Workshop en Deusto Ingeniería: “¿Qué aporta el Big Data y el Business Intelligence a mi empresa?”

A medida que las TIC, Internet y la Nube están penetrando en todos los sectores, también lo hacen los conceptos de Big Data y Business Intelligence. Representan una oportunidad para las organizaciones, empresas y personas que quieran tratar y analizar los datos para obtener valor para la toma de decisiones o para sus clientes: ayudar a las empresas a vender más (detectando patrones de compra), a optimizar costes (detectando cuellos de botella o desperdicios), a encontrar más clientes (por patrones de comportamiento) y un largo etcétera.

Esta jornada que organizamos en Deusto Ingeniería dentro del marco de nuestro nuevo Programa de Big Data y Business Intelligence, contaremos con la presencia de empresas que desarrollan proyectos aprovechando el valor del dato (en especial nuestros patrocinadores HP, Entelgy y SAS) y gestionan la calidad del mismo para ponerlo en valor dentro de contextos empresariales.

En este enlace, podéis encontrar todos los detalles. Puedes inscribirte aquí. Te esperamos el próximo Martes :-)

Publicado en Big Data, Business Intelligence, Deusto, Economía, Educación, Emprendizaje, Informática, Innovación, País Vasco, UD, Universidad | Deja un comentario

Nuevo Programa de Big Data y Business Intelligence en Deusto Ingeniería

Ya podemos anunciar en lo que he estado trabajando los últimos meses: el Programa de Big Data y Business Intelligence que sacaremos en la Universidad de Deusto, en nuestra facultad Deusto Ingeniería, a partir del próximo Enero (en Bilbao; en Madrid, próximamente).

Según Gartner, en 2015 van a ser necesarios 4,4 millones de personas formadas en el campo del análisis de datos y su explotación. En este sentido, McKinsey sitúa en torno al 50% la brecha entre la demanda y la oferta de puestos de trabajo relacionados con el análisis de datos en 2018. Es decir, existe un enorme déficit de científicos y analistas de datos: un exceso de demanda, no hay gente formada en la materia. Por lo tanto, y ante la gran divulgación que está teniendo el término, seguramente no os tenga que introducir mucho el concepto Big Data.

La sociedad se ha tecnificado, y cada estamos más interconectados. A eso unámosle que el coste computacional es cada vez menor, y cada vez se están digitalizando más procesos y actividades de nuestro día a díaY esto, claro está, representa una oportunidad para las organizaciones, empresas y personas que quieran tratar y analizar los datos en tiempo real para obtener valor para la toma de decisiones o para sus clientes: ayudar a las empresas a vender más (detectando patrones de compra), a optimizar costes (detectando cuellos de botella o desperdicios), a encontrar más clientes (por patrones de comportamiento), a detectar puntos de mejora en procesos (por regularidades empíricas de mal funcionamiento) y un largo etcétera.

Cuando Norton y Kaplan introdujeron el concepto de Cuadro de Mando Integral ya señalaron lo que hoy con el análisis de datos masivos podemos obtener. Indicadores clave para la toma de decisiones, aspecto que con el Big Data es más accesible que nunca ante la gran abundancia de datos que una empresa dispone (tanto en sus base de datos, como en Internet) para obtener evidencias. Así que se hablará de tableros de toma de decisiones, con mapas estratégicos para ayudar a las empresas y organizaciones en la toma de decisiones basadas en evidencias.

Por todo ello, en esta Programa hablaremos de cómo todas las empresas (desde las microPYMEs, hasta las grandes empresas) pueden aprovechar del dato. Los beneficios que una empresa puede obtener son claros: obtener conocimiento de sus clientes, mercados, productos, etc, redundando esto en nuevos mercados, nuevos segmentos, alineamiento de la empresa a los clientes, en definitiva nuevos ingresos y ahorros. Hablaremos de los modelos analíticos que se pueden emplear en diferentes procesos de negocios de diferentes sectores económicos para entender la transversalidad y la utilidad que tienen estas técnicas.

Para las empresas la situación actual supone una oportunidad sin precedentes porque a los tradicionales datos internos (sus Bases de Datos en ERP, CRM, etc.) hay que añadirle ahora los datos de Internet y los datos transaccionales/de influencia/de relación. Lo que ahora se llama la economía de la influencia, poder llegar decirle a una empresa quién o qué influye más en la decisión de compra de un cliente. Ante el juego de suma cero que resulta conseguir clientes, poder apalancar una relación con unas personas para llegar a otras, resulta de enorme atractivo.

Así, podríamos asignar un score a nuestros clientes (qué datos debiéramos cuidar más y cuáles menos, a quién dar regalos promocionales para intentar fidelizarles y a quién no resulta ya tan necesario, etc.), una semántica a sus expresiones. Y con todo, hacer un marketing orientado a la actitud y a las emociones. Muchos productos se han comoditizado, por lo que por precio es difícil ya diferenciarse. De ahí que la influencia, la semántica de las expresiones, jueguen un papel fundamental de diferenciación. Y todo esto, se hace con teoría de grafos y el análisis de datos. Y esto que se puede aplicar para saber que Xavi y Xabi Alonso fueron decisivos para ganar el mundial, también se puede aplicar en muchas otras situaciones cotidianas. En definitiva, un nuevo mundo que se abre y que se debe explotar para poder obtener ventajas competitivas.

width="580"

La influencia de los jugadores de Holanda y España (y su tiki-taka) en la final del Mundial (Fuente: http://www.cienciaxplora.com/divulgacion/futbol-matematicas-desmontando-pulpo-paul_2014042000104.html)

Además de los grafos otro elemento que está ahora de moda y que también se verá en el programa es el geomarketing: desde patrones de movimiento de personas a través del uso de su tarjeta de crédito, a perfiles sociodemográficos de áreas y personas para saber cómo mejorar el buzoneo con movimiento o inferencias de rutas de transporte público o privado para luego poder predecir por dónde pudiera estar nuestro eventual cliente. Todo esto, claro, si lo almacenamos en un formato estructurado relacional de toda la vida (filas y columnas), sería un planteamiento muy caro. Por eso hablaremos del nuevo paradigma que nos introduce Hadoop, que además de una mejor economía en costes, nos ofrece mejores rendimientos. Y todo esto, también aprenderemos cómo ponerlo en valor para diferentes sectores de actividad económica (salud, finanzas, seguridad, marketing, logística, seguros, etc.). Y encima, hacerlo en tiempo real, nos permitirá anticiparnos (influir en personas para que nos compren, evitar problemas en máquinas o evitar que nos roben, entre otros).

geobuzon-infotools

Herramientas inteligentes de buzoneo de Geobuzon, de Mediapost Group (Fuente: http://www.geobuzon.es/herramientas/infotools/)

Así, nuestro Programa de Big Data y Business Intelligence, ofrece a los participantes dos perfiles: el tecnológico y el de negocio. De la conjunción de ambos, sale el perfil completo de Big Data y Business Intelligence que tanto demandan las empresas. El Big Data, el campo que explorar aprovechar el dato a corto plazo buscando patrones, inferencias, etc., entre los datos, sin ningún objetivo a priori concreto. Frente a ello, está el campo del Business Intelligence, una disciplina que tiene un objetivo a medio plazo; la herramienta de la estrategia y de la dirección, que busca dar respuestas a preguntas concretas y formuladas a priori analizando datos.

No obstante, y ante la heterogeneidad y especificidad que en muchas ocasiones exigen las empresas, ofreceremos la posibilidad que un estudiante se matricule de módulos individuales, sin necesidad de que se matricule de la totalidad del Programa. En la página de información y de registro de interés, ofrecemos todos los detalles de cada módulo, y la posibilidad de cursar un módulo u otro en función de las necesidades de cada persona.

¿Y qué módulos tenemos? Una vez vistos un conjunto de seminarios de introducción que nos permitirán adentrarnos en el mundo del Big Data y del Business Intelligence, por un lado, tenemos el perfil tecnológico, y por otro lado el de negocio. Ambos perfiles se secuencian en el tiempo, para permitir que un participante pueda cursar todos los módulos sin mayor problema. Todos los talleres emplearán metodologías didácticas innovadoras y de uso profesional: casos de uso, casos de transformación, estudio de caso, etc.. Nada de teoría, todo enfoque práctico. Por ello, contamos con un conjunto de empresas que también nos proveerán sus problemas para que el participante se sienta parte activa de su solución.

Mapa de módulos del Programa en Big Data y Business Intelligence de Deusto Ingeniería

Mapa de módulos del Programa en Big Data y Business Intelligence de Deusto Ingeniería

En el perfil tecnológico, en primer lugar, en el módulo M2.1., veremos la importancia que tiene la gestión de la calidad del dato. Es decir, limpiar, depurar, normalizar, etc. los datos para que luego podamos realmente analizarlos. Sin limpieza del dato, no hay explotación eficiente. Posteriormente, en el módulo M2.2., es cuando estudiaremos las tecnologías de Big Data que todo el mundo comenta en estos días (Hadoop, R, etc.). Es un módulo que desarrolla el diseño y desarrollo de modelos predictivos mediante técnicas de Data Mining. Aquí es cuando realmente ofreceremos la visión necesaria a los participantes para poner luego en las empresas en práctica los conocimientos adquiridos. Terminaremos este perfil hablando de la gestión y administración de estas tecnologías.

Por otro lado, en el perfil de negocio, veremos casos de uso y aplicaciones de las principales categorías de uso de las tecnologías de análisis de datos: búsqueda de clientes, riesgo y fraude, operaciones, etc., en múltiples sectores industriales. Serán módulos, para aprender a poner en valor el Big Data y el Business Intelligence, con casos prácticos de empresas. Los participantes, trabajarán sobre casos reales, traídos por empresas, administraciones públicas y organizaciones, que disponen de problemas sin resolver, y que el análisis de datos puede ayudar a poner solución. Todos los módulos tienen un Proyecto Fin de Módulo: el alumno demostrará que ha adquirido una serie de destrezas y habilidades trabajando sobre casos reales de empresas. Además, esto irá a su CV, que para procesos de selección les vendrá estupendamente.

Termino hablando de la gran red de colaboradores que disponemos. Empezando por nuestros patrocinadores gold (HP y SAS) y silver (Entelgy), y pasando por otras empresas que aportan o bien profesorado (todas), o bien posiciones en prácticas para los participantes (todas), software o infraestructura para el procesamiento masivo de datos, etc. (BBVA, Indra, Tenzing, Ayuntamiento de Santander -primera Smart City de España-, Ingeos, Zeus Consultores, Accenture Analytics, Deloitte, etc.)

¿Y a quiénes os esperamos? A todos vosotros. Es un campo donde hay muchísimas demanda ahora mismo de las empresas, y muchísimos puestos a cubrir. Así, personas que quieren ejecutar la transformación y orientación a datos de una empresa, personas que quieran emprender, puestos directivos que quieran mejorar la orientación de sus procesos, centros o departamentos hacia la optimización,  gente joven recién titulada  que quiera apostar por la posibilidad de diferenciarse en el mercado laboral, personas con cierta experiencia que quieran reconducir su carrera laboral, etc. En Bilbao el interés por el tema queda claro con grupos de LinkedIn que ya hablan del tema, empresas que nos llaman a la universidad para solicitar perfiles. ¿A qué estás esperando? Solicita más información, contacta conmigo directamente, solicita tu entrevista y te podremos ayudar en conocer tu perfil y tus objetivos para saber si este es el Programa para ti.

Esquema de representación del Programa en Business Intelligence y Big Data

Publicado en Crisis, Cultura, Deusto, Economía, Emprendizaje, Geografía, Informática, Innovación, Jóvenes, País Vasco, Política, Tecnología, UD, Universidad | 2 comentarios

Sobre Podemos y su programa económico

En los últimos días/semanas, y paralelo al auge de Podemos, estoy viviendo una ola de preguntas en torno al programa económico del citado partido en la universidad. Y como la inquietud intelectual de mis estudiantes es la que manda, me he tomado un buen rato de sábado para resumir los principales ejes sobre los que pivota la estrategia económica de Podemos.

La encuesta del último CIS ha puesto encima de la mesa algo que parecía medianamente intuitivo: el ascenso de Podemos hace que se le deba considerar como una alternativa de gobierno real (quizás no en primera instancia o a corto plazo, pero sí con alguna alianza o a medio plazo en solitario). Quizás, por ello, la inquietud de los jóvenes y de la sociedad Española en general en torno a las políticas económicas que quieren poner en marcha.

Antes de nada, decir que me encanta todo el debate en torno Podemos. Además, me encanta ver a personas tan bien formadas y preparadas para el debate Pablo Iglesias, Iñigo Errejon o Juan Carlos Monedero. Es más, me encantaría poder discutir los puntos que trato a continuación con ellos. Me encantaría porque si encaminan bien su partido y políticas, creo que pueden aportar a España la frescura y modernidad legislativa que necesita. Pueden ser esos emprendedores políticos que necesitamos.

Vayamos al grano. En la asamblea fundacional de Podemos celebrada el pasado mes de octubre, salieron una serie de medidas. Entre las mismas, a destacar las siguientes:

1) Mecanismos para redistribuir equitativamente el trabajo y la riqueza

Entre sus principales medidas, destaca la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y de la edad de jubilación a 60 años. Ambas medidas buscan generar empleo, repartiendo el stock de “horas a trabajar” entre más personas. En principio, puede tener sentido, pero no sé cuán viable es. Entiendo que las trabajadores actuales debieran/debiéramos estar de acuerdo en trabajar menos… pero, ¿cobrando lo mismo o menos? Además, no tengo claro si las horas que se dejan de trabajar pudieran ser compensadas con una mayor productividad. Es cierto que en los países más desarrollados económicamente se trabaja menos, pero tienen una mucha mayor productividad que España. Por lo tanto, entiendo que hay que poner más variables encima de la mesa para que la jugada salga bien.

Fuente: http://blog.bankinter.com/blogs/bankinter/archive/2014/06/04/comparativa-vacaciones-jornadas-laborales-y-salarios-m-237-nimos-por-pa-237-ses-europeos-cuadros.aspx
Fuente: http://blog.bankinter.com/blogs/bankinter/archive/2014/06/04/comparativa-vacaciones-jornadas-laborales-y-salarios-m-237-nimos-por-pa-237-ses-europeos-cuadros.aspx

Respecto a la edad de jubilación, pongamos antes de explicar nada la siguiente identidad contable (sacada de aquí):

Identidad

Como identidad contable que es, lo que hay a la derecha es igual a lo que hay a la izquierda. Según Conde-Ruiz y González (2013), el gasto en pensiones alcanzará el 17,3% del PIB en el año 2050 (lejos de la estabilidad en torno al 10% que prevé el Gobierno). Para que lo que propone Podemos sea viable sin poner en riesgo el gasto en pensiones (ojo, no hablo de su fuente de financiación, que siempre se podrá cubrir vía Presupuestos Generales), se debe considerar cómo están los tres factores de la parte derecha de la identidad:

  • Factor demográfico: pasará del 26 al 46% en 2050. Lo que viene a decirnos que ese factor juega en contra de cualquier previsión de adelantar la reforma a 60 años.
  • Factor Mercado de trabajo: esto tampoco juega a favor, dado que incluso teniendo pleno empleo en 2050 (con produciría una reducción del gasto de un 24%), no sería suficiente para hacer frente al aumento del 76% del gasto por el factor demográfico. Luego el punto crítico para hacer viable todo es el factor institucional.
  • Factor institucional: reformas. No queda otra. Por lo tanto, de esto tendría que acompañar Podemos su discurso. De hablar de qué reformas institucionales quiere introducir. Y si según las previsiones de Conde-Ruiz y González (2013), con la Reforma de 2011, con los cambios en la edad de jubilación, la tasa de sustitución y en la base reguladora, el gasto en pensiones se reduciría en un 3,2%, a mí no me cuadra mucho la viabilidad con lo que introduce Podemos. Este punto, también lo veo complicado.

2) Reformas laborales

Prohibición de los despidos en empresas con beneficios. Bueno, en este punto, cabe recordar que la contabilidad es un puro lenguaje. No una ciencia. Cualquiera que haya manejado una cuenta de resultados de una empresa, grande o pequeña, sabe que las cuentas de resultados no son difícilmente manipulables. Y menos en España donde la cantidad de entramado contable y de deducciones que existe hace que para las empresas esta sea una fuente de maquillajes frecuente. Por lo tanto, no sé cuán efectiva podría ser esta medida.

Por otro lado, este tipo de medidas, siempre me hacen recordar una cuestión que siempre he impulsado se debiera incorporar a los legisladores de este país: más formación empresarial y emprendedora. Una empresa tiene que estar continuamente mejorando y optimizando su rendimiento económico y financiero. No se ha de esperar a tener pérdidas para tener que poder hacer reajustes. Por lo tanto, esta medida me parece también dañina en este aspecto, y señala mucha carencia de conocimiento de cómo se debe gestionar una empresa.

