Dándole vueltas a “España”: desindustrialización + ¿”Silicon Valleys”? (II)

Por concluir y resumir mi idea básica en cuanto a la I+D+i en España: creo que habría que ir dejando atrás la maniquea idea de vigilar y controlar antes del hecho, que genera altísimos costes y asfixia cualquier tipo de iniciativa. ¿Por qué no hacer algo más sobre la marcha? Marcar unas normas simples y unos objetivos claros de manera inicial, y hacer más control posterior y crujir de verdad al que incumpla las normas.

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(…) [Continuación del reto que tiene España por delante, con su primera parte ya expuesta]

España vende productos low-cost a costa de salarios reducidos y de un abaratamiento (cada día mayor) del despido. ¿Es esto lo que queremos? Ah no! Queremos I+D+i. Claro, eso es fácil, lo de siempre. Directamente copiado (y remarcado lo importante) desde la página del Ministerio de Ciencia e Innovación sobre el programa Ingenio 2010

Dado que España presenta un considerable retraso con la UE en materia de I+D+I tanto en lo que se refiere a la inversión total en I+D sobre el PIB como a la participación empresarial en la financiación de esta inversión y que, además, nuestro país se encuentra muy atrasado en la mayoría de los indicadores de la Sociedad de la Información, debilidades que condicionan la competitividad de nuestra economía y la fortaleza de su crecimiento, se desarrolla el Programa INGENIO 2010, que se fija objetivos con el fin de:

  • aumentar la ratio de inversión en I+D sobre el PIB, pasando del 1,05% en 2003 al 1,6% en 2008 y al 2% en 2010, lo que contribuirá al cumplimiento de la Estrategia de Lisboa, que establece que la UE destine el 3% de su PIB a la I+D.
  • incrementar la contribución del sector privado en la inversión en I+D, pasando del 48% en 2003 al 52,5% en 2008 y al 55% en 2010,rompiendo la tendencia negativa de los últimos años. La Estrategia de Lisboa establece como objetivo que en 2010 dos tercios de la I+D de la UE sea financiada con fondos privados.
  • alcanzar la media de la UE-15 en el porcentaje del PIB destinado a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), pasando del 4,8% en 2004 al 6,4% en 2008 y al 7% en 2010, lo que supone adelantar en casi 20 años la tendencia anterior.

La cruda realidad en 2010: 1,38%/PIB de inversión (nunca gasto) en I+D+i (el objetivo del gobierno para 2015 es llegar al 2,5%), la media de la UE de inversión privada en I+D+i es del 64,7% (54.8% en España). ¿Cómo conseguir estimular la inversión privada? Deducciones fiscales o subvenciones (con el peligro de no entender bien el negocio y dedicarse a ayudar a negocios insostenibles, pero bueno). ¿Y cómo se reparte la inversión en I+D+i en España? A datos del 2009 en el INE:

  • Administración Pública: 20.1%
  • Enseñanza Superior: 27.8% (bien por nosotros)
  • Empresas: 51.9
  • IPFSL (entidades privadas sin ánimo de lucro): 0.2%

Vamos, que ya podéis ver quién pudiera tirar del carro de la I+D+i, no solo las Administraciones Públicas (¡menos dependencia!), sino que también las universidades (donde trabajo en ello) y empresas tienen mucho que aportar y decir. ¿Problema? Lo que luego comentaré, que poco o nada sale de nuestras paredes. ¿Llevarlo a crear una empresa? ¿Proyectos de colaboración internacional? Y no, no hablo de “comercializar” la ciencia básica (lo cual sería no entender lo que es), pero sí que tampoco se trate de dejarlo en papeles o pdfs. Que se transfiera conocimiento, flujo de información vamos.

Integración, colaboración. En cierto modo, parece que no soy el único que piensa esto. El nuevo Plan Estrategia elaborado del Ministerio de Educación persigue conseguir esta transferencia de conocimiento y tecnología, estableciendo el modelo de la triple hélice de Etzkowitz como un sistema de interacciones que integre a universidad, sector productivo y gobierno. Veremos… estoy impaciente 😉

La triple hélice como un modelo para estudios de innovación (Fuente: blog.ticteck.es)
La triple hélice como un modelo para estudios de innovación (Fuente: blog.ticteck.es)

¿Colaboraciones público-privadas que busca el nuevo Plan Estrategia en la actualidad? El caso de Barbacid nos lo ha puesto en perspectiva. ¿A qué me refiero? A seguir modelos que abundan por el mundo occidental. Abrir la posibilidad (y NO me refiero a privatizar o “empresarializar” la universidad, repito), a que si una empresa ofrecer participar en la investigación de un proyecto, invirtiendo sumas de dinero privado para complementar los fondos públicos (la excesiva dependencia de la financiación pública me preocupa), le pongamos la alfombra roja.

