Pensad en un empresario en España: ¿qué os viene a la cabeza?

Nada que añadir, más que como comentó algo, “A veces pienso que tenemos lo que nos merecemos”. Una última, y más de aquí de Euskadi. El espíritu emprendedor del País Vasco ha sido tradicionalmente considerado uno de los rasgos que nos caracterizaban. De ahí que no extrañe que Euskadi haya liderado buena parte de las iniciativas económicas y comerciales españolas desde el descubrimiento de América. Si queremos seguir conservando nuestra privilegiada situación en el contexto del Sur de Europa, ya sabéis qué hacer 😉

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Lo de España y el concepto de empresario es un tanto de traca. Y más aún en los últimos días. Resulta que ahora Rajoy quiere inculcar en las aulas el respeto al empresario. Rubalcaba, el otro día oficializando su candidatura, dijo que se iba a partir el pecho por los emprendedores. Dejando de lado que no acabo a entender porqué no lo ha hecho hasta ahora, lo de Rubalcaba deja espacio a la reflexión.

¿Quién es emprendedor? ¿Ruiz Mateos no es emprendedor? ¿Sólo Amancio Ortega es un emprendedor? ¿Botín tampoco lo es o sí? El concepto de empresa ha ido variando mucho a lo largo de la historia (entendiendo por ésta la que arranca con la Revolución Industrial, antes no había más que gremios). Me atrevería a destacar los siguientes hitos:

  • Siglo XVIII: el empresario es el propietario de los medios de producción, el capitalista (Adam Smith, 1776. Fue moralista antes que economista, no lo olvidemos)
  • Siglo XVIII – XIX: el empresario es un hombre de negocios (R. Cantillon, 1730 y J.B. Say, 1830)
  • Siglo XIX: el empresario es un organizador (Marshall, 1890)
  • Siglo XX: el empresario es la persona que asume riesgos (F.H. Knight, 1921)
  • Siglo XX: el empresario es una persona innovadora (J.A. Schumpeter, 1911 y 1942)
  • Siglo XX: Teoría General de Sistemas. La empresa, y el empresario por ende, ya no se considera un sistema endogámico como hasta ahora, sino que es un sistema abierto, que se relaciona con sus stakeholders (accionistas, directivos, trabajadores, consumidores, proveedores, competidores, la sociedad y las Administraciones Públicas) a través de la Teoría de la Agencia.

¿Está muy bien algunas de estas visiones? Sí, eso dice la “teoría”. Pero la práctica, al menos en España, que es donde mejor la conozco, es otra. Mi anterior experiencia como empresario fue en EEUU, posición radicalmente distinta a la española. Allí, es el sueño americano, tener tu empresa, la figura del empresario está idealizada.

Una gozada juntarte con inversores, presentar tu proyecto con ilusión, ayudas por todos los lados, “críticas constructivas” (no me gusta la expresión, pero es para que me entendáis), ayudas por todos los lados, etc. Vamos, allí la figura del empresario es cultura. Nos deshacemos en desprecios contra los millonarios del mundo, y más aún, porque como son estadounidenses, matamos en las críticas dos pájaros de un tiro.

¿Y qué es para mí en un empresario? No tiene ni porqué ser solo el propietario (aporta capital, el capitalista) ni solo el directivo (administrador profesional de la empresa). Para mí un empresario es el que da vida a la empresa. El que asume el aspecto creativo, y no, no tiene porque sólo mandar. Tampoco es el que lleva traje (yo nunca he llevado ni llevo traje). Ni tampoco el que abusa del poder.

Es el que asume la responsabilidad última, es el ambicioso, el que trabaja 24/7, el que arriesga, el que emprende por vocación y no por circunstancias de la vida. Un empresario asume riesgos a sabiendas del eventual fracaso. Hay una frase de Bill Drayton, fundador de Ashoka (reciente premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional), que me encanta:

“Los emprendedores sociales no se quedan satisfechos repartiendo pescado, ni siquiera enseñando a pescar. No descansarán hasta revolucionar la industria pesquera.”

Para entendernos: Amancio Ortega (ahora ya ex-presidente) para mí es un empresario, pero Pablo Isla (el ahora presidente) es un directivo.

Amacnio Ortega y Pablo Isla
Amancio Ortega y Pablo Isla

Este curso, hice una prueba en una clase de Ingeniería en Organización Industrial aquí en Deusto. Pregunté por empresarios conocidos y una valoración. Los más votados: Amancio Ortega, Bill Gates, Emilio Botín y Florentino Pérez. A renglón seguido, les pedí características de un empresario. Las más votadas: hombre mayor, vestido con traje, fumando un puro, si lleva sombrero mejor, etc. ¿Sabéis de dónde viene esto? Este arquetipo fue creado por el humorista Chumy Chúmez, seudónimo de José María González Castillo. El modelo se popularizó en la revista Hermano Lobo. Luego a mí no me extraña que Quino y Forges, por ejemplo, hagan dibujos en la línea.

Forges sobre empresarios (Fuente: http://ccoohsa.blogia.com/upload/20101124090539-forges-empresario.gif)
Forges sobre empresarios (Fuente: http://ccoohsa.blogia.com/upload/20101124090539-forges-empresario.gif)

En cierto modo me recuerda a la manida expresión nuevo rico. En España la usan (no recuerdo haberla pronunciado nunca) para criticar a personas que se han enriquecido, sin distinguir al especulador (al que seré el 1º en criticar) del que ha sudado la gota gorda (y seguramente lo siga haciendo). El rico, o el que ha triunfado en su vida, es “automáticamente” sospechoso de estar escondiendo un ladrón o un tramposo.

Siempre he pensado que parte de esta culpa la tienen muchos de los libros de texto con los que nos educamos. Y como suelo guardar recortes de periódicos que algún día puede que me valgan, directamente copio de la Edición de El Correo del 13 de Julio del 2003:

Los libros de texto dan una visión negativa de la empresa
Un estudio del profesor Manuel Jesús González, publicado por el Círculo de Empresarios, denuncia que algunos textos escolares presentan una imagen poco ética, casi de contrabandista del empresario (…) Dentro de los textos analizados, los empresarios quedan englobados dentro de la clase burguesa a la que se llega a calificar de una nueva aristocracia generalmente absentista. El informe desvela que a los emprendedores se les critica por su actividad económica y también cuando no la realizan. “Vivían lejos de sus propiedades sin invertir el dinero necesario para conseguir mayor rentabilidad. Esta situación condenaba a las masas campesinas a vivir de jornales miserables”, puede leerse en un libro de Historia de 2º de Bachillerato publicado en 1999″ [El Correo, 13/7/2003]

No sé luego de qué nos extrañamos si los jóvenes adquieren esa imagen de las empresas y del sistema capitalista. Entiendo que quieran ser funcionarios o trabajadores por cuenta ajena para luego criticar a su “jefe” o “empresario“. ¿Las empresas son algo poco ético? ¿Nunca se plantearán la oportunidad de crear la suya propia?

Me parece que todo esto va en la línea de lo que decía sobre la concepción de los judíos en España, envidia. Si el de al lado se enriquece, malo. Y digo yo, ¿no deberíamos aspirar a ello todos? Enriquecerse, y con ello contribuir a pagar el salario de los trabajadores, pagar impuestos a las Administraciones Públicas, retribuir al accionista (el que pone dinero para hacer engranar la máquina), pagar las facturas a los proveedores, ofrecer los productos y servicios que necesita el ciudadano.. ¿qué hay de malo en ello?

Quizás todo esto tenga mucho que ver que el origen de “nuevo rico” en la Francia del Siglo XIX. Es cuando la clase acomodada tradicional lo utilizó para criticar a los que habían aprovechado los inventos de la Revolución Industrial para hacer aumentar su riqueza.Nouveau riche“. ¡Mi vecino ha sido más espabilado que yo! Es más, la utilizaban para criticar a los que habían conseguido superar sus orígenes y alcanzar la riqueza. En definitiva, envidia.

Para los que viajamos bastante, y en estos sitios nos movemos en espacios con gente emprendedora o profesorado universitario, todo lo comentado anteriormente es aún más frustrante. Recuerdo a mis colegas chinos y nepalís en EEUU (por poner ejemplos llamativos). Siempre aspiraban a tener su propia empresa, a generar riqueza para sus “stakeholders” personales (familia, comunidad). No me imagino esta actitud en la sociedad española (en general, seguro que hay excepciones). Aquí lo que más me llama la atención cuando pregunto a los alumnos de último curso qué quieren hacer, son respuestas sobre cuánto quiere ganar, el límite de horas que dedicará a trabajar o las actividades de ocio que hace y son “sagradas” (sic), ¿trabajar un fin de semana?, etc.

Termino ya con dos apuntes. Ayer ponía por Facebook, lo siguiente:

La situación de España es realmente preocupante (la prima riesgo en 350 puntos básicos, y pensad que cada 100 puntos básicos de más sale a unos 12.400 millones de €) y entro en El Mundo, para, en efecto, comprobar qué interesa más. Noticias más leídas: “Alberto y Charlene: luna de miel en dos hoteles” y “Hacienda embarga el chalé a Belén Esteban.

Nada que añadir, más que como comentó algo, “A veces pienso que tenemos lo que nos merecemos”. Una última, y más de aquí de Euskadi. El espíritu emprendedor del País Vasco ha sido tradicionalmente considerado uno de los rasgos que nos caracterizaban. De ahí que no extrañe que Euskadi haya liderado buena parte de las iniciativas económicas y comerciales españolas desde el descubrimiento de América. Si queremos seguir conservando nuestra privilegiada situación en el contexto del Sur de Europa, ya sabéis qué hacer 😉

Autor: alrayon

Lecturer and Researcher at Deusto University. Somehow, a stranger that loves both technology and economics, a sinergy that will conquer the world.

3 opiniones en “Pensad en un empresario en España: ¿qué os viene a la cabeza?”

  1. La creatividad y la productividad, el trabajo, la ilusión y la energía siempre son colectivas y no tienen por qué pasar por la lógica capitalista. No nos seduce vuestro capitalismo, a ver cuando os enteráis

  2. Que bien amigo, me es importante que des la realidad sobre el empresario español, espero que sigas aportando tanto contenido de calidad, y es que, hasta que no actualicen el código mercantil como debería ser, nada podremos hacer.

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