Living Meki 2011: mi experiencia y sensaciones

Ya estoy de vuelta de Etiopía. Como las preguntas que todo el mundo me está haciendo son bastante parecidas, escribo esto para dar respuesta a todo el mundo. Básicamente, ¿qué he hecho en Etiopía? Y luego otra más de reflexión personal, ¿cómo es la Etiopía que has encontrado dadas las peculiaridades que nos constaste?

A qué me he dedicado

Meki es un pueblo (en Europa lo llamaríamos ciudad) al sur de Addis Abeba de unos 40.000 habitantes. Bueno, algunos te dirán 60.000, otros 30.000, pero más o menos la media de las diferentes cifras que me han dicho sería 40.000. En Meki está la MCS, Meki Catholic School, un colegio de La Salle establecido en la década de los 60. Es privado, pero sustancialmente mejor que el público, por lo que los niños sueñan con acudir al mismo.

Por resumirlo y no extenderme mucho, me he dedicado básicamente a dar clase. A las mañanas compaginaba clases de Inglés básico con los de 9º Grado (hay 12 grados en total, lo que en España iría hasta 4º de la ESO) e Informática básica a los de 5º Grado. Cuando digo básico, digo trabajar canciones como Old Mac Donald para aprender inglés con “niños” de14-15 años y enseñar a cambiar el color del texto o teclear a niños de 10-11 años.

Aquí estoy en una clase de informática con los de 5º.

Como comentaba cuando subí esta foto a Facebook, una diferencia grande entre Etiopía y mis sensaciones en España, es que los niños entran corriendo y felices a clase, para nunca querer que la clase termine. Así que las clases eran una auténtica gozada, no había que preocuparse (demasiado) por mantener la concentración o la motivación (entre otras, mis grandes preocupaciones en las clases en la universidad).

Estas clases de inglés e informática me ocupaban prácticamente toda la mañana, de 8:00 (una vez que me había duchado con agua fría de dos botellas de agua) a 12:20. Tras comer, tocaba las clases que tenía con los profesores del colegio. Dado que me dedico a ello, también he trabajado en Meki con los profesores, básicamente enseñándoles a utilizar ordenadores y recursos digitales en clase. Intel ha donado unos cuantos ordenadores (en otro post os contaré la estrategia Microsoft en ellos :-( ), que no sabían siquiera encender, así que menos todavía utilizar con los alumnos.

Aquí estoy dando clase de Libre Office (¿lo dudabáis? :-) ) a los profesores de la Meki Catholic School.

Esto me llevaba 2-3 horas al día, de 15:00 a 18:00. Y así, 15 días he estado, salvo que la 2ª semana también estuvimos haciendo el inventario de la biblioteca. Un total de 2.000 libros que habían donado varias editoriales americanas. Los tenían más o menos ordenados, pero ni siquiera estaba digitalizado el inventario (menudo inventario nos curramos en Libre Office :-) ), y más importante aún, no sabían en qué cursos ni para qué utilizarlos. Todavía tengo agujetas en los brazos (no es broma) de cargar libros, que son esos que veis en las baldas de las imágenes anteriores.

Una vez terminada la “jornada laboral”, tocaba dar una vuelta por el pueblo, Meki, que es lo que os cuento a continuación. ¿Cómo es Meki? ¿Cómo es la Etiopía rural? Eso sí, antes de salir del colegio (donde también dormíamos en un albergue), había que atravesar el colegio, donde os podéis imaginar había cientos de niños, tarea nada fácil.

¿Cómo es Meki, Etiopía?

Meki, y por extensión la Etiopía rural, en cierto modo, me recuerda a muchos documentales y libros que he leído sobre la Edad Media Europea (salvando las distancias, claro). Vamos, una vuelta a los orígenes, como he venido diciendo a todo el mundo que me ha preguntado por la experiencia.

La Etiopía rural en la que he vivido la describiría en tres palabras: “ciudades“, mercaderes y artesanos. Las calzadas apenas existen. Las carreteras asfaltadas, la principal del pueblo (y gracuas). Los mercaderes y burgueses (para entendernos) de las ciudades (voy a llamarlo pueblos por ser más realistas), usan bueyes, mulos y asnos para el transporte, frente a la mayoría de los ciudadanos que van a pie. La población no para de crecer (una media de más de 6 hijos por familia, llegué a estar en una casa de 22 hijos), con lo que crece también las necesidades de comercio, y en última instancia, las ciudades (algo parecido a lo que ya ocurrió en Europa en los Siglos IX y X).