Esto ocurre en las universidades públicas de todo el mundo (recordemos que en España el 90% del alumnado de universidad acude a un centro público), de forma que se complementa la investigación básica (esto sí que ocurren en centros de investigación y en ocasiones mal llamados tecnológicos) con la ulterior implementación tecnológica. De esta forma, el trabajo de laboratorio se traduce en medicamentos, paradigmas de computación, nuevos sistemas de automoción o nuevas formas de salar el jamón serrano, ¡yo qué sé! ¡lo que sea! Pero que sea ágil ese trasvase universidad-empresas. Pues no, en España el Ministerio de Ciencia no quiere abrir sus puestas a la colaboración externa.

Además, en España, el empleo directo de las TIC (asumiremos por el momento este sector como uno de los que puede ayudar en la transformación económica que necesita imperiosamente el país), como porcentaje del empleo privado, ni siquiera alcanza 4% (en Finlandia, es del 10%, y entre el 5 y el 6% en UE-15, la OCDE y EE.UU). A ello, sumémosle, los escasos clusters tecnológicos que hay en España.

¿Más alternativas? Traigamos Cristiano Ronaldos de la I+D, es decir, científicos de relumbre. Hoy me he despertado con una noticia de Rusia que me ha encantado, país al que además de haberlo adorado desde pequeño, creo que está dando muchos pasos para el día de mañana ser un verdadero líder en muchos campos (y sí, ya sé que la burocracia y la corrupción actual no ayuda). ¿Qué ha hecho Rusia? 428 millones de dólares para expatriar (es decir, mandarles a “estudiar”) a sus científicos y atraer otros brillantes al país. ¿Existe algo parecido en España? Sí, sí que existe. Se llama Ley Bechkam (tiene como misión “atraer profesionales de élite, científicos y deportistas extranjeros“), en lugar de llamarse Ley Feynman o Ley Asimov, toda una declaración de intenciones.

Un tema que últimamente ha salido por Meneame. ¿Sabéis cómo salió Finlandia de la crisis tras la caída de la URSS? Y hablo de Finlandia porque parece un caso llamativo para el tema que nos incumbe. En 1990, Finlandia tenía una tasa de desempleo del 20% y el cierre de empresas no cesaba. Era un país que fabricaba low cost (¿esto ya lo comenté en el artículo anterior sobre España no?), las empresas de la construcción (en Finlandia no hacían AVEs, autovías y pisos en la costa de Helsinki, pero sí servían las necesidades de la URSS) empezaron a quebrar, y con ello se produjo un efecto dominó que arrastró a las empresas madereras, los astilleros y los bancos (¿os suena esto del efecto dominó?).

Se tomaron medidas de consenso político y social (algún día se logrará esto en España), se redujeron gastos de las administraciones (en ello parece que se está en España) y se devaluó la moneda (esto ya no podemos). Pero, sobre todo, se tomaron una serie de medidas para transformar por completo la economía:

  • Foco especial a potenciar la colaboración entre las universidades y las empresas
  • Se rebajó la carga fiscal a las empresas (los impuestos que pagan las empresas son, en términos relativos, más bajos que lo que pagan las familias)
  • Hubo concentración de negocios y fusiones (de aquí nació Nokia, que era un conglomerado que fabricaba material eléctrico, botas para soldados, etc.)
  • Fuerte aumento de la inversión I+D
  • Reasignación de los recursos: de lo menos productivo a lo más productivo

En España, este último punto es especialmente sangrante. La Productividad Total de los Factores (PTF), En España, no ha aumentado apenas durante los 15 años de crecimiento que hubo hasta el estallido de la crisis. ¿Qué es eso de la productividad de los factores? Como expone este genial artículo de Fedea, importa dónde se destinen los recursos, o cómo con Iniesta de portero y Casillas de delantero, España no hubiera ganado el mundial. Lo dice incluso el propio Secretario de Estado de Economía, Campa, con una declaración bastante clarividente: “hay que reasignar recursos productivos por hasta el 5% del PIB. Trabajadores y empresas que antes de la crisis se dedicaban a un tipo de actividad, tendrán que dedicarse a otra sustancialmente distinta.”

Vale, Finlandia no es España, soy el primero que va contra traer modelos importados cuando la cultura es tan diferente. En su base prevalece la ética protestante del trabajo (y tampoco me gustan las generalizaciones, pero Escandinavia me chifla cuando trabajo con ellos), altas cargas impositivas para sus ciudadanos (en España esto no es así por mucho que crean) y un Estado del Bienestar socialdemócrata amplio. Pero, también abogo por estudiar de manera estructural el contexto para extraer lecciones aprendidas. Y creo que el caso de Finlandia en los 90 es una clase que debiera estudiarse en España.

España sigue a la cola en cuanto a producción científica se refiere. Por ponerlo en cifras, y ver como a escala internacional para ver el impacto que tiene en el devenir de la economía. En 2009, el 29% de los papers más influyentes (con mayor número de citaciones) fueron estadounidenses, 36% en Europa y 31% en la región Asia-Pacífico. Eso en términos macro, porque a nivel de países, China ya es la 2ª potencia con el 11% de los papers, sólo detrás de EEUU. En términos de inversión en I+D, la región Asia-Pacífico ya lidera el ranking con $387.000 millones de dólares, por delante de los $384.000 de EEUU y los $280.000 de Europa.

Y lo más importante, es inversión (civil) productiva. Interesante que mientras en EEUU la inversión se centra en las ciencias biológicas (en sus principales centros, MIT y Caltech), en la región Asia-Pacífico se están centrando en la ingeniería, ciencias físicas y tecnología. La inversión marca tendencias a largo plazo. ¿Dónde está España? China ya cuenta con 1.400.000 investigadores, y los países desarrollados han pasado, según la UNESCO, de representar el 83% de la I+D al 76% del 2007. ¿Deberemos empezar a mirar cómo desde todos los lados achuchan a los países desarrollados? Yo creo que sí, y mucho.

¿España? ¿Centros de investigación? ¿Más centros tecnológicos? ¿Apuesta por los jóvenes? ¿Dejar que la libertad que otorga Internet haga florecer negocios? ¿Facilidad abrir un negocio? (esto va en el capítulo 3 que es lo que más me enerva…)

No me cansaré nunca de repetir el mismo sermón: un equipo innovador es más valioso que una planta de producción, ya que está mas a cubierto de intentos de traslado a otros países, aporta mejores puestos de trabajo y más recursos para Hacienda, etc. ¿Suena bonito no? Ya, pero es que esto necesita de un sistema educativo bien fundado y un entorno socioeconómico que facilite la vida a las empresas En España, seguimos asocionado empresario a Ruiz Mateos. Que no, que hay empresarios muy dignos y máquinas en España, no todos son malos, explotadores que quieren tenerte esclavizado.

Ruiz-Mateos vestido de Superman (Fuente: http://www.que.es/ultimas-noticias/espana/fotos/ruiz-mateos-vestido-superman-f195375.html)
Ruiz-Mateos vestido de Superman (Fuente: http://www.que.es/ultimas-noticias/espana/fotos/ruiz-mateos-vestido-superman-f195375.html)

Necesitamos más centros tecnológicos. A ver, cuando digo centros tecnológicos me refiero a esos que utilizan la investigación básica para crear tecnología, no para conseguir financiación de las Administraciones Públicas y así cumplir con el presupuesto del año. Éste es, para mí, el principal problema (el dejar los pdfs entre nuestras paredes que decía antes). Está muy bien investigar (de hecho me dedico a ello encantado), pero si dejamos lo que investigamos en papeles o trámites para captar una financiación, apaga y vámonos.

No pido que la universidad te “pre-incube(el objetivo de la universidad, en mi opinión, es otro). Pero sí pido una universidad que que exija o evalúe tener ideas. Que te ayuden a buscar la tuya propia. Que te hagan ser consciente que hay alternativas a las consultoras. Una vez que acabas la educación superior y ya tienes la idea, ya puedes ir a una incubadora, que además de formación, consultoría, mentoring, espacio y equipos informáticos casi gratis, te pueden ofrecer financiación.

¿Qué ocurre si dejamos de lado muchos de los puntos que he tocado en este artículo? Que nos van a comer la tostada, así de claro. El cliché de India o China (por poner ejemplos que todos conocemos, pero si queréis os hablo de mis países asiáticos preferidos) como fábricas del mundo creo que debiéramos ir dejándolo atrás. Son muy listos, han aprendido rápido, y ya se dedican a muchos sectores de servicios que tradicionalmente asociábamos al mundo occidental.

Por concluir y resumir mi idea básica en cuanto a la I+D+i en España: creo que habría que ir dejando atrás la maniquea idea de vigilar y controlar antes del hecho, que genera altísimos costes y asfixia cualquier tipo de iniciativa. ¿Por qué no hacer algo más sobre la marcha? Marcar unas normas simples y unos objetivos claros de manera inicial, y hacer más control posterior y crujir de verdad al que incumpla las normas.

Y con esto dejo lanzado para la siguiente entrega… siento la brasa, pero me estoy desahogando!

Autor: alrayon

Lecturer and Researcher at Deusto University. Somehow, a stranger that loves both technology and economics, a sinergy that will conquer the world.

1 opinión en “Dándole vueltas a “España”: desindustrialización + ¿”Silicon Valleys”? (II)”

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