¿Están “los mercados” destituyendo presidentes? No lo creo… (II)

By | 17 noviembre, 2011

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[Continuación del artículo anterior]

¿Existe realmente esta división Norte-Sur?

Con la entrada del euro, todos se las prometían felices. Todos los países se iban a beneficiar de una divisa común. Incluso muchos hablaron sobre cómo una unión monetaria iba a obligar a sus países a hacer las reformas necesarias para alcanzar la competitividad de los Estados del norte de Europa. 15 años más tarde, recordemos qué países y en qué momento fueron rescatados, que probablemente sean aquellos países que no han hecho las reformas que dijeron harían:

Prima de riesgo en el momento de ser rescatados países del Sur de Europa

Prima de riesgo en el momento de ser rescatados países del Sur de Europa

¿Qué es hacer reformas? Adaptar la economía (que al final implica mercado laboral, modelo productivo, regulaciones, etc.) a un mercado común de enorme competencia. Así, la liberalización de muchos aspectos de la economía se torna fundamental, por poner un ejemplo. Si no te gusta, no haber entrado. La famosa “soberanía de los mercados” implica esto, como expliqué aquí.

Y es que esto no creo que lo arregle ni el BCE comprando bonos (probablemente sea una medida viable a corto plazo), ni monetizando la deuda (“imprimir billetes para sacar bonos del mercado“), ni limitando constitucionalmente el déficit. No es una crisis de deuda. Es una crisis de la divisa común. Hay claras divergencias entre los países del Norte más competitivos y los del Sur menos competitivos. Tampoco creo que se puedan convertir en competitivos automáticamente recortando salarios tan rápidamente. La competitividad es costes y productividad. Estos experimentos han llevado a lo largo de la Historia muchos años.

La situación actual es el resultado de dos direcciones políticas: los países del Norte de Europa que no se muestran muy favorables a adoptar medidas de convergencia en términos de competitividad (las arriba expresadas), y la de los países del Sur/Periféricos que les está costando hacer esas reformas que hace unos cuantos años dijeron la entrada en la Zona Euroa les obligaría a hacer.

¿Y cómo se llega a estas diferencias de competitividad entre el Norte y el Sur de Europa? Bueno, esto daría para una tesis doctoral. En los últimos días, me encontré con este mapa de Stratfor, que pudiera ser una explicación:

Con la imagen sobre estas líneas mostrada, se pretendía ilustrar cómo la disponibilidad de caminos de transporte fluvial ha permitido a lo largo de la Historia a los países del Norte siempre ser más competitivos. Así, los costes de transporte siempre han sido mucho menores en el Norte de Europa (en términos de Paridad de Poder Adquisitivo), lo que les ha permitido desarrollar una industria potente alrededor.

Bueno, todo lo anterior, dejando de lado que en la antigua provincia Romana de Iberia, hay un par de ríos, el Tagus -el mayor de dicha provincia, el Tajo actual- y el Iber -el que da nombre a Iberia, probablemente el actual Ebro- que misteriosamente no salen en la representación anterior. Y supongo que sobre estos ríos se habrán transportado mercancías. Sin embargo, no deja de ser cierto que España nunca tuvo una red de transporte marítimo interior adecuada a su geografía, la más biodiversa de Europa, con una orografía complicada, y con el 50% de su territorio siendo masa forestal.

Estas teorías sobre determinismo geográfico no son realmente novedosas. En el caso de España –que así todos nos hacemos mejor una composición de lugar- siempre ha sido objeto de debate la visión del país como un área fronteriza como consecuencia de su localización periférica respecto al núcleo de Europa. Así, Iberia, la actual Península Ibérica, ha sido considerado un espacio difuso entre África y Europa.

Antes de la existencia de “los mercados”

‎”El presupuesto debe equilibrarse, el Tesoro debe ser reaprovisionado, la deuda pública debe ser disminuida, la arrogancia de los funcionarios públicos debe ser moderada y controlada, y la ayuda a otros países debe eliminarse para que Roma no vaya a la bancarrota. La gente debe aprender nuevamente a trabajar, en lugar de vivir a costa del Estado.”

Marco Tulio Cicerón. Año 55 A.C.

Esto de mantener las finanzas equilibradas no es un invento de “los mercados”. Creo que Wall Street, el Banco Central Europeo, el FMI o Merkel no existían durante la época Romana. Y Cicerón ya avisaba sobre lo importante que era mantener un presupuesto equilibrado.

Los mercados financieros, es decir, son aquellos en los que se negocian títulos que conllevan compromisos futuros de pago. El más conocido es el mercado de deuda pública (quizás porque es el que está en verdadera crisis), donde intervienen:

  • Los países que necesitan financiación
  • Los inversores que están dispuestos a proporcionarles esa financiación

Cuando un Estado tiene déficit (menores ingresos que gastos) necesita pedir dinero prestado. Es decir, que para cubrir lo que gasta de más un Estado -como nos puede pasar a cualquiera un fin de semana cuando le pedimos prestado a un colega- una de las formas para hacerlo es emitiendo títulos de deuda pública.

