¿Por qué el gobierno/FMI no me deja correr? Cuestión de balanza comercial

By | 17 mayo, 2011

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En el artículo del El impacto en la economía de la incertidumbre: el petróleo expliqué (entre otras cosas) el concepto de la balanza comercial. Recibí varias preguntas al respecto, sobre todo agradeciendo que por fin habían entendido porqué era tan necesario “cuidar” ese indicador.

Retomo el tema, ahora que andaba ojeando The Economist, y he encontrado esta batería de noticias breves. Resumiendo la que considero más relevante, y en pocas palabras: que los ministros de Finanzas del G20 han acordado una serie de medidas para realizar “tests de stress” futuros sobre las economías que pudieran suponer una amenaza a la estabilidad mundial.

¿Y por qué el FMI se mete en mi soberanía? Difícil de responder brevemente. Es cierto que en los últimos años, ha habido intentos de Strauss-Kahn de alejar al FMI de lo que él llamó “grupo de pensamiento del consenso de Washington”. Sin embargo, poco o nada ha cambiado, no hay ninguna nueva línea de pensamiento que haya conseguido atajar mejor los desequilibrios globales (misión fundacional del FMI) que tomando las medidas de toda la vida. Su propia página web lo indica: el FMI asesora a los países miembros en la aplicación de políticas económicas y financieras que fomenten la estabilidad, reduzcan la vulnerabilidad ante las crisis y estimulen el crecimiento sostenido y un alto nivel de vida.

En definitiva, que el FMI, por lo menos a nivel teórica, controla que todos disfrutemos de una economía establece. Entonces, ¿cómo decide el FMI cuándo algo no es estable y deben tomarse medidas? En otras palabras, ¿sabéis en qué se va a fijar el FMI para saber si tu país es un riesgo sistémico? Niveles de deuda pública, déficit fiscal y balanza comercial. Y ya sabéis qué pasa si el profe se enfada y piensa que podemos representar un riesgo, sino que se lo pregunten a Rumanía, Hungría, Letonia, Grecia, Irlanda o Portugal, et al.

No, no es un mensaje apocalíptico, pero sí de reflexión, y copio-pego lo que ya escribí en su día en el citado artículo sobre esa supuesta intromisión del gobierno y a ver porqué ahora era tan importante cuidar el consumo de gasolina. Que sí, que a ver también quién narices es el FMI, ya bueno, es tarde ya… Lo dicho, lo que comenté la otra vez:

(Mensaje original del 6 de Marzo del 2011)

[…]

En España se anda debatiendo por la red la intromisión del gobierno con el límite de velocidad a 110 kmh, la reducción a 30 kmh en núcleos urbanos, etc. Pero el problema es otro, no es cuestión de reducción de libertades, sino es cuestión de balanza comercial. España produce menos de un 10% de la energía que consume y el transporte privado supone el 40% del consumo de productos derivados del petróleo. Sigue importando el mismo porcentaje de energía (el 77%) que en 1980.

Menos petróleo, pero más gas. Además, casi un 50% de las importaciones de petróleo y un 60% de las de gas proceden de MENA. El peso de los productos energéticos en la cesta del IPC está próximo al 10% tanto en el área euro como en España.Un barril de crudo a 110 euros aumentaría la inflación media anual en unos 2,2 puntos porcentuales adicionales y a 150 euros, en unos 3,4 puntos porcentuales. Esto supone que España, con un IPC del 3,6%, podría disparar su inflación por encima del 5%. Y, lo más grave del asunto: los modelos económicos exponen que una subida del 10% del precio del petróleo mantenida durante un año tiene un impacto entre 0,2% sobre el PIB anualizado. Mala noticia para la “recuperación” en España.

El déficit comercial es de unos ciudadanos/empresas españolas con otros ciudadanos/empresas extranjeras, luego, ¿por qué el gobierno la asume como propia de España? Un déficit en la balanza comercial no se ve bien para “los de fuera” (léase empresas que quieren invertir o prestar dinero a España en general, o sus ciudadanos en particular). Es un indicador macroeconómico que se sigue mucho. Un déficit comercial indica una falta muy notable de ahorro de los españoles. En una coyuntura como la actual, de restricción crediticia para las entidades españolas, el problema es doble: sin ahorro y nadie nos presta.

Y más aún, cuando España tiene un déficit comercial de los malos (un déficit no tiene porque ser malo, depende de su naturaleza), ya que importa en demasiada cantidad (proporcionalmente) bienes de consumo, que son los que te hacen depender demasiado (necesidades básicas). En 2010 las importaciones de gas y petróleo han supuesto más de 34.000 millones de euros, el 50% del déficit comercial de España. De ahí que entienda los intentos del gobierno. Otra cosa será la eficacia de las medidas (por no hablar de la eficiencia).

Yo, personalmente, no soy muy partidario de los indicadores macroeconómicos(una media estadística es una situación en la que tú tienes dos manzanas y yo ninguna, pero aparentemente cada uno tendríamos una), pero ahora que nuestra política es fuertemente influenciada por las exigencias de los mercados (necesitamos financiación, y en los mercados “normales” ya no nos la dan por eso de la confianza y tal),a los mercados sí les interesa estos indicadores.

Además, la teoría dice que por orden, si equilibras la balanza comercial, luego lo hace la fiscal (con los impuestos no nos va mejor) y luego finalmente la de pagos. Entiendo que el gobierno esté preocupado por ello. Luego el problema es otro, el problema está en el modelo de sociedad petrolera y consumista que tenemos. TODO es petróleo, desde las pegatinas que pondrán en las señales hasta los tickets que se imprimirán para los billetes de cercanías y regionales rebajados.

Y sí, vale, el aumento de la gasolina no solo es la materia prima (lo expliqué aquí), y en los últimos días algunos expertos analistas han indicado que hasta un 20% del encarecimiento se debe a los especuladoresPero lo que no se dice es que estos especuladores se fijan en indicadores macro como la balanza comercial, luego de nuevo, insisto, es importante cuidarla.

[…]

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