¿Ciclista = Yonkie sobre ruedas? Seamos sensatos

By | 3 octubre, 2011

10 minutes

[Antes que nada debo presentarme. Soy Ander González, más conocido en la red como Misidra, y vengo a presentar en este blog de Alex un pequeño artículo sobre cómo veo el mundo del ciclismo, más concretamente, la criminalización hacia este deporte.]

Me gusta conducir los artículos con preguntas a las que voy dando respuesta, por lo que empezaré de esta manera.

¿Qué deportes están tan negativamente mediatizados como lo está el ciclismo? Es cierto que hace una década salía a la palestra una cantidad importante de casos de dopaje en el atletismo, ¿pero alguien se acuerda de aquello? Esto es, cuando en una conversación entre amigos se habla del atletismo por nombrar este deporte (que ha tenido unas cuantas tramas de tráfico de substancias llamémoslas irregulares, la última de ellas la operación Galgo sin ir más lejos) no se suele oír a alguno de los congregados decir: “Bah, si esos van dopados hasta las cejas”.

Por lo que parece que se le ha dado una segunda oportunidad, o más bien, se olvida fácil lo que no se hace recordar. Por el contrario el atletismo no tiene el mismo calado que el ciclismo, aunque seguro que en verano, mientras emiten por la televisión las olimpiadas, muchos en nosotros estaremos tumbados en el sofá, resacosos de la noche anterior con la mirada perdida mientras un letón lanza una jabalina. La verdad que no se qué buscamos con la mirada fija en la hierba de campo, pero nos sentimos bastante ridículos después de un cuarto de hora sin dejar de mirar la hierba. (espero no hablar sólo en mi nombre).

Una de las bolsas de sangre incautadas (Fuente: http://imagenes.publico.es/resources/archivos/2011/1/13/1294956026705sangredn.jpg)

Una de las bolsas de sangre incautadas (Fuente: http://imagenes.publico.es/resources/archivos/2011/1/13/1294956026705sangredn.jpg)

Casos de dopaje se han dado en deportes tan variopintos como el ajedrez o el tiro deportivo. Pero a las pruebas me remito que no se vende tan bien como en el ciclismo, es decir, mientras la noticia en un telediario de un caso de dopaje en tenis (recordemos todo los casos de los argentinos) puede rellenar tiempo muerto (es lo que pasa cuando ya no se ponen bombas; suena muy ácido pero es así), un caso de dopaje en el ciclismo ocupa un espacio considerable, se hacen documentales y todo lo que haga falta.

Parece ser que a los periodistas les gusta tener a la gente informada de todo lo acontecido en una trasfusión de sangre detectada y condenada (con los riesgos que conlleva toda esta información, que a menudo es más falsa que un billete de 7 euros). Ojo, no estoy diciendo que sea una mala forma de hacer periodismo, pero hay que trabajar con profesionalidad y bajo un mismo rasero. Lo que no se puede es catalogar un deporte como sucio, mientras los otros son tan o más sospechosos. Lo único que consiguen es criminalizar un deporte, cosa que han conseguido con creces.

El peculiar ajedrecista ucraniano Vasili Ivanchuk (Fuente: http://1.bp.blogspot.com/-ml_stLwyLKw/TVfq_Nxf4WI/AAAAAAAAB8w/p3uKdS6ybmU/s1600/ivanchuk+%25282%2529.jpg)

El peculiar ajedrecista ucraniano Vasili Ivanchuk (Fuente: http://1.bp.blogspot.com/-ml_stLwyLKw/TVfq_Nxf4WI/AAAAAAAAB8w/p3uKdS6ybmU/s1600/ivanchuk+%25282%2529.jpg)

¿Y a qué me refiero con el término rasero? Seguro que conoceréis a profesionales del deporte tales como Dani Pedrosa o Xavi Hernández. Pues bien, para una pronta recuperación de sus respectivas lesiones, Xavi fue sometido a microinjertos en la rodilla. Los resultados fueron sorprendentes y volvió a la actividad en poco tiempo. Dani, por su parte, tras intervenciones quirúrgicas en el hombro, en pocas semanas regresó a la competición inducido para no sufrir dolor excesivo.

Me parece no sólo adecuado sino necesario que tanto avances médicos como avances tecnológicos se empleen en la mejora continua del deporte porque debe ser así, no hay que estancarse en el pasado. Pero no es así en todos los deportes. En el ciclismo, que es lo que a mí me toca de cerca, las estrictas normas en cuanto a procedimientos médico-quirúrgicos impiden el avance en este campo. Mucha gente conoce el típico caso del medicamento que se emplea contra las picaduras de abejas y avispas, entre otros insectos, que está prohibido por el reglamento antidopaje de la UCI por considerarlo dopante.

Éste es un clásico ejemplo de que por trazas de alguna substancia que se considera prohibida, más de un ciclista ha tenido que dejar de competir en una carrera que seguramente se haya estado preparando todo el año para no defraudar principalmente a sus sponsors (que son los que le dan de comer en definitiva) como puede ser el Tour de Francia por el simple hecho de tener un dolor insufrible consecuencia de un picotazo y no poder tratarlo. Como éste, en el ciclismo te puedes encontrar con infinidad de casos idénticos por una causa parecida.

Líneas arriba hablaba de los microinjertos a los que fue sometido Xavi, imposible de realizar en el ciclismo profesional porque conllevaría una sanción de 2 años fácil, y lo mismo con el tratamiento de Dani Pedrosa. Por tanto, ¿dónde ponemos los límites? ¿A quién le llamamos drogadicto, yonkie o como lo queramos denominar?

Mi opinión es clara y concisa:

  • Primero, se debería hacer frente al impedimento de uso de ciertos fármacos necesarios para una evolución médica propia de cualquier otro deporte, y permitir los mismos procedimientos que en otras disciplinas. Simplemente equipararse a los demás para que nos puedan juzgar en las mismas condiciones, de ahí lo del mismo rasero.
  • Segundo, para criticar a una persona y más aún, un colectivo, hay que conocerlo por dentro. Es sencillo alabar la labor de unos y descalificar la de otros. Demasiado fácil mejor dicho.
  • Y tercero, no podemos caer en el tópico de quedarse en el pasado para vivir en el presente, esto es, que no pervivan los desgraciados años de la “barra libre” y se sigan utilizando para discriminar este deporte. Hay mucho desconocimiento y sobre todo ignorancia. Y no, el colectivo de jueces y árbitros no somos los que suministramos las jeringuillas y los que controlamos la cantidad precisa de clembuterol. Somos un grupo de gente seria y profesional que velamos por la seguridad de los ciclistas y el entorno que lo rodea, además de hacer justicia en los casos en los que por cuenta propia, un ciclista o equipo intenta beneficiarse de forma antirreglamentaria (vamos, lo que es un arbitro en cualquier deporte). Digamos que somos igual que un árbitro de fútbol pero pensando en más factores como el de la comunicación con los directores de equipo o agentes de la autoridad que en nuestra parcela geográfica es la Ertzaintza (¿Alguien ha escuchado la polémica noticia en la que la Guarda Civil será la encargada de controlar el transcurso de la Vuelta a España en territorio vasco? Esos ya son otros cantares).
Comisario de moto dando indicaciones a un director deportivo (Fuente: https://lh3.googleusercontent.com/__XY3rhsUUnM/TV_FjeaqCEI/AAAAAAAAAsY/y57dCtbt_RA/comisario-vuelta-con-mosca.jpg)

Comisario de moto dando indicaciones a un director deportivo (Fuente: http://img.motorpasionmoto.com/2010/05/comisario-vuelta-con-mosca.jpg)