Esos títulos (paquetitos como digo en clase) que emiten los estados los compran inversores que lo que están haciendo en realidad es prestar al Estado. El dinero que han prestado, en un plazo de tiempo determinado, el Estado se lo devolverá, además de ir pagando un porcentaje de intereses, que se le llama rentabilidad.

En este mercado los participantes son fundamentalmente los grandes inversores financieros (banca y fondos de inversión gestionados por ellos), y no ya tanto los particulares (¡compremos al Tesoro para salvar a España!).

El problema es que las finanzas publicas de muchos países (ver mapa de The Economist del artículo anterior) son insostenibles. Y lo malo es que se ha perdido la autonomía de poder arreglar los problemas asociados a ello. Los países de la Zona Euro han perdido dicha autonomía cuando decidieron entrar en el Euro. Hace unos años, para arreglar estos desequilibros había dos soluciones:

  1. Devaluar tu moneda
  2. Tener un Banco Central que te financia (compra esos “paquetitos”, como hace la FED en EEUU)

En España, así, se fueron conformando los presupuestos Franquistas durante muchos años. Estamos hablando de una época en la que economía Española no tenía tributación directa y la indirecta era muy baja. Se hacía una huida hacia delante imprimiendo pesetas año sí y año también.

Darle al botón imprimiendo billetes para conseguir nuevo dinero “de la nada” y además crear inflación para que lo que debes te salga más barato, no es lo mismo que suspender pagos. Sin embargo, a efectos de interpretación de la realidad de los mercados, supongo que no les enviará un mensaje que les transmita confianza. Así que si alguien se indigna con todo lo arriba explicado, es que se indigna con las matemáticas, con la aritmética que nos enseñaban en la ESO. Los mercados (personas, porque las máquinas también las programan personas), no hacen más que reflexionar sobre lo que ven ocurre, apostando (dinero de otros y sus propias carreras, por éso de los fondos de inversión) sobre decisiones políticas.

España siempre ha tenido problemas fiscales. Arrastro una profunda herencia de desajuste estructural de gastos e ingresos. La necesidad de una reforma fiscal España la tiene desde finales del siglo XVIII (como lo lees). ¿Por qué no se ha abordado antes? Problemas sociales y politicos que lleva arrastrando España. Falta de políticos “echados pa’ ‘lante“. Cuando se abordó la reforma fiscal en 1978, hubo un intercambio entre paz social y déficit público, que sólo la burbuja de los últimos años llevó a superavit. La reforma fiscal de 1978 se hizo mal y se dejó sin terminar. Desde entonces, se ha ido poniendo parches al agujero. Si alguien quiere explorar de dónde sale todo esto, que lea a Fuentes Quintana. Aprenderá bastante sobre la segunda mitad del Siglo XX en España.

En España, por ejemplo, antes antes de tener mercados de deuda como el actual (aunque muchos dicen que esto es un invento de Carlos I, sí, el del Siglo XVI) y un banco central verdaderamente independiente (iniciado con Felipe González, y terminado el proceso durante la era de Aznar), se llegó a suspender pagos hasta en 13 ocasiones. ¿Es esto mucho o poco? Una barbaridad.

Al primer Carlos de España se le ocurrió firmar unos Asientos (lo que hoy llamaríamos obligaciones) en los que se fijaba el dinero a devolver y los intereses. Todo ello, claro, avalado con las minas de oro, plata y sal y los impuestos que se cobraban en Castilla. Esta es la historia del nacimiento de la Deuda soberana. Una media de casi una quiebra cada 50 años (aunque es cierto que ha habido periodos muy tranquilos).

Las quiebras de España, algo de historia (Fuente: http://accionesdebolsa.com/las-quiebras-de-espana-algo-de-historia.html)
Las quiebras de España, algo de historia (Fuente: http://accionesdebolsa.com/las-quiebras-de-espana-algo-de-historia.html)

Esto ha llevado a España a ser un país que ha tardado mucho más tiempo que otros países en ser un país económica y socialmente desarrollado, y eso que es un país de los más antiguos de Europa (1478 d.C.). Otros países, incluso “más viejos”, como el Reino Unido no ha tenido suspensiones de pagos desde 1672. Los escandinavos, nunca han suspendido pagos. EEUU tampoco.

Sinceramente, no me extraña nada que la UE pide intervenir en los presupuestos nacionales de los países europeos incumplidores. Visto todo lo anterior, ¿de verdad queremos volver a la peseta? ¿queremos abandonar el acceso a la financiación exterior? ¿la integración económica?

[Continuará]

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