Derogación de las reformas laborales implantadas desde el estallido de la crisis: 2010, 2012 y RD 3/2014. Por derogar no pasa nada; pero, ¿qué se propone? Esto es como lo de “no es lo mismo ser oposición que gobierno“. Criticar y poner en duda lo que otro hace es medianamente fácil. Pero, ¿y proponer cosas nuevas? A mí si me hablan del Contrato Único y del incremento de la flexibilidad laboral, me convencen. Mientras tanto, además de ser medidas que dan resultado a medio plazo y que por lo tanto exigen paciencia, me lo tendré que pensar.

3) Auditoría ciudadana de la deuda

Según Podemos, España tiene mucha deuda ilegítima. En este punto, y ante la ambigüedad de interpretación que puede tener el término, he tenido que consultar la RAE: “Conforme a las leyes“. Entiendo que se quieren referir a que hay deudas públicas y privadas (aquí también entrarían) que se han contraído fuera de la ley. No lo sé, la verdad es que es un punto que me genera muchas deudas.

Y máxime si es la ciudadanía la que lo va a revisar. Una auditoría pública… ¿el pueblo decidirá que pagar? Hay que considerar una cuestión relativo al establecimiento de un contrato de préstamo. El prestamista, cuando concede el dinero, no sabe en qué se gasta. por lo tanto, ¿cómo saber qué es legítimo y qué no?  Si esto llega a ocurrir, no quiero pensar cuán lejos estaríamos de Argentina, que más de 10 años después de su gran default, sigue teniendo graves problemas de financiación porque nadie le presta.

4) Recuperación del control público en los sectores estratégicos de la economía

Telecomunicaciones, energía, alimentación, transporte, sanitario, farmacéutico, educativo. Sectores sobre los que se debe recuperar el control público. Aquí sí que discrepo enormemente con la medida. Que ahora mismo funcionen muy mal estos sectores no se debe a que estén en manos privadas. Las manos públicas, no sé si lo harían mejor. La experiencia de las Cajas de Ahorro nos hace no ser muy optimistas.

Además, el problema no está en quién lo gestione creo yo, sino en las numerosas regulaciones que restringen la libre competencia en el sector. Esto se explica simplemente con el caso de Über y la regulación del sector de los taxis. Nada más que añadir. Liberalizar es la solución; no nacionalizar.

5) Reformas fiscales para luchar contra el fraude

Esta medida, nada que reprochar. Al contrario, algo que debiera ocurrir sin necesidad de que estemos como estemos. Podemos dice querer plantar cara a las grandes familias y empresas. No sé si yo lo diría en términos tan bélicos, pero lo que queda suficientemente manifiesto cada dos por tres al leer el periódico, es que esto de tener tan cerca Andorra, Suiza o Luxemburgo, hace muy difícil cualquier sistema fiscal.

La tipificación del delito fiscal a partir de 50.000 euros de cuota defraudada y ampliación de los mecanismos y de los recursos destinados a su persecución, dice podría reportar 90.000 millones de euros más al año. Pero tengo mis dudas. Ni con los mejores inspectores, ni llenando esto de un ejército de personas dedicadas a revisar creo que se puede hacer frente a tener los vecinos que tenemos.

6) Renta básica universal

Además de la dudosa viabilidad del mismo (145.000 millones de euros), lo que haría que en España el gasto público rozase el 60% sobre el PIB, me asalta otra cuestión más de incentivos que otra cosa. La renta básica para todos consiste en una redistribución de la riqueza. Pero esto tiene un problema de señalización. Los precios y salarios son buenas indicadores sobre los gustos y preferencias del ciudadano. La renta, el incentivo por el cual dar todo de sí. Un salario que no refleje las leyes del mercado de oferta y demanda, puede romper esta coordinación y mecanismo de señalización. Y esto es muy preocupante; no conozco ningún país que lo tenga (tampoco lo he mirado mucho, así que pudiera haberlo.. aunque tengo mis dudas cuán extrapolable sería a España).

7) Salarios máximos

En 2013, en Suiza un referendum rechazó limitar el sueldo máximo de los directivos a 12 veces el salario más bajo (propuesta 1:12). Hasta donde sé, no conozco ningún país que tenga algo parecido. ¿Por qué? Por cuestión de incentivos. Un tope por arriba y por abajo a una variable como los salarios que conllevan información, limitaría entonces su capacidad informativa. Y esto, dañaría y mucho la capacidad de innovación y emprendimiento. Tengo mis dudas; y no porque ningún país la tenga (sino nunca emprenderíamos), sino por esta cuestión de información e incentivos.

La baja productividad en España, creo que provocaría recortar por arriba, no subir por abajo. Por lo tanto, volvemos a un punto que ya ha salido en este largo escrito con anterioridad: los problemas de España son otros (productividad, regulaciones, poca competencia, etc.). Por lo tanto, estas medidas no sé cuán efectivas serían. Además, no la veo difícilmente salvable con cualquier medida de ahorro alternativa.

Hay más cuestiones, pero éstas creo que son las principales. Todo esto me recuerda en cierto modo a cuando irrumpió Felipe González allá por comienzos de los 80. Era otro contexto; otra época. Su programa no decía cosas muy diferentes. Y no fue mal. ¿Qué pasará en esta ocasión? No lo sé. Lo que sí creo es que España (y en general el mundo) afronta unos años de complejidad e incertidumbre alta. Nuevos actores en el mapa geoestratégico mundial. Europa en decadencia. China e India como cohetes. La desigualdad interpaíses cayendo; intrapaís creciendo (según recientes estudios). Desde luego que se necesita modernidad para luchar contra estos problemas. Pero, ¿son estas medidas las necesarias? No lo sé; y lo peor, no sé si alguien lo sabe.

Publicado en Cosas que [sólo] pasan en España, Cultura, Economía, Emprendizaje, Historia, Innovación, Jóvenes, Política | 7 comentarios

Poniendo los datos a trabajar: el “Big Data” (Parte I)

Seguramente no os tenga que contar que introducir mucho sobre el concepto “Big Data”. Últimamente, está en todos los lados. Si cojo la definición de la wikipedia, haré referencia a sistemas informáticos que manejan y procesan grandes volúmenes de datos. En otros sitios, y con definiciones que a mí personalmente me gustan más, hacen referencia al crecimiento exponencial y la disponibilidad de datos, tanto estructurados y desestructurados.

Pero a mí me gusta más una definición que da el profesor Viktor Mayer de la Oxford Internet Institute, que dice algo así como: N = all. Es decir, el Big Data, nace y se define en muchos lugares como el eterno sueño de la estadística: que no haya que muestrear. Que no haya que analizar un todo considerando sus partes (representativas, claro). Es decir, que para obtener datos representativos y significativos de un estudio dado, no tengamos que elegir unos cuantos usuarios que por agregación representen al todo.

Y es que, según vimos los avances en la capacidad de procesamiento de datos y en el abaratamiento del hardware, pensamos que los ordenadores iban a ser capaces de procesar grandes volúmenes de datos, todos los datos, y que entonces íbamos a poder aplicar técnicas estadísticas para sacar muchas conclusiones de todo ello. Y con ello íbamos a ayudar a las empresas a vender más (detectando patrones de compra), a optimizar costes (detectando cuellos de botella o desperdicios), a encontrar más clientes (por patrones de comportamiento) y un largo etcétera.

Pero, amigos, perdonadme, pero yo veo en todo ello unos cuantos defectos que quería compartir con vosotros. En este mundo, hay demasiados falsos positivos (como señala Kaiser Fung, autor de Number Sense), que debemos ser conscientes que existen y no concluir nada sobre la base de los mismos. Los puntos que quiero tratar:

  1. Hacer Big Data sin “marco teórico”
  2. La muestra en Internet
  3. Significatividad estadística

A continuación, desarrollo estas ideas.

1) Hacer Big Data sin “marco teórico”

Cuando comenzó esto del Big Data, se escucharon muchas voces alrededor del “Fin de la teoría“. Con la gran cantidad de datos que íbamos a ser capaces de procesar, la teoría ya no iba a ser necesaria. Con suficiente volumen de datos, los números son capaces de hablar por sí solos.

Y con esto hablo de la eterna disputa entre correlación y causalidad. Si montamos una matriz de datos y observaciones de múltiples variables que pudieran no tener ninguna relación en su campo de conocimiento, pero que sí correlacionan bien… ¿qué podemos concluir? La respuesta, obviamente, puede ser, que sí, se comportan parecido, pero nada relacionado con la causación de una a otra. Correlacionar es barato y fácil. Causalizar complicado. Sino, creemos que los piratas son los causantes del cambio climático.

Fuente: http://www.treehugger.com/culture/talk-like-a-pirate-day-the-critical-relationship-between-pirates-and-climate-change.html

Y es que el Big Data es muy bueno en detectar correlaciones. Detecta muchas. Pero no nos dice cuál es la buena. Y es que hacer un trabajo de correlaciones sin un marco teórico lleva a estas cosas. A hacer estudios frágiles. Si no sabemos lo que está detrás de la correlación, no tendremos ni idea de qué podría hacer romper la correlación, y por ende, la relación y conclusión entre variables.

Y con esto saco la primera idea: siempre necesitamos empezar un estudio de Big Data con un análisis que entienda, represente y modelice el dominio de conocimiento que se está estudiando. Un modelo de datos, vamos: entidades y relaciones entre las mismas, que representen la vida real. El Big Data es una buena herramienta analizando “cosas comunes”, que no requieren mucha teoría. Pero cuando tenemos que considerar cosas más allá, cuidado. Necesitamos teoría. Necesitamos conocimiento del ámbito de dominio de conocimiento del que estamos hablando.

2) La muestra en Internet

Sabiendo que íbamos a ser capaces de capturar todo dato que anduviese por ahí (sensores, redes sociales, dispositivos móviles, satélites, bases de datos tradicionales, etc.), el muestreo estadístico iba a quedar obsoleto. Es decir, seleccionar un conjunto de individuos de una población para ser estudiados y concluir para toda la población, ya no iba a ser necesario. El eterno sueño de la estadística ahora se hacía realidad.

Cuando hablamos de datos, el tamaño no lo es todo. Tenemos que hablar de muestras siempre, que hace que tengamos que enfrentarnos a dos componentes:

  • Error de la muestra: el riesgo por la aleatoriedad que la muestra no sea “buena”. Eso sí, cuanto más larga la muestra, menor margen de error.
  • Sesgo de la muestra: cuando la muestra no es elegida al azar. Aquí se suele hablar del clásico ejemplo de las elecciones presidenciales americanas de 1936. Cuando las encuestas daban por ganador al republicano Landon frente a Roosevelt… simplemente, porque se había utilizado para preguntar en las encuestas, medios tecnológicamente más avanzados, donde estaba el electorado de Landon.

Y esto de la muestra, es algo que también olvidamos en el Big Data muy a menudo. Por ejemplo, el clásico caso de Google detectando epidemias antes de que comiencen. En este artículo, el título lo dice todo: “El fallo de Google Flu Trends y los que falla en el Big Data”. Aunque el fallo tiene más que ver con lo que veremos en el punto 3, lo que tenemos que tener claro quién es la “población digital”. Según un estudio del Pew Research Internet Project de 2013, por ejemplo, dejaron claro que el usuario medio de Twitter (es decir, con el que sacamos conclusiones del Big Data de Twitter) es joven y urbano. Por lo tanto, cuidado con las conclusiones :-)

Y también tenemos que tener cuidado con las colecciones de datos que capturamos en un proyecto Big Data basado en Internet. Mezclamos dados capturados de diferentes maneras (formatos, estructuras, etc.) y con diferentes objetivos, por lo que la normalización de los datos de la muestra, es ciertamente complicada.

3) Significatividad estadística

Para que algo que concluyamos sea estadísticamente significativo, lo primero de todo, es que no haya emergido de la aleatoridad por la se rige el mundo :-) Esto parece algo obvio, pero quizás no lo sea tanto. Para evitarlo, como señaló John Ioannidis en 2005 en su famoso artículo, tenemos que afrontar el problema de las comparaciones múltiples.

Es decir, para concluir que A afecta y causa B, tenemos que comprobar y comparar A con otras cuantas variables (B, C, D…). Es decir, no basta solo correlacionar A con B, sino tenemos que probar suficiente correlaciones entre A y el resto de variables (B, C, D…), para saber que efectivamente eso es así. Así que no digamos nunca a una tienda que con no sé qué campaña de marketing en Internet mejorarán sus ventas, si no hemos hecho ese mismo análisis de esa campaña de marketing con otras variables y sus ventas.

Y esto en el Big Data, se olvida muy a menudo. Correlacionamos churras con merinas, y olvidamos hacerlo con otras para ver si efectivamente no tenemos alguna variable por ahí que nos fastidie la argumentación que tan bien nos va a venir para el informe o proyecto a entregar a mi cliente.

Con esta breve entrega, no quiero tampoco decir que todos los proyectos de Big Data son fallidos. Existen buenos proyectos. Como Google Translate. Sin un marco teórico por detrás, una caja negra que nos traduce entre idiomas. ¿Cómo lo hace? Con la mezcla entre estadística e informática que llamamos Machine Learning. Es decir, un análisis estadístico de millones de documentos traducidos por humanos y buscando patrones que pueda copiar. Ofrece muy buenos resultados sin unas reglas gramaticales pre-programadas.

Pero no todo el Big Data es Google Translate. Y tenemos que ser respetuosos con la teoría, la muestra y la significativad estadística :-) Así que cuidado cuando os hablen de Big Data ;)

Publicado en Ciencia, Cultura, Economía, Educación, Emprendizaje, Historia, Innovación, Matemáticas, Política, Tecnología | 5 comentarios

¿Está mi profesión en peligro con “los robots”?

Decía en el artículo anterior, que en los últimos años se habían producido unos avances sustantivos para la competitividad actual de las organizaciones con la introducción de hardware y el software que automatiza muchas tareas de procesamiento de información que antes hacíamos a mano (al final, informática = información + automática, así que parece bastante obvio). Por todo ello, una pregunta meridianamente obvia que supongo muchos nos hacemos es, ¿está mi trabajo amenazado por esta ola imparable que es la automatización de tareas que pueden hacer “los robots”?

Esta pregunta no es buena ni mala, sino que simplemente es algo que debemos hacernos. El desarrollo tecnológico, de hecho, es algo que siempre ha traído: cambios sociales y organizativos, que por su intrínseca relación con el ser humano, afectan a éste. De ahí que ahora se hable tanto de la gestión del cambio. El problema, es que estos cambios (tecnológicos, sociales y organizativos), no siguen una progresión parecida en el tiempo.

Fuente: http://www.santiagokoval.com/2011/04/27/el-hombre-y-la-tecnologia-del-hombre-moderno-al-hombreprimitivo/

Fuente: http://www.santiagokoval.com/2011/04/27/el-hombre-y-la-tecnologia-del-hombre-moderno-al-hombreprimitivo/

En otras épocas esto ya ha ocurrido. El ludismo, nace como un movimiento obrero a comienzos del Siglo XIX para hacer frente a las máquinas que al calor de la Revolución Industrial estaba automatizando tareas que antes hacían los seres humanos. La energía obtenida del vapor (comienzos del Siglo XIX) o la electricidad (finales del Siglo XIX), sustituye a la energía obtenida del trabajo manual del ser humano. Eso provoca despidos y pérdida de bienestar y calidad de vida.

Esto, que a nivel individual entraña una indudable pérdida, a nivel agregado macroeconómico no es malo. Es, de hecho, reflejo de progreso, tal y como nos advirtió Schumpeter con su destrucción creativa. El progreso tecnológico siempre trae productividad, y eso trae competitividad y riqueza para una sociedad. Pero siempre tiene que haber perdedores, por desgracia. El problema con esta oleada tecnológica digital, entre muchos otros, los voy a resumir en dos: 1) El cambio social y organizativa está a mayor distancia que nunca de ese cambio tecnológico. 2) El progreso tecnológico actual, el digital, amenaza a una mayor cantidad de trabajos que nunca.

Respecto al Problema 1, no puedo hacer más que recomendaros el libro “The race between education and technology” (aquí el paper). En él, Goldin y Katz nos hablan de la carrera permanente entre mantener una sociedad educada para poder sacar provecho y hacer así productiva y enriquecedora el progreso tecnológico. Podéis leer aquí una reseña por parte de Acemoglu del MIT al respecto de ese libre. Con esto, podemos volver a lo que señalábamos en el artículo anterior: necesitamos desarrollar esas competencias digitales que nos permitan sacar provecho de la tecnología digital. Y esas competencias son algunas como trabajo en equipo, comunicación interpersonal, creatividad, gestión por objetivos, etc.

Y en lo que corresponde al Problema 2, dos profesores de la Universidad de Oxford, Benedikt Frey y Michael A. Osborne, acaban de publicar un artículo en el que cuantitivizan la posibilidad de que un trabajo sea automatizado por un ordenador. Es decir, han creado un modelo para representar la susceptibilidad de que nos sintamos amenazados por los robots.  Y este artículo me parece un complemento excepcional a otro reciente artículo en el que el profesor de economía del MIT David H. Autor y el profesor asistente de Economía en el Centro de Estudios Monetarios y Financieros de Madrid David Dorn escribiueron en un reciente artículo publicado en New York Times, que la tecnología está destruyendo la clase media. Pues bien, según Benedikt Frey y Osborne, no solo la clase media, sino también las ocupaciones de salarios bajos deben preocuparse.

En un artículo de en 2003 de los economistas David Autor, Frank Levy y Richard Murnane, se categorizaron los trabajos en cuatro grupos: 1) Rutinarios y manuales; 2) No rutinarios y manuales; 3) Rutinarios y cognitivos y 4) No rutinarios y cognitivos. Los grupos 1 y 3 han visto parte o la totalidad de sus dedicaciones automatizarse en los últimos años. El grupo 4 (ingenieros, médicos, programadores, etc.) son los que más tranquilos pueden vivir. Sin embargo, lo que proponen en este nuevo trabajo Benedikt Frey y Osborne es que el grupo 2, que se había mantenido al margen, comienzan a ver su trabajo automatizado en cierto modo. En la siguiente tabla, se presenta el índice de probabilidad de automatizatión de Frey-Osborne.

Fuetne: http://fivethirtyeight.com/features/your-new-fast-food-worker-a-robot/#fn-2

Por todo ello, recordamos lo dicho anteriormente: necesitamos diferenciarnos de las máquinas. Centrarnos en esas tareas no rutinarias (comunicarse, gestionar, coordinar, etc.) y cognitivas (pensar, innovar, crear, etc.) que las máquinas nunca podrán hacer. No son capaces de pensar o imaginar por sí solas. Nosotros se lo tenemos que decir. Tampoco tienen emociones ni saben gestionar bien éstas. ¡Ni siquiera saben qué son éstas! Yo me preguntaría si en mi empresa cuento con personas que tengan estas competencias.

Una cosa que no tenemos que olvidar alrededor de todo esto. La crisis económico-financiera a escala planetaria nos conduce a unos años de tipos bajos para estimular el crecimiento. Con un escenario de tipos de interés por los suelos, la inversión en capital (CAPEX) es más apetitosa que nunca. Es más, manteniendo el dinero parado en caja, además del coste de oportunidad, incluso se pierde rentabilidad frente a poder invertirlo en activos fijos. ¿Alguien se sorprende entonces que las grandes empresas tecnológicas no dejen de registrar récords en inversiones en capital fijo? Y esto nos lleva a lo que trataremos en el siguiente artículo. Todo este capital fijo, nos conduce a la posibilidad de tener mucha máquina, mucha infraestructura, para registrar datos. ¿Somos capaces de aprovechar esta capacidad de almacenar datos para ponerlos a trabajar y hacer negocio con los mismos? Lo veremos.

Publicado en Ciencia, Cultura, Deusto, Economía, Educación, Historia, Innovación, Política, UD, Universidad | Deja un comentario

Las competencias en la sociedad digital

Desde que en la década de los 70 el sector de los servicios se expande en las economías Occidentales en detrimento de la agricultura y la industria, hemos entrado en una era caracterizada por la importancia de la información y el conocimiento. Durante este tiempo, quizás el cambio más disruptivo han sido los ordenadores y los programas que sobre ellos funcionan. Es decir, el hardware y el software que automatiza muchas tareas de procesamiento de información que antes hacíamos a mano (al final, informática = información + automática, así que parece bastante obvio).

Internet, que aparece más tarde, es el espacio donde comunicamos a esos ordenadores y por ende, a sus usuarios. Y esta posibilidad de comunicación no es de poca relevancia; esto ha traído un cambio en manera en la que nos relacionamos las personas (¿qué es Facebook o Whatsapp sino?) o las personas y las marcas (la relación con los grupos de interés en medios digitales es de profunda importancia para las marcas en la actualidad). Y como ahora nos relacionamos de manera diferente, esto ha cambiado entonces el sistema de transmisión de conocimiento, pilar fundamental para las diferentes actividades e industrias de un país en la era de la información y el conocimiento.

Y todo este conjunto de elementos digitales (ordenadores, programas e Internet) conforman un nuevo modo de trabajar, un nuevo modo de crear valor, y en definitiva, una nueva economía que la pondremos el apellido de digital. Y en esta economía, se produce una independencia de lo material en beneficio de lo inmaterial (del producto físico a la información), lo que ha llevado que muchos modelos de negocio se transformen de producto a servicio. Algunos ya lo llaman la economía de la experiencia o la economía del propósito (el Homo Sapiens es resultadista, necesita consecuencias y resultados de las acciones que lleva a cabo).

Muchas empresas afronten una reingeniería de procesos (la venta ya no se hace igual, la logística tampoco, la producción se apoya en muchos servicios digitales, etc.). Y esta transformación digital, es la que exige que las personas debamos adquirir o desarrollar nuevas competencias o habilidades digitales. La introducción de estas tecnologías digitales en el mercado de trabajo ha provocado que se exijan nuevas aptitudes, las que permitan explotar al máximo la productividad que estas tecnologías digitales ofrecen a los procesos dentro de las empresas. Ahora se demandan una serie de competencias específicas para este cambio técnológico, que en este paper maravillosamente explica David Card.

Y todo esto es algo que nos toca muy de cerca a los que tenemos responsabilidades formativas. Hoy en día, ya no basta con enseñar y aprender dominios de conocimiento, sino que lo que realmente tenemos que aportar algo diferencial (ese conocimiento de materias está  más accesible que nunca en Internet) es a saber aplicar ese conocimiento a situaciones del día a día personal y profesional de la persona. Y a esto, lo podemos llamar competencias o habilidades no rutinarias o abstractas, y en las cuales, las máquinas y robots de momento no podrán sustituirnos.

Y digo esto último porque en el eterno debate de robots. vs. humanos, tenemos que darnos cuenta que las máquinas, sí, hacen muchas cosas, pero solo aquellas que se pueden programar/predecir, que son repetitivas. Es decir, hacer la contabilidad en un marco de reglas cerradas (un Excel), las máquinas nos superan. En desplazar una mercancía de un punto X a un punto Y, los robots lo hacen mejor que nosotros porque no se cansan “ni tienen otra cosa que hacer“. En leer una Base de Datos para encontrar un dato nos ganan, porque nos evita tener que dedicar horas y horas a leer hasta encontrar un dato.

Sin embargo, siguen quedando muchas tareas que exigen competencias que sí nos tiene que preocupar desarrollar para no quedarnos atrás en la carrera entre la educación y la tecnología (por cierto, uno de los mejores libros que he leído últimamente). Es obvio que necesitamos un capital cognitivo (conocimiento de las materias) pero también una serie de competencias no cognitivas, tan o más importantes que la anterior, como son la comunicación interpersonal, la creatividad, el trabajo en equipo, la resolución de problemas o la gestión del tiempo, entre otras.

Estas habilidades son eminentemente humanas todavía. Los ordenadores todavía no son capaces de autoprogramarse, por lo que todavía no son capaces de intuir cómo poder comunicarse eficientemente con otras personas, como crear ideas de cero (¡creatividad!), cómo adaptarse a las diferentes personalidades de las personas o cómo resolver problemas que requieren de esos momentos eureka. Los ordenadores siguen siendo dependientes de nuestra habilidad para decirles cómo deben comportarse, que no se nos olvide.

Elementos como la identidad (somos los que compartimos), la propiedad (de los productos a los servicios), la pertenencia (nos gusta pertenecer a grupos sociales en sitios de Internet) o la participación (soy de dónde participo en esta aldea global llamada Internet) han cambiado. Nuestros jóvenes estudiantes se están educando dentro de esta cultura de la participación, que en este informe del MIT enfatizan como clave para entender las competencias que están desarrollando, muy valoradas para su futuro profesional (como son el paralelismo, la capacidad relacional, la negociación, la inteligencia colectiva, etc.).

Todo esto es especialmente importante en España, con un capital humano tan castigado y destruido por una burbuja inmobiliaria, y con un mercado laboral con una legislación tan dañina para la formación de un equipo sólido y de futuro. Esto nos debiera preocupar a todos para nuestra empleabilidad en estos años digitales que nos esperan. En una siguiente entrada, comentaré cuáles son las profesiones más o menos amenazadas por esta oleada tecnológica, y cuáles son las competencias o profesiones que mejor competitividad personal y profesional nos darán en los próximos años.

Publicado en Ciencia, Cultura, Deusto, Educación, Historia, Jóvenes, RRHH, Responsabilidad Social Corporativa | 2 comentarios

La ciencia en España, los políticos y las inversiones que pudiéramos recibir

Leía esta mañana en el desayuno esta columna de opinión de César Molinas sobre el CSIC y la clase política. De entre las cosas más llamativas,  y sobre las que quería a continuación soltar alguna pincelada adicional, destaca:

[...] el discurso político quedaría en exclusiva en manos de aquellos que no ven ninguna relación causal entre la ciencia de hoy y la riqueza de mañana y que, por tanto, esperan que la futura prosperidad de España se base en proyectos tipo Eurovegas o en alfombrar con líneas de AVE la práctica totalidad del territorio nacional. [...]

Me ha llamado la atención porque si bien no con las mismas palabras, es algo que suelo comentar en los diferentes foros donde nos da por hablar de estas cuestiones. Voy a dejar de lado lo obvio y muy repetido: sin inversión en ciencia y tecnología, mal futuro nos espera. Ni siquiera sé por dónde empezar a enlazar para demostrarlo, así que lo consideraremos como un axioma.

Y esto nos lleva a preguntarnos, ¿por qué entonces nuestros representantes políticos recortan por aquí y por allá sin mayor reparo? Bueno, pues coincidiendo con la opinión de Molinas, mi hipótesis es porque quizás ni siquiera sepan qué beneficios tiene. Quizás tampoco sepan mucho de en qué consiste, a tenor del número de doctores que hay en el gobierno actual (2, García-Margallo y Montoro, no dejando de ser curioso lo de éste último, que junto con Wert, son dos de los principales responsables de este atropello a nuestro futuro).

En el marco internacional y globalizado actual, España debiera apostar por la ciencia y tecnología como factor clave de competitividad. No podemos aspirar a competir en el mundo apostando por la competitividad en costes. Tiene que ser el conocimiento. Ese movimiento por la reindustrialización de Europa de la que han hablado Merkel y Cameron en numerosas ocasiones, por la apuesta por poner barreras de salida a los clientes en base a una gran experiencia y un gran producto basado en el conocimiento, no es compatible con los recortes en I+D+i de nuestros representantes.

No soy yo, precisamente, uno de los que valora el conocimiento solamente en términos monetarios. Para mi el progreso científico, y la cultura que de su instauración se deriva, dota a los ciudadanos de un sentimiento de libertad y de una capacidad de pensamiento crítico que tanto necesitamos en una época en la que los sesgos de selección en las noticias de los medios, el anumerismo, las falacias de comparación, la demagogia y las noticias tendenciosas están a la orden del día.

Es más, en ese mundo internacional y competitivo al que me refería, entender sus fenómenos complejos, las relaciones entre los subsistemas económicos, sociales y culturales, así como los resultados de las acciones que emprendemos me resulta especialmente crítico. Aplicar a todo ello el método científico, el rigor en el análisis de lo que leemos, hacerse nuevas preguntas (siempre digo que el día que me quede sin preguntas, me quedo sin trabajo), capacidad de interpretar las novedades a las que tenemos que enfrentamos en un plano no solo tecnológico, sino de valores (¿el coche de Google qué efectos morales persigue? ¿tienen las impresoras 3D algún problema en términos éticos?), etc., son competencias esenciales para destacar como sociedad.

El propio hecho de que la ciencia no está bien pagada es fiel reflejo de dónde está la oportunidad económica de un país. Aún a pesar de que existen numerosos informes de la OCDE en los cuales se señala que de los tres factores que más afectan al crecimiento económico de un país, la inversión en conocimiento es uno de ellos (los otros dos son el grado de apertura comercial -en esto parece que no vamos mal- y la presencia de inmigrantes).

Sin embargo, algo ocurre en el entramado político y económico para que no se entienda todo esto que estamos contando. La buena noticia es que la sociedad (al menos la Vasca) parece que cada vez es más consciente de ello. Sin embargo, el CSIC (el 20% de la producción científica de España) al borde de la quiebra. Ningún político se ha pronunciado sobre ello.

Quizás es que confíen en seguir con un modelo basado en tener como presidente de la patronal de empresas CEOE a un señor que robó en el caso Marsans y ocultó patrimonio para no pagar a sus acreedores, la familia del presidente de unos principales bancos tiene sobre unos 2.000 millones de € en Suiza, su número 2 es imputado, condenado e indultado, presidentes de cajas de ahorro que inflan precios de compra para su enriquecimiento particular o colectivo que luego quedan en libertad, presidentes de Diputaciones que la suerte les sonríe a pesar de dejar de herencia aeropuertos vacíos y esculturas a lo Lenin y Mao, miembros de la familia real de España presuntamente empresarios filantrópicos que acaban siendo de todo menos eso, el presidente del Tribunal Supremo y el CPGJ se gastaba dinero de todos los Españoles para sus actividades de fin de semana, etc. Prefiero no seguir.

Que la herencia del Franquismo y su corporativismo empresarial (bueno, intervencionismo en todos los planos), instaurado a través de un INI que monopolizaba toda la iniciativa privada, debería haber quedado atrás, todos queremos creerlo. Otra cosa es que sea cierto. Los sistemas de monitorización de boletines oficiales por parte de las empresas es un proceso habitual. Mala señal. Las reuniones periódicas con administraciones públicas, es otra cosa habitual en las empresas. Mala señal.

De estas cosas y más, he hablado con inversores en España. Sin ir más lejos, en los últimos 3 meses, que he visitado New York y Moscú, tuve la oportunidad de tener varias reuniones con empresas y personas con intereses económicos en España. Y como siempre me preguntan por “el estado de España”, suelo aprovechar a preguntar su visión también, para hacer un poco de “experimentación de campo”. Y además de los comentarios conocidos (quizás no ayude nuestra denostada marca España en el exterior), me llamó la atención un comentario que me hizo un fondo de inversión en NYC: “Invertir en España es muy peligroso por la inestabilidad jurídica. No hay sector en el que no haya cambios cuando llega un nuevo gobierno“. Quizás lo de los gobiernos en coalición y los pactos de estado, es algo que se debiera empezar a sondear también.

Quizás esté siendo muy crítico hoy para lo que acostumbro (aplico un sesgo de selección a los temas que trato porque me parece que otros lo hacen bastante mejor que yo, y porque hablando de corrupción y crisis todo el rato poco vamos a arreglar). Pero al menos, me quedo tranquilo de poder rescatar algún día este texto, y acordarme que España cambió, que tomó otro rumbo, y que por fin, fomentamos el pensamiento crítico de nuestra Sociedad. Algún día. Sean felices.

Publicado en Ciencia, Cosas que [sólo] pasan en España, Crisis, Cultura, Deusto, EEUU, Economía, Educación, Emprendizaje, Historia, Innovación, Jóvenes, Medio Ambiente, Pobreza, Política, Responsabilidad Social Corporativa, UD, Universidad, Unión Europea | 5 comentarios

CuVitt: Más que un currículum

Ante las dificultades económicas que estamos afrontando en España, uno de los temas más recurrentes en las conversaciones profesionales pasan por el currículum. ¿Cómo se elabora uno? ¿Cuáles deben ser los aspectos de uno mismo a destacar? ¿Cuál es el modelo a seguir? A mí, personalmente, me sucede en muchas ocasiones en la universidad. Se acercan los alumnos a que les ayude a elaborar su CV.

Son numerosos los artículos que se pueden encontrar en la red hablando sobre la flexibilización del trabajo, la reducción de los tiempos de trabajo en una misma empresa, los saltos que tendremos que afrontar, etc. En algunas de las charlas que he dado sobre la Gestión Profesional en la “era del 2.0″, he hablado sobre la importancia que tiene el Personal Branding, y el posicionar las virtudes y habilidades de uno en la red. Máxime, cuando está cada vez más en decadencia el uso del CV de toda la vida en pdf.

En este marco, acaba de lanzarse CuVitt, que nos permite elaborar nuestro currículum inteligente. Es más que un currículum, un servicio que nos permitirá destacar nuestras cualidades y habilidades personales, tan alineadas con el modelo educativo basado en el desarrollo de competencias que trabajamos en el marco de las universidades del Espacio Europeo de Educación Superior. Aquí es donde encuentro un primer punto muy destacado de CuVitt.

La idea es sencilla: entráis en CuVitt, elaboráis vuestro currículum, Cuvitt lo analiza, y te ofrecerá más de 20 indicadores y 30 tipologías, de manera que puedas posicionarte en el mercado laboral a través de unas excelentes infografías. Atrás se queda así el redactar nuestro currículum pensando en la formación que podemos incluir, la experiencia que tenemos en los sectores que vamos a desarrollar y las actitudes y aptitudes que nos podrán beneficiar ante una oferta de trabajo.

En este modelo de elaboración de CV, la dificultad principal reside en cómo conjugar toda esta información, cómo redactarla y cómo expresarla para conseguir conformar un currículum atractivo y que llame la atención al personal especializado en recursos humanos que hará el proceso de selección del empleo deseado. CuVitt hará ese trabajo por nosotros, de forma que conseguimos un currículum atractivo y totalmente diferente a los ya existentes. Aquí os dejo cómo quedaría nuestro Currículum CuVitt:

Esto es un CuVitt

Esto es un CuVitt

Así que os animo a entrar en su página web, y de forma gratuita, registraros y construir vuestro CuVitt, a través de un proceso exhaustivo que refleja tanto la información académica y profesional de vosotros, así como un completo análisis psicológico que analizará diferentes aptitudes, motivaciones y carácter de vuestra persona, características que todos sabemos que influyen en nuestro perfil profesional pero muchas veces no sabemos si plasmarlo o no, y cómo hacerlo.

Una vez finaliza el proceso de información, CuVitt te facilita una interpretación completa de tu perfil personal y profesional y te ofrece tu CuVitt en base a tres dimensiones:

  1. Perfil de Talento
  2. Perfil de Expectativas
  3. Perfil de Trayectoria

En este momento CuVitt te ofrece también un espacio donde conectan ofertas de trabajo y currículums CuVitt para aquellos interesados en encontrar un trabajo y para aquellas empresas en proceso de selección de personal. Puedes conocer impresiones y noticias relacionadas con el sector del mercado laboral accediendo a los perfiles de las redes sociales de CuVitt. Puedes acceder a Facebook y a Twitter, mantenerte informado o consultar cualquier duda que te surja.

No esperes más para comenzar a promocionar tu marca personal de una manera diferente y poder encontrar así el empleo que te mereces. Con la presentación dinámica que os adjunto a continuación, podréis saber más de CuVitt y comenzar vuestro registro.

Publicado en Ciencia, Cultura, Deusto, Economía, Emprendizaje, Innovación, Jóvenes, RRHH, Responsabilidad Social Corporativa, Tecnología | 1 comentario

Oda a la Informática (Parte 1 de 3)

Estoy realmente preocupado por la tendencia que está siguiendo en los últimos años la carrera de Ingeniería Informática. Lo vivo de cerca en Deusto, pero de hablar con colegas en otras universidades, creo que la preocupación la podemos hacer extensible al resto. Lo mismo me ocurre cuando hablo con mis colegas empresarios del sector. Falta capital humano con conocimientos de las destrezas informáticas que tradicionalmente se han venido empleando.

Por obvio que pudiera parecer la enorme oportunidad que abre la informática, durante las últimas dos décadas ha disminuido el número de jóvenes que desean cursar estudios de ciencias e ingenierías. Los jóvenes están interesados en las aplicaciones, en las nuevas tecnologías, pero interesa poco convertirse en productor de las mismas. Interesa poco dedicarse profesionalmente a la investigación. De este modo, pocos finalmente optan por las carreras STEM (Science, Technology, Engineering, and Mathematics). Esto ha sido señalado en reiteradas ocasiones por el informe ROSE (Relevance on Science on Education)1, así como un estudio a los jóvenes vascos de la ciencia y la tecnología (realizado por la Fundación Elhuyar).

En contraste con esa tendencia, ha aumentado el interés por estudios de salud, de comunicación y de educación. Los jóvenes se han inclinado en mayor medida por estudios que preparan para comunicar, atender, cuidar, enseñar a personas. Un interés grande por lo humano, y menor interés por lo que genera prosperidad económica. Curiosamente, los únicos años en que ha repuntado el interés por estudiar ciencia y tecnología han sido los que han seguido a periodos de crisis económicas. Ocurrió a mediados de la década de los 90, y vuelve a ocurrir a partir de 2010.

¿Cuánto nos debe preocupar todo lo anterior? A mí, personalmente, bastante. Pongamos un ejemplo en términos comparativos, por odioso que sea. China, donde la ingeniería tiene una mejor posición laboral y despierta mayor interés (algo, por cierto, general para las sociedades menos desarrolladas). En España, graduamos al año 3.350 ingenieros. En China 400.000, recibiendo más de 9.000.000 de peticiones de ingreso. Sí, ya sé que hay unos cuantos Chinos más, pero, ¿y esta enorme diferencia? Partamos de la base que el centro de gravedad de la fábrica mundial está en China e India (simplificando todo lo simplificable). Antes se hacía solo con intensidad de MOD, pero ahora también se desplaza el conocimiento. ¿Qué podemos hacer en Occidente? Más valor añadido, a través de más conocimiento. Sin embargo, ¿cómo podemos hacer esto en España donde nunca hemos tenido una base tecnológica sólida? ¿Cómo podemos hacerlo sin interés por las carreras STEM?

Por ello, en esta serie de entradas, quiero tratar el tema con todo detalle y cariño que merece. Lo haré desde todas las ópticas, tanto la académica y la “industrial”/empresarial, las dos que más de cerca conozco. Y lo haré como Ingeniero Informático y Doctorando en Informática y Telecomunicaciones, en pleno proceso de escritura de la tesis (Mobile Learning). Con ello, quiero dejar clara mi pasión desde el principio por esta profesión.

Los orígenes

Desde aquellos años 30 en los que un grupo de matemáticos y lógicos (Turing, Gödel y Church) lanzaron el campo teórico que hoy llamamos Ciencias de la Computación (Computer Science) a las gafas de Google, sus Cards y Google Now, han pasado más de 80 años. Por medio, los años 50-60, cuando nace la industria asociada, que permite llevar a más lugares que grandes laboratorios los ordenadores. Años, en los que a unos cuantos, nos ha despertado interés la informática.

Muchas veces me preguntan cuándo y dónde nace mi afición por la informática. Desde bien pequeño me gustó el ajedrez. Allá por 1996, IBM construye una máquina que fue capaz de ganar a mi ídolo entre ídolos, Kasparov. Un hecho histórico, que supone un lanzamiento de nuevas arquitecturas de construcción ordenadores (especialmente, el paralelismo). Cuando aquello, me llamaba la atención cómo un “artefacto” podía haber sido capaz de derrotar al cerebro que tanto idolatraba. Fascinante.

Lo mismo me ocurrió años más tarde con los juegos de pregunta-respuesta de “cultura general” que tanto me han gustado. El 2011, IBM construye Watson, que gana a los campeones del mundo de Jeopardy. De nuevo, otro desafío enorme. Un sistema, que es capaz de procesar el lenguaje humano (ambigüedades, chistes, ironías, segundos significados, etc.). Una máquina que lee 1.000.000 libros, y sintetiza una respuesta sobre la cantidad de información que extrae de los mismos. Entiende la semántica de las palabras, y trata de adivinar la respuesta en 2 o 3 segundos. 2.000 procesadores corriendo en paralelo, y muchos algoritmos, más de 2.000, para intentar entender la semántica. Fascinante.

Y lo mismo me está ocurriendo hoy en día. Se empieza a hablar de la informática cognitiva: de programar a aprender. Es decir, poco menos que “fabricar criaturas” que aprendan por si solas. Un campo en ciernes. Como los niños. Una máquina, que va mejorando con el tiempo. Y así evitar programar todas las variantes del lenguaje humano. ¿Se llegará a la singularidad tecnológica? Fascinante.

Así, visualizo desde los años 50-60, cuando podemos decir que nace la industria de los ordenadores, tres grandes eras:

  1. Era centralizada: sistemas que automatizan trabajos administrativos. Apenas (o ningún) valor intelectual. Se mecanizan ciertos procesos, que se hacen más eficientes.
  2. Era del PC: cliente-servidor. Orndeador personal, ya no solo es una herramienta de ciertos procesos, sino  que pasa al trabajo personal para hacerlo más productivo.
  3. Era de Internet: interconectar, que ha desarrollado gran parte de la economía global. La infraestructura actual.

Muchos, hoy en día hablan ya de la 4ª era, la era de la inteligencia, donde hablamos ya de ordenadores que nos ayudan a decidir. Todo es inteligente: las Smart Cities, las Smart Grids, las Smart Houses, los Smart Cars, etc. De ahí el peso que han cogido en los últimos tiempos los Sistemas de Soporte a las Decisiones (DSS, o Decision Support Systems). Así, se habla de la tecnología digital imbricada en las decisiones informadas de contenidos, decisiones más inteligentes en cuanto a los problemas que son capaces de resolver.

Y aquí es donde creo que tenemos que dar algunas vueltas sobre el futuro de nuestra profesión de Informática. Si España quiere apostar por la Era del Conocimiento, la Informática no puede serle esquiva. Si creemos que la automatización del procesamiento de información puede aumentar la “inteligencia” y el servicio que nos prestan determinados objetos, habilitando así una Internet of Things, necesitamos Informáticos.

Así que en la 2ª y 3ª parte de esta serie de artículos, trataré la vinculación entre la Informática y la Universidad y la Informática y la empresa, respectivamente.

(Continuará…)

Publicado en Ciencia, Cosas que [sólo] pasan en España, Cultura, Deusto, EEUU, Economía, Educación, Emprendizaje, Informática, Jóvenes, Política, Responsabilidad Social Corporativa | 5 comentarios

Estimado/a lehendakari: menos política industrial y más industria sin política (Segunda parte)

[Continuación del artículo anterior]

Quería esperar a que hubieran pasado las elecciones (que no es lo mismo que tener ya lehendakari), para dirigirme a usted, estimado/a lehendakari, con más confianza. Como en el artículo anterior solo te hablé de problemas, y no tiendo a hacerlo, en éste quería hablarte de posibles soluciones. No consideres, si te parece, alternativa alguna de las que proponga, pero cuando menos, que no se diga que no lo he intentado :-)

Como decíamos, el País Vasco ha tenido casos de éxito en políticas industriales. Hace unos años, existía una necesidad de formación en materia de informática. Nace, así, e lprograma IMI. Esto permite consolidar las bases de conocimiento en TICs que disfruta hoy el País Vasco. Cuando aquello, las empresas por sí solas no pudieron introducir las TIC. Salvando muchíiiiiiiiiiiiisimo la distancias, algo parecido a lo que pasó en EEUU con Bell Labs.

Un ejemplo de cómo hace falta una correa de transmisión colectiva apuntando a una dirección específica. Sin embargo, también coinciden muchos otros factores, por lo que la relación causal no es tan clara. Son importantes los valores culturales y personales. Una de las preguntas que me hicieron el otro día en el Congreso Mundial de Competitividad TCI 2012 al calor de mi exposición sobre la transformación de Bilbao, fue el por qué el País Vasco goza de una cultura tan emprendedora. Difícil respuesta, pese a que le hablé de diferentes anécdotas de manera deslabazada, avisándole de antemano que no era una tesis doctoral lo que le exponía (los primeros marineros, las expediciones balleneras de la Edad Media, la cultura de honor, las terrazas de los montes para las cosechas, etc.).

Así, se puede decir, que el entremado social para la creación de un tejido industrial fuerte no se puede improvisar ni crear. Todo depende del esquema de incentivos del sector publico y privado. Las aventuras o emprendimientos en el sector público no permite una corrección de errores automática, como sí ocurre en el privado con las quiebras. El el público requiere una reconsideración de la gestión bastante improbable de ocurrir en ocasiones (¿dimisiones? ¿responsabilidades?).

Otro problema que veo es por qué el ámbito público debe intervenir (y encima con la financiación de todos, incluidos contra los que pudiera competir) en sectores donde la iniciativa privada pudiera actuar. Entrar en sectores donde las barreras de entrada son altas, de acuerdo, pero dedicarse a hacer la competencia al sector privado, no.

Soluciones

Y como lo fácil es quejarse, y no aportar soluciones, dejaré de quejarme para lanzar, primero unas propuestas, y después mi tiempo a su disposición por si mis ideas sueltas y deslabazadas algún día pudiéramos compartirlas en algún foro de reflexión con otros, que como yo, se dejan la piel en esto del emprendimiento.

Otorgar subvenciones a la innovación tiene sentido. Así lo demuestra este paper de Bloom, Schankerman y Van Reenen (2010) que expone cómo el retorno social de una innovación es aproximadamente al doble del beneficio privado. Está claro que apostar por la innovación (emprendimiento puesto en marcha), nos beneficia a todos, no a unos pocos.

Después de todo lo que llevo expuesto, creo haber manifestado ya mi posición sobre la política industrial. Yo prefiero más industria, pero sin política, o por lo menos, que esta sea residual. ¿Par aqué casos? Cuando el beneficio de la industria que se pone en marcha no solo revierta en el bolsillo del empresario en cuestión, sino también en el bolsillo del resto de la sociedad. Ejemplos: energías renovables o biocarburantes.

Y lo contrario cuando la externalidad es negativa: dejar hacer. Si un tal Adelson quiere montar un Casino, que lo monte, pero no a expensas de lo que la sociedad Española quiere. No hay ninguna externalidad positiva en ese proyecto.

¿Y quién determina si hay externalidad positiva o no? Bueno, interesante pregunta. Un liberal diría que el Estado no tiene mejor información que el mercado (el más sabio de todos) para discernir qué inversión es más beneficiosa para la Sociedad en su conjunto. Así, sugieren evitar apoyar unas inversiones sobre otras.

Pero esto no es tan fácil como para que sea blanco o negro, hay escala de grises, así que sugiero una serie de acciones sí que se podrían tomar, porque, como ya digo, me siento deudor de soluciones ante todos los problemas que he planteado:

  • Desarrollar una visión integradora de la iniciativa empresarial que tenga alto crecimiento: lo que suelo llamar el efecto Skype en Tallinn. Por definición, sólo unos pocos pueden ser extraordinariamente exitosos, por lo que la clave está en atraer a esas élites y talento humano que puedan hacer prosperar una ciudad. Es un poco lo que trataba el TCI: how to attract talent for the competitiveness of the city (cómo atraer talento para incrementar la competitividad de tu ciudad). En 1997, el 97% de los Estonios disponían ya de Internet. Hoy, 2012, prácticamente toda la Administración Pública de Estonia es electrónica, y las startups de Internet florecen como churros. Es decir: no se beneficia directamente una industria, sino algo trasversal a todas: Internet.
  • No todo es ayudar a las PYMEs: deberían reconsiderar la idea de ayudar mediante subvenciones o ventajas fiscales simplemente por ser PYMES. La literatura así lo manifiesta, mirad aquí.
  • Use mejores procesos, no las mejores prácticas: hacer plataforma políticas, no programas políticos industriales. Ser facilitadores de la inspiración, la creatividad, no controlarla.
  • Eliminar los obstáculos a la creación y crecimiento de estas empresas: es absolutamente inviable que montar una bodega en Cádiz (ya sé que esto queda lejos de la CAPV, pero es un ejemplo) lleve 3 años de  gestiones, 10.000 € en licencias (por adelantado, ex-post quizás tenga más sentido), trámites con más de 30 funcionarios de 11 departamentos de 4 Administraciones Públicas, etc.
  • Definir principios, no solo clusters: casualidad la semana pasada presenté un paper en el Congreso Mundial de Competitividad TCI 2012, donde Porter tuvo su participación también. Habló de de lo siempre: clusters para incrementar la competitividad. Chapeau, as always. Sin embargo, también es necesario definir (no simplemente citar) principios como la innovación, la creatividad, el diseño, la sostenibilidad, la experimentación, el espíritu empresarial, la inclusión (no la extracción), etc. Principios para infundir en la conciencia colectiva de la ciudad. Si se da prioridad a sectores específicos en clusters exclusivamente, se corre el riesgo de no incentivar a los empresarios a investigar dónde debe buscar oportunidades.
  • Invertir tiempo, no dinero: para mi la mejor divisa a invertir en ayudas es dar tiempo de mentoring a un emprendedor, divulgación de mejores casos, etc. Dejemos de estar exclusivamente centrados en ayudas pecuniarias.
  • Pelear por atraer talento, no solo el capital: aunque los empresarios siempre se quejan de la dificultad de la recaudación de dinero, el talento es la batalla más importante a ganar. El dinero sigue al talento. Hacer de tu ciudad un lugar increíble para los empresarios más talentosos, innovadores y creativo, y que así puedan venir a buscar su futuro, para vivir, trabajar y disfrutar de su vida (es decir, todos los contextos de una familia). Montar tiendas de café, ámbitos culturales, bares nocturnos, museos, carriles para bicicletas, un sistema de alquiler de bicicletas, etc. Todo ello. Bilbao tiene ya todo ello. No nos extrañemos luego de cómo nos va.

En definitiva, queda mucho por mejorar todavía, pero desde luego que partimos de una situación favorable; mejorémosla, que la mejora continua es un proceso que define a las organizaciones excelentes, y Euskadi no puede ser esquivo a ello.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Publicado en Cosas que [sólo] pasan en España, Crisis, Cultura, Economía, Educación, Emprendizaje, Historia, Innovación, País Vasco, Política, Tecnología | Deja un comentario