Con la masificación forzosa de las ciudades, la calle es el eje neurálgico, el etíope rural hace su vida aquí. Las ciudades son sucias y mal olientes, seamos francos. Desprovistas de alcantarillado o de agua corriente (en la gran mayoría de los casos) en las viviendas, no es de extrañar esta situación. Si uno quiere limpieza e higiene que vaya a París o Roma, Etiopía es otra cosa ;-)

Andar por la calle cuando nosotros estábamos allí no refleja la realidad etíope, porque realmante yo no oí más que “T-shirt”, “Pen” o “Notebook” (entre otros), lo que deja entrever cuáles son las necesidades de la sociedad etíope cara a su desarrollo. Sin embargo, también era fácil no oír más que ruido: gritos sobre la bondad de la mercancía que vendía cada uno, conversaciones en amhárico y muchos, muchísimos, niños en la calle siempre. Además, el pueblo/ciudad etíope es el eje cultural. Las escuelas están ahí.

El trazado urbanístico no se basa esquemas preconcebidos, sino que se adapta a los habitantes, sus actividades comerciales, sus relaciones sociales, vida privada, cultural, espiritual, etc. De hecho, diría que las únicas regulaciones urbanísticas son la irregularidad (¡menudo caos!), la espontaneidad (eso de no tener un plan o modelo casi hasta para comer a un ingeniero le choca mucho :-) ) y la necesidad (la madre de la mayoría de los problemas etíopes).

Mirad cómo es una calle y las típicas casas de la Etiopía rural.

Para los intercambios comerciales se emplea dinero, el birr etíope. Bueno, en la mayoría de las ocasiones, porque también presencié muchos intercambios a la vieja usanza: el trueque. El uso del dinero en las sociedades tribales etíopes (recordemos que es el único país africano no colonizado, luego la figura tribal sigue siendo muy fuerte), por múltiples conversaciones que tuve con ellos, todavía no ha sido plenamente asimilado. De hecho, diría que ha introducido valores nuevos impuestos: riqueza y posesiones. Ello, a pesar de seguir siendo una sociedad muy colectivista.

Todas las transacciones comerciales se hacen en el mercado. Todo ello para satisfacer el incremento de consumo interno que no para de registrarse. En las conversaciones habituales que tenía en las visitas a las casas, muchas veces hablábamos de técnicas de mejorar la producción agraria. La foto de abajo está tomada en el mercado del barrio más pobre de Meki, uno de las que más frecuentaba.

Huelga decir que la gran mayoría de los ciudadanos rurales etíopes se dedican a la agricultura o ganadería. Una vez terminada su jornada de comercio, llega el ocio. En Meki, conocí una taberna a la que fuimos alguna noche (incluso vimos el Barsa-Madrid de la Supercopa). Los etíopes (nuestro patrón de consumo no cuenta :-) ) básicamente beben araque allí. Bueno, y cerveza St. George.

Por último, las enfermedades “comunes”. Si en la Edad Media europea eran las epidemias de peste lo que arrasaba con la demografia, en Etiopía son las múltiples enfermedades que existen. Era común hoy: “Tranquilo, tiene malaria”, “Tiene el VIH”, etc. Pero esto daría para otro post, así que no entro.

Nuevos valores: ¿qué es ser rico en Etiopía?

Una última reflexión. Una pregunta que me han hecho muchos es quién era rico en Etiopía. Para dar respuesta a eso, hay que cambiar el concepto que tenemos de riqueza en Occidente. O por lo menos, lo que se entiende por ser rico. Aquí alguien rico es tener coches, casas, acciones o ser dueño de un hedge fund. En Etiopía ser rico es tener tierras y animales.

Ser mercader en Etiopía supone depender mucho de la agricultura y de la ganadería. Hay que estar continuamente reinvirtiendo recursos, las transacciones pueden ser ruinosas y se está expuesto a saqueos (se oye de todo). En Occidente, cuando un rico quiere minimizar riesgos, invierte su patrimonio en diferentes activos. Pues en Etiopía hacen lo mismo pero con los animales y las tierras. La sequía de este año por eso está siendo tan dañina, porque no todos tienen diversificadas sus posesiones, por lo que muchos han visto destruido todo su patrimonio.

Y bien, ¿cómo se diversifica riesgos con animales? Pues teniendo varios. Un ganadero me contó que él siempre tenía camellos, porque suponen un buen almacén de agua y energía para hacer frente a eventualidades de ausencia de agua “prolongada” (unas semanas). Los camellos no son objeto de comercio habitual, pero oye, sirve para disminuir riesgos, y si hay hambruna, uno come de todo.

Lo normal era que en la cartera de activos de un etíope hubiera un par de vacas (unos 1.500 birr, unos 60 euros), un par de bueyes (unos 1.200 birr, 50 euros), ovejas (30 euros) y cabras (20-25 euros). Las gallinas eran muy baratas y se comerciaban como si fuera pienso prácticamente, así que no solía ser objeto de inversión.

Las cenas “de lujo”, eran cuando matábamos la cabra, tal y como nos hicieron el día de nuestra despedida. Esa tarde aprendí más de agricultura y de ganadería que en toda mi vida (no pongo fotos para no herir sensibilidades, pero están en mi Facebook ;-) )

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Acerca de alrayon

Lecturer and Researcher at Deusto University. Somehow, a stranger that loves both technology and economics, a sinergy that will conquer the world.
Esta entrada fue publicada en Alimentación, Cultura, Deusto, Economía, Educación, Geografía, Historia, Informática, Pobreza, Política, UD, Viajes. Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Living Meki 2011: mi experiencia y sensaciones

  1. Javier Merino dice:

    He hablado de tus “vacaciones” a gente de mi entorno y muchos no lo entienden. Les resulta cómodo criticar otras formas de vida porque así justifican su falta de compromiso. Sin embargo leyendo tu experiencia uno aprende mucho, y sobre todo, le siguen quedando esperanzas en el ser humano.

    Gracias por compartir tu historia con nosotros Alex, y a ver si yo doy el paso alguna vez también.

    • alrayon dice:

      Aupa Javi,

      sin duda, lo mejor que me llevo de esta experiencia, es gente que mantiene nuestros puntos de vista (en “nuestros”, inclúyete) y filosofías en todo España. Las conversaciones que hemos tenido en Etiopía eran realmente apasionantes y enriquecedoras, y como dices, es cuando te das cuenta que siempre hay esperanzas entre nosotros. Al final no somos tan diferentes, sólo hace falta darse cuenta de ello :-)

      Un fuerte abrazo, y seguiré contando alguna que otra historia.

    • Joris dice:

      No, no, no not SQUID OCTOPUS it’s OCTOPUS people [censored] Well thakns so much for the finale! LOVE THIS SHOW! Sorry some of you may not have felt the same way BUT thakns for subbing it regardless! I, and I’m sure many others, REALLY appreciate it!Hope you all had a wonderful holiday and my congratulations to Meki for getting married and having a child! GOOD LUCK!anyway HAVE A HAPPY NEW YEAR AND I’LL SEE YOU LATER!

  2. lucia dice:

    Hola Alex, como seguidora de Living Meki me alegro mucho de leer tu blog. Que experiencia tan fantástica, yo hice algo parecido en Gambia y te puedo asegurar que estas vivencias marcan mucho. Nos hace (aunque no a todo el mundo como es normal) un poco más agradecidos y sensibles con lo que nos rodea.
    Felicidades por el blog y gracias por compartir tu historia.
    Saludos

  3. alrayon dice:

    Hola Lucía,

    gracias por la visita y tus palabras :-) Me alegra saber que compartimos pasión por África, tu experiencia en Gambia seguro que también estuvo genial. Escribiré algo más sobre la experiencia.

    Saludos :-)

  4. Auntie dice:

    Escuchando (y leyendo) este tipo de cosas no puedo dejar de pensar que todavia hay esperanza para el ser humano. Si todos compartieramos de forma altruista lo que sabemos (no importa qué, cualquier cosa puede ser útil) con aquellos que no son tan afortunados como nosotros, sin duda viviriamos en un mundo mejor, más justo y solidario. Muchas gracias por colaborar en la construcción de un mundo más habitable. Aunque pertenezca a una generación anterior, prometo seguir tu ejemplo.

    • alrayon dice:

      Hey auntie :-)

      cuando un familiar tan directo como tú me dice ésto, hasta un hombre racional poco emocional como yo se sensibiliza :-) Vamos que muchas gracias, as always ;-)

      Y sí, la justicia empieza en uno mismo, de esperar a que otras la hagan no llegaremos a ningún lado, así que iba siendo hora de empezar a hacer cosas por mí mismo.

      Un beso fuerte :-)

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