Algunas impresiones y datos históricos sobre los derechos de autor (II)

By | 16 diciembre, 2011

4 minutes

[Continuación del artículo anterior]

Terminábamos el artículo anterior comentando que teníamos que buscar el incentivo que mueve a un autor una vez muerto para que siga peleando por sus derechos sobre sus creaciones. Y también decíamos en el artículo anterior, algo así como: La esclavitud hacia el Mecenas -sea quien fuere-, podía condicionar la creación. Esto nos lleva automáticamente a pensar en las industrias culturales de nuestro Hoy (sin querer entrar en conspiranoias, pueden imponer qué se hace y qué no).

Se pueden encontrar por Internet bastantes argumentos en contra de la última medida alrededor de los derechos de autor (El Europarlamento ha acordado prorrogar 20 años el copyright de las grabaciones fonográficas). Quizás el más interesante es el informe Hargreaves, que expone como la extensión del copyright no beneficia a los autores, sino a las grandes empresas de la industria cultural que gestionan las obras.

Si antes hablábamos de la Micky Mouse Act, ahora podríamos hablar de la ley de Paul McCartney, el que nunca ha ocultado su interés por endurecer la restricción de copia sobre la obra musical de los Beatles, de forma que pudiera evitar su obra pasase a dominio público. Pudiera resumirse como el enésimo caso de la “amenaza” a la que se ve sometida la industria cultural cuando un éxito comercial -The Beatles- está a punto de entrar al dominio público.

Quizás, sea interesante poner un ejemplo para entender la magnitud de lo que estamos hablando. El paradigma de beneficiarias es Disney. Muchas de las películas clásicas de Disney fueron creadas a partir de obras que no tenían protección alguna. Es decir, eran obras de dominio público. Walt Disney, lo que hizo fue actualizar y adaptar estas obras para explotarlas comercialmente en sus obras del cine.

Walt Disney giving the dedication day speech J...

Walt Disney

Para sorpresa (o no), deciros que Disney fue la principal impulsora en 1998 de que se extendiera el privilegio a 70 años tras la muerte del autor. Así, el imperio Disney, quería asegurarse que nadie pudiera hacer versiones alternativas de sus películas más taquilleras de todos los tiempos. El siguiente vídeo plantea mucho de lo que he comentado anteriormente. Y deja espacio a la reflexión: ¿qué pasaría si obras como Star Wars, Harry Potter o Tarzan hubieran pasado a dominio público mucho antes?

Un ejemplo que hemos conocido recientemente es el del discurso de Martin Luther King. Nadie duda de las cualidades históricas y del interés general de todo lo bueno que dejó MLK. Bueno, pues parece ser que alguien sí que duda de ello, en concreto, los herederos de la propiedad intelectual de dicho discurso. Incluso han llegado a obligar a retirar el discurso completo de YouTube (si alguien lo encuentro íntegro en un sólo vídeo que me lo diga).

Este conflicto tiene ya bastante historia. En Diciembre de 1963, meses después del evento, el propio Martin Luther King demandó a Mister Master y a la 20th Century Fox por vender copias ilegales de su discurso. La intención era frenar el lucro que estaban ejerciendo estas distribuidora. En 1994, una demanda por 10.000 dólares al USA Today por imprimir sin permiso una transcripción completa del discurso. En 1999, la familia del activista por los derechos civiles denunció a la CBS por utilizar un trozo del discurso dentro de un documental. La Corte falló a favor de los familiares, bajo el argumento de que el mensaje estaba clasificado como una presentación (performance) a los medios de comunicación, no al público. ¿Cuándo se detendrán? Los herederos de King retienen los derechos hasta 2038, pero viendo los precedentes con Disney….

Tampoco en España está la cosa mucho mejor, con disposiciones que aplican leyes antiguas, etc. O que un municipio Andaluz tenga que pagar casi 32.000 euros por reproducir la obra de un autor que murió en 1681, pues es un poco de traca.  Si se representa una obra de Lope de Vega, muerto en 1681 y haber expirado cualquier derecho de autor que pudiera tener (concepto incluso inexistente por aquel entonces), ¿quién se lleva el dinero? Esto es la $GAE.

Aquí os dejo un fragmento de la Calculadora del Dominio Público según la Legislación española.

Fragmento de la Calculadora del Dominio Público según la Legislación española (Fuente: http://blogs.zemos98.org/)

Fragmento de la Calculadora del Dominio Público según la Legislación española (Fuente: http://blogs.zemos98.org/)

Las innovaciones siempre han sido copias y remixes

Y aquí es momento de volver a lo que ya expliqué hace pocas semanas: las innovaciones siempre han sido copias (muchas veces no reconocidas) y remixes. No se puede imaginar la música actual sin la influencia de la música clásica (Bethoveen, Tchaikovsky, Wagner, Bach, etc.). Éstos mismos también editaron partituras y versiones de las distintas orquestas (Von Karajan es conocido por ésto), haciendo uso de obras de Dominio Público.

Uno de los que ya habló de mucho de todo esto hace unos cuantos años fue Mark Twain, que acusaba de piratas a los editores, y a las leyes de copyright del propio gobierno Federal por no servir al interés público, sino única y exclusivamente al de los editores. Éstos, dado su músculo financiero, podían aprovecharse gratuitamente de trabajos en dominio público para competir contra los autores en activo. ¿Competencia desleal? Quién dijo éso…

Más en una época en la que la única forma de llegar a los lectores era a través de los editores. No había eMules ni otros sistemas P2P de intercambio de ficheros. Los editores controlaban el canal de distribución y deflacionaban  las nuevas obras, además de forrarse, clrao. También tuvo posiciones a favor de las copias y el remix. Todo esto, y por no dejar nada en el tintero, cambió cuando Twain se empezó a preocupar por la herencia que dejaría.

Conclusión

La disminución del Dominio Público en la expresión artística (escénicas, música, lírica, cinematográfica, escrita, cómic, etc.) es empobrecer y encarecer la cultura. La ampliación de plazos más de derechos de autor no protegen la creatividad, sino que la perjudican.

Enhanced by Zemanta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *