Trichet y el quid pro quo del BCE

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Comentaba Alex Vega hoy por Twitter que la entrevista realizada a Trichet, presidente del Banco Central Europeo, tenía de todo. Y sí, estoy muy de acuerdo con él, toca de todo (yo la he leído en la edición en papel de El Economista).

Es cierto que la política verbal de Trichet nunca ha sido su fuerte, y ahora que está a punto de dejar su puesto pues menos se va a morder la lengua. Weber se ha retirado de la puja, y Trichet tampoco está por la labor de seguir). Ya veremos si llega un halcón o una paloma. Al final, Francia y Alemania mandarán, que para eso tienen la mitad del capital del BCE. Weber era el halcón (ya no es candidato), y Draghi, gobernador del Banco de Italia, la paloma (aunque poco ortodoxo para Alemania).

Los nombramientos en las instituciones europeas suelen respetar un equilibrio de ideología y geografía entre París y Berlín, un quid pro quo vamos. Así que el que se lleve el gato al agua, reservará un vale al contrario para otros nombramientos.

Ha hablado de tanto en la entrevista, que hasta habla sobre la imperiosa necesidad del Pacto de Competitivid, pacto que habla también demasiado, hasta de políticas salariales y personales, que, corregidme si me equivoco, ni el Consejo Europeo, ni la Comisión, tienen competencias sobre ello. Es por ello, que estas cosas debieran quedar en meras recomendaciones. Para estos asuntos están los interlocutores sociales.

Los mercados financieros están lejos de funcionar con normalidad en Europa. Es cierto, no es fácil dirigir la política monetaria. Pero el principio de Brainard de 1967, recomienda a los bancos centrales ir actuando gradualmente cuando la incertidumbre es alta (como parece ser la actual, ¿no?). Sin embargo, el BCE sigue sin decidirse (a veces el silencio es muy elocuente), así como la demanda de empleo, los salarios apenas crecen al 1%, la inflación de servicios (que representa el 70% del PIB en la UE) al 1,3%, etc.

Como dije en un artículo anterior, la Unión Europea o la Unión Económica Monetaria, son uniones que no permiten divorcios, ni tienen acuerdos prenupciales, por lo que ahora darse cuenta (como hace Trichet en la entrevista) que hay hermanos en el sur que se han portado mal y han seguido políticas fiscales irresponsables, es un poco tarde.

Autor: alrayon

Lecturer and Researcher at Deusto University. Somehow, a stranger that loves both technology and economics, a sinergy that will conquer the world.

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