Situado en este marco incomparable de energía que me embriaga a diario al hablar de estos temas, ¿qué hace el organismo internacional de legislar el ciclismo? Pues entre muchas cosas buenas (no vamos a ser tan destructivos, faltaría más), suelen adoptar ciertas posturas que no podrían ser más dañinas para este deporte como podemos ver en estas noticias:

  • La primera hace referencia a la normativa que prohibirá a partir de ahora ejercer como directores deportivos a aquellos ciclistas que hayan estado sancionados por dopaje en algún momento de su carrera deportiva. A muchos les parecerá una idea estupenda, pensando que así se podrá reducir aún más los casos de dopaje. Pero no es más que otra medida propagandística para aparentar que se están haciendo las cosas bien y que van por el camino hacia la total limpieza en el deporte, simplemente por el hecho de que uno de los directores deportivos de mayor actualidad, Bjarne Riis, admitió haberse dopado el año que ganó un Tour de Francia. Por otro lado, sonará un tanto fuera de lugar, pero se podría comparar esta prohibición con el ostracismo en el que viven tantos y tantos personajes políticos que, por leyes para algunos injustificadas y para otros necesarias, no pueden volver a ejercer vida política alguna. No voy a juzgar lo que han hecho o han dejado de hacer las personas imputadas, pero está claro que ninguna de las dos imposiciones, tanto la ciclista como la política, pueden ser penadas de por vida.
  • Esta segunda es todavía más polémica a mi parecer. Pero qué casualidad que no lo he visto en ningún programa televisivo. Según el diario francés L’Equipe, la UCI (la FIFA del ciclismo para que nos entendamos) tiene en u mano una lista con ciclistas adjunto a una nota numérica del 1 a 10 en cuanto al riesgo de cometer acciones relacionadas con el dopaje. Bajo mi humilde punto de vista, esto demuestra que el ciclista profesional vive en un estado de excepción, donde cualquier movimiento que haga, debe ser transmitido para que estén controlados, además de permanecer bajo sospecha día sí y día también. Por hacer un símil, comparándolo con el entorno estudiantil, sería algo así como si cada alumno estuviéramos fichados con una nota sobre el peligro de hacer chuletas en los exámenes. Sería un atropello monumental, y estoy seguro que se haría eco en muchos medios. Pero ya sabemos cómo se las gastan sobretodo la prensa española, lo cual no quedaba mucho más que esperar.

En otro orden de sucesos, muchos aún recordamos la vuelta de 2005 que ganó Roberto Heras, el duelo con Menchov y la victoria final de la ronda. Dos semanas después se desató el caos cuando salió a la palestra que el bejarano se había dopado, por lo cual debía entregar el premio de La Vuelta y ser sancionado por 2 años.

En esos dos largos años, Roberto pasó de ser la estrella para la grande boucle española de todo un Liberty Seguros a dejar su carrera de cuajo, en su mejor momento, y por lo que luchó toda su vida. Pues bien, pasaron los 2 años de sanción y casi nadie se acordó de él. Hace poco volvió a ser noticia, pero esta vez en voz de los tribunales, ya que dicha sanción ha quedado revocada por haberse sucedido ciertas irregularidades en el proceso de extracción de la muestra que le inculpó.

De ese modo, como respuesta al fallo del juicio, Roberto ha pedido que se le devuelva La Vuelta que le fue substraído a consecuencia de la sanción. Si eso fuera así, ¿es suficiente con que le devuelvan lo que verdaderamente ganó y nunca debió serle retirado? Esto es, nadie sabe lo que pudo haber llegado a ganar en los años que le quedaban como ciclista.

A partir de ahora, hay opiniones para todos los gustos: unos que dicen que aunque hubo irregularidades, la sanción es merecida y por lo tanto se actuó en consecuencia; otros que al mínimo atisbo de turbulencias en estos procesos delicados como son las extracciones, el ciclista debe ser absuelto de inmediato y ni tan siquiera haciéndose público que pudo estar dopado. Yo soy más de la segunda opinión, ya que estamos hablando de márgenes muy escuetos (como muchos sabréis los picogramos en el caso Contador) y cualquier anomalía basta para redibujar un cuadro analítico. Por lo tanto, sólo quería reseñar que tendríamos que tener tremenda cautela cuando se habla de casos de este tipo.

Robert Heras celebrando la victoria de etapa en la Vuelta del 2004 (Fuente: http://trabajoenequipo.org/deportes/wp-content/uploads/2011/08/Tr.-Vuelta-a-Espa%C3%B1a-II-Roberto-Heras-Gran-Campe%C3%B3n-de-Espa%C3%B1a-con-3-T%C3%ADtulos.jpg)

Robert Heras celebrando la victoria de etapa en la Vuelta del 2004 (Fuente: http://trabajoenequipo.org/deportes/wp-content/uploads/2011/08/Tr.-Vuelta-a-Espa%C3%B1a-II-Roberto-Heras-Gran-Campe%C3%B3n-de-Espa%C3%B1a-con-3-T%C3%ADtulos.jpg)

Por hacer un pequeño hincapié en el caso Contador, debo decir que donde se hace la ley, se hace la trampa. Esto es, reglamento dice que cualquier rastro de substancia ilegal, se considera dopante con sanción correspondiente. Pero por otro lado, hay una lista con dichas substancias y la cantidad máxima permitida (imaginaros lo pequeño que puede ser esa cifra). Entonces, al ser tan ambiguo, ¿qué decisión se toma? Pues la que mejor convenga, está claro. Por eso mismo están demorando tanto tiempo la decisión final, porque se juegan mucho tanto la UCI como los sponsors. Al fin y al cabo, es todo prestigio y dinero, que diga yo…. es todo dinero.

Por otro lado, como juez árbitro debo trasladar que en cualquier prueba nacional, y más aún internacional, se realizan controles antidopaje tanto al ganador, como de forma aleatoria al resto del pelotón. Si contáramos la cantidad de citas ciclistas que transcurren por nuestras carreteras, todas ellas cómo no, regidas por la RFEC (Real Federación Española de Ciclismo), y lo multiplicamos tan sólo por los países más importantes en cuanto a transcendencia ciclista, nos daremos cuenta que los casos de dopaje en el ciclismo actual son ínfimos.

Seré cansino con las comparaciones, pero al igual que esto mismo sucede en el ciclismo, mucha gente tiene todavía miedo, si no es pánico a los aviones, por el hecho de que, supuestamente no son seguros. ¿Cuánta gente viaja en avión diariamente y cuántos accidentes ha habido en los últimos años? Incluso con un mínimo número de accidentes, sigue prevaleciendo ese pesar hacia viajar, al igual que con el ciclismo. Las películas con trama en aviones no ayudan para superarlo de todos modos, a parte de ser en su mayoría bastante falsas.

Es difícil vender este deporte como un deporte limpio porque ni la misma agencia que debe transmitir este mensaje, que es la UCI, da pasos hacia delante sino todo lo contrario. No me queda más que pedir a toda persona que lea este pequeño manifiesto personal (aunque se ha alargado más de lo que pensaba, no sabía que podría explayarme tanto con un solo tema), que desde el colectivo de jueces hacemos todo lo posible para que este deporte salga adelante con total dignidad, por encima de todos los impedimentos que por una u otra parte se aferran a que no se reconozca todo el sacrificio que conlleva ser participe de un deporte criminalizado desde hace tiempo.

Estamos orgullosos de hacer lo que hacemos y seguiremos así, porque tenemos una base la cual nos apoya, que es la de todo aquel aficionado que desea ver y disfrutar de todo esto, y estamos de suerte porque en este país abundan y agradecemos ese apoyo.

***

[Gracias por molestaros a leer en estas fechas en las que el tiempo en cuanto más abunda, más apremia, y a Alex por dejarme este espacio en su blog.]

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