El catastro de Ensenada: Aguilar de Campoo y… ¿a qué se dedicaba tu pueblo?

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El otro día me recomendó un alumno echar un vistazo a este artículo sobre las “Matemáticas aztecas para ahorrar“. Me encantan las matemáticas, y todavía más la Historia, así que un artículo que junta las grandes matemáticas aztecas, el Códice Vergara, la agrimensura y el catastro de Tepetlaoztoc, era una atracción irremediable. Este Códice (ver siguiente figura), pintado aproximadamente en 1540, contiene dibujos esquemáticos y medidas de campos individuales (esta entrada de Ciencia Kanija explica sus cálculos).

Mapa de 1540 con anotaciones en números aztecas describiendo las dimensiones de tierra cerca de Texcoco (Fuente: http://www.cienciakanija.com/2008/04/09/como-hicieron-matematicas-los-aztecas/)
Mapa de 1540 con anotaciones en números aztecas describiendo las dimensiones de tierra cerca de Texcoco (Fuente: http://www.cienciakanija.com/2008/04/09/como-hicieron-matematicas-los-aztecas/)

Y puestos a hablar de catastros, pensé en escribir sobre el Catastro de Ensenada. Fernando VI de Borbón fue el segundo rey Borbón tras la Guerra de Sucesión que vivió España a comienzos del Siglo XVIII. Reinó de 1746 a 1759, apenas 13 años, siendo uno de los reyes que de haber durado más, sus aportaciones hubieran sido considerables, ya que los historiadores señalan que fue un reformista decente.

Muchos lo recuerdan por impulsar el Canal Imperial de Castilla. Fue construido para facilitar el transporte del trigo de Castilla hacia los puertos del norte y de allí a otros mercados. Cuando se terminó (1849) el ferrocarril ya estaba en marcha y en 1860 el FF.CC. lo dejó obsoleto. El proyecto original era del siglo XVI y se empezó a finales del XVIII. Vamos, no sé de qué nos sorprendemos, a pesar de ser pleno Siglo XXI.

Fernando VI contó con la inestimable ayuda de un ministro de Hacienda competente, el Marqués de Ensenada. Éste, aprobó muchas reformas para seguir modernizando el país, pero la que destaca por encima de todas (por lo que supuso para el país), fue todo lo relativo a la Hacienda Pública. La principal ocupación del ministro de Hacienda era mantener los territorios americanos, por lo que impulsó el desarrollo naval (su cargo concreto era el de secretario de Hacienda, Guerra y Marina e Indias), reforzando la marina. Se cuenta que los británicos le tenían pánico (a él y a sus barcos, así como a Blas de Lezo).

Pero tenía un problema: dinero para financiar el proyecto. En la España del Siglo XVIII, por diversos motivos, muchos colectivos (clero, nobles, etc.) no pagaban impuestos, por lo que los ingresos no estaban bien definidos. Era bastante difícil hacer un presupuesto (por lo menos que fuera realista). Por ello, se diseñó una reforma fiscal (en esto, poco hemos cambiado). En 1749, se aprobó un nuevo modelo de Hacienda, sustituyendo los impuestos tradicionales por el impuesto único del catastro, que pasó a conocerse como Catastro de Ensenada. A esta medida se opuso con fuerza la nobleza (“Lo mío es mío“)

El catastro, que aún a día de hoy existe en España. Si entráis en este enlace del Ministerio de Cultura, veréis cómo se sigue haciendo mención a Ensenada.

Catastro de Ensenada en la web del Ministerio de Economía y Hacienda
Catastro de Ensenada en la web del Ministerio de Economía y Hacienda

En 1749, la Corona de Castilla administraba un extenso territorio, hasta 15.000 puntos que fueron sometidos a examen de número de habitantes, propiedades territoriales, edificios, ganados, oficios, rentas, incluyendo los censos, características geográficas de cada población, etc. Quedaron fuera de la lista Canarias, las Provincias Vascas y el Reino Foral de Navarra (por estar exentas de impuestos) y la Corona de Aragón.

Corona de Castilla bajo el reinado de Fernando VI
Corona de Castilla bajo el reinado de Fernando VI

Resulta interesante echarle un vistazo a este primer catastro para conocer cuál era la actividad económica del país por aquel entonces. Para ello, me he puesto a mirar y buscar un poco sobre el pueblo de mi familia materna, Aguilar de Campoó. Como decía antes, las provincias vascas estaban fuera de la lista, así que no puedo hacer lo propio con Leioa o Bilbao.

Según el Catastro, que constaba de 40 preguntas, Aguilar:

  • Es una villa clerical: su centro era la Colegiata en la que se encontraban un abad, un chantre primero, un maestrescuela, un arcipreste, 18 canónigos, cuatro capellanes y un sacristán. Esto, unido a la docena de frailes de Santa María la Real y otra docena de monjas que habría en el convento de Santa Clara, dan una elevada cifra de clérigos en relación con la población. De ahí que se calificase como villa clerical.
  • El ayuntamiento estaba formado por un 1 corregidor, 4 regidores, 3 abogados 2 notarios y 3 procuradores.
  • En cuanto a profesiones: había un médico, dos boticarios, un ciru­jano, dos barberos y dos sangradores, 19 labrado­res, 17 jornaleros, 9 pastores, 6 hortelanos, 18 cardadores, 27 tejedores, 6 oficiales zapateros, 5 molineros, 2 panaderos, 12 mercaderes, 11 arrieros, 2 carpinteros, 2 caldereros, 2 ganaderos, 1 confitero, 1 sillero, y algún otro oficio.
  • Había pobres también (era considerado como oficio).
  • Las mujeres también desempeñan oficios: 5 panaderas, 4 viudas, 3 pastoras, 2 labaradoras, 1 molinera, 1 tendera, 1 hortelana, 1 revendedora, 1 mesonera, etc.
  • Destaca en la época la importancia de la industria harinera con siete molinos (4 pertenecían a Santa María La Real, 1 al Capitán Malla, 1 del Turruntero y el llamado posteriormente de la Fábrica de Harinas que pertenecía a la Marquesa de Aguilar) y varios batanes para pisar paño y ropa (no extrañará que con el tiempo pasase a ser el pueblo de las galletas ;-))
  • Otra fuente de riqueza era la agricultura: cebada verde, yerba y legumbres.
  • En cambio, casi no hay ganadería: ni equina ni bobina, reducida a un puñado de hacendados. Quizás por ello, había pocos herradores (la calle Herradores es del siglo XIX), ya que eran industrias primo-hermanas.
  • Sí hay, en cambio, mucha oveja y con ella muchos cardadores.
  • Hay 4 tenerías contiguas donde se curtían y trabajaban las pieles.
  • El eje urbano: estaba formada por la calle del Puente (66 casas), la plaza pública (41 casas) y la calle del Portazgo ( 46 casas). Contaba con diversos barrios intramuros como eran los de mercado viejo, del Pozo, de la Puebla, de los tochos y de Cañeda. Extramuros (fuera de la villa, los que vengáis alguna vez fijaros los restos amurallados que quedan) se encontraba el barrio allende El Puente (media docena de casas) y el de Grijera con 20 vecinos, casi todos labradores.

Un tema interesante para los aficionados, como yo, al pasado de España.

Autor: alrayon

Lecturer and Researcher at Deusto University. Somehow, a stranger that loves both technology and economics, a sinergy that will conquer the world.

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