respectivamente.

Por analogía con el caso de nuestra “querida” Lotería, si se quiere decir que hay números “que han salido más veces”, ergo, “tienen más probabilidad”, las conclusiones que se puedan sacar tras 200 años de Historia vs. los 85.000 números que se ponen en juego, me transmite la misma seriedad que una tragaperras.

Otro de mis fetichismos favorito es lo de elegir un número a dedo. No hay elección más irracional (¿quién dijo que nuestro consumo fuera racional?). Estoy abierto a que alguien me explique la relación que puede existir entre la fecha en la que la selección ganó un Mundial o el día en que nació la nieta del Rey y unas bolas que dan vueltas en un bombo.

O el fetichisimo “Hay Comunidad Autónomas con más suerte“. Claro, es una especie de profecía autocumplida, ya que también resulta son donde más lotería se vende. Tampoco se queda corto el detalle de decir “Me han tocado 100 €”. Estupendo… y ¿cuánto te has gastado? ¿no sería mejor expresarlo en términos de “He perdido 900  €”? (suponiendo haber gastado 1.000 €).

Y lo peor, ¡es una experiencia de la que nadie aprende! Poniéndome en la piel de una persona que compra anualmente, ¿no debieran las expectativas reducirse y tener menos motivación para volver a comprar el próximo año? De nuevo, estoy abierto a explicaciones, soy un tío fácil.

Cuando en Septiembre pasado, se hablaba de que Loterías del Estado preparaba la mayor salida a Bolsa de la historia de España (finalmente cancelada por la coyuntura económica, a pesar de haberse gastado 10 millones de € en publicitarla), para mí, lo “sorprendente” no era que la Lotería saliera a Bolsa, sino que fuera legal o el simple hecho de no gravarlo con muchos más impuestos.

Oferta Pública de Venta de Loterías del Estado (Fuente: http://estaticos03.expansion.com/estaticas/imagenes/especiales/loterias.jpg)

Oferta Pública de Venta de Loterías del Estado (Fuente: http://estaticos03.expansion.com/estaticas/imagenes/especiales/loterias.jpg)

Aunque bueno, ¿existe alguna forma más pragmática que un monopolio público de las Loterías? Es mejor que gravarlo con impuestos. Pero claro, montar un monopolio sobre la ignorancia humana, explotando sesgos cognitivos y la incapacidad para hacer unos cálculos sencillos de probabilidad, pues como que no. Y encima, ¡¡hacemos publicidad sobre ello!! El acabose…

Pudiera, haciendo un poco de esfuerzo, encontrar argumentos para exponer como hay formas racionales de comprar alcohol en grandes cantidades. Pero no encuentro argumentos racionales para jugar a la Lotería. Como veremos en el segundo capítulo de esta serie, el cerebro ve lo que quiere ver, no lo que tiene delante. Sí, son sesgos cognitivos (que el ser humano perciba la información de forma selectiva).

Las apuestas y las Loterías son acciones irracionales, y como las burbujas económico-financieras, están explotando sesgos cognitivos de nuestra imperfecta máquina cerebral. Así, una de las razones por las que me he animado a escribir este par de artículos es porque creo que puede ser más útil combatir esta ignorancia anumérica con educación que con leyes.

[Continuará]

7 thoughts on “Jueguen a la Lotería; yo seguiré siendo racional y no lo haré ;-) (o, el anumerismo de jugar a la Lotería) (Parte I)

  1. jupiter

    Me gusta el artículo, y lo comparto.

    Me ha llamado la atención que la operación estaba mal y la he revisado y me he dado cuenta de que lo que estaba mal era la letra: son 195 series premiadas, no 85000 números:

    13 números x 85.000 números x 10 décimos = 25.350 décimos. MAL
    13 números x 195 SERIES x 10 décimos = 25.350 décimos. CORRECTO

    Un abrazo!

    Reply
  2. Pingback: Jueguen a la Lotería; yo seguiré siendo racional y no lo haré ;-) (o, el anumerismo de jugar a la Lotería) (Parte II) | Blog personal de Alex Rayón Jerez

  3. Pingback: Gracias a las matemáticas acerté una vez 14 en la quiniela (Parte I) | Blog personal de Alex Rayón Jerez

  4. Pingback: Blog de JokinSu » Blog Archive » Sobre matemáticas, probabilidades y que toque la lotería

  5. comprar loteria

    Un artículo interesante para conocer los motivos para los cuales alguien decide no comprar lotería… Aún así, a mi gusta de vez en cuando, porque aún tengo la esperanza que me pueda tocar 😛

    Saludos,
    David

    Reply
  6. Comprar Loteria

    Este es un tema muy interesante me ha sabido a poco pero ya sabeis si lo bueno es breve es dos veces bueno. Animino y seguir con este blog tan interesante.

    Reply